Capítulo 20. Descanso
-Mateo? ¿Estás bien?...
Esto escuchó Mateo mientras volvía en sí. Lo escucho con un tono calmo y voz femenina que le resultó familiar.
Al abrir sus ojos vio que frente a él estaba una mujer de complexión esbelta de piel trigueña. Ella tenia ojos de color cafe oscuro casi negro que combina con su cabello color negro azabache similar al suyo pero con un corte estilo bob long que hace ver su cara algo redonda.
-¿Eres tú? -Preguntó Mateo mientras volvía a cerrar sus ojos en un lento parpadeo.
Al volver a abrirlos ve a Daniel frente a él observando mientras le pregunta "¿Estás bien?"
Mateo se sorprende tanto que grita haciendo que Daniel de un salto hacia atrás asustado al escuchar de repente el grito.
-¿Qué te pasa?-Le pregunta Daniel a Mateo.-Me asustaste, boludo.
-Tu me asustaste a mi. -Le dice Mateo a Daniel viéndolo desde el suelo.
-Puedes caminar?. -Le pregunta Daniel a Mateo mientras le extiende su mano para ayudarlo a levantarse.
-No lo sé. -Mateo dice Mateo mientras toma la mano de Daniel para levantarse-Me aflojaron un poco pero creo que sí.
Al observar a Mateo Daniel no estaba muy seguro de eso tenia moretones de color amarillo verdoso en el antebrazo. Además de su codo izquierdo raspado y su ropa llena de polvo por la caída.
Mateo se levanta con la ayuda de Daniel.
-¿Y el clon? -Le pregunta Daniea a Mateo.
-¿Quién? -Le dice Mateo a Daniel sin entender a lo que se refiere.
Es obvio; Mateo no sabe lo que Daniel se enteró gracias a Sebastian, ese tampoco era el momento ni el lugar para explicarle así que Daniel piensa un instante y le pregunta:
-Roberto ¿dónde está?
-No te preocupes por él -Le responde Mateo a Daniel.
-Escapo? -Le pregunta Daniel a Mateo con preocupación.
-Está muerto. -Le responde Mateo a Daniel con algo de tristeza.
-¿Lo mataste? -Le pregunta Daniel a Mateo abriendo sus ojos de sorpresa.
-No quería -Le responde Mateo a Daniel.-Pero él intentó matarme.
-No te preocupes. -Le dice Daniel a Mateo.-Ahora tenemos que sacarte de acá, tuviste suerte que no te encontraste con algún animal salvaje o guardabosques.
-Me trajiste algo de comer? -Le pregunta Mateo a Daniel.-Muero de hambre.
-Si, en el helicóptero tienes un emparedado de milanesa con lechuga y tomate esperandote. -Le responde Daniel a Mateo.
-¿Helicóptero?. -Le pregunta Mateo a Daniel.
-Después te explico.-Le responde Daniel a Mateo mientras camina junto a el ayudandolo a llegar al helicóptero.
Este recuerdo asalto a Mateo ahora 19:50 pm mientras se terminaba de bañar en la ducha, acaba de llegar a su casa del bosque. El hecho de que haya sido en helicóptero es algo que agradece porque aunque no le gustan las alturas si hubieran ido en auto todavía estarían viajando.
En su cuerpo se pueden apreciar dos cicatrices de heridas de bala; una bajo su hombro izquierdo, una entre su pecho y su hombro derecho.
Mientras se seca el torso no puede evitar ver la pequeña cicatriz junto a su pecho.
En su espalda se puede ver otra herida a la misma altura.
Mateo posa sus dedos sobre la herida recordando ese momento con imágenes que pasan clara y rápidamente por su cabeza.
Recuerda perfectamente estar herido; con un pequeño corte en su frente del cual caía sangre hacia los lados de su nariz y con sangre cayendo desde debajo de su hombro izquierdo hasta su mano.
Frente a él estaban unos oficiales de policía, con ellos la mujer que él vio cuando estaba alucinando en el bosque y junto a ella había una pequeña niña de unos 9 años. Cuando Mateo caminaba hacia ellos de repente se escuchó el sonido de disparos después del cual cayó al suelo.
Extrañamente Mateo sonríe al recordar esto, es de hecho un recuerdo muy bonito para él, de los pocos que recuerda.
Mateo termina de secarse con algo de flojera y se ve frente al espejo. Al verse Mateo nota que comienza a crecer su barba así que mueve su cara de lado a lado revisando.
