EPÍLOGO

Finalmente Drácula alcanzó recuperar al verdadero amor, cuando fue hombre en la persona de Vlad Tepes III más conocido como el “Empalador”, perdió a la princesa Cnaejna en una trampa que le tendieron los turcos. El sultán Medmed II en su loca obsesión por poseer en cuerpo y alma a la esposa de Vlad, entró en un combate mortal contra él perdiendo miles de miles de soldados solamente por complacer su insaciable lujuria.

La traición de su hermano Radu y primo Matías Corvino, fueron otros claros contribuyentes para que la princesa Cnaejna tomara la fatídica decisión de quitarse la vida.

Este golpe fue mortal para Drácula al perder a su único amor, para rematar esta trágica muerte fue apresado en un castillo en lo más profundo de los calabozos.

Sin esperanza alguna se resignó a vivir una existencia en la oscuridad pero un vampiro servidor de Vlad, lo sacó del asqueroso y humillante lugar donde estaba para convertirlo en no-muerto sin antes tener una última batalla con el sultán engañándolo con su aparente muerte.

Tiempo después Drácula volvería desde las tinieblas para vengar la muerte de su amada princesa. Primero lo hizo con su medio hermano Radu el “Hermoso”, luego con el sultán Medmed II y finalmente con su primo Matías Corvino.

Luego sin esperanza alguna se dedicó a convertir mujeres de la nobleza, alta alcurnia y aristocracia en malignas y lujuriosas vampiresas realizando con ellas intensas orgías de sangre y sexo desenfrenado.

Pasaron los años pero su corazón estaba vació, ni su poder, inmortalidad, riqueza y lujuria no llenaban su alma perdida. También se dedicó hacer guerra contra temibles vampiros incluso llegándose a enfrentar con los Antiguos, una estirpe de no-muerto pertenecientes a la tercera generación de los descendientes directos de Caín.

Batalla tras batalla hasta que llegó a conquistar buena parte de los territorios europeos incluso alcanzar parte del Oriente Medio, sin embargo, un día surgió una doncella dulce, hermosa e inocente hija de reyes llamada “Sara”.

Ella comenzó a cambiar su vida de no-muerto, paulatinamente su corazón de piedra se sensibilizaba. Su antiguo amor de otra vida la princesa Cnaejna reencarnaba en una santa y hermosa doncella llamada “Elizabeth”, conocida por todo el pueblo de Sibiu como la dama de rojo por estar siempre vestido de ese color.

Las peleas continuaron con los Antiguos y los sires pertenecientes al clan Baal liderado por el temible Klaus. El conflicto fue tan intenso que estuvo a punto de cumplirse una antigua profecía llamada la “Yihad”, que se trataba de la guerra final entre todos los clanes contemporáneos liderados por un caudillo poderoso en contra de los Antediluvianos por el dominio del mundo del vampirismo, y a posterior de los hombres.

Pero un vampiro incluso más antiguo que los Antediluvianos apareció, su nombre Saulot “el sabio”. Fue directamente transformado por Caín al abrazarlo estando con él por largo tiempo hasta que desapareció del mundo antiguo.

Saulot se presentó ante Drácula advirtiéndole que la “Yihad” no solamente era la guerra final entre vampiros y hombres, sino también el fin de los tiempos al desatarse la terrible profecía de la “Gehena” por la justa furia de la Divinidad para poner fin a toda maldad.

Drácula al enterarse que él estaba siendo el caudillo poderoso para dar comienzo a la profecía, pidió consejo a Saulot para cambiar el destino evitando esa catástrofe en el mundo entero. El sabio vampiro le dijo que un amor perdido de otra vida había regresado reencarnada en otra mujer. En ella se encontraba la esperanza de cambiar el destino valiéndose del poder más grande de todos “el del amor”.

