Capitulo XXXII UN GRAN FINAL

Las cámaras de televisión, por primera vez en la vida de Orión, transmitían vía satélite, las primeras imágenes de la Isla. Los periodistas se sentían extasiados con las bellezas panorámicas, que se les ofrecía frente a ellos, incluyendo a todas las beldades jovencitas, que danzaban bajo un bohío, levantado para la bienvenida, al ritmo de una suave tonada folklórica del “hola amigo”. Los fotógrafos recogían cuadro a cuadro las pintorescas escenas de los inmuebles adyacentes. Todos iban detrás del desfile que encabezaba el Jefe Bungala, hacia el Oro Negro. Los hermosos collares fueron llamativos, para las televidentes, quienes admiraban desde sus hogares, cada una de las bisuterías que utilizaban las isleñas, incluyendo los diferentes diseños y colores de sus tipits y kiputs, sin importar la edad, pues todas se veían muy bien, pero sobre todo la felicidad que proyectaban en sus rostros, y en general, la energía positiva que emanaba de cada uno de sus pobladores.

En la ciudad, grandes diseñadores, se aprestaban a grabar esas imágenes, e incluso a copiar los bocetos de cada prenda femenina, para innovar y crear nuevas vestimentas, a partir de las faldas cortas y los tops de las isleñas, guardando la sensualidad, libertad y colorido de las mismas. En sus mentes, sabían, con justa razón, que aquello impondría una moda mundial, a partir de esos nuevos estilos, sin importar, la edad, y que podían ser modificados, para ser utilizados en la playa, en fiestas o en forma casual. El símbolo de la balanza se les dibujaba en los ojos, pues, luego de una mercadotecnia, y una fuerte publicidad, las vestimentas, resultarían todo un éxito de mercado. Y pronto comenzaron a idear la forma de organizar una pronta pasarela con las modelos más cotizadas del momento, e incluso, podrían negociar la forma de que algunas isleñas, llegaran a tierra firme a formar parte del desfile. La maquinaria monetaria de la moda se puso en marcha.

En el Oro Negro, Miguel y Andrés, alzaron sus brazos en señal de victoria, ante los aplausos de todos los presentes, y al mismo, tiempo, bebieron un elixir sagrado, preparado por el Jefe Bungala, para la ocasión, con el cual agradecía el haber salvado a su hija. Don Pepe, no se sentía cómodo con el secreto que carcomía sus entrañas, así que solicito a todos los pobladores y periodistas, aguardaran en las afueras del local, porque debía reunirse con el Jefe Bungala, su esposa, y con los dos hombres, además de Luna, y sus hermanos, y finalmente con Estela y Ruth. Estas dos sabían que es lo próximo que iba a suceder. Una vez, que el grupo quedo a solas y a puertas cerradas, don Pepe, comenzó a gemir, y unas lágrimas brotaban de sus ojos ante la mirada atónita de los presentes. Sus hijas, sintiendo ese dolor de su padre, hicieron lo mismo, y sollozaron. La madre de ellas, tomo de la mano a don Pepe.

Bungala:- ¿Qué sucede, Pepe?

Don Pepe:- Mi amigo, le he mentido a usted y al pueblo entero – no quería levantar su mirada

Bungala:- ¿Por qué sus hijas le pagaron a esos marineros para que se llevaran a mi hija? – sus palabras helaron a todos, pues inesperadamente revelaba una información que a toda luz nadie más que los protagonistas lo sabían

Don Pepe:- ¿Ya lo sabía, Jefe Bungala? – lo miró asombrado, al igual que lo hizo su esposa e hijas

Bungala:- Así es, amigo, ya lo sabía, desde que los marineros tomaron a mi hija y la subieron a ese gran bote – y se sentó cómodamente en una silla

Don Pepe:- ¿Pero, cómo? No entiendo – lentamente se fue sentando en una de las sillas frente a él

Luna:- ¿Papá, usted permitió que me llevaran esos hombres malos? – La miro sorprendida

Bungala:- No, hija, no fue así – bebió del propio elixir y se dirigió a su esposa – ¿Recuerda, cuando hicimos el ritual para enviar una protección especial a Miguel y Andrés, en su viaje a Tierra Firme?

