PROFECÍA, DOLOR Y AMOR
Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.
Paimon:
-Dime el mensaje de Ira- Dijo Paimon sentado sobre un tronco a un lado del río
-Él señor Ira perdió el rastro del demonio Amon en el desierto infernal, los sabuesos infernales no lo han encontrado su último aroma fue encontrado entre las montañas de niebla al parecer solía haber un portal en ese lugar y él lo cruzó.
-Amon ya ha venido al plano terrenal una vez y no puede permanecer en él tanto tiempo, sería arrastrado al infierno nuevamente.
-Amon rompió las reglas.
-¿Que reglas exactamente?
-Según la profecía con ayuda de Dios él podría escapar del oasis infernal y su condena.
-Dios no lo ayudaría.
-Una gota de sangre es más que suficiente, no sabemos cuánta de ella tomó mientras custodiaba el cuerpo de Dios en el oasis cuando él Diablo lo envió a ese lugar.
-¿Profecía?, ¿Qué profecía?
-Solo él Diablo , Amon y Dios la conocían, Ira la encontró en la habitacion temporal de nuestro señor, si Amon obtiene la ayuda divina de Dios con su sangre y la de un híbrido sobre la tierra que embarace a una mujer virgen, Amon nacerá de ella como un demonio libre de ataduras infernales y celestiales.
Paimon permaneció en silencio por un momento, -¿Cuales son las desventajas de esto?
-Según la profecía Amon se convertirá en un gobernante muy poderoso en el plano terrenal, usará la política, la religión lo que sea necesario para tenerlos a todos en su poder, cuando llegue a su objetivo convertirá la tierra en el nuevo infierno soltando a todos los demonios en ella.
-Mierda ¿Y qué quiere Ira?
-Que busquen a la chica y el demonio que la embarazara.
-¿Te dijo alguna pista?, lo que sea.
-Aún no saben quien es ella, pero cuando lo sepan se lo informare, deben analizar más a fondo la profecía.
-¿Y él demonio?
-Su nombre es Atem es hijo de un demonio de la seducción, según la profecía él se enamorara de ella.
-¿Que debo hacer con él cuando lo encuentre?
-Matarlo.
-Entien...
-General Paimon le sugiero que sea objetivo en esto se a filtrado por el infierno que se ha vuelto blando al enamorarse de la elegida.
-Es imposible, lo que siento por Astrid no puede interferir en esto.
-Solo recuérdalo cuando este delante de ese demonio- Al terminar de decirle esto a Paimon, él mensajero extendió su mano y en su dedo índice había un anillo con una piedra verde que brillaba intensamente, era un objeto preciado creado por los alquimistas infernales, tenía el poder de abrir portales que solo llevaban únicamente al castillo del Diablo, -No lo olvide general- Dijo el mensajero un portal se abrió ante él al cruzarlo Paimon permaneció en silencio mientras miraba el agua del río correr
Astrid y Alex:
-Cuando destruiste tu forma física ellos lograron quitarle tu corazón a Camio, Dios lo encerró en el abismo junto a la mitad de su ejército se suponía que ese debía ser el final, pero cuando Camio extendió su mano hacia Jorel no fue solo un impulso por intentar alcanzarlo, Camio abrió un portal que lo sacaría de del lugar de la explosión para que no muriera, Avaricia había desaparecido antes de que nos diéramos cuenta al igual que varios demonios, Catrina y él Dr. Lowens Ment, no se si me olvide de alguien más, solo se que ese error nos llevó a este desastre, no hemos mantenido el balance solo detuvimos un instante su caída- Dijo Alex mientras miraba la luna, -Se acercan días oscuros.
-¿Y qué hay de ti?- Pregunto Astrid
-Condenado como podrás ver, poseo las habilidades de Caín, pero soy esclavo de Dios y él Diablo al menos hasta reestablecer el balance, mi familia seguirá con la maldición, pero al menos Nerón logró romper el pacto con Dios, ahora puede hacer lo que quiera fornicar y esas cosas- Dijo Alex con una sonrisa amarga
-¿Y tu que aras?
