Capítulo 28 Perro Rabioso

Leah.-

Han pasado dos semanas y Arthur aún sigue sin reaccionar, salió del coma pero aun no despierta y no se sabe cuál es la razón…

Max ya está recuperado y le ordené que descansara mientras el Sr. Thomas y Leonard el padre de Arthur se encargan de la compañía…

No me he despegado del hospital solo para estar con Amaia.

Trato de estar fuerte pero… es difícil.

Sigo viendo a Arthur, tendido en esa cama sin despertar…

Flashback

Hace tres noches me quede con él en el hospital, estaba tan cansada que me quede dormida en la silla y son mi cabeza y mis brazos sobre la cama de Arthur…

Escuche que susurraba algo muy bajo, la habitación estaba tan silenciosa que su susurro me despertó…

Me acerqué rápidamente hacia él y comencé a llamarlo cuando me congelé al escuchar lo que decía…

¡Esther!... y luego siguió durmiendo…

Mi corazón se detuvo, la llamaba a ella y no a mi… era un mal momento para mi orgullo se presentará pero así fue me sentí derrotada…

Jamás podría competir con Esther, si ella no hubiese muerto Arthur seguiría con ella y no conmigo, pensé que la había olvidado, pero lo primero que dice en semana y media es su nombre…

Una lagrima broto y bajo por mi mejilla…

Decidí salir de ahí le ordené a los escoltas que lo cuidaran y salí del hospital, esa noche Sam y Mia se ofrecieron a quedarse con Amaia…

Llegué a mi casa y me serví una copa de vino y subí al baño, llene la tina con agua caliente me quité la ropa y me sumergí por completo sintiendo el agua sobre mi cuerpo, saque la cabeza para respirar y quede recostada tome la copa y seguí bebiendo el vino, pensando…

Si Arthur despierta ¿Cómo serán las cosas ahora?, No puedo ignorar lo que he escuchado, ¿podré seguir viviendo con él aun cuando sé que la sigue amando?.

Pero lo amo, con locura jamás ame un hombre como lo amo a él…

Fin del Flashback

Mia: ¿Leah?...

Leah: Mia me saco de mis pensamientos…Si dime…

Mia: ¿Qué te está pasando? Desde hace días te he notado distraída y con la mirada triste, ¿Qué te pasa? Y no te atrevas a decirme que nada sé que algo te está incomodando…

Leah: Sabes a veces es molesto que me conozcas tan bien…

Mia: ¡Wow! Lo que te incomoda realmente te está molestando… ¿Qué es?

Leah: ¡Perdón! Hace tres noches cuando tú y Sam cuidaban de Amaia y me quedé con Arthur, por un momento él despertó seguía dormido pero susurro…

Mia: Pero eso es una buena noticia, al menos sabemos que está reaccionando… Pero… para ti… ¿Qué fue lo que susurro?...

Leah: El nombre de su primera esposa… Me levanto de la silla y camino hacia el balcón…Mia coloca a Amaia en el corral… y me sigue…

Mia: ¿Y?

Leah: ¿Cómo qué y, Mia?, él aún la ama…

Mia: Eso no lo sabes, también te ama a ti, si no lo hiciera no se habría tomado tantas molestias para conquistarte, para tenerte a su lado, por favor no hagas de esto una marea…

Leah: Para ti es fácil decirlo, ellos seguirían juntos si ella no hubiese muerto…

Mia: Leah te parecerá cruel lo que voy a decir, pero ella murió se suicidó, dejó a Arthur… y yo no creo en el destino pero, la historia de ustedes dos era claro que el destino, dios, no lo sé debían estar juntos… su destino es estar juntos…espera a que Arthur despierte y convérsalo con él, no arriesgues tu felicidad por un susurro…

Leah: Gracias amiga…-La abracé muy fuerte- Escucho mi celular sonar…

¡Hola Guido!