Alma Iris:- Si, claro que lo recuerdo, nos fuimos a dormir luego, yo estaba tan cansada que dormí profundamente

Bungala:- Pues, bien, yo no pude dormir, así que me vine para el centro, y como vi una luz en el Oro Negro, pensé que don Pepe, estaría despierto, ya saben, para preguntar por noticias, y fue cuando escuché a Ruth, gritando por su pesadilla, y pude perfectamente oírla confesar lo que ella y Estela, habían hecho

Alma Iris:- ¿Y por qué no me lo dijistes? – sintió que había existido una razón poderosa para que no le compartiera esa información

Bungala:- Muy simple – miro a don Pepe – mi gran amigo debía ser quien me lo dijera. Sabía que no defraudaría mi confianza en él

Don Pepe:- Lo siento, amigo, le fallé

Bungala:- No, amigo, no lo ha hecho - se levanto y le puso sus brazos sobre sus hombros – porque hoy me está demostrando que nuestra amistad vale mucho

Estela:- Jefe Bungala, pero en realidad ni mi Padre ni mi Madre, son responsables de lo sucedido

Ruth: Así es, Jefe, somos solo nosotras dos, y por tanto, conforme a la ley de la Isla, pedimos enfrentar al Consejo de Ancianos

Georgina:- No – gritó mientras abrazaba a sus dos hijas – por favor, ellas son muy pequeñas, no sabían lo que hacían, por favor, Jefe Bungala, le daremos lo que sea pero no hace falta exponer a mis hijas a un castigo

Alma Iris:- Georgina, no olvides también que ha sido mi hija la victima de esas nefastas acciones – su mirada mostraba enojo - ¿Qué harías tú si se lo hubieran hecho a tus hijas, dime?

Georgina, miró a sus hijas, y poco a poco, fue quitando sus manos sobre ellas, y resignada se encamino a colocarse al lado de su esposo.

Jefe Bungala:- ¿Estás dispuestas a comparecer voluntariamente al Consejo de Ancianos? – les pregunto a Estela y Ruth

Ruth y Estela:- Si – contestaron al mismo tiempo

Perla, la mejor amiga de Luna, quien fue llamada al Oro Negro, fue la encargada de cortarles el cabello a las dos chicas. El saber lo que las dos le habían hecho a su mejor amiga, fue suficiente para que Perla, les recriminara mientras realizaba la preparación. Temiendo que aquello pudiera hacerse público, allende de la isla, se ordenó a que los visitantes se mantuvieran dentro de las oficinas del puerto, incluyendo periodistas, a quienes se les limitó el acceso, con la justificación de que se procedería a realizar un juicio que solo le interesaba a los isleños. La curiosidad les hizo insistir en participar de dicho proceso, como parte de la difusión de la cultura de la isla, pero todo fue en vano y tuvieron que resignarse a esperar a que las cosas finalizaran para continuar haciendo la cobertura de la isla.

Las dos chicas completamente desnudas y calvas, fueron presentadas frente al Consejo de Ancianos. Doña Teresa, fue escogida por Luna, para que las marcara con una pintura especial preparada por Saturnino y el Jefe Bungala. A nadie más se le estaba permitido presenciar el juicio. Solo los familiares de la víctima y de las victimarias. Michael, permanecía en el muelle, preocupado por la suerte de Estela, al igual que Manuel, quien permaneció en el Oro Negro, bebiendo cervezas. El hombre más viejo, de 90 años, presidía la sesión, junto con cuatro personas más. Eran tres mujeres y dos varones.

Romano: - Luna, aquí tienes a las dos mujeres que te agraviaron – su voz parecía un trueno – quienes cometieron la falta más grave que un isleño pudiera cometer y el cual se encuentra prohibido desde nuestros ancestros. Alejar a un miembro de una familia lejos de su hogar, lejos de la Isla

Luna:- Reconozco a esas dos mujeres como mis ofensoras, señor - ella vestía una cintilla con piel de leopardo alrededor de su cabello, como señal de ser la acusadora

Romano:- Según nuestras tradiciones, debes decirnos el castigo que estas dos deberían sufrir ante tan reprochable falta

Luna, sabía que si guardaba silencio, su madre o su padre, no les quedaría más remedio que solicitar la única sanción que estaba fijada para ese tipo de crimen, la pena de muerte.