-Yo debo ir por Catrina y él Dr. Lowens Ment, la última vez que los vimos hicieron un desastre, también por Jorel y Avaricia y supongo que por todos los que escaparon.
-Necesitas ayuda.
-No estoy bien, yo...
-No te lo pregunté Alex, te ayudaré es lo mínimo que puedo hacer por ti.
-Gracias- Alex le sonrió
Astrid miró en bosque y vio que Paimon estaba saliendo de él, pero parecía estar pensativo, caminaba lentamente hacia la entrada de la mansión Astrid supuso que Paimon iría a verla ya que había pasado un tiempo sin estar juntos.
-Alex debo irme, ¿Si tengo más preguntas puedo acudir a ti?
-Claro, siempre estaré para ti- Dijo Alex mientras miraba el cielo, pero esas palabras detuvieron a Astrid antes de irse miró a Alex aunque él no había notado que ella lo estaba mirando por lo que le había dicho ella miró a un lado como si se sintiera mal por él, pero después escucho un par de pasos así que se dirigió a su habitación aunque en esa mansión ella se perdía ya que jamás había estado en ella, camino abriendo sigilosamente cada puerta buscando la suya, pero en cada intento fracasaba, -Está llena de habitaciones, ¿Cómo se supone que encuentre la mía?- Susurro Astrid
-Prueba con aquella puerta- Dijo una voz a los lejos, Astrid permaneció en s lugar al reconocerla, -¿Que sucede?- Preguntó aquel ser, Astrid lentamente miro hacia atrás, Jakel estaba parado detrás de ella mirándola tranquilamente
-¿Que haces aquí?- Pregunto Astrid
-Yo vivo aquí- Contestó Jakel
-Supongo que Alex olvido un par de cosas- Dijo Astrid
-¿Nadie te lo dijo?- Jakel comenzó a reír, -No te preocupes me uní a ustedes porque Alex me lo pidió, no los traicionare- Jakel camino lentamente hacia Astrid y extendió su mano hacia el hombro de ella, pero antes de que llegara algo sucedió -No te preocu...- Astrid vio como detrás de Jakel una mano tomo su cabeza con fuerza bajando todo el cuerpo de Jakel hacia el piso de piedra destrozando por completo su cara, la sangre se había salpicado por todo el pasillo manchando las paredes y las puertas, Astrid miró toda la escena como si fuera algo totalmente habitual en su vida
-¿No fui claro?- Pregunto Paimon, pero Jakel no podía contestar su cara se encontraba esparcida por el pasillo y estaba regenerándose lentamente, -Te dije que jamás la tocaras.
-Mierda sabia que eran ustedes- Dijo Alex detrás de Paimon, -¿Que hizo ahora?
-Intento tocarla- Dijo Paimon
-Jakel te lo dije un millón de veces ¡No toques a Astrid!- Alex tomó el brazo de Jakel y comenzó a arrastrándolo a su habitación, -No se repetirá- Dijo Alex alejándose de ellos
-¿Él te lastimo?- Pregunto Paimon
-No- Dijo Astrid
Paimon colocó ambas manos en las mejillas de Astrid, -Quiero ir a la habitación- Dijo Paimon mirándola directamente
-Eso es excelente, porque no se donde esta.
Paimon levanto a Astrid entre sus brazos llevándola a la habitación, ella sonrió, mientras Alex estaba al final del pasillo mirando a ambos, entro a su habitación con Jakel
Alex:
-Alex- Dijo Jakel
-¿Que demonios quieres?
-¿Estas triste porque no eres tú quien está con ella?
-Paimon debió romperte el cuello- Dijo Alex furioso
-No dije nada que no fuera cierto, podrías hacer un movimiento con ella.
