Capítulo 19. No lo se
Daniel Sanders intenta comprender lo que Sebastian Campbell le está relatando, espera que lo que tiene para decirle esclarezca algo la oscuridad del caso. Pero Daniel cree que no está funcionando en nada escuchar a Sebastian así que se pone serio y la pregunta:
-Pero y ¿a mi que me corno me importa lo que haya pasado en tu país?, ¿Que tiene que ver esto con Roberto, Isabella y ahora el chico nuevo?, ¿porque piensas que me interesa algo de lo que dices?
-En realidad te interesa, en realidad te importa, y en realidad tiene que ver.-Le dice Sebastian a Daniel mientras se mueve en la silla como si estuviera acomodándose.-No se porque, tampoco se como, ni cuando, pero este grupo ruso consiguió ADN de ustedes que son unos agentes reemplazables de dos agencias una bajo vigilancia por corrupción.
Sebastian se sentía bastante incómodo sentado en esa silla; esas eran sillas plegables y no eran nada cómodas, pero Daniel se sentía aun mas incomodo al escuchar lo que dijo; ¿Investigados los dos por corrupción? El se imaginaba que tal vez investigarán a Roberto Torres algún día, lo que no se imaginaba es que él también estaría siendo investigado.
Algo que le da algo de tranquilidad es que le revelaron un secreto; El hombre que los atacó a él y a Isabella Ferrari no era el verdadero Roberto.
El misterio seguía sin resolverse ¿Donde están Roberto Torres y Mateo Álvarez?.
-No es tan así -Le responde Daniel a Sebastian interrumpiendolo.
-Déjame terminar. -Le dice Sebastian a Daniel.-El punto es que con el ADN de ustedes este grupo ruso hizo clones y si planean hacer lo mismo que en estados unidos o peor todo tu país está en grave peligro.
Daniel estaba sorprendido con lo que había visto, iba a preguntar primero porque no se enteraron de eso, pero eran muchas las preguntas que tenía que hacer que se le mezclaron todas en su cabeza.
-Clones? ¿De todos nosotros? -Le preguntó Daniel a Sebastian.
-Por ahora solo tenemos información de ese clon, pero creemos que si, lo que no sabemos y lo que nos falta por descubrir es el porqué lo hicieron. -Dice Sebastian mientras sigue acomodándose en la silla. -Y es muy frustrante, no sabes lo difícil que fue encargarme de que la información saliera a la luz, todo está como si nada hubiera pasado. -Le dice Sebastian a Daniel.
-¿Información? -Le pregunta Daniel a Sebastian.
-Si, Información. -Le responde Sebastián a Daniel.-Esto se tiene que mantener en secreto o puede significar la tercera guerra mundial.
-Eso quiere decir que el que nos atacó no era el policía Roberto.-Le dice Daniel a Sebastián.-Nuestro atacante era un clon.
Al decirlo Daniel sintió cierta emoción, eran unas ganas inmensas de decir "Yo sabía"; para ser más específicos de decir "Yo sabía que no era Roberto" y de decir "Yo sabía que existían los experimentos secretos y las conspiraciones". Aun así con lo que había dicho anteriormente Sebastian respecto a las personas que piensan en conspiraciones no le daban ánimos de decirlo.
-Exacto, pero como te habrás dado cuenta el clon era más fuerte y más rápido que Roberto. -Le responde Sebastian a Daniel. -De hecho, más fuerte y más rápido que cualquier humano.
-Si, nos cago a trompadas -Le dice Daniel a Sebastian.-Y eso que éramos dos contra uno.
-Que los cago a trompadas como dices es algo que se ve en tu cara. -Le dice Sebastian a Daniel señalando la herida de su pómulo.
-Si lo se, él nos atacó ayer -Le dice Daniel a Sebastian.-Se llevó a un compañero nuevo.
-Si se lo llevaron a esta altura ya debe estar muerto.-Le responde Sebastian a Dabiel mientras se pone de pie.-Esta silla es muy incómoda.
Sebastian pone un portafolios que traía consigo sobre la silla para sentarse encima esperando que así sea más cómodo.
De repente Daniel recuerda algo más de la batalla y era algo que no podía evitar querer saber preguntar.
-Paso algo raro ayer, hubo un destello de luz y el clon desapareció junto con mi compañero ¿cómo es posible eso?
-Eso debe ser nuevo lo poco que sabemos es unos avistamientos que comenzaron hace dos semanas -Le dice Sebastian a Daniel.
-¿Dos semanas? -Le pregunta Daniel a Sebastien mientras piensa en lo que acaba de decir.-Pero Roberto desapareció apenas el martes pasado.
-Nos enteramos de eso..., aun asi el primer avistamiento de ese clon es de hace dos semanas. -Le responde Sebastian a Daniel.-Por eso te dije; no se como ni cuando, pero consiguieron su ADN y si tienen ADN de él hay que asumir que de ustedes también.