Luna:- señores y señoras de este Consejo, sé que lo que estas dos mujeres cometieron es un delito muy grave contra las leyes y tradiciones de nuestro pueblo, porque por muchos años, nuestros antepasados protegieron el bien más preciado que puede tener un ser humano, su voluntad. Cualquier forma de menospreciarla o influir en ella, es absolutamente un crimen severo, y eso nos ha sido enseñado de generación en generación. En ella se basa el respeto y la confianza entre nosotros. Sin nuestra libre voluntad no seríamos nadie, ni siquiera un individuo menos un pueblo libre – sus ademanes apelaban a la conciencia de sus pares – Ellas dos decidieron hacer algo malo, demostrando el uso de esa libre voluntad, y aunque los castigos se hicieron para evitar que algo así pueda volverse a repetir como un ejemplo del valor que le otorgamos a nuestras creencias, lo cierto, es que en este caso la única agraviada soy yo y mi familia

Romano:- No, Luna, el agravio es para todo el pueblo – se dirigió a don Pepe y su familia – todo el pueblo se preocupo por tu desaparición; todo el pueblo recorrieron cada centímetro de la isla por ti; y todo el pueblo puso algo de su parte para enviar a Miguel y Andrés a buscarte, porque lo que te ocurrió a ti, es como le hubiera ocurrido a cualquiera de nosotros

Luna:- Pero no fue así – Todos se sorprendieron al ver como se dirigía al más viejo del Consejo – y disculpe que no tenga una mejor forma de elaborar mis palabras, pero, nadie del pueblo estuvo dentro de un saco, asfixiándose; nadie del pueblo, permaneció en un lugar aislado, oscuro y húmedo, ni tampoco nadie de la Isla, no puede comprender la angustia y el miedo que sentí por lo que me podría pasar cada segundo que estuve retenida, incluyendo, las burlas y las amenazas de esos desconocidos – comenzó a sollozar – no señor, no hay comparación alguna, pero no significa que no valore lo que todos hicieron por lograr mi regreso a mi hogar, pero quiero que me entienda, ancianos, que al final, lo que ellas dos hicieron, permitió que mejores cosas ocurrieran

Darma:- ¿Cómo qué, pequeña? – la segunda más vieja le intereso el discurso de Luna

Luna:- Afuera, hay un hombre que es mi “Reflejo” y que espera que esto termine para darme la flor de Luna – tanto el Jefe Bungala como su esposa se volvieron a ver, sorprendidos que les tomo uno segundos reírse de satisfacción – y él se dio cuenta de que éramos el uno para el otro, gracias a esta aventura. Allá, en Tierra Firme, conocí a una nueva amiga, quien hoy desea ser parte de nuestro pueblo junto a su pequeña hija, y que se sienten muy contentas de haber salido del infierno en que ellas se encontraban, gracias a que nos conocieron – camino hacia Estela y Ruth – y ellas mismas, conocieron el significado del perdón, del sacrificio y del amor, al viajar a Tierra Firme, huyendo, pero en cambio, se reencontraron con sus raíces y decidieron por su propia voluntad regresar y enfrentar a este Consejo, sin importar lo que les pudiera pasar

Mino:- ¿Entonces, aseguras que de un acto malévolo es posible que se produzcan cosas buenas? – preguntó el segundo hombre del Consejo

Luna:- Lo que digo es que sin lo ocurrido, el mundo allá afuera, no pudiera tener el privilegio, que nos han brindado de compartir con ellos, lo bueno que somos, y todo por la misma conducta por la que hoy ellas dos están aquí

Romano:- Entendemos tu pasión por hacernos ver las cosas buenas que han surgido a causa de la visita de Andrés, Miguel, o tu hija mía, a Tierra Firme, incluso de estas dos mujeres, pero eso no las exculpa del crimen que ellas cometieron. ¿O es que siempre creeremos que todo será igual, o tal vez, la próxima vez, tengamos que lamentarlo? – se levantó de la silla – tu juventud no te permite mirar esos detalles y es comprensible, por eso es que estos asuntos se dejaron en manos de los mayores, para orientar a los jóvenes como tú, y enseñarles a tomar el mejor camino

Luna:- ¿Disculpe, pero lo que está diciendo casualmente no es una forma de discriminar a los jóvenes, sujetándonos a lo que otros digan?

