VLAD RECONOCE A CNAEJNA

Drácula quedó confundido y pensativo con la extraña revelación que Saulot le confesó, más que todo cuando pronunció acerca de una mujer vestida de rojo, ya que solamente Cnaejna vestía con ese color.

Mientras meditaba a acerca de las palabras de Saulot, Belmont entró a la biblioteca donde se encontraba Drácula para informarle que un festival se iba a realizar en Sibiu, esta vez no será para seducir almas de jóvenes vírgenes sino para que Belmont encuentre una mortal para que tuviera una compañía como su señor.

Drácula estuvo de acuerdo en acompañar a Belmont dejando a Sarah en la hacienda, evitando ir a Sibiu con ella debido a que su padre el Emperador Maximiliano I la buscaba por todos lados.

El festival se iba a realizar en honor a los 500 años de la fundación de la ciudad, gente de la nobleza, realeza, aristocracia, clérigos y plebeya se reunirán de todas partes de Hungría.

Elizabeth por invitación de su profesor de teología asistirá al festival, sus padres también la acompañarán. El duque Cyrano con su primo estará entre los invitados especiales.

De último momento Elizabeth por un problema de salud, no estará presente para ayudar al clérigo en servir la comida a los comensales.

-Madre me siento mal, no me encuentro bien de salud. Dijo Elizabeth estornudando.

-Hija si no te sientes bien, no asistas al festival yo diré al sacerdote que estás delicada de salud. Contestó su madre.

-¡Gracias mamá!

Plaza central, Sibiu Transilvania

Los organizadores del festival comenzaron a decorar y adornar toda la plaza central, todo se teñía de colores, cientos de mesas se colocaban en todo el lugar. Comida, bebida, licor todo estaba listo para dar la bienvenida a los invitados.

Las mesas principales eran para los reyes, princesas y duques, las mesas de honor eran para los nobles y aristócratas y las mesas comunes para los cientos de plebeyos.

Carruajes reales comenzaron a llegar siendo dirigidos hacía los puestos de honor, los nobles llegaron al igual que los plebeyos. El duque Cyrano llegó acompañado de su primo al igual que los padres de Elizabeth.

Drácula y Belmont llegaron después de comenzar el festival, Elizabeth yacía en su cama al cuidado de dos mujeres. Repentinamente alguien golpeó la puerta.

-Toc, toc, toc.

-Toc, toc, toc.

Una de las mujeres que cuidada de Elizabeth fue abrir la puerta.

-Buenos días, ¿Quién es usted?

-Busco a la joven Elizabeth, mi nombre es Saulot. Le contestó.

La muchacha fue a decir que un extraño hombre la estaba buscando.

-Señorita Elizabeth aquel hombre que pregunta por usted viste ropas extrañas, parece que no es de este país.

-Dígale que me disculpe no me encuentro bien de salud.

La muchacha fue a decirle a Saulot que Elizabeth no estaba dispuesta a recibirlo por su delicado estado de salud, sin embargo el vampiro siguió insistiendo. Elizabeth al darse cuenta de la necesidad importante de aquel hombre, permitió que entrara a la habitación, cuando entró vio en los ojos bondad y paz, mucha paz.

-Elizabeth he venido para sanarte de tus enfermedad, debes ir al festival para que conozcas al hombre que se apareció en tus sueños por dos ocasiones. Dijo Saulot.

Ella sorprendida al saber que aquella persona sabía de los sueños que tuvo con el mismo hombre por dos ocasiones le contestó:

-¿Cómo conoce usted aquellos sueños si a nadie se los he contado?

-No importa la manera que me enteré de sus sueños, lo importante es que asista al festival.

-¡Estoy enferma! ¿Cómo puedo ir en este estado?

-Yo la voy a sanar. Dijo Saulot.

En ese instante el vampiro puso las manos en la frente de Elizabeth y pronunciando unas arcanas palabras la sanó. Milagrosamente ella se recuperó quedando completamente curada.

Saulot antes de desaparecer de la misma manera como hizo con Drácula le dijo unas últimas palabras:

-Dama de rojo pronto volverás a los brazos del verdadero amor, él siempre te ha esperado desde las más espesas tinieblas anhelando tu regreso. Llegó el momento de unirse nuevamente. “Las almas que se aman se vuelven a encontrar”.

