LOS IMPRESIONISTAS
CAPITULO I.
LOS IMPRESIONISTAS.
“Tómalo con calma; ahora has logrado regresar a una vida pasada. Debes entender que estás en una terapia de regresión”, decía con voz calmada la mujer, que según el diploma que colgaba de la pared, era psicóloga y terapeuta de hipnosis regresiva.
Más abajo de los títulos se podía observar, en letras grades y adornadas, el nombre: Mariana Sandero Cruz.
A quien hablaba la mujer, era a un hombre de unos 60 años, que tendido sobre el sofá de la habitación del consultorio reposaba tranquilamente con los ojos cerrados. Parecía dormido. Transcurría el mes de octubre de 1998.
- “Observa con detenimiento y tranquilidad a tu alrededor”, -continuó la mujer-, y no sientas angustia. Voy a hacerte unas preguntas sobre lo que estás viendo y sintiendo en este momento.
¿Cómo es tu aspecto físico: de hombre o de mujer?, ¿Qué edad tienes?
-- El hombre murmuró algo que la mujer no pudo entender: Ich bin ein neunjähriges Mädchen von mittlerer Größe, weißer Haut, blonden Haaren und hellen Augen.
- Te voy a hacer la misma pregunta, pero esta vez responde en español.
¿Cómo es tu aspecto físico: de hombre o de mujer?, ¿Qué edad crees que tienes?
-- Una voz débil pero audible salió de los labios del hombre mayor: “soy una niña de nueve años, de estatura mediana, piel blanca, cabello rubio y ojos claros”.
- ¿En qué país te encuentras y cuál es el año?
-- Estoy en Suiza y es el año 1923.
- ¿Cuál es el idioma en el que hablaste?
-- Es alemán, además también hablo francés y suizo alemán “Schwyzerdütsch”.
- Dime lo que ves alrededor; ¿es de día o es de noche?
-- Es de día, hay un sol maravilloso y radiante. Es una mañana cálida a pesar del frío que hace, además hay un bosque inmenso con grandes pinos, la naturaleza se ve por todas partes y pasa un río muy claro por esa enorme vegetación. Observo una gran cabaña de madera con una chimenea que nos calienta durante el intenso frío.
- ¿Quiénes están contigo?
-- Mis padres y mis tíos. En estos momentos mi madre y mi tía están cocinando. Mi padre salió a realizar algunas compras y mi tío está cortando troncos de madera para avivar el fuego de la chimenea.
- ¿Qué edad tienen tus padres y tíos?
-- Mi madre y mi tía tienen la misma edad 30 años; mi padre 38 años y mi tío 40 años, los dos son unos hombres grandes y corpulentos.
- Y ¿qué haces en este momento?
-- Juego con mis muñecas y hay una mariposa de lindos colores que se posa sobre ellas, pero se asustó cuando intenté tocarla.
Ahora estoy detrás de ella persiguiéndola…
En esos instantes el paciente empieza a llorar intensamente con angustia y desesperación.
Mariana logra calmarlo mediante una terapia de aceptación de los momentos que está viviendo durante esa vida pasada.
Después, que Juan José está más sereno la psicóloga reinicia la sesión de preguntas.
- Ahora que estás más tranquilo, dime; ¿qué fue lo que sucedió para que se alterara tu estado de ánimo?
-- Estoy muerta, me veo flotando por encima de mi cuerpo y mi madre, junto con mi tía y mi tío, tratan de regresarme a la vida. Están llorando desesperadamente, me siento muy triste y angustiada de ver esa escena tan dolorosa.
- ¿Y qué sucedió para que murieras?
-- Cuando jugaba persiguiendo aquella hermosa y colorida mariposa, sin darme cuenta pasé justo por donde mi tío estaba cortando la madera y uno de esos troncos salió a gran velocidad y golpeó mi cabeza, dejándome instantáneamente muerta.
Entonces Mariana le dijo a Juan José, que, viviendo esos momentos de intenso dolor, había logrado llegar a la verdadera raíz de lo que le generaba los fuertes dolores de cabeza en la vida actual.