-Ella está enamorada de Paimon, además si lo hago es posible que me odie para siempre.
-Si, es una posibilidad, solo una posibilidad, pero si quieres quedarte solo para siempre es tu decisión.
-Jakel.
-Dime.
-Cállate- Alex tomó un libro y comenzó a leerlo para distraerse
-¿Porque me trajiste aquí?
-Para que me ayudes.
-Puedes ser honesto conmigo.
-Ya te lo dije.
-Alex, no soy idiota, tal vez puedo parecerlo pero no lo soy y me doy cuenta cuando alguien reprime sus emociones.
Alex cerró el libro y suspiro, miro a Jakel -Eres todo lo que tengo, mi familia no confía en mí y las personas que considere mis amigos no solo no confían me tienen miedo, el amor de mi vida ama a otra persona, demonio para ser claro, eres el único que permanece a mi lado, ¿Estas contento ahora?, ¿Y tu porque te quedaste?
-Para cuidarte, eres mi amigo y solo no sigas reprimiendo esas emociones o terminaras explotando y cuando explotes te llevaras todo a tu paso y eso la incluye a ella- Jakel se recostó sobre la cama y cerró los ojos, mientras Alex permaneció en silencio
Astrid y Paimon:
Paimon entro a la habitacion, cerro la puerta y recostó a Astrid sobre la cama mientras él se acomodaba sobre ella, la miraba directamente a los ojos
-¿Que?-Pregunto Astrid nerviosa, pero Paimon no contestó simplemente la beso, bajo sus manos tomando las de Astrid y las levantó lentamente encadenandola cabecera de la cama, mientras seguía besándola, Paimon se arrodillo ante Astrid y comenzó a quitarse la ropa, -Am... yo no puedo quitarme la ropa si estoy encadenada a la cama- Dijo Astrid
-No necesitas hacerlo- Dijo Paimon, estaba completamente desnudo ante ella se inclino hasta el oído de Astrid y le susurro, -Yo lo are por ti- Paimon bajo sus manos hasta la cintura de Astrid desabrochando su pantalón, invoco su Dao cortando la remera de Astrid así como su sostén, Astrid estaba completamente sonrojada y avergonzada, pero no podía cubrir su rostro verla sonrojada provoco una risa maliciosa en Paimon quien bajo hasta las mejillas de Astrid y comenzó a besarlas, le provocaba una que otra mordida y pasaba su lengua por ella, sus besos descendieron hasta el cuello de Astrid mientras sus manos jugaban con los pechos de ella, Astrid marida sus labios mientras Paimon bajaba hasta su cintura y le quitaba su pantalón y su ropa interior, acaricio suavemente las piernas de Astrid y las besaba mientras las levantaba de apoco para complacerla, beso y lamio cada parte de ella complaciéndola cada vez más mientras él sentía el dolor de su pene, quería penetrarla pero seria demasiado rápido y él quería que durara más, quería que Astrid le rogara que la penetrara pero sabia que seria él quien rogaria penetrarla, Paimon comenzó a estimular cada vez más el clítoris y la entrada vaginal de Astrid con ayuda de su lengua, los labios y la boca.