-Necesito rasurarme. -Dice Mateo mientras se ve frente al espejo.-Pero no será hoy.
Aunque esté creciendo esta vez no tiene ánimos de afeitarse, en realidad, no tiene ánimos de afeitarse ni de nada así que lo deja así. De todos modos no pensaba salir a ningún lado ni hacer nada así que ¿para que arreglarse?.
-Bien mejor me visto rápido así como algo y me voy a dormir. -Dice Mateo mientras toma la ropa que había dejado encima de la tapa del retrete.
Isabella se encuentra en su casa sentada en su cama hablando por teléfono con Daniel.
-¿Lo encontraste?. -Le pregunta Isabella a Daniel.-¿Como?
Daniel no creía que fuera buena idea que Isabella supiera lo que Sebastian le explicó. Nada de lo que Sebastian le contó a Daniel era algo que él quisiera que Isabella supiera. ¡Ella no tenía porque enterarse tampoco!.
Después de todo Isabella ya no formaba parte de las fuerzas especiales, de hecho, su último día fue ayer; ella ya presentó su renuncia y mañana llevará su uniforme a la central y mañana devolverá su uniforme. Ella nunca estuvo de acuerdo con tomar el trabajo, ni mucho menos le gustó, así se merece un descanso y sobre todo tiene derecho a cumplir su sueño. Daniel sentía que no podía preocuparla con esas cosas siendo que ella tiene derecho a vivir tranquila y en paz sin que él le lleve problemas del departamento, así que Daniel no mencionó absolutamente. Para Daniel no decir nada sobre algo que sucedía era muy difícil ya que el es una persona que habla hasta por los codos pero aunque se le hiso dificil hizo todo lo posible por evitar el tema:
-Ah, lo encontré yo.-Le responde Daniel a Isabella.-Él me llamó por celular y pude rastrear la llamada.
-Que suerte entonces que le di tu numero.-Le dice Isabella a Daniel.-De lo contrario se te hubiera hecho difícil encontrarlo.
-Si vos se lo diste si -Le dice Daniel a Isabella.
-Si se lo di porque iba a ayudarte a encontrar a Roberto. -Le responde Isabella a Daniel.
Esa frase hizo que Isabella de repente recuerde lo que sucedió en su casa en aquella ocasión por lo que se le escapó un gemido de sorpresa. Para mala suerte de Daniel ella preguntó:
-Aproposito de Roberto ¿que paso con el?
¿Cómo responder a eso? No puede decir que era el verdadero Roberto o no sabría qué decir cuando por fin lo encuentren, pero tampoco podía decir que era un clon. El tiempo seguía transcurriendo y el no tenía respuesta para aquello.
-¿Dany? -pregunto Isabella al no oír la respuesta de Daniel.-¿Estas?
-Si.-Responde Daniel en tono cortante.-Aqui estoy.
-Pensé que se había cortado. -Le dice Isabella a Daniel.
-No, yo también pensé que se había cortado -Inventa Daniel.
-Aah..., con razon, No me respondiste lo que pregunte-Le dice Isabella.-Aunque tal vez no me escuchaste
-Si, no te escuche -Le responde Daniel a Isabella intentando ganar tiempo mientras se le ocurre que responder.-Repíteme la pregunta.
-Te había preguntado ¿Qué fue lo que pasó con Roberto. -Repite Isabella.
Fue cuando pensó " yo sabía que no era Roberto" (Y era verdad). Aunque más que saberlo Daniel lo sospechaba por las habilidades que el clon demostró tener cuando los atacó.
-No creo que esa persona sea Roberto, es más no creo que sea humano. -Le respondió Daniel a Isabella.
-Pienso lo mismo. -Le responde Isabella a Daniel.-un humano no podría hacer esas cosas que vimos.
-Tal vez fue un alienígena reptiliano que tomó su forma. -Bromea Daniel.
Isabella lanza una risa, es algo que aunque le dio gracia no sabe del todo si es broma, ya que conoce a Daniel y sabe que él cree en ese tipo de cosas.
-Hablando de gente de otro lugar. -Le dice Isabella a Daniel.- ¿Viste el acento con el que habla Mateo?
-Si, no habla como Argentino. -Le Responde Daniel a Isabella.-Tal vez vino o lo enviaron de otro lugar.