Romano:- De modo alguno…

Luna:- ¿Acaso la voluntad tiene una edad para ser valorada como tal? – se dirigió a cada uno de los ancianos, sin permitir que Romano, volviera a tomar la palabra – No es acaso que la naturaleza es sabia, y cuando nuestros cuerpos van cambiando, hemos ido alimentándonos con el conocimiento que nuestro trabajo y esfuerzo nos proporciona, ¿incluso el conocimiento de las reglas que nos mencionan siendo niños nuestros padres? Seré joven, ciertamente, pero no para que no valoren mi opinión

Darma:- ¿Creo que ella tiene razón, Romano? – Dibujo una sonrisa en su rostro - ¿Entonces, qué propones hija?

Luna:- Ha analizado las acciones de Ruth y Estela, pero he revisado también mi corazón, mi alma y espíritu, y he encontrado más a su favor que en su contra, porque hoy en mi corazón reina la felicidad por el hombre que la vida me ha dado, y siendo que mi voluntad es libre para decidir no sólo un castigo, he considerado que también puede optar por un perdón, porque gracias a ella, todo los malos momentos han desaparecido y hoy solo alegría invade todo mi ser; y si este Consejo, es el protector de la libre voluntad, que por mucho tiempo ha sido la base de nuestro pueblo, entonces, deberán aceptar mi libre decisión y permitir que estas dos mujeres que ya han expresado su arrepentimiento, se les permita vivir en la Isla, libre de toda sanción, y sin recriminación alguna – miro a los ancianos – se los pido con todo el corazón, por favor

Romano:- El Consejo se retirara a deliberar y volveremos con nuestro veredicto – miro seriamente a Luna – Eres muy hablantina

Los Ancianos, pasaron a una habitación, mientras Estela y Ruth, se morían de los nervios, pero debían estar solas, aunque cerca estuvieran sus padres. Luna, se sentó al lado del Jefe Bungala y su familia. No duro mucho y el Consejo, retorno nuevamente, y cada uno se fue sentando en su lugar.

Romano:- Efectivamente, la naturaleza es sabia – fue muy pomposo su tono de voz – y en esa sabiduría, nos ha mostrado su infinito poder en las cosas que nos rodea. Donde prevalece la evolución misma. Una oruga, se transforma en una hermosa mariposa; y la incidencia que sus fenómenos producen en nuestro ambiente. Las olas; el clima – volvió a ver a Luna – y a ello no se escapa el ser humano. Hoy, pequeña, nos ha enseñado que nuestros padres, y los padres de sus padres, no se equivocaron al elevar la “libre voluntad” como la base de un pueblo libre, pero sobre todo, un pueblo unido y justo. La ley no es algo que deba ser aplicada estrictamente sin considerar el bien o el mal que su uso pudiera afectar. Debemos realmente mirar en nuestro interior para visualizar las acciones de quien nos ofende y encontrar en ello, la justa medida para castigar o no. Si una conducta que para la ley es mala, ha producido cosas buenas, entonces, quienes somos para reconocer ese bienestar imponiendo fríamente un castigo. Y hoy, por primera vez, estoy de acuerdo con esa postura, querida Luna, y todos los aquí presente hemos decidido aceptar tu propuesta, y cerrar este caso, permitiendo que Estela y Ruth, queden libre de toda recriminación y castigo, para que puedan continuar viviendo entre nosotros, y que lo sucedido les sirva de lección para ella y sus hijos en lo futuro. Se levanta este Consejo.

