ENFRENTAMIENTO

Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.

Astrid estaba descansando sobre la cama mientras el reino de los sueños la llevaba a un lugar distante y violento un mundo sumergido en llamas y muerte, Astrid caminaba por las calles desiertas y cubiertas de sangre y cuerpos de personas muertas, podía escuchar los gritos de agonía y a los demonios devorar la carne de los humanos mientras los ángeles caídos rogaban a Dios ayuda la miraron y se arrastraron a los pies de Astrid rogando ayuda y piedad, ella miraba el escenario desgarrados de un mundo perdido, logro escuchar a lo lejos su nombre.

-Astrid- Ella miró a un lado y un joven apuesto la miro

-¿Te conozco?- Astrid jamás lo había visto, -¿Puedes decirme que sucedió?

-Si quieres saberlo debes ofrecerme algo a cambio, tal vez tú corazón para devorarlo- Dijo el joven sonriéndole, tomó con fuerza la muñeca de Astrid provocandole una quemadura

-Amon- Astrid despertó empapada en sudor, miro la ventana y era de noche,-Fue un sueño, solo un sueño- Dijo Astrid hasta que miro su brazo y en su muñeca logro ver una quemadura con la forma de una mano, -Supongo que no era un sueño- Astrid de levanto y se dirigió al baño de su habitación se desnudo y tomó una ducha al vestirse salió de su habitación y la mansión estaba en silencio y completamente oscura los pasillos estaban iluminados por las débiles luces en las paredes, ella camino hasta que se encontró con una puerta medio abierta y una débil luz del interior, Astrid entró y vio a Alex sentado en el balcón en silencio.

-¿Alex?- Susurro Astrid

-T-te am...- Alex cubrió su rostro, -No puede ser tan difícil, las personas lo dicen con facilidad, vamos, te a...

-Alex- Astrid sonrió al verlo

Alex al verla fue con rapidez hacia ella, colocó sus manos en el rostro de Astrid y levantó sus muñecas para verlas, -¿Cómo te sientes?, ¿Tus heridas sanaron?, ¿Tu estás bien?

-Cálmate Alex, estoy bien-  Dijo Astrid escondiendo la quemadura de su muñeca, ella noto la preocupación en Alex al ver su rostro, -¿Tu estás bien?

-Si tu lo estás, yo lo estoy- Dijo Alex sonriendo, miro a un lado, -Astrid-, hay algo que quiero decirte.

-Dilo- Astrid estaba ansiosa por escucharlo

-Astrid tu conoces la profecía y sabes que...- Alex se sonrojo, -Que tipo de lazo nos une, se que amas a Paimon y que están comprometidos- Al escucharlo Astrid sabía de que estaba hablando y lo que podría suceder, pero algo en ella lo dejo continuar, cada vez que Alex se acercaba, ella daba un paso atrás hasta que chocó con la pared de la mancion, -Lo sé y no estoy pidiéndote que me ames ni nada de eso solo, solo quiero sacármelo de encima es todo, no pido nada a cambio- Alex coloco su brazo derecho contra la pared sobre la cabeza de Astrid mientras que su mano izquierda estaba cerca de la cintura contra la pared justo alado de la puerta por dónde ella podría salir, parecía estar impidiéndole alejarse de él, al menos hasta que termine de hablar, Alex al ser más alto se inclino acercándose a la cara de Astrid, -A menos que tú si queras corresponderlos- Dijo Alex, sus rojos labios estaban a centímetros de los labios de Astrid mientras que sus mejillas se sonrojaban y sus pupilas se dilataban, ella se sentía extraña, coloco su mano en el pecho de Alex intentando alejarlo pero el seguía avanzando -Astrid-, te amo- Dijo Alex a punto de besarla solo un centímetro más y probaría por fin los labios que tanto deseo, pero en ese momento sus ojos se volvieron rojos en advertencia a un peligro asechándolos, Alex se alejo rápidamente de Astrid e invoco su katana usando su don para encontrar el peligro

-¿Ves algo?- Preguntó Astrid aunque para ella esa hostilidad le era familiar

-Entra- Dijo Alex, Astrid lo miró, -Entra a la mansión y quédate ahí.

Por alguna razón ella no protesto y solo entro pero sus ojos estaban rojos como si estuviera triste

Alex al usar su don vio a dos seres un poco alejados uno emanaba una hostilidad muy fuerte pero esa fuerza desapareció y él se alejó de ellos desapareciendo, Alex camino hacia el que estaba más cerca de él-Eres muy estúpida si crees que estás escondida- Dijo Alex, sus enormes alas blancas se alzaron y voló bajando ante un árbol, -Ten algo de dignidad y sal de ahí.

Una mujer bajó del árbol y lo miró con hostilidad, -Veo que son útiles esos asqueroso ojos- Dijo Avaricia mientras miraba a todos lados

-¿Sabes lo que acabas de hacer?, Tienes que aparecer justo en este momento- Dijo Alex furioso, -Debería matarte- Sus ojos estaban completamente rojos y de ellos brotaba sangre, -Voy a matarte- Apuntó a Avaricia con su katana

Ella invocó su arma y apuntó a Alex, -Veo que no valoras tu vida.

