DESPUÉS DE LA TORMENTA
Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.
Astrid abrió los ojos y lo primero que vio fue luz, la luz del sol al atardecer reflejada en el cristal de la ventana de su cuarto se sentía muy cómoda al mirar a un lado se encontraba en una enorme cama, ella levantó su mano y la miró los primero recuerdos que le venían a la cabeza era el momento de la explosión
--Destruí mi cuerpo-- Pensó Astrid, --Dolió solo un momento, después no sentí más nada- Ella podía escuchar voces que cada vez se hacían más fuertes como si estuvieran peleando se levantó de la cama y caminó hacia la puerta al abrirla escucho lo que estaban diciendo
-Entonces ella nos traicionó.
--Esa voz-- Pensó Astrid, --¿Es Loren?--
-Si Loren, lamento que te enteres de esta forma- Dijo Nerón
-Aun no entiendo porque lo hizo- Dijo Casandra
-Al parecer la infiltrada siempre fue Mía- Dijo Alfidia Lotus, -Cuando fui por ella lo entendí.
-¿¡Como sabes que es ella!?- Pregunto furioso Loren
-Mia lo hace por su hermana pequeña, ella expuso la posición de Astrid en la casa de Alex, pero necesitaban una distracción es por ello que no fue difícil permitirles la entrada a los ogros y duendes en la academia, ellos destrozaron la barrera pero ella les mostró donde debían hacerlo ella fue quien desactivo el sistema de seguridad en la academia cuando fueron atacados por los Ahhrus- Dijo Alfidia Lotus
-Ella y su hermana casi murieron- Dijo Loren
-Pero no fue así, Mía es débil, pero es capaz de todo por su hermana menor ella estaba a punto de rechazar la oferta de Romano pero en el momento en que se enteró que los Madsen cayeron y las demás familias perdieron poder, ella aceptó la oferta de ser protegida por ellos- Alfidia miro a un lado intentando no llorar, -Ella solo les pide perdón.
Loren bajo la cabeza y solo miro el suelo, -Ella debió decírmelo- Susurro Loren
-Sabes que estaba en una situación complicada- Dijo Noah
-Aun así debió decírmelo-, sabe que la hubiera ayudado sin importar nada.
-¿Dónde está ahora?- Pregunto Alex
--¿Alex?-- Susurro Astrid, caminó lentamente hacia la puerta y la abrió un poco espiandolos
-Ella está con Ethan Romano y su familia, ella ya era vulnerable desde antes e hizo lo posible por proteger a su hermana menor, no es culpa de ella, por favor no la culpen- Dijo Alfidia Lotus
-No, porque es culpa suya- Dijo Loren, -Mia jamás haría esto si no fuera necesario, ¡Usted la abandonó cuando ella la necesitaba, hizo lo posible para sobrevivir y proteger a su hermana!
-Tienes razón- Alfidia colocó su mano en su frente, -Debí estar para ella.
-No sirve de nada arrepentirse ahora- Dijo Alex
-Tenemos que ayudarla- Dijo Loren
-¿Cómo?- Noah lo miro, -¿Como lo haremos?
-Yo aún no lo se- Loren se sentó
-No tenemos porque hacerlo- Dijo Nerón, -Ella tomó una decisión desde el principio y continuó haciéndolo, no tenemos porque ayudarla, además tenemos peores problemas.
-¡Eres un idiota!- Dijo Loren furioso
-Piensa lo que quieras, sabes que tengo razón, todo lo que pasamos y aún no se restablecio el balance, Dios sigue débil y él Diablo está agotado, ella aún no despierta y tú quieres que nos ocupemos de una traidora- Nerón miró a Alex, -Dile Alex.
-Lo lamento Loren, pero Nerón tiene razón, si Mía quiere volver será por voluntad propia- Alex miró la puerta al notar un movimiento
-¿P-pero y si ella nos necesita?- Loren los miro preocupado
-Entonces buscará la forma de contactarnos- Dijo Casandra
-Hasta entonces ella es un enemigo- Contestó Dragos
-Lo lamento Loren- Casandra se sentó a su lado, -Yo tampoco quería que esto sucediera.