Saulot después de pronunciar aquellas palabras se desvaneció a la vista de Elizabeth y las dos mujeres.

Elizabeth hizo caso al mensaje del ser misterioso, sabía por intuición que era un mensaje del Cielo para su vida, algo importante iba a llegar entendiendo por completo las dos visiones.

Vistiéndose de rojo y poniéndose un collar de plata en su cuello se alistó para ir con las dos mujeres al festival. Cuando llegó sus padres se sorprendieron al ver a su hija estar bien de salud.

-¡Elizabeth! ¿Qué haces aquí si te dejamos dormida en cama al cargo de las dos muchachas que contraté para cuidarte? Dijo su madre.

-Madre estoy bien, ocurrió un hecho extraño en casa mientras dormía. Contestó Elizabeth.

-¿Qué hecho extraño ocurrió Elizabeth? Dijo su madre.

-Un hombre misterioso que parecía un santo de Dios apareció repentinamente sanándome de inmediato.

Mientras seguían conversando el duque Cyrano vio de lejos a Elizabeth junto con sus padres en el festival, su alegría fue grande tanto que les invitó a la mesa donde se sentaban los nobles.

-¡Elizabeth, me es grato tenerte en el festival en honor a la fundación de la ciudad! Dijo Cyrano.

Elizabeth le contestó sin darle casi importancia.

-Duque Cyrano buenas tardes.

Cyrano al oír la voz fría de Elizabeth se descompensó, su semblante decayó y desesperadamente trató de animar la conversación pero fue en vano, Elizabeth estaba pendiente de encontrar al hombre vestido de negro que vio en los sueños.

El festival continuaba y todos los invitados se sirvieron los mejores platillos y bebidas, luego de comer descansaron por unos momentos hasta que los caballeros sacaron a danzar a las damas.

Cyrano intentó sacar a Elizabeth pero ella se negó, el duque al sentirse rechazado se enfureció regresando a la mesa bebiendo todo el vino hasta emborracharse.

Por otro lado Drácula miraba junto con Belmont todas las damas de la realeza y nobleza, escogiendo la mejor entre ellas para ser cortejaba por Belmont. Constantemente sacaban a danzar a las damas pero ninguna era de su satisfacción.

No muy lejos de ellos Elizabeth servía a los comensales bebida y bocadillos, Belmont regresando a ver atrás quedó prendado al mirar la hermosura particular de la doncella.

-¡Drácula! ¡Drácula! He hallado a la mujer perfecta para que sea mi compañera, Dijo Belmont con una mirada brillosa.

-¿Quién es la dama afortunada para que sea tu futura compañera por el resto de la eternidad? Preguntó Drácula.

-¡Es ella aquella del vestido rojo!

Cuando Elizabeth volteó el rostro, Drácula observó en ella el vivo retrato de su difunda esposa Cnaejna, su corazón latió rápidamente, esto no le había ocurrido desde hace décadas atrás, ni siquiera con Sarah no le había ocurrido este sentimiento en el alma.

-Mi señor ¿Qué le ocurre? ¿Quedó también prendado de la belleza de la doncella? Preguntó Belmont.

Drácula no contestó, se quedó estático por varios minutos observando el rostro de Elizabeth recordando los bellos momentos que vivió con Cnaejna, curiosamente la primera vez que se conocieron hace 50 años atrás fue en una celebración en el castillo real de Hungría donde hubo muchos invitados de todas partes, esta vez lo era en el festival en la ciudad de Sibiu.

Elizabeth se dio cuenta que alguien desde muy cerca no la dejaba de mirar, cuando puso la mirada sobre aquel hombre era el mismo que vio en los dos sueños, ella también se quedó estática por unos pocos minutos hasta que le sonrió.

Drácula al ver la mirada que Elizabeth la regalaba se acercó para sacarla a danzar, el caballerosamente le dijo:

-Soy el conde Drácula gobernador del monte de los Cárpatos, Le dijo.

Ella se presentó como Elizabeth oriunda de Transilvania. En aquel momento la música sonó y todos los presentes salieron a danzar. Era una danza muy melodiosa, él la invitó a salir y ella sonrojando sus mejillas aceptó.