-Un beso de Astrid vale más que cualquier cosa en el mundo- Antes de dar el primer paso Alex fue detenido

-Alex cálmate- Dijo Ira, -Hablare con ella ve y cuida a Astrid.

-¿Hablar?, ¡No puedes hablar con ella, esa perra intentó matar a Astrid!- Alex estaba furioso con Ira

-Alex vigila a Astrid y ruega a Dios que Paimon no sepa lo que intentaste.

-¿Hablas enserio?- Dijo Alex, Ira lo miro pero en ese momento Alex estaba a centímetros de Ira sus ojos eran rojos y podía sentirse la hostilidad en el ambiente, -¿Crees que me importa Paimon o tus estúpidas amenazas?, Ira hazte un favor y mantén la boca cerrada- Después de decir esto Alex se alejó de ellos dirigiéndose a su habitación al entrar se sentó en su cama y cubrió su rostro, -Estaba tan cerca, si no fuera por esa zorra yo...- Alex suspiro y toco sus labios sonriendo levemente, -De igual forma casi lo logre, Avaricia parecía estar nerviosa como si esa otra presencia también la amenazara- Alex recordo cuando fueron a buscar a Astrid al abismo y vio por primera vez la fuerza de Paimon e Ira, -Ese era Paimon- Dijo Alex

Astrid estaba en su habitación en silencio sentada en su cama mientras sentía su corazón latir rápidamente y estaba nerviosa, -¿Porque?- Se preguntó Astrid, -¿Porque me siento así?, estoy tan confundida- Astrid comenzó a llorar pensando en Paimon

-Astrid- Ella al escuchar su nombre miró su balcón

Plano infernal:

-General- Dijo Mixu

Paimon estaba descuartizando al demonio mientras buscaba su corazón, -¿Que quieres?

-Creo que ya resolvió todo aquí mi señor, tal vez debería volver con su amada...- Mixu estaba nervioso al ver la cara cubierta de sangre de Paimon sus grises ojos penetraron su mirada haciéndolo temblar mientras su respiración se agitaba

Paimon frunció el ceño mientras lo miraba en una de sus manos sostenía un trozo de carne, -¿Que demonios te pasa?

-N-nada, solo creí que debía avisarle que ha cumplido el pedido del señor Ira y que es libre de ver a su futura esposa- Mixu bajo la cabeza y permaneció en silencio

Paimon lo miró como si estuviera procesando lo que había dicho luego sus ojos cambiaron y una enorme sonrisa se dibujó en su rostro, arrojó el trozo de carne y corrió hacia el castillo, -¡Hazte cargo Mixu!- Grito Paimon

Mixu toco su pecho y comenzó a respirar normalmente mientras miraba el cuerpo descuartizado de Lucifuge, -Creí que sería el siguiente- Susurro Mixu

-¿Volverás al plano terrenal?- Pregunto Gula

-Si- Contestó Paimon

-Bien, escucha ¿Conoces la ubicación del empalador?

-Se que está en el plano terrenal, debe estar en algún asqueroso agujero esperando la noche para comer, lo encontraré y lo arrastrare al infierno no te preocupes.

-Paimon.

-¿Que?

-El sabe donde esta mi hijo.

Paimon lo miró un momento, -'¿Como que lo sabe?

-La familia a la que Ira entrego a mi hijo fue la suya, no sería el demonio que conoces ahora si no fuera por mi hijo quien lo ayudó a convertirse en eso.

-¿Como lo sabes?

Gula miró a un lado del castillo, Paimon siguió su mirada y vio a Nolan sentado en las escaleras mirándolos, -No jodas- Dijo Paimon caminando hacia él, -Se supone que estás muerto.

-Bueno, aquí estoy- Dijo Nolan 

-Supongo- Paimon miró el cuerpo de Nolan

-¿Que miras tanto?

-¿Donde está tu corazón?

-También me lo pregunto, no se donde esta, creí que moriría en ese momento, yo me regenere en el plano celestial y no volví hasta que Dios me lo permitiera.

-¿Tu le dijiste a Gula lo de su hijo?

-Si.

Paimon miro a Gula, -Lo lamento, yo no tenía permitido decírtelo.

-Lo se, luego hablaré con Ira, encuéntralo Paimon.

-Bien- Paimon invoco un portal, pero antes de cruzarlo Gula tomó el brazo de Paimon, -Tu mejor que nadie sabes lo que es estar enamorado aún más perteneciendo a otro plano, no lo culpes, el amor es inevitable, ella de alguna forma aún es humana- Dijo Gula, Paimon lo miro y cruzó al plano terrenal

-¿Dejaras a tu hijo solo?- Pregunto Nolan

-No- Contestó Gula, -Tu me ayudarás.