-Si sigues así puede que tenga un orgasmo Paimon- Dijo Astrid con una voz temblorosa
-Dime cuando estés cerca- Dijo Paimon y aumento los movimientos de su lengua usando sus dedos para que llegara más rápido, Astrid gimió de placer y aplico fuerza en las cadenas doblando los barrotes de hierro del cabezal de la cama, Paimon lo supo ella estaba a punto de llegar a su orgasmo por lo que se levanto rápidamente y comenzó a penetra con rapidez con su mano izquierda levanto la pierna izquierda de Astrid y la mano derecha la coloco detrás del cuello de Astrid pata atraerla a él mientras de su columna descendía su cola de demonio que se enrollo en la pierna derecha de Astrid levantándola para permitirle penetrarla mejor, Astrid gimió con más fuerza, ella había llegado a su orgasmo mientras Paimon seguía penetrándola, la calidez de la vagina de Astrid estimulo a Paimon sin notarlo bajo su mano hasta la espalda de Astrid y con sus largas uñas negras araño su espalda provocando algunos cortes en ella, no podía controlarse cuando Paimon entraba en ese estado perdía el control, sintió que estaba a punto de acabar así que miro directamente a Astrid y tomo los pechos de ella mientras extendía su cuerpo, Astrid sentía como el la llenaba con su semen, ese cálido momento Paimon mordió con fuerza sus labios y provoco varios cortes en ellos las gotas de su sangre cayeron sobre los pechos de Astrid, él cayo rendido a ella y la abrazo sonriendo, sintió humedad en uno de sus brazos cuando lo levanto noto la sangre de Astrid suavemente la movió y noto los cortes, miro sus uñas y se había transformado sin siquiera ser consiente de ellos, -Y-yo lo lamente- Dijo Paimon mientras sus ojos se volvían rojos intentando no llorar
-Paimon no te preocupes, mi cuerpo puede curarse solo lo sabes- Astrid intentó consolarlo, al cabo de unos minutos Astrid logró calmarlo mientras él la abrazaba con fuerza
-Perdóname- Volvió a repetirlo Paimon mientras volvía a su forma más humana
-Tienes suerte- Dijo Astrid
-¿De que?
-Encadenaste mis manos, ambos sabemos que este es un estado que no podemos controlarlo y ame cada seguro de él, pero estoy casi segura que yo hubiera hecho lo mismo así que por favor no llores por esto.
-Astrid.
-Dime- Dijo Astrid, sus heridas habían sanado por completo
-Te amo- Dijo Paimon cerrando los ojos mientras sentía la calidez del cuerpo de su amada
Plano infernal:
-Mi señor- Dijo el mensajero a Ira
-¿Que te dijo Paimon?- Pregunto Ira
-Buscará al demonio, espera las indicaciones para buscar a la mujer, pero...
-¿Pero qué?
-Si los rumores son ciertos y el amor que siente por la elegida lo volvió débil tal vez deberíamos darle el trabajo a alguien más- Dijo el mensajero con temor a la reacción de Ira, bajó la cabeza rápidamente
-Yo buscaré a la chica, Paimon se encargará del demonio.
-Pero mi señor, lo necesitamos aquí usted...
-Cierra la boca de una vez- Ira miró a Gula, -Gula ven- Gula camino hacia Ira y se arrodilló ante él, -Demonios, levántate solo me avergüenzas.
-Mi señor, ¿Qué puedo hacer por usted?
-Te dije que no me llamaras así, me iré un tiempo al plano terrenal así que maneja las cosas en el infierno por mi.
-Ira, no puedes irte, necesitamos un gobernante mientras él Diablo duerme, te necesitamos a ti.
-Solo será un corto tiempo, bien ¡Adiós!- Dijo Ira e invoco un portal con su collar para ir al plano terrenal
-Él simplemente se fue- Dijo el mensajero
-Si, él es así, bien vuelve a tu puesto- Gula miró el oscuro cielo, -Solo quiero descansar- Susurro gula
Un portal se abrió a unos kilómetros de la mansión donde se encontraban todos, Ira miro el estrellado cielo oscuro y sonrió, -Astrid seguramente tendrá que lidiar con algunas molestias que debieron desaparecer en la guerra, además necesitaremos a los descendientes de Caín, Alex aun debe reestablecer el balance con nosotros, pero según Jakel él esta muy inestable- Ira coloco su mano en su frente, -¿Porque los humanos son tan complicados?, ¡Y Paimon!, demonios no dejan de expandir ese estúpido rumor, muchos demonios intentaron ocupar su puesto por eso, deberá volver al infierno al menos un tiempo para reestablecer su posición y destrozar algunos idiotas.