Ruth y Estela, se abrazaron, mientras Georgina, corría hacia sus hijas y las abrazo y beso. Luna, se abrazo a su mamá y al Jefe Bungala, sus hermanos la abrazaron, demostrando que todos estaban conforme con lo actuado por ella. Luego, Estela, se dirigió a Luna, y se miraron unos segundos, y luego se abrazaron. La familia de Luna, abrazaron a Estela y luego a Ruth, eso sellaba el perdón de todos. Luego, las dos chicas, sin que nadie se diera cuenta, fueron llevadas al Comisariato, porque en el segundo piso, tenían su casa, y ahí se bañaron. Lo único que se le informó al pueblo era que el caso estaba cerrado, y eso alegro a todos, porque consideraron que se había hecho justicia. Los más felices fueron los periodistas, así como Marbelly y Michael, que pudieron acudir a buscar a sus amigos, luego del encierro en los muelles.

Manuel, conversó con don Pepe y doña Georgina, y les pidió su permiso para cortejar a Ruth. Ellos, se alegraron mucho de esa decisión porque era un buen partido para su hija menor. Michael, hizo lo propio, pero tanto él como Marbelly, primero debían ser reconocidos por el Jefe Bungala, líder espiritual de la Isla, para formar parte de la comunidad. Así, que Miguel, fue el padrino, y a un lado de él, lo presentaría como un nuevo miembro. En el caso de Marbelly, Andrés, Katia y Jade, la pedirían como “hija” de la familia para ser parte de ella. Todos estuvieron en la ceremonia al día siguiente en la mañana, en la playa, a la que asistieron los periodistas y la mayor parte de la población.

Miguel:- Jefe Bungala, le presentó a este muchacho, quien ha decidido con su libre voluntad formar parte de esta Isla, comprometiéndose a respetar sus tradiciones y cultura

Bungala:- ¿Es así? – le pregunto a él

Michael:- Así es, señor

Bungala:- Vean, todos – dirigiéndose al pueblo – este nuevo miembro de la Isla Orión, conózcanlo y acéptenlo

Todos vitorearon y aplaudieron. Miguel, estrecho la mano de Michael, en señal de aceptación del pueblo.

Andrés:- Jefe Bungala, le he traído hoy a esta muchacha y a su hija, quienes, por libre voluntad, ha aceptado formar parte de mi familia como una hija más y una nieta, comprometiéndose a respetar nuestras tradiciones y cultura, y enseñarlas a su hija

Bungala:- ¿Es así? – le pregunto a ella

Marbelly:- Así es, señor

Bungala:- Vean, todos, a estas nuevos miembros de la Isla Orión, conózcanlos y acéptenlos

Todos celebraron esa decisión, la que fue recogida por las cámaras de televisión y los flashes de los fotógrafos. Andrés, Katia y Jade, besaron a Marbelly y a Miriam

Miguel:- Quiero aprovechar la oportunidad, Jefe Bungala, para que usted y su mujer, atestigüen mi entrega a su hija, la bella Luna – extendió su mano para que Luna, llegara hasta donde él, y seguidamente, mostró ante todo la más extraña pero bella flor de campana, blanca por fuera y amarilla por dentro y pistilo rojo, la extraordinaria “flor de luna”, símbolo de la unión eterna y fecundación – Y hoy ella, se comprometerá a ser mi mujer, si acepta mi ser

Todos guardaron silencio, ni siquiera un murmullo, y luego miraron a Luna, en espera de su respuesta.

Luna:- ¿Crees que pase todo esto para rechazar a mi “reflejo”? – sonrió y seguidamente tomo la flor de luna y la besó

Bungala:- Esta noche hay ceremonia – le grito a todos

Michael:- Espere, espere – le gritó al Jefe Bungala

Bungala:- ¿Te opones a la ceremonia? – se mostró indignado

Michael:- No, señor, para nada, solo que también deseo aprovechar este momento tan especial, para igual – sudaba las manos de los nervios – entregar mi ser a una persona tan especial

Todos volvían a verse porque no sabían de qué hablaba, ya que acababa de obtener la ciudadanía y al parecer ya tenía pareja en el lugar.