Voy para allá…

En el hospital.-

Leah.-

La llamada que recibí era de Guido uno de los guardaespaldas que cuida a Arthur, avisándome que Arthur había despertado…

Tomé a Amaia y Mia y yo salimos directo al hospital…

Cuando llegamos nos encontramos con el Dr. Que atendía a Arthur, me acerqué a él y le pregunte por su estado…

Leah: ¿Cómo esta Arthur Dr.?

Dr.: Sra. Dubois, según los análisis está perfectamente, no hay rastro del arsénico en su organismo, no hay daño cerebral, nada, lo tendré aquí hasta mañana solo para observarlo y que no queden secuelas del envenenamiento, pero hasta ahora se encuentra bien, puede pasar a ver a su esposo.

Leah: Cuando escuche la palabra esposo, mi ojos se llenaron de lágrimas…-Pero me repuse de inmediato-.

Me dirigí a la habitación con Amaia en mis brazos, abrí la puerta entre, adentro estaba Catherine, Leonard y el tío Thomas…

Los saludo con una sonrisa fingida y giré a ver a Arthur, estaba despierto, tenía un buen semblante, no puedo negar que me hacía muy feliz verlo despierto y bien y sano… cuando nuestras miradas se encontraron el me ofreció una gran sonrisa, mi corazón comenzó a latir rápidamente.

Arthur: ¡Hola preciosa!

Leah: ¡Hola! Despertaste, me acerqué y coloqué en su regazo a Amaia.

Arthur: ¡Hija hermosa! ¡Cómo has crecido!, te extrañé tanto.- Abrazo y beso a Amaia con tanta fuerza que casi la dejo sin aire, observo a Leah y aunque parece feliz por mi recuperación hay algo que la molesta…

¡Te extrañe a ti también amor!, le extiendo mi mano para tomarla y acercarla a mí.

Leah: Yo también te extrañé. Tomo su mano para que los demás no sospechen que algo me pasa…

Catherine: Bueno creo que debemos dejarlos solos, hijo me alegra mucho que ya estés bien y no vuelvas a darme un susto como esos…

Arthur: Esta bien madre…

Todos salen de la habitación y nos dejan solos…

¿Ni siquiera me merezco un beso esposa?

Leah: Si, claro.- Me acerco a él y le doy un beso, el roce de nuestros labios, hizo que mis entrañas palpitaran-. Extrañaba su calor, sus labios, su cuerpo lo reconocía…pero seguía pensando en lo ocurrido hace varias noches.-

Arthur: Luego de que Leah me beso, sentí que algo estaba mal, su beso fue distante.

¿Pasa algo amor? ¿No te alegra verme?

Leah: Si, claro que sí, ¿Cómo dices eso?, estoy feliz de que estés bien y recuperado, el dr. Dijo que te quedarías una noche mas solo por si acaso…

Arthur: Leah, ¿Qué tienes? Sé que algo te pasa, lo noté apenas entraste…

Leah: Lo hablaremos luego… ¿Ya comiste?

Arthur: No y la verdad tengo hambre, pero la comida de aquí del hospital…

Leah: Te dejare con Amaia un momento mientras le pregunto al Dr. Que puedes comer…

Arthur: Pero Leah…

Leah: Solo espera regreso en seguida… Exhalo profundamente, detesto ser tan transparente y tan predecible, veo al dr. Y le pregunto si Arthur puede comer algo de su agrado…

Cuando me da consentimiento, aprovecho de salir del hospital y en la entrada me consigo a Sam…

Sam: Leah, ¿A dónde vas?

Leah: ¡Hola Sam! ¡Uhm! Iré a comprarle algo de comida a Arthur…

Sam: Si quieres yo voy y tú te quedas con él…

Leah: No, yo voy por favor entra y ayúdalo lo deje con Amaia.

Sam: ¿Estas bien?

Leah: Si, si voy y vengo rápido…

Fui al restaurante favorito de Arthur y solicite un robalo al horno con vegetales y puré de papa… Me siento a esperar mi pedido… Deseando que se tarden bastante mientras tomo valentía para enfrentar a Arthur…

¡Toc Toc!

Arthur: Adelante…

Sam: Amigo mío, por fin despertaste, te ves fatal aunque mejor que hace unos días… ¡Hola pequeña!