Plano terrenal:

Paimon había cruzado el portal al llegar al plano terrenal camino en el bosque hasta llegar a la mansión que se encontraba oculta en medio pero al llegar a la mansión vio en el balcón a Astrid y Alex, estaban muy cerca y parecía que Alex la había acorralado, Paimon invoco su Dao y su cuerpo comenzó a emanar hostilidad sin darse cuenta, estaba furioso y solo quería matar a Alex, esa hostilidad fue la que lo detuvo, pero al ver la tristeza en el rostro de Astrid la ira desapareció al igual que su arma y solo se dirigió al balcón de Astrid ignorando a los demás, trepó la mansión y la espero en su balcón cuando ella entra a su habitación se sentó en la cama y comenzó a llorar.

-Astrid- Dijo Paimon, ella miró hacia atrás y lo vio pero solo permaneció en su lugar

-No tengo derecho a  mirarte- Dijo Astrid llorando, -Perdóname- Al escucharla Paimon recordó lo que Gula le había dicho

-Lo que sucedió no es tu culpa, Astrid escucha- Paimon se sentó a un lado de ella y la abrazo, -Alex es parte ángel por lo que su corazón se ha vuelto inestable emocionalmente al estar enamorado de ti, tú aún eres humana por lo que hay muchas emociones que aun no puedes controlar y te costará mucho hacerlo, intento no culpar a Alex pero me es difícil no asesinarlo cada vez que lo veo, pero es tu guardián y es algo con lo que debo vivir, yo jamás dejaré de amarte sin importar si tus sentimientos cambian y amas a alguien más yo siempre te amare y siempre voy a esperarte- Paimon acaricio su mejilla y la beso

Astrid lo abrazó y cerró los ojos, -Solo te amare a ti- Dijo Astrid durmiendo en sus brazos al cabo de unas horas escuchó un fuerte golpe en la mansión, despertó asustada y corrió hacia el pasillo al escuchar gritos y fuertes golpes al llegar al lugar de donde provenían los gritos vio a Casandra gritas

-¡Ya basta!- Grito Casandra

-¡Paimon suéltalo- Dragos tomó el brazo de Paimon intentando separarlo de Alex

-¡Alex suelta tu arma!, ¡Ya suéltala!- Loren y Noah intentaban que Alex se alejara de Paimon

-Hola- Dijo Jakel, Astrid lo miro

-Jakel ¿Qué sucede?- Preguntó Astrid

-Bueno, Paimon nos explicó lo del híbrido y cuando dejo de hablar Alex y él se miraron por un momento y de la nada intentan matarse.

-¿Porque no los ayudas?

-Creo que es mejor que se descarguen a seguir acumulándolo, déjalos en cualquier momento se cansarán- Paimon estaba asfixiando a Alex mientras Alex clavaba cada vez más su espada en el abdomen de Paimon.

-¡Te romperé el cuello pedazo de basura!- Gritó Paimon furioso

Alex lo miró y su katana se transformó en un rifle, disparó rompiendo varias costillas de Piamon lo que provocó que lo soltara y Alex pudiera respirar, -¡Jodete imbécil!- Dijo Alex mirándolo, Paimon invoco sus Daos y Alex transformó su katana en un mazo

-¡Ya basta!- Grito Astrid, Paimon y Alex la miraron y sus armas desaparecieron

-De verdad no pierden el tiempo- Dijo Ira detrás de Astrid, -Mientras juegan a quien es más idiota los cazadores infernales encontraron a la chica.

-¿Quien es?- Pregunto Loren

-Para nuestra mala suerte es Mia- Contesto Ira

-¿Mia?- Casandra miró a Dragos, -Hora sabemos las verdaderas intenciones de los Romano con ella, no solo la usaron para encontrar a Astrid.

-También sabían que era la elegida para traer al mundo a esa cosa- Dijo Dragos

-Mierda- Loren estaba furioso, -¡Ese bastardo!

-El híbrido está con el empalador- Dijo Paimon

-Estaba- Contestó Ira

-¿De qué hablas?, ¿Dónde está ahora?- Preguntó Paimon

-Con Mia- Dijo Ira, -Ella ya está esperando a su hijo.

-Loren cubrió su cara con sus manos, -Ella no.

-¿Te lo dijo Avaricia?- Alex miró a Ira

-Si.

-¿Porque?

-Aún no lo se y no se si creerle, pero es lo único que tenemos- Ira miró a Paimon y vio sus heridas, -Veo que te contuviste- Dijo Ira, luego miró a Alex quien poseía la espada de fuego pero no la uso contra Paimon, Ira sonrió, -Tú también.

Astrid vio como el cuello de Alex estaba marcado de morado y su brazo roto, mientras Paimon tenía una herida expuesta en el abdomen y las costillas rotas, -Ira hablemos- Dijo Astrid, Ira la siguió mientras Alex y Paimon miraban preocupados a Astrid