Que, de ahora en adelante, por haber experimentado esa vivencia en aquella vida pasada, al volver a la vida actual dejaría de sentir las jaquecas que lo atormentaban, las cuales no habían podido ser curadas con ningún tratamiento médico.
Juan José regresó a su estado consciente y notó que su migraña había desaparecido por completo. Parecía que por arte de magia se esfumaron sus constantes dolores de cabeza. Quedó sorprendido con aquella terapia de regresión para encontrar la raíz a sus malestares físicos y lograr desaparecerlos por completo.
Agradeció a Mariana diciendo que su terapia era algo muy revolucionaria y efectiva; una medicina alternativa, difícil de creer.
Luego de que Juan José saliera feliz del consultorio, la psicóloga Mariana Sandero Cruz, decidió dar por terminadas las labores del día.
Se dispuso a regresar al apartamento de Marco Antonio De los Santos Varón, un artista plástico colombiano con quien compartía su vida y en los últimos meses permanecía más tiempo en el apartamento de él que en el de ella.
Cuando llegó encontró al pintor terminando una obra pictórica al óleo sobre lienzo. Se saludaron con un beso y Mariana le dijo que se iba a preparar la bañera para relajarse, pues había tenido un día duro, pero espectacular. Marco Antonio la felicitó y le propuso que tomaran juntos ese baño.
Ingresaron desnudos a la tina, que prepararon con agua tibia a la que habían agregado aromas y esencias. El momento era agradable, por los olores, por lo relajante del agua, por el roce de sus cuerpos en un ambiente íntimo y sensual.
Terminado el baño se fueron al cuarto y decidieron ver una película.
Veamos una de drama. -Dijo Marco Antonio-.
Aceptado. -Contestó Mariana-.
La película seleccionada por Mariana tenía por título: “Más allá te encontraré”.
Marco Antonio argumentó que esa película no la quería mirar porque sabía que podría tener una regresión accidental al verla. Le comentó a Mariana que tiempo atrás en diciembre del año 1995, había tenido una regresión a vidas pasadas por accidente.
“Resulta que mi ex pareja Anna Sáenz Caballero, después de regresar de nuestro viaje de matrimonio en San Andrés islas, mediante masajes de relajación me condujo a tener esa experiencia que fue muy angustiosa para mí y de la cual casi no logro salir, pues quedó un portal a otra dimensión abierto en mi”. -Dijo Marco Antonio-.
“Pasó el tiempo y un día cualquiera volví a ver esa película. Descubrí que, al llegar a una escena en particular, se abría ese portal dimensional en mi alma. Me transportaba nuevamente a vidas pasadas lo que me producía gran angustia y mucha dificultad para regresar a la vida actual. Esto se repitió las veces que intenté ver la película; por eso la dejé guardada, pero no me deshice de ella”.
Mariana insistió en ver la película que le había propuesto, recordándole que ella era una profesional en psicología de terapias de regresión y que, en caso de ocurrir una traslación a una vida pasada, tendría su respaldo para orientarlo a descubrir algunos enigmas de vidas anteriores que podían influir en la realidad actual.
No muy a gusto accedió y durante la película sucedió lo que había previsto: se introdujo a una vida pasada que alteró su tranquilo estado de ánimo y le condujo a uno agitado y angustiado.
Mariana al ver su repentino cambio, le dio a Marco Antonio tranquilidad y utilizó para ello una terapia de adaptación a su vida pasada.
Mariana aprovechó para tratarlo como a un paciente más y empezó a hacerle algunas preguntas.
- ¿En estos momentos ocupas el cuerpo de un hombre o el de una mujer?
-- Soy un hombre llamado Pierre.
- ¿Eres niño, joven o un adulto?
-- Soy un adulto de 31 años.
- ¿En qué país te encuentras y en qué año?
-- Estoy en París, Francia y es el año de 1886.
- ¿A qué te dedicas?
-- Soy un artista plástico.
- ¿Con quién vives y que ves?
-- Vivo solo en un apartamento en París, aquí está mi taller de arte. Tengo una novia llamada Amelie de 23 años, muy pronto nos vamos a casar.