Arthur: ¡Que gracioso! Veo que se te contagió de Mia…, por favor podrías tomar de la bolsa el biberón de Amaia, ¿Viste a Leah?

Sam: Si, me dijo que te iría a comprar algo de comer, le ofrecí ir por ella pero me dijo que no…

Arthur: Algo le pasa y no es bueno…

Sam: Despertaste paranoico…

Arthur: No apenas entró por esa puerta, sentí que algo no estaba bien, solo me dio un beso y fue muy distante

Sam: ¿Que esperabas que te desnudara aquí mismo con Amaia cerca?, ¡jajaja!

Arthur: Si vas a seguir con esos chistes tan malos, mejor te vas…

Sam: ¡jajajaja!, Si quieres te ayudo con Amaia…

Arthur: ¿Tú?, jamás has cargado a un bebe…

Sam: Pues con tu hija lo hecho, le he cambiado el pañal, la he dormido, le he dado el biberón…-Se encoje de hombros-. Ha sido divertido…

Arthur: ¡Wow! Mia sí que te ha cambiado… Hablando de tu novia podrías preguntarle a Mia que le pasa a Leah si alguien lo sabe es ella…

Sam: ¿Ahora?, seguro que no quieres que le dé el biberón a Amaia…

Arthur: Noooo, ve y llama a Mia…

Sam: ¡Ay sigues igual de mandón!

(…)

Arthur: Luego de darle el biberón a Amaia, se quedó dormida de inmediato… la tenía en mis brazos, observando su adorable carita, ella al igual que Gabriel son muy parecidos a mí, sonrío al recordar ese hermoso sueño en el que lo vi, fue tan real ese abrazo y el oírlo llamarme papa…

De repente se abre la puerta pensé que era Leah, ya se ha tardado mucho…

¡Shhh! Le aviso a Sam para que no haga ruido y despierte a mi bebe

Sam: ¿Quieres que la cargue? Debes estar incomodo…

Arthur: No quiero, pero si te lo agradecería tengo acalambrado el cuerpo.- Al verlo cargando a Amaia- Quedo sorprendido con su destreza de pasar a ser un gigolo de cuello blanco, ahora es este hombre que sabe cargar a un bebe y cambiar pañales.-

Me sorprendes, ¡Jajaja!

¿Hablaste con Mia?

Sam: Si, no quería decirme nada pero a la final lo hizo y me mando a decirte que más te vale que lo resuelvas porque si no hará que tu estadía en el hospital sea más larga…

Arthur: ¿Por qué yo que hice?, estuve inconsciente todos estos días…

Sam: No siempre…

Arthur: ¿A qué te refieres?.- sigo notando como Sam se mueve danzando de un lado a otro, con Amaia en brazos para que no despierte.-

Sam: Hace unas noches Leah se quedó a dormir aquí contigo, mientras ella dormía la despertaste, pensó que habías reaccionado pero oyó que susurraste algo…

Arthur: ¿Y?... ¿Qué fue lo que susurre?

Sam: Escuchó cuando llamabas a Esther… y luego volviste a quedar inconsciente…

Mia me dice que desde entonces Leah ha estado ida, insegura, piensa que aun amas a tu primera esposa…

Arthur: Pero no es así yo amo a Leah… Seguro fue por el sueño…

Sam: ¿Cuál sueño?

Arthur: Hace unas noches no me preguntes como, pero tuve un sueño muy extraño se sentía muy real, estaba en una especie de prado y estaban Esther y Gabriel, para resumirte en el sueño me decían que habían estado esperándome y si yo quisiera podía quedarme con ellos…

En el sueño por un momento me confundí y deseaba quedarme con ellos, pero escuché la voz de Leah llamándome y pidiéndome que volviera y luego no supe más… hasta que desperté hoy en la mañana…

Sam: ¡Uhm!... bueno debes hablar con Leah.