Mientras danzaban, sus miradas se cruzaban continuamente y los dos sonreían, parecían unos niños y por unos momentos el tiempo se detuvo, ambos sintieron la vibración más alta en el interior, creo que era amor. Nunca se habían sentido tan lleno y completo como se sintieron aquella tarde.

El sueño de Elizabeth se había hecho realidad, se la veía tan feliz que sus padres sorprendidos se acercaron:

-¡Hija es primera vez que te observamos tan feliz!

Drácula se presentó antes sus padres siendo un verdadero caballero con modales característicos de la realeza. Sin duda alguna fue amor a primera vista. Belmont no entendía lo que ocurrió si ella era la mujer que había escogido para ser su concubina. ¿Cómo era posible que Drácula teniendo a Sarah y cuatro concubinas quisiera otra mujer para su harem?

Toda la tarde hasta el anochecer no dejaron de danzar Drácula y Elizabeth, Cyrano en estado de embriaguez se acercó furiosamente para separar a la pareja feliz, haciendo un escándalo quiso enfrentarse al príncipe de las tinieblas pero él hizo caso omiso.

Belmont estuvo a punto de golpear al duque Cyrano pero Drácula lo detuvo diciendo que no tomara en cuenta los celos injustificados de un borracho cretino.

El festival llegaba a su final, la mayoría de los invitados regresaron a sus hogares solamente pocas personas se quedaron entre ellas estaba Elizabeth, sus padres, Drácula, Belmont, Cyrano y los organizadores.

Belmont se acercó a Drácula para decirle lo siguiente:

-Mi señor, ¡me sorprende que haya escogido a la dama elegida para que fuera mi esposa! Dijo Belmont.

-Belmont aquella doncella es la viva imagen de mi amada Cnaejna. Saulot me dijo palabras proféticas revelándome estas palabras:

-La flor roja que perdiste hace mucho tiempo atrás, aquella “dama vestida de rojo” regresará desde su trágica muerte para cumplir con la misión que el Cielo la ha encomendado.

-Precisamente ella esta vestida de rojo y el parecido físico con Cnaejna es semejante. ¿Entiendes ahora mi reacción amigo mío?

-Nunca imaginé que Cnaejna regresara de la muerte. Contestó Belmont.

-Es la reencarnación de mi difunta esposa de eso estoy completamente seguro. Dijo Drácula.

Elizabeth se acercó a los vampiros para despedirse.

-Ha sido un verdadero placer conocerlo conde Drácula, especialmente por el baile que lo disfrutamos. Dijo Elizabeth.

Drácula mirándole a los ojos besó sus manos y le dijo:

-Nos veremos pronto Elizabeth y gracias por pasar todo el festival junto a mí.

Ambos se despidieron amablemente, desde lejos Cyrano observaba la escena desconsoladamente y bebiendo vino como nunca lo había hecho en su vida, pasó una semana entera embriagándose perdiendo completamente el juicio.

Castillo de Drácula, Monte de los Cárpatos

Al llegar al castillo Drácula fue enseguida a la hacienda donde se hallaba esperando Sarah, ella le recibió con un tierno abrazo.

-¡Amor mío! ¿Cómo les fue en el festival por el aniversario de la ciudad? Le dijo Sarah mirándole a los ojos.

-Nos fue muy bien Sarah, el festival estuvo entretenido. Contestó Drácula con la mirada perdida.

Sarah no sospechaba que Drácula había encontrado a su antiguo amor reencarnada en un simple y sencilla campesina. La profecía de Saulot se cumplió al pie de la letra, ahora el triángulo amoroso entre dos mortales y un vampiro daría comienzo trayendo más enemigos a la vida de Drácula. El duque Cyrano se levantará en contra de él luchando por el amor de Elizabeth.

Belmont al saber que aquella muchacha elegida para que fuera su concubina resultó ser Cnaejna, decidió dejar el camino libre a Drácula e iría en busca de una nueva doncella pero ya no en Hungría sino en Inglaterra.

Elizabeth aquella noche no pudo dormir pensando en Drácula, fue la primera vez que sentía amor en su corazón, aquellas visiones de otra vida le ayudaron a encontrar al gran amor de su vida. Los padres de Elizabeth rezaban a Dios pidiéndole su guía para saber quién era aquel misterioso ser vestido de negro que había dejado impactada a su hija, ellos querían estar seguros que Elizabeth va a estar en buenas manos con un varón digno de su noble corazón.