Michael:- don Pepe, señora – extendió su mano para invitar a Estela, a que se le aproximara y le mostro la flor de luna – deseo unirme a su hija para amarla y respetarla

Estela:- Tontito – lo regaño – soy yo quien debo aceptar, no ellos – y acto seguido le sonrió, tomo la flor y lo besó, ante el aplauso de todos

Bungala:- Bueno, doble ceremonia esta noche – volvió a gritar a todos

Saturnino:- Creo, Papá, que será triple ceremonia – y se acercó al Jefe Bungala, unido de la mano con Jade, quien ya traía en su otra mano la Flor de Luna – hace muchos días atrás, ella ya había aceptado la flor, y siendo hoy un día tan importante les quería decir – viendo a Andrés y Katia – que ya mi bohío está listo para que ella desde hoy me acompañe como mi mujer

Katia, emocionada, lloró y se abrazo a su hija, mientras que Andrés, abrazó a Saturnino. Jefe Bungala y su mujer, se abrazaron luego a Katia y Jade

Bungala:- Salvo que no haya nadie más – miro a todos – entonces, esta noche habrá triple ceremonia y todos están invitados

Don Pepe:- Pues, tengo un anuncio que hacer

Bungala:- Pero usted ya tiene mujer, mi amigo – le dijo sonriendo

Don Pepe:- Simplemente aprovecho el gran momento para darles a todos una gran noticia – luego miro a Manuel, y le hizo una señal para que lo acompañara – Manuel, me ha solicitado cortejar a mi hija Ruth, y mi mujer y yo hemos aceptado, así que ellos son pareja

Todos aplaudieron.

Manuel:- Pero creo que aún hay más noticias

Bungala:- ¿Más? – vio que aquello se había prolongado más de la cuenta

Andrés:- ¿Ahora qué paso licenciado? ¿Regresara a Tierra Firme? – y todos rieron

Manuel:- Mientras estuve en Tierra Firme, don Pepe, me solicito que pusiera dinero de él, en las casas de apuestas, durante el desarrollo del Decatlón, a favor de Miguel – todos quedaron estupefacto con la noticia – y ya que Miguel, salió victorioso, don Pepe, ha decidido entregar las ganancias a cada una de las familias que pusieron dinero para el rescate de Luna

Los gritos eran mucho más fuertes, ante dicha noticia, que todos veían a don Pepe, como un héroe para todos, que corrieron y lo subieron en hombros, para pasearlo por todas las calles, fue la única forma para que desalojaran la playa. Los periodistas se fueron detrás de la muchedumbre, ante el regocijo de los presentes.

Para la ceremonia, los kipits y tipits eran blancos, para las mujeres, y las pantalonetas eran del mismo color en los hombres. Muchas antorchas rodeaban en filas lo largo de la playa, y cerca del altar, y una alfombra de pétalos de rosas cubrían lo largo hasta el altar. Los canticos ceremoniales de los presentes, eran encantadores, que el cielo oscuro y la luna llena, vaticinaba un excelente y colorido ritual. Las mujeres con dianas de flores en el cabello. La boda sería transmitida en cadena nacional, pues, aquello era un espectáculo jamás visto por los ojos humanos fuera de la Isla, y parecía un cuento de hadas. Las tres mujeres, caminaron una del lado de la otra, con la flor de luna entre sus manos, con unos rostros sonrientes. Mientras los tres hombres, las esperaban en el altar, uno al lado del otro. El Jefe Bungala, presidía el rito. Ya, juntos las tres parejas, los flashes de los fotógrafos fueron interminables.

Bungala:- Tres almas errantes en la vida, lograron, al final encontrar a sus complementos, y dejaron de ser dos para convertirse en uno solo, en el reflejo del otro. Todos aquí somos testigos de tan grandioso evento. Una mujer, deja a su familia para formar la suya con un hombre, a quien considera el apropiado para sembrar la semilla que alargara nuestra existencia, pero sobre todo su propio ser. Todos debemos regocijarnos por este suceso, y así debemos demostrarlo, con nuestros aplausos

Todos lo hicieron.

Bungala:- Enviaremos nuestras bendiciones al cielo

Todos lanzaban tiras blancas al aire, que en su conjunto escenificaban una hermosa fiesta en los cielos.

Bungala:- ¿Luna, Jade, Estela, es la libre voluntad de ustedes, unirse a estos hombres?

Luna, Jade, Estela:- Si – contestaron juntas

Bungala:- ¿Miguel, Saturnino, Michael, es la libre voluntad de ustedes, unirse a estas mujeres?