Drácula y Elizabeth tuvieron sueños donde se veían juntos en la anterior vida. La atracción de estas almas gemelas fue fuerte que físicamente se vieron cara a cara en un festival realizado en el parque central de la ciudad de Sibiu festejando un aniversario más de su fundación.

Cuando se miraron el reconocimiento fue instantáneo, se quedaron contemplando a los ojos por varios segundos hasta que Drácula la invitó a bailar. En aquel instante ambos se trasportaron en el tiempo, sin embargo, una temible enemigo de nombre Cyrano un noble perteneciente a la Corona Húngara entró en conflictos con Drácula por el amor de Elizabeth.

La ira del duque Cyrano fue tal que un hechicero se le apareció en la vida para convertirlo en licántropo. Al ser transformado en una bestia Cyrano buscó por todos los medios a Drácula para destruirlo. Fueron varios intentos pero todos fracasaban.

Drácula por su parte cuidaba de sus dos amores Sara y Elizabeth. A Sara la tenía resguardada en una residencia de lujo cerca del castillo en el monte de los Cárpatos. A Elizabeth la llevó a un bosque de Transilvania alejado de la gente protegiéndola de la inquisición que a manos de un cardenal malvado y un monje inquisidor lujurioso, la querían ver desnuda al acusarla falsamente de brujería.

Estos malvados inquisidores murieron trágicamente al ser invadido Roma por los musulmanes, el cardenal murió desmembrado y el monje quemado se arrojó por la ventana en lo alto de la catedral de san Pedro.

Drácula aún seguía teniendo enemigos, la marquesa Margarita una de sus amantes vampiresas en sus celos decidió asechar a Sara esperando el momento oportuno para asesinarla, estuvo a punto de hacerlo hasta que Belmont la mano derecha de Drácula la defendió decapitando a la marquesa.

Drácula se sintió apenado al ver muerta a una de sus concubinas pero si Belmont no interfería hubiera matado a Sara.

Pasó el tiempo aparentemente las cosas estaban bien para Drácula y sus dos amantes mortales, pero un día sorpresivamente recibió la trágica noticia que un licántropo atacó a Sara dejándola gravemente herida, él llegó al momento de su agonía muriendo ella en sus brazos.

Drácula estuvo de duelo por varios días hasta que recibió la noticia para consuelo suyo que Elizabeth esperaba un hijo suyo, esto lo llenó de valor para ir a enfrentar al asesino de Sara, el duque Cyrano.

Drácula junto con Belmont, un vampiro llamado Haquim y los más poderosos aliados fueron a la caza del criminal. Cyrano al saber que estaba en serio peligro obligó al mago negro a invocar a terribles demonios del infierno para que lo ayudasen en su guerra contra Drácula.

Inesperadamente entre estos demonios del infierno estaba “Lucifer” el verdadero rival oculto de Drácula. El maligno después de ser sentenciado por el Creador con el peor de los castigos al quitarle el don más preciado de todos, “El amor romántico”. Intentó amar a lo largo de los siglos pero no podía, pero un día conoció a la hermosa, inocente y dulce Elizabeth despertando en él el amor, sin embargo, ella estaba enamorada de Drácula engendrando un hijo con el cual despertó la furia de Lucifer.

Al enfrentarse con Drácula estuvo a punto de matarlo hasta que Dios intervino en la batalla haciéndole recordar a Lucifer de su eterna condena a no poder amar, luego lo precipitó nuevamente a los infiernos por toda la eternidad.

Drácula al ser salvado por la Divinidad fue con toda su fuerza para destruir a Cyrano finalmente decapitándole, luego fue a exterminar a su último enemigo el sultán Medmed II sorprendiéndole en una calle oscura de Londres.

Finalmente Drácula destruyó a todos sus enemigos y empezó a vivir en paz y armonía con Elizabeth y su retoño llamado Adrían, llegando a formar “UN HOGAR PARA EL AMOR”

Este es el fin de este relato de amor gótico entre una mortal y un vampiro.