Estamos esperando a que acepten mi participación en el “Salón Oficial de París de la Academia Francesa de Arte”, el más importante desde el siglo XVIII.
Estoy presentando una obra con la que espero ser aceptado en esa exclusiva exposición de pinturas. Si logro ser admitido, entraría a formar parte de los artistas consagrados de Francia y mis obras adquirirían un gran valor.
Tengo un gran amigo llamado Theo, es comerciante de arte. Theo, trabaja en la “Galería de Arte Parisina Goupil” y comercia algunas de mis pinturas a precios muy económicos. Me está ayudando para que pueda ser admitido en ese gran salón y así lograr vender mis obras a un mejor precio.
- ¿Dime qué pasa más adelante?
-- Estoy muy triste... no fui aceptado en el “Salón Oficial de París”, sin embargo, hay una buena noticia: mi amigo Theo, por intermedio de un artista amigo de él llamado Paul Gauguin, logró que me invitaran a participar en el octavo “Salón de los Artistas Independientes”. Allí van a exponer varios pintores que tienen muy buenas obras. Algunos de ellos tampoco fueron admitidos en el “Salón Oficial de Paris”.
- ¿Por qué no fuiste admitido?
-- Mi amigo Theo Van Gogh, me dijo que no fui admitido porque no cumplía con los parámetros académicos exigidos por la escuela tradicional. Mi obra no se basa en temas trascendentales, no tiene profundidad espacial, ni perspectiva. El dibujo no es definido, no uso el claroscuro y también porque mi obra rompe con los encuadres clásicos simétricos y frontales, pues yo los cambio por posibilidades diferentes, con algunos ángulos inesperados y desapercibidos en algunas escenas ocultas a las clásicas.
- ¿Entonces, ¿cómo es tu obra?
-- Mi obra es algo diferente. Es de un estilo personal con originalidad artística, pues para mí lo más importante es pintar algo único en lugar de la perfección. Represento cualquier tema cotidiano y no trascendental, lo más importante en la pintura es tener autonomía en el arte.
Además, no mezclo los colores en la paleta, lo hago directamente en el lienzo. Plasmo la luz sobre los objetos interactuándola con ellos, porque para mí el color no es una propiedad del objeto como lo plantea la escuela tradicional y en mis obras elimino gran cantidad de detalles favoreciendo para que se vea todo el conjunto de la composición.
- Avanza en el tiempo... Ahora dime; ¿cómo te fue en la exposición del “Salón de los Artistas Independientes”?
-- Me fue muy bien. Asistí con mi novia Amelie. La exposición estuvo desde el 15 de mayo al 15 de junio de 1886, en un local de la Rue Laffitte, en el IX Distrito de París. Exhibieron 250 obras.
Allí me encontré con Theo y con el artista Paul Gauguin, quien fue el que me invitó a exponer, a pesar de no haber sido incluido en el catálogo, pues ya estaba impreso con los diecisiete artistas participantes.
Sin embargo, me permitieron exhibir mi obra con ellos. Expuse junto a gran cantidad de artistas muy talentosos. Esa noche tuve la oportunidad de conocer a muchos pintores que realizan trabajos artísticos excelentes. Todos ellos tenían algo muy original y particular que coincide con mis ideas artísticas.
- ¿Que artistas te acompañan en la exposición y como se caracterizan sus obras?
-- Son varios los pintores participantes en la octava exposición del “Salón de los Artistas Independientes”, sin embargo, hay algunos de los cuales su obra me llama mucho la atención. Por ejemplo: Paul Gauguin, su obra es primitiva y expresiva con un novedoso uso del color. Su pintura es auténtica de poca perspectiva, con colores puros y planos.
Él ya había participado en algunas exposiciones, por ejemplo, en 1879 a la que fue invitado a último momento por los artistas Camille Pissarro y Edgar Degas, mientras incursionaba como artista en el círculo bohemio de ese año para exponer en el "Salón de Artistas Independientes", el cual, en 1874, 1876 y 1877 funcionó con el nombre de "Salón de los Impresionistas". El nombre fue cambiado a petición reiterada de Edgar Degas para evitar tantas críticas de la prensa.