-Es mexicano! -Dice Isabella en broma intentando imitar el tono mexicano al hablar.
Daniel lanza una risa para luego preguntarle "¿Tú crees?". A lo que Isabella se queda pensando por un Instante para responder:
-Eso parece; dice "Tu" y "eres" me parece que esa forma de hablar es más de allá y no de aquí.
-Si tenes razon tal vez es mexicano-Responde Daniel.-aproposito ¿Mañana vas a devolver el uniforme verdad?
-No, tengo que llevar mi auto al taller mañana y aprovecharé para dar un paseo y seguir viendo lugares -Le responde Isabella a Daniel.-Así que iré el martes.
Isabella está buscando locales para comprar y poner su tienda de ropa, ella espera hacerlo antes de tener que irse de viaje a Estados Unidos para presentar su línea de invierno.
-Volviendo al tema ¿Que paso con esa cosa asquerosa parecida a esa otra cosa sarnosa que es Roberto? -Insiste Isabella.
-Mateo lo mato.-Le responde Daniel a Isabella.-Creo que a palos.
Isabella se sorprende tanto que deja escapar un gemido, no podía ni siquiera imaginarse como una sola persona podría matar solo con sus manos a algo que a ellos dos juntos les costó mucho trabajo solo intentar sobrevivir.
-¿Y lo lastimó? -Le pregunta Isabella a Daniel.
-Si, obvio! No es superman! -Le responde Daniel a Isabella.- Claro que lo lastimaron estaba lleno de moretones cuando lo encontramos.
En ese momento suena el timbre indicando que alguien llama a la puerta por lo que Isabella se despide de Daniel quedando en llamarlo en otro momento para poder atender. Antes de ir a la puerta Isbella tomó un revolver de su cajón y la esconde bajo su ropa para estar lista en caso de que surja algo.
Al pasar por la sala se puede apreciar una nueva mesa que llegó hoy para reemplazar la que se había roto.
Isabella abre la puerta y observa a un cadete, al principio piensa que es un cartero pero ve que en la camiseta de su uniforme dice "Secamrity"
-Hola señora. ¿Usted es Isabella Ferrari? -Le dice el cadete de secamrity.-Vengo a hacer la instalación de alarmas y cámaras de seguridad.
-Si soy yo.-Le dice Isabella al cadete.-Pase por favor.
Después del ataque del día anterior ella sentía que debía mejorar la seguridad de su casa así que pensó en poner cámaras de seguridad que firme la entrada y un alarma que alerte a la policía en caso de que alguien entre en su casa cuando ella no está.
Mientras Daniel está en su segunda oficina (En su casa) se encuentra sentado frente a su escritorio viendo la carta que le fue dejada por Katerina Ivanov.
La observa fijamente como si esperara que la carta hablara, pero de esa carta no puede conseguirse ninguna información además de las iniciales en la carta (K.I). La nota está impresa en computadora así que la caligrafía no era algo que pudiera usar a su favor, tampoco había ninguna huella ni en la nota ni en el sobre.
Daniel voltea la nota a para ver otra vez el reverso de la hoja, se ve en blanco así que vuelve a meter la carta en el sobre para guardarla en el cajón de su escritorio. Tendrá que esperar hasta ver si Sebastian puede brindarle más información que lo ayude a entender un poco todo lo que estaba pasando.
-Daniel. -Le dice Tobias desde el otro lado de la puerta. -Voy a preparar café ¿quieres que te traiga para que tomes aquí o te lo dejo ahí?
-Déjalo sobre la mesa que ya voy, pa -Le responde Daniel a su padre.- Igual prefiero un té.
-Un té será entonces. -Le dice Tobias a Daniel a través de la puerta.
-Gracias. -Le responde Daniel a Tobías.-En un rato voy.
Daniel toma su celular y busca el contacto de Mateo:
-Hola Mateo, necesito que vengas a mi casa cuando puedas, tengo información importante que compartir contigo. -Graba Daniel en un audio.-Confirmame cuando puedas y te paso la dirección.
Al enviar el audio Daniel deja su celular sobre su escritorio y sale de su segunda oficina.
En la casa de Mateo su celular está apagado mientras carga porque su batería se había llegado a 0% antes de que llegaran a buscarlo.
Mateo se encuentra plácidamente dormido, junto a él se puede ver 3 cajas de pizza vacías y dos botellas de gaseosa de cola; una de ellas vacía y la otra casi vacía.