Alex permaneció en silencio un momento mientras miraba la puerta hasta que una vos lo desconcentro
-Alex recuerda lo que dijo, si quieres volver completamente necesitamos llevarlos a todos ante él- Dijo Harry
-Lo se, pero ellos escaparon papá, hasta que los encontremos yo seré un esclavo y seguiremos arrastrando la maldición.
-Solo no cargues con todo como la última vez, tienes una familia hijo- Harry colocó su mano en el hombro de Alex
-Sí yo iré al balcón necesito estar tranquilo- Dijo Alex dejando a todos en la sala de estar, Alex se dirigió al pasillo cerrando la puerta rápidamente, miro el pasillo que estaba lleno de puertas que llevaban a otras habitaciones, usó su don y sonrió -No necesitas esconderte- Dijo Alex de a poco vio como Astrid abrió una puerta y salió de una habitación
-Me alegro de verte- Dijo Astrid, camino hacia Alex y lo abrazo, -Creí que habías muerto.
-Bueno prácticamente morí, pero Caín al no lograr el objetivo Dios no vio necesidad de arrastrarme al otro lado, básicamente estaba en un lugar bastante extraño con un par de estúpidos pero solo espere y me ofrecieron un trato, hasta que no restablescamos el orden seré esclavo de Dios y él Diablo hasta que lleve ante ellos a quienes escaparon en la guerra, hasta entonces seguiremos cargando con la maldición.
-Lo lamento tanto- Dijo Astrid sin soltarlo
-Yo lamento que él Diablo te usará de esa forma- Astrid lo abrazo más fuerte, -Sabes hace tiempo no me molestaba que me abrazaras pero ahora es un poco complicado Astrid, así que si pudieras soltarme te lo agradecería.
-Lo lamento- Astrid soltó a Alex, -¿Sabes dónde está Paimon?
-Él está afuera- Contesto Alex
-Gracias- Astrid busco la salida para ver a Paimon, cuando ella se alejó lo suficiente Alex dejó caer de espaldas su cuerpo contra la pared y fue hacia abajo hasta sentarse en el suelo
-Creí que con todo lo que había ocurrido soportaría que ella me tocará, pero por alguna razón me volví más sensible a ella- Susurro Alex mientras sentía como su cara se calentaba lentamente sin notar que sus mejillas estaba completamente rojas, -Mierda- Alex permaneció sentado en el pasillo mirando la pared, él solo permaneció en esa posición recordando
Astrid camino por los pasillos, hasta que escuchó los ladridos los sitio hasta que encuentro una puerta en la cual corría viento, camino hacia ella, respiro profundamente y la abrió, ante sus ojos se encontraba Paimon quien le había lanzado una bola a Atena para que fuera a buscarla pero con su fuerza solía pasarse un poco y enviarla más lejos de lo normal
-Paimon- Dijo Astrid, él dejó de moverse por un segundo, volta y la miró, ella estaba parada detrás de él mirándolo fijamente, la luz del sol cayendo en el horizonte había desaparecido dándole paso a la luna, pero a pesar de que la oscuridad estaba a punto de reinar él seguía viendo luz en ella, en la cara de Paimon comenzó a dibujarse una sonrisa, al principio camino y sus pasos comenzaron a acelerarse hasta que no soporto la idea de seguir esperando por tocarla, corrió hacia ella abrazándola como si fuera la primera vez y concentró todos sus sentidos en sentir el calor de Astrid
-No tienes idea de lo mucho que espere este momento- Dijo Paimon, acariciaba la espalda de Astrid
-Estoy feliz de estar aquí- Dijo Astrid
-Creo que tenemos algo que discutir- Dijo Paimon mirándola feliz -Algo que solo es nuestro- Paimon acarició la mejilla de Astrid
-Y-yo aun no he visto a todos los demás- Dijo Astrid nerviosa, miro las flores que había en ese lugar y sonrió
Paimon se acercó a las mejillas de Astrid y rozaba sus labios sobre ellas mientras lentamente se acercaba a su boca, -Ellos pueden espera- En ese momento vio volver a Atena detrás de Astrid quien se detuvo y se fijó en los árboles del bosque como si estuviera viendo una presa o un depredador, Paimon permaneció en silencio un segundo, le dio un beso en la mejilla a Astrid y la soltó, -Tienes razón, ve con los demás y luego podremos estar juntos, ¿Si?