Paul Gauguin, al igual que sucedió conmigo, en ese año de 1879, su nombre no alcanzó a ser incluido en la impresión de la exposición por haber sido invitado después de haberse realizado el catálogo. También participó en 1880, 1881, 1882 y ahora en 1886.
Otro gran artista es Edgar Degas, cuyos cuadros de unas bailarinas de ballet son un tema nuevo con movimiento, utilizando planos innovadores y fugaces, captando los efectos de la luz con impresionismo en la forma más no en el color, pues utiliza el negro regularmente.
Camille Pissarro, su obra tiene luz que se transforma en una realidad totalmente nueva, capturando ese ambiente como si fuesen escenas instantáneas.
Georges Pierre Seurat, un artista de 27 años que participa con una obra compuesta por una gran congregación de pequeños puntos de color, que forman una composición total con gran realidad lumínica, utilizando una técnica óptica de los colores.
Paul Signac, un muy joven artista con tan solo 23 años de edad. Su obra es una total liberación del color con respecto al objeto, el colorido se sobrepone a la forma y la luz crea una unidad cromática.
Otros artistas que participan en la exposición son: Odilon Redon, Charles Tillot, Emile Schuffenecker, Jean Louis Forain, Henri Rouart, Federico Zandomeneghi, Lucien Pisarro, Víctor Vignon, Armand Guillaumin, Berthe Morisot, Marie Bracquemond y Mary Cassatt.
- ¿Qué pasó luego de la exposición?
-- Después de que terminó la exposición, aquella noche, salimos varios artistas en compañía de Amelie a un café. Allí durante la tertulia consumimos “Absenta" un licor que era la imagen del movimiento bohemio y que según los artistas producía inspiración para la creación de las obras, con un agravante, se corría el riesgo de llegar a tener adicción con tendencia al exceso bohemio.
- "Absenta" ¿qué tipo de bebida es?
-- Es una bebida alcohólica con sabor anisado, compuesta por hierbas de ajenjo, con un tinte ligeramente verde, alcanzando un nivel de alcohol entre los 45 grados y los 90 grados, por eso no se puede beber directamente sino añadiendo agua fría y azúcar, que al mezclarla se transforma en una esencia lechosa y así rebajar los grados de alcohol al nivel que uno desee tomarla.
- ¿De qué hablaron mientras bebían "Absenta"?
-- Edgar Degas de 52 años de edad, quien era uno de los artistas que más veces había participado en las exposiciones comenzó una tertulia sobre la renovación de las artes plásticas y los nuevos caminos en la pintura, lejos de los tradicionales estándares de la escuela de la época del arte academicista, recordó el "Salón des Refusés" o "Salón de los Rechazados", cuando en el año de 1863, fueron excluidas más de tres mil obras del “Salón de París”. Entonces el emperador Napoleón III creó un salón anexo que se denominó "Salón des Refusés".
El "Salón de París de la Academia Francesa de Arte" se celebraba anualmente en el "Palais de l'industrie" y el 24 de abril de 1863, se publicó en el diario oficial de la República Francesa por orden del emperador Napoleón III, el decreto por el cual los artistas rechazados podían exponer en una sala oficial anexa a la principal en el mismo "Palais de l'industrie".
Uno de los artistas excluidos en el "Salón de París" fue Edouard Manet, quien en esa fecha tenía tan solo 31 años. Decidió exponer en el "Salón de los Rechazados" una obra que se caracterizaba por el dibujo con manchas de colores planos y pinceladas sueltas, con un sentido muy moderno del color titulada "Le Déjeuner sur l'Herbé", que creó escándalo en la población y los críticos del momento, por exhibir un desnudo femenino junto a unos hombres lo que generó gran censura.
Nuevamente en el año de 1867, Edouard Manet volvió a crear controversia y escándalo al exponer otra obra denominada "Olimpia", en la cual exhibía a una prostituta desnuda mostrando los atributos de Venus junto a su criada de color negro. Por esa pintura fue muy censurado por el público y la gran mayoría de críticos.