Miguel, Saturnino, Michael: - Si – contestaron juntos

Bungala:- Que sea la voluntad del altísimo y teniendo a nuestro pueblo como testigo. Desde hoy son cada pareja, uno solo. Vayan y sean felices.

Todos aplaudieron y celebraron, lanzando semillas de girasoles y arroz. Luego vinieron las felicitaciones, abrazos y besos entre familiares y los contrayentes. Las cámaras y los flashes, siguieron cada detalle. Las mujeres del público que seguían las transmisiones, lloraban de la emoción.

Don Pepe, les dijo a Miguel, Michael y Saturnino, que cada uno de ellos tendrían, un deposito de dinero en un banco de tierra firme, para que pudieran contar con él, para realizar las compras o las inversiones que requirieran para sus futuros hogares. Ellos estaban muy complacidos. La fiesta que siguió, fue muy alegre y movida. Incluso, se le miro al Comanche, muy cortes y amable con Marbelly, que no la dejo ni un segundo en la pista de baile, o en la mesa, y se notaba que ella, le atraía aquel humilde hombre. La mejor noticia le llego a Miguel, cuando el prefecto le anunció que el “Almirante”, había visto las noticias, y deseaba entrar en negociaciones con Andrés, para iniciar una ruta turística con su empresa naviera desde Tierra Firme a la Isla, con buenos porcentajes económicos para ellos. Eso implicaría que tendrían la oportunidad de comenzar una empresa más segura y duradera, que les facilitara un crecimiento económico importante. De por sí, ya la isla se había convertido en un paraíso terrenal para todo el exterior.

Al día siguiente, los periodistas, regresaron a tierra firme, y una junta importante se llevo a cabo en la prefectura, con los ancianos y el Jefe Bungala, el tema era muy claro y apremiante. Según los últimos acontecimientos, la pronta llegada de los visitantes, podrían alterar el estilo de vida de los isleños, y debían evitar que las costumbres y hábitos foráneos, dañaran el balance existente en la isla. Así, que era importante contar con reglas claras que permitiera una convivencia con ellos, sin que implicara una mezcla de culturas, pues quienes llegaran eran los obligados a respetar las reglas de la Isla. En caso contrario, serían expulsados inmediatamente, por lo que se acordó crear una comisión turística, conformada por jóvenes y ancianos, para asegurar el cumplimiento de esas normas. Así la prefectura, y sus ayudantes, serían los vigilantes de que nadie de afuera quebrantara los preceptos de la Isla. Sin embargo, Romano, sentía en el fondo de su corazón, que pronto aquello sería solo un deseo, pues la maldad en el alma de los extranjeros, era un factor que no se podría tomar a la ligera, ante un pueblo ajeno a ese concepto.

Robín, entró a la ventana del Nido, graznando como siempre, despertando a Luna y Miguel, quienes bajo la sabana, se volvieron a ver el uno al otro, sin poder creer que después de tantas aventuras al fin yacían juntos como pareja, para siempre.

Miguel:- ¿Estas contenta, amor? – le acaricio suavemente el cabello

Luna:- Mucho, amor, mucho – le beso los labios

Robín, continuaba sus furiosos graznidos, sobre la mesa, por lo que la pareja debió levantarse para averiguar que lo tenía tan perturbado.

Luna:- ¿Qué paso bebé? – le puso su mano para que Robín, subiera

Miguel:- Mira, amor – desde la ventana se podía observar la llegada de varios yates, un hidroavión y un transatlántico, todos aproximándose a la isla

Luna:- ¿Todo esto lo provocamos nosotros? – le dijo emocionada

Miguel:- Pues sí, amor, esos es lo que nuestro amor provoco – vio a aquel tropel de navíos dirigiéndose hacia ellos, y con una gran sonrisa y su mente puesta en el futuro, les dijo – Bienvenidos a Orión

Se abrazaron, y juntos, ahí de pie, quedaron mirando tiernamente hacia el horizonte, hacia el futuro; mientras el sol cerraba su brillante cortina, ocultando al mundo entero, aquel utópico paraíso.

FIN