Astrid sonrió, -Claro, te esperare en mi cuarto esta noche- Dijo Astrid con las mejillas rojas, luego camino hacia la mansión y entró, Paimon miró entre los árboles, invoco sus Daos
-Sal de una vez, no me obligues a buscarte- Comenzó a escuchar fuertes pasos de entre los arboles logro ver un cráneo que poseía un par de fracturas en él, no poseía una mandíbula pero desde ella comenzaban a bajar sus músculos los cuales algunos colgaban de los huesos mientras algunos órganos se encontraban en funcionamiento entre sus costillas, en sus profundos en el Conducto óptico podía ver dos globos oculares totalmente negros
-General Paimon, le he traído un mensaje- El ser intentó acercarse a Paimon, pero él vio que donde pisara aquel ser todo moría, dejaba marcas negras donde no volvía a crecer nada, él arqueó una ceja y suspiró cerrando los ojos
-Detente- Dijo Paimon, -Esas flores le gustan mucho a Astrid y si tu las matas te arrancaré esa porquería que tienes por cabeza- Dijo Paimon furioso, aquel ser retrocedió rápidamente
-Mi señor, soy un mensajero infernal y le he traído un mensaje.
-¿De quién?
-Del señor Ira son noticias importantes.
-Vamos al bosque- Dijon Paimon ambos se dirigieron al bosque para que nadie pueda verlos, aunque Alex se encontraba en el balcón mirándolos
Astrid al entrara a la mansión vio a Casandra quien la miraba sorprendida, corrió hacia Astrid y la abrazo
-¡Astrid despertó!- Gritó Casandra lo que provocó alegría en todos quienes corrieron hacia la dirección de Astrid, él primero en llegar fue Nerón quien la abrazo
-Astrid, tenía miedo de que no despertaras- Dijo Nerón
-Si- Dijo Loren caminando de la mano con Noah, -Estaba a punto de besarte para ver si eso te despertaba- Loren comenzó a reír
-Yo aposte a que seria Alex quien lo intentara- Dijo Noah
-Yo tenía fe en que Paimon los mataría si ellos volvían a visitarte a tu habitación- Dijo Dragos
-¿Ellos entraron a mi habitación mientras estaba dormida?- Pregunto Astrid, Nerón desvió la mirada
-Claro que si, todos lo hicimos y déjame serte honesto Astrid, sentí mucho asco cuando vi que tu cuerpo se regeneraba, casi vomito- Dijo Loren riendo
-Lo importante es que estés bien- Dijo Nerón, -Te extrañe mucho Astrid.
-Astrid tenemos mucho de qué hablar- Dijo Casandra emocionada
-Me alegro de volver a verte- Dijo Harry junto a Hannah
Muy pronto muchos de los descendientes de Dios que habían sobrevivido en la guerra se presentaron para saludar a Astrid
-Es bueno volver- Dijo Astrid con una sonrisa
-Astrid, Podemos hablar?- Preguntó Alex detrás de todos los demás
-Claro- Contesto Astrid caminando hacia él, ambos entraron en una habitación
-¿Sabes cuánto tiempo dormiste?- Pregunto Alex
-No- Contesto Astrid
-Casi un mes, Astrid te dirá todo lo que sucedió en ese tiempo si es lo que quieres.
-Te agradecería mucho que lo hicieras Alex.
-Bien- Alex camino hacia el balcón y se sentó, Astrid había hecho lo mismo a un lado de Alex
-Plano infernal:
Ira se encontraba desolado, reconstruyendo aquel impresionante reino de un demonio que ahora mismo había caído en un profundo sueño mientras intentaba encontrar a su hijo.
-Mierda, soy un pésimo padre- Dijo Ira