Eso parecía lo único que tenía sentido, después de todo si era verdad que el clon de Roberto apareció en dos semanas y a él lo secuestraron hace unos días entonces tal vez tienen ya sus clones y por eso querían secuestrarlos. En ese caso su plan sería reemplazarlos con esos clones, pero ¿para qué? o ¿por qué?.
-Son muy peligrosos. -Le dice Sebastian a Daniel mientras su cara se enrojeció de furia.-Osea que hay unos 4 o más retrasados en algún lugar, haciendo destrozos por donde quieran mientras Argentina y Estados Unidos están apunto de iniciar una guerra!
La cara de Sebastian se puso roja como un tomate y en su cuello se marcaba una vena.
-Para, cálmate, estás poniendote rojo -Le dice Daniel a Sebastian observando su rostro enrojecido.
Era obvio que él estaba cansado de esto; su frustración era muy evidente por más que intentara ocultarlo. Aunque parecía que Sebastian no hacía ningún esfuerzo por ocultar su descontento.
-¿Cómo esperas que me calme estando sentado en esta incómoda chair? -Le pregunta Sebastian a Daniel.
Daniel hizo un gesto observando raro. ¿Sebastian había mezclado el español con el inglés?. No parecía que le costará mucho hablar español aunque al parecer había momentos en que se olvidaba que tenía que hablar en español donde estaba ahora.
Sebastian se puso de pie y tomó su portafolios, al verlo Daniel también se puso de pie y fue hacia él para detenerlo pensando que podía irse pero al parecer solo prefería estar de pie antes que sentado en esa silla.
-Cálmate y solo dime lo que tengo que saber. -Le responde Daniel a Sebastian.
-En realidad lo que tienes que saber es que me tienen agarrado de las bolas. -Le dice Sebastian a Daniel.-Me tienen agarrado bien de las bolas porque este maldito caso no se termina más y la verdad estoy harto.
-No tienes que decirlo.-Le responde Daniel a Sebastian.- Eso se nota solo con verte. Sebastian baja la mirada unos segundos un silencio como si estuviera pensando, luego vuelve a levantar su vista hacia Daniel para decirle:
-Lo que podemos hacer es que nos fusionemos, o que trabajemos juntos si prefieres decirlo así, para de ese modo ayudarnos mutuamente; que encuentres a Roberto Torres y a mi que me dejen de molestar.
-Si, esa parece ser una buena idea. -Dice Daniel mientras lleva una mano a su bigote para atusarlo mientras piensa en lo que acaba de decirle Sebastian. La verdad es que no era difícil pensar en una respuesta, ni siquiera necesitaba tiempo para pensarlo. Daniel sabía que necesitaba toda la ayuda posible y Sebastian mostró que sabía más que él sobre ese asunto, así que sin dudarlo Daniel extendió su mano hacia Sebastian y le dijo "Acepto tu ayuda".
-Gracias, esto es muy importante para mi -Le dice Sebastian a Daniel mientras estrecha la mano.
Daniel escucha que su celular comienza a sonar, al escuchar el sonido sabe lo que es una llamada. Daniel saca su celular de su bolsillo esperando que no sea Marta (la esposa de Roberto) preguntando cuándo regresará su marido.
Para sorpresa de Daniel no era Marta, era un número que no estaba agendado. Daniel no acostumbra atender llamadas de números que no tiene agendados pero pensando que podría tratarse de algo urgente decidió hacer una excepción.
-Espérame un momento. -Le dice Daniel a Sebastian mientras atiende la llamada.
Las pupilas de Daniel se dilatan al escuchar una voz familiar diciendo "Daniel". Daniel abre su boca y sus ojos bien grande en un gesto de sorpresa que se comvierte en un gesto de alivio con la misma velocidad con la que un fosforo cambia su color de rojo a negro al encenderse.
-Mateo! -Dice Daniel por teléfono.-¿Dónde estás? -
-No lo sé... -Responde Mateo.
-No te escucho bien Mateo.-Le dice Daniel a Mateo por Teléfono.-¿Dónde estás?
Mateo voltea a ver a ambos lados antes de dejarse caer de rodillas en el suelo, luego grita al cielo un "NO LO SE".
Daniel voltea a ver a Sebastian para preguntarle:
-Eres del CIB ¿puedes rastrear la llamada?
-Pan comido. -Le responde Sebastián con una sonrisa.
Sebastian va a sentarse en la silla de Daniel porque es una silla de oficina que es mucho más cómoda que la silla plegable.
-Esa es mi silla.-Le dice Daniel a Sebastian.
Sebastian observa a Daniel de manera seria y en silencio mientras frunce sus labios.
-Quieres que te ayude o no? -Le contesta Sebastian a Daniel levantando ligeramente la voz.-Necesito estar cómodo para trabajar.