Todos los que estábamos en el café reíamos al escuchar aquellas historias, imaginando la cara de sorpresa de la gente de esa época con las obras de Edouard Manet.
Luego Camille Pissarro, quien era el artista de mayor edad de todos los presentes, pues tenía 56 años y era el único pintor que había participado en las ocho exposiciones de los artistas del “Salón de los Independientes", recordó otra anécdota que explicaba de dónde provenía el alias de "Impresionistas”, que era el sobrenombre con el que los catalogaban a ellos.
Todo comenzó cuando el artista Claude Monet que contaba con 34 años de edad en 1874, presentó su obra en el "Salón de París" y fue rechazada. Entonces él con otros artistas, que tampoco fueron incluidos, se reunieron y formaron un grupo con treinta de ellos, para realizar la primera exposición privada de los excluidos "Impresionistas" en el taller del fotógrafo Nadar.
Entre los artistas más destacados en esa exposición estaban: Camille Pissarro, Claude Monet, Edgar Degas, Paul Cézanne, Pierre Auguste Renoir, Gustave Caillebotte, Berthe Morisot, entre muchos más.
Claude Monet expuso una obra que fue rechazada en el "Salón de París" porque según ellos, no cumplía con los lineamientos del arte academicista. Era un paisaje con colores puros que se fundían a la distancia, generando una impresión de colorido en su estilo por la forma de aplicar la luz en esa pintura, logrando excelentes efectos lumínicos en las superficies marinas. La obra se titulaba "Impresión del sol naciente” y fue presentada en el salón de pintores excluidos, que se inauguró con treinta artistas. Esa noche contó con la presencia del crítico periodista Louis Leroy quien observó la obra de Claude Monet y quedó muy impresionado, lo que le indujo a publicar una crítica en la prensa "Le Charivari" el 25 de abril desprestigiando esa pintura diciendo que solo causaba “Impresión”.
Entonces debido a la descalificación en ese periódico, los artistas la asumieron con astucia para nombrar "Impresionistas" al movimiento; además otro crítico del diario "Le Siécle" dijo que todos los participantes de la exposición llamados "Impresionistas" se denominaban así porque ellos no reproducían el paisaje sino la impresión y la sensación que les producía el paisaje.
También se recordó que en aquella exposición se contó con la presencia de excelentes artistas con muy buenas obras y que no estaban presentes actualmente en esta octava exposición, sin embargo, eran muy valiosos en todos los procesos que se vivieron para la realización de esas exposiciones, ellos fueron Cézanne y Renoir.
Paul Cézanne quien tenía para el momento 47 años de edad, había expuesto sus obras, que transmitían otra búsqueda diferente a la clásica, el volumen y la esencia de los objetos con colores aplicados en grandes manchas sobre las formas y volúmenes geométricos con perspectiva, creaban una composición innovadora de esas pinturas con manzanas y naranjas.
Pierre Auguste Renoir quien en 1886 contaba con 45 años de edad, también expuso sus trabajos que captaban temas amables de la vida, momentos de diversión de algunas personas, reflejando vibraciones de luz circunstanciales, suprimiendo los detalles y favoreciendo todo el conjunto con un estilo de porosidad en su trazo. La iluminación y los colores que plasmaba en sus obras creaba una realidad de belleza y encanto con un difuminado en las figuras femeninas, desnudos, retratos, paisajes y escenas cotidianas, realizadas con un bello realismo, delicadeza, alegría, logrando una perfecta composición, iluminación y colorido.
- Avanza en el tiempo y ve hasta algún momento determinante en esa vida... ¿Qué sucede en esos instantes?
-- Desde aquella exposición del "Salón de los Artistas Independientes", continué con la amistad de los artistas Paul Gauguin, Camille Pissarro y Edgar Degas, quienes me presentaron a su amigo: Pierre Auguste Renoir. Por aquel tiempo comenzamos a frecuentar el café "Guerbois" que quedaba ubicado en el barrio "Batignolles" en el que vivió Manet antes de fallecer en 1883.