Arthur: Lo intenté le pregunté que le pasaba y me evadió… Además ¿no crees que ya se tardó mucho en ir a comprar?…

Justo después se abre la puerta era Leah, el ver a Sam con Amaia en brazos, lo saluda, sirve mi almuerzo y luego le quita a Amaia. Le hago señas a Sam para que se vaya con la bebe…

Sam: Tranquila Leah, puedo quedarme con ella mientras tu almuerzas con Arthur…

Arthur: Si Leah, debemos hablar… Nos miramos fijamente y asintió…

Leah… Sé que te pasa algo, por favor habla conmigo, pensé que esa etapa de guardarnos algo había quedado atrás…

Leah: Inhalo y exhalo.- ¿Quieres hablar?.- Bien- Lo miro viéndome fijamente esperando a que le diga que me pasa…

Sé que sigues amando a tu primera esposa, mientras estabas inconsciente la llamabas a ella, y no sé qué hacer con eso…

Arthur: Pero amor eso no significa nada…

Leah: ¿En serio Arthur?, ¿Cómo te sentirías si yo estuviera en tu lugar y en vez de llamarte a ti mi esposo? Hubiese dicho el nombre de otro hombre… Se queda en silencio…

Lo ves, yo sí sé cómo te habrías sentido, estarías hecho un perro rabioso intentando matar al hombre…

Arthur: Si tan solo me dejaras explicarte… Amor… cuando mencione a Esther es porque tuve un sueño muy extraño no sé he pensado que hasta morí…

Leah: ¿De qué estás hablando?

Arthur: Leah tuve un sueño en que estaba Esther y mi hijo Gabriel, en el sueño estaba muy sorprendido y los abrace, sentí que estuve con ellos, incluso me pidieron que me quedara con ellos, pero escuche tu voz, escuche que me decías que me amabas y que no podías estar sin mí y eso me hizo volver…

Leah no te voy a negar que ame a Esther y aun la amo, pero no de la manera en que piensas, el amor que siento es diferente es como un recuerdo, fue mi primer amor, la madre de mi primer hijo creamos mucha historia en tan poco tiempo, pero en este momento el amor de mi vida eres tú, ¡Te Amo! Y con quien quiero estar es contigo, mi lugar es contigo y con nuestra hija, por favor créeme.

Leah: No es que no crea que me ames, es solo que…yo pensé…

Arthur: Ven acércate, me encanta verte celosa…

Leah: ¡No bromees! Me sentí muy mal…

Arthur: Amor nunca dudes de lo que mucho que te amo, el amor por Esther es un bonito recuerdo igual que Gabriel, siempre los amaré, pero ellos ya no están y yo debo seguir mi vida contigo, con Amaia…

Leah: ¡Yo también te amo!...

Arthur: Bueno aclarado los puntos ahora si me puedes dar de comer, muero de hambre…

Leah: Sonrío y asiento.- Claro que si…

Mientras Arthur almorzaba le conté que Max ya estaba recuperado y que había decidido darle unas vacaciones, para que descansara.

Y luego le conté todo lo que había pasado con “Victoria” y Howard, se llenó de ira al saberlo…

No quise comentarle lo de Leonard pero ya su padre le había comentado, también eso le molestó.

Ya habían pasado varios días, decidimos organizar el cumpleaños y el bautizo de Amaia, que había estado atrasado por el estado de Arthur, al igual que el baby Shower solo serían amigos íntimos y la familia…

Celebramos con nuestra pequeña su primer año, en compañía de la familia y nuestros amigos, decidimos que Erika y Mia fueran las madrinas y Sam el padrino, por suerte en la iglesia nos permitieron esa locura de las dos madrinas, si no habría una guerra campal entre esas dos…

Todo el orden estaba reestablecido…

Arthur y yo volvimos a trabajar en la empresa

Sam y Mia habían regresado a Londres tenían trabajo pendiente y no podían quedarse más tiempo y necesitaban dedicar más tiempo a su relación…Lejos de la locura Arthur y Leah…

Max se había reintegrado al trabajo, se veía totalmente renovado…

Con Howard y Mariah encerrado, nuestra vida es más tranquila…