-Esta bien.-Le responde Daniel a Sebastian.-Solo hazlo.
Sebastian pone su portafolios sobre el escritorio de Daniel y saca una pequeña netbook plateada de su interior mientras Daniel intenta decirle a Mateo que debe mantenerse en línea pero se da cuenta que eso no es posible.
-Maldición se cortó la llamada. -Dice Daniel frustrado.
-Aunque se haya cortado yo puedo rastrearlo. -Le dice Sebastian a Daniel mientras enciende su netbook.
-Aun así puedes rastrear la llamada para ver dónde está? -Le pregunta Daniel a Sebastian.
-Soy del CIB claro que puedo. -Le responde Sebastian a Daniel.-Aunque en realidad cualquiera puede con el programa indicado, solo hay que rastrear la llamada hasta el lugar desde donde se hizo.
-Perfecto.-Le dice Daniel a Sebastian mientras le da su celular.
Sebastian lo pone sobre la mesa junto a su netbook y lo conecta con un cable USB.
Mientras Mateo intenta volver a buscar señal pero no la encuentra. Mientras camina con las manos levantadas y mirando su celular pisa mal, lo que lo hace resbalar y caer por una pendiente hasta chocar con un árbol quedando inconsciente. Su celular quedó a unos centímetros de él, la caída rompió el protector de pantalla.
Más tarde; 9:00 am, en el departamento de policía de Felotimo Sebastian tiene buenas noticias:
-Ya lo encontré. -Le dice Sebastian a Daniel.-Tu compañero está en un bosque, debe tener cuidado con los animales salvajes.
-¿A qué distancia está ese bosque en vehículo? -Le pregunta Daniel a Sebastian.
-Bastante lejos, -Si vas a ir en auto tardarías unas 12 horas. -Le responde Sebastian a Daniel., llegaron recién en la noche, si es que llegas.
-Es bastante lejos -Le dice Daniel a Sebastian.-Pero, ¿como que "si llego"?
-Es que para ir a ese bosque se necesita autorización, es una reserva natural. -Le responde Sebastian a Daniel.
-¿Demoras mucho para conseguir el permiso? -Le pregunta Daniel a Sebastian en tono preocupado.
No lo podía creer, lo tenía al alcance de la mano y a la vez lejos.
-Te puedo conseguir autorización en segundos pero en auto te arriesgas a que no te dejen ni siquiera acercarte, es para proteger la flora y la fauna del lugar. -Le responde Sebastian a Daniel.
Daniel lleva una mano a su frente dándose un golpe suave con su palma, lo había olvidado totalmente y eso que lo había visto en las noticias.
-Es que antes iban cazadores y llevaban sus presas en el maletero de sus autos, desde entonces pusieron seguridad.-Le dice Sebastian a Daniel al verlo preocupado. -Ahora está prohibido acercarse al lugar en vehículo o algún tipo de arma si estás en el lugar .
-¿Entonces? -Le pregunta Daniel a Sebastián.- ¿Que podemos hacer al respecto?.
-No te preocupes. -Le responde Sebastian a Daniel.
Sebastian saca una tarjeta de su bolsillo para dársela a Daniel quien la observa de lado a lado sin saber para qué es. Es totalmente blanca solo tiene un número de teléfono.
-Y eso? -Le pregunta Daniel a Sebastian mientras señala las tarjetas que le dio.
-Una es mía para que estemos en contacto. -Le responde Sebastian a Daniel.-Le otra es un conocido que puede llevarte en helicóptero al lugar y así evitarás tener problemas.
-Genial, pero ¿tu no vendras.? -Le pregunta Daniel a Sebastian.
-No, yo tengo que ir a atender unos asuntos. -Le dice Sebastian a Daniel.-Avisa al del helicóptero para que le lleve algo de comer porque él está perdido desde ayer y seguramente tiene más hambre que el chavo.
-En eso tienes razón.-Le responde Daniel a Sebastian.
-¿Dónde podemos reunirnos de nuevo? -Le pregunta Sebastian a Daniel.
-Venite otra vez acá. -Le responde Daniel a Sebastian.
-No, las paredes tienen oídos y aquí hay bastantes personas. -Le dice Sebastian a Daniel mientras observa hacia la puerta como si esperara que entrara alguien.
Daniel no lo había pensado pero en el departamento está lleno de policías y la gran mayoría está siendo investigada, no son gente de fiar y no puede estar seguro de que no haya nadie escuchando la conversación.
-¿En mi casa te parece? -Le pregunta Daniel a Sebastian.
-Me parece bien, yo ya me voy -Le dice Sebastian a Daniel mientras se despide de él estrechando su mano.-Nos vemos el Martes, enviame mensaje mañana para arreglar la hora.
-Si yo te mando quedate tranquilo -Se dice Daniel a Sebastian.