Allí durante las tertulias tomábamos "Absenta", bebida que se convirtió para mí en una adicción, pues frecuentemente me embriagaba y empecé a descuidar a mi novia Amelie quien decía que ese círculo bohemio era nocivo para nuestra relación.
Una noche de junio de 1887, después de haber consumido "Absenta" con mis amigos artistas, salí más temprano del café para ir en busca de mi amada y futura esposa.
Deseaba hablar con ella para prometerle que nunca más volvería a beber aquel licor y que con los ahorros que había logrado por la venta de varias de mis obras, le propondría que nos casáramos el próximo año, en tan solo un poco de tiempo que faltaba para la fecha de mi cumpleaños número 33.
En el momento que llegué donde ella vivía, la vi cuando en compañía de otro hombre, ingresaban a su apartamento. Subí hasta su piso por las escaleras externas del edificio, las de emergencia de incendios.
Me escondí en el balcón detrás de los vidrios cubiertos con unas persianas que permitían ver hacia adentro. En el momento que iniciaron un encuentro sexual, me enfurecí. Rompí los vidrios con mis puños, pero no logré ingresar al apartamento debido a las rejas que protegían la puerta.
Aquella noche cambió mi vida. Empecé a frecuentar los cafés y a beber desmedidamente “Absenta".
- Entonces se acabó la relación con tu novia Amelie?
-- Sí claro, por nada del mundo la perdoné. Rompimos el compromiso de casarnos y me dediqué a la bebida, frecuentando no solamente los cafés, sino los cabarets y los burdeles para buscar la compañía de las prostitutas.
- ¿Y qué pasó con el arte?
-- Durante meses no volví a pintar, hasta que un día mi amigo Theo, me buscó para presentarme a su hermano mayor Vincent Van Gogh, quien estaba pasando un tiempo en la "Ciudad Luz”.
Durante ese tiempo, entablé una muy buena amistad con Vincent, quien me presentó a dos jóvenes amigos: Émile Bernard de 19 años y Toulouse Lautrec de 22 años de edad.
Fuimos con cada uno a su taller y observamos el proceso para crear sus obras. Por ejemplo, Toulouse Lautrec, empleaba un color muy vivo con temas y composiciones de lugares para la diversión nocturna como cabarets, burdeles, circos y otros temas similares, además realizaba carteles publicitarios llevándolos a la categoría de ser obras de arte.
Émile Bernard, tenía muy buena amistad con Vincent y Gauguin. Intercambiaban obras entre ellos y juntos opinaban muy bien de la pintura de ese joven artista que utilizaba la técnica de impresionismo y puntillismo, en la cual contorneaba formas con líneas negras y en su interior colores planos y vivos. Las figuras sin sombras en espacios amplios, monocromáticos, además en el paisaje un ambiente de luz y color, creando una pintura expresiva, lírica, de colores fuertes y vivos.
- ¿Dejaste de beber "Absenta"?
-- No; por el contrario, consumía más, pues con Vincent y Gauguin empezamos a frecuentar un café Parisino llamado "La Nouvelle Athènes" en el barrio de Pigalle. Hablábamos mucho de los proyectos que tenía Van Gogh, de viajar al sur de Francia a Arlés, donde había una especial intensidad de la luz. Quería crear su estudio de arte y un taller colectivo para sus amigos artistas. Soñaba establecer allí un centro artístico donde varios pudiéramos vivir en ese lugar y crear excelentes obras, logrando impulsar ese centro cultural de gran magnitud para que estuviera a la altura del círculo del arte de Francia.
- ¿Cómo era la personalidad de Gauguin y Vincent?
-- Gauguin con 39 años de edad, era un hombre egoísta, mujeriego y le gustaban los excesos, pues hasta 1882, acumuló gran cantidad de dinero con su trabajo, con el que adquirió obras de algunos artistas que Theo le vendía y luego de descubrir que también podía pintar y vincularse en el círculo de artistas de París apadrinado por Camille Pissarro, se dedicó por completo al arte, a pintar y a exponer sus obras, pero en lugar de acumular más dinero comenzó a gastarlo en licor, mujeres y muy pronto cayó en la pobreza. Lo que sí lo caracterizaba era su pintura revolucionaria, pues buscaba tradiciones que nutrían su forma de pintar alejándose del modernismo.
Vincent era un hombre blanco de 34 años de edad, le caracterizaba el pelo rojizo y sus ojos azules. Era algo perturbado, melancólico, solitario, de temperamento fuerte, impulsivo, ansioso, angustiado, emocional, pero a la vez era romántico. Debido a su carácter arisco fue despedido del trabajo que tuvo en la galería de arte Goupil de París en 1876, vacante que ocupó su hermano menor Theo, pues los dueños de ese negocio eran los tíos Van Gogh.
En años anteriores también le habían dado empleo a Vincent en las galerías de La Haya, Bruselas y Londres, pero en ninguna logró establecerse.
- Cómo te parecía la obra de Vincent?
-- El color era el principal símbolo de expresión de los impresionistas y Vincent lograba gran viveza en el colorido de sus pinturas con influencia de impresión en el color puro e intenso, de pinceladas anchas, toscas, curvas, pastosas, cortas, coloridas y llenas de vigor. Los colores que usaba los plasmaba en yuxtaposición, con movimiento, vibraciones en las líneas y las formas, con creatividad rítmica, imaginación emocional y una luz en sus obras de carácter intrépido y visionario, con gran fuerza expresiva.
- ¿Qué sucedió más adelante?
-- Luego en febrero de 1888, Vincent dejó París y viajó al sur de Francia, a Arlés. En mayo alquiló una casa amarilla donde viviríamos para lograr formar el taller colectivo de artistas.
Luego llegó al lugar Gauguin y yo quedé de viajar antes de que finalizara el año, mientras terminaba de vender algunas obras para reunir fondos e irme lejos de París.
- ¿Lograste vender las obras y viajar?
-- Sí, las vendí... Theo me ayudó a negociarlas y me hice a una buena suma de dinero.
Luego del viaje de Vincent y Gauguin a Arlés, yo me dediqué a visitar nuevamente los burdeles y seguí bebiendo "Absenta”. Me transformé en un borracho que no le encontraba sentido al amor. A las mujeres las veía solamente como sexo y diversión. Cada vez me sentía más vacío, triste y desilusionado de la vida.
El día de mi cumpleaños número 33 fui a un cabaret y allí me encontré con un antiguo amigo quien ofreció venderme un revólver, según él para protección contra la inseguridad que se vivía en la época. Luego de embriagarme, terminé comprando el arma.
Marco Antonio empezó a llorar tristemente. Mariana sobresaltada, sintió que perdía el camino que venía transitando en la terapia guiada por la voz tranquila de Marco Antonio, quien llevaba rato atendiendo las preguntas de Mariana sin presentar alteración alguna. El contar había sido fluido sin angustia, con tranquilidad, por eso la sorpresa de Mariana, sin embargo, se impuso su profesionalismo y lentamente fue calmándolo hasta redirigirlo nuevamente a retomar el momento que vivía en su vida pasada.
Con voz acariciadora prosiguió:
- ¿Cuéntame qué está pasando?
-- Me disparé con el revólver en el corazón. Me estoy viendo muerto en mi habitación totalmente solo. Estoy muy triste porque desperdicié esa vida llena de posibilidades para cumplir mi propósito y no lo descubrí... Fracasé nuevamente y debo volver a intentarlo en otra vida, para que mi alma pueda evolucionar.
Marco Antonio, volvió a estremecerse y regresó el llanto. Mariana, mediante la terapia de aceptación logró su regreso a la vida actual.
Comentaron que estaban comprendiendo mejor todo acerca de la profesión que él había escogido como artista plástico, pues el talento innato que poseía venía de una vida pasada, se debía aprender de todas las vivencias experimentadas en las regresiones para no volver a cometer los mismos errores y lograr mejorar la vida actual descubriendo el verdadero propósito de su vida.