LA MAFIA ITALIANA

CAPITULO II.

LA MAFIA ITALIANA.

Luego de volver a la calma, Mariana le dijo a Marco Antonio, que ahora sí podrían ver la película, pues después de lo ocurrido ella consideraba que estaba segura de que ese portal dimensional que se había abierto en su mente estaba cerrado.

Decidieron retomar la película en un reto que reafirmaría lo dicho por Mariana. Trajeron algunas bebidas y reiniciaron la película.

A poco de esta desarrollarse, Marco Antonio, volvió a entrar en otro momento de regresión.

Mariana comprendió la situación y retomó su oficio de conductora por ese viaje hacia el pasado.

- ¿Eres hombre o mujer? -Preguntó Mariana-.

-- Hombre.

- ¿Cuántos años tienes, en qué país vives y en qué año estás?

-- Tengo 43 años de edad, vivo en Italia y es el año de 1951.

- ¿Cuál es tu nombre, en qué ciudad estás y con quién?

-- Mi nombre es Carlo; estoy en la ciudad de Palermo, al sur de Italia, soy soltero y vivo solo.

- ¿A qué te dedicas?

-- La voz de Marco Antonio guiaba los detalles de su viaje. Trabajo como comerciante y exportador de cítricos en el "Porto Civile" de Palermo, uno de los grandes puertos de carga de Italia en el mar Mediterráneo, ubicado en la isla de Sicilia. Me dedico a exportar grandes cantidades de naranjas, limones y mandarinas que se cultivan en estas cálidas tierras sicilianas. Soy propietario de una empresa comercial importadora y exportadora marítima, con nexos importantes en el puerto de Palermo y también en el de Nápoles. Exporto mediante diversas navieras a países como China, Estados Unidos, Panamá, entre otros.

- ¿Cómo es tu vida cotidiana?

-- Mi vida es solitaria. Me he dedicado exclusivamente a trabajar muy fuerte, con buenas ganancias en mi negocio, pero debo entregar gran parte de esas ganancias a la organización mafiosa la "Cosa Nostra", pagando el impuesto "Pizzo".

- ¿Qué es la “Cosa Nostra"?

-- La "Cosa Nostra" es una organización dedicada a la actividad delictiva. Tiene negocios turbios y el crimen organizado denomina así a la "Mafia Siciliana". La organización cobra un impuesto llamado "Pizzo" el cual es obligatorio y mediante amenazas se apropian de parte de las ganancias obtenidas por los comerciantes, con el lema de "Protección" que se convirtió en instrumento de amenaza y violencia.

- ¿De dónde surgió la organización?

-- El origen de la "Cosa Nostra" es Sicilia. En una sociedad desconfiada donde nadie cree en nadie, menos en el Estado y por eso crean una defensa privada frente a los poderes de opresión e injusticia.

En el año de 1738 en Sicilia se establecieron las patrullas de "Picciotti"; grupos armados y privados con el fin de proteger las propiedades de los agricultores, ante los constantes saqueos y robos por parte de los "Calabreses", quienes arrasaban con todo sin que el rey Carlos III hiciera algo para proteger a los sicilianos.

Desde esa época se inició la “Mafia Siciliana". Luego en el año de 1870 se empezó a cultivar limón para exportar. La isla de Sicilia era un lugar apto para este cultivo, el limón disparó su precio en el mercado internacional debido al alto consumo por parte de los soldados británicos y estadounidenses, pues era considerado de grandes beneficios para la salud. A finales del siglo IXX se exportaban setecientos cuarentena barriles anuales y se pasó a exportar miles de barriles, lo que trajo problemas de inseguridad.

- ¿Qué problemas?

-- Se incrementaron los robos en los cultivos, entonces los terratenientes decidieron contratar los servicios de guardias de seguridad privados. Aquellos hombres disponían de bandas armadas que servían al mejor postor.

Se creó una justicia propia, sustentadas en la responsabilidad de conductas que consideraban como reglas de honor. Luego, en 1876 estos grupos se organizaron en "Mafias" que comenzaron a extorsionar a los mismos agricultores que los contrataron.

Las bandas adquirieron autonomía y se convirtieron en una industria independiente. Eran sus propios empleadores, cometían gran cantidad de crímenes, ya no al servicio de los intereses de otros; sino "Mafiosos" con fuentes propias y totalmente independientes. Lograron tener gran dominio en Italia.

- ¿Se convirtieron en criminales?

-- Sí; al principio las bandas protegían a los propietarios agrarios, pero luego crearon una justicia propia con un estilo de vida basado en la supervivencia, en defender los derechos "Onorata Società", "Sociedad Honrada" y se convirtieron en una "Protección Mafiosa" para resguardar los intereses de los comerciantes e industriales urbanos.

- ¿En qué consistía la "Protección Mafiosa"?

-- La "Protección Mafiosa" jugaba un papel crucial para los intereses de muchos comerciantes, la mayoría de ellos no querían ser extorsionados, pero si tener protección. Entonces la "Mafia" le vendía esa protección a cambio de un porcentaje de sus ganancias obtenidas.

- ¿Qué tenía que ver esa actividad criminal con defender los derechos de una “Sociedad Honrada”?

-- Los mafiosos de la “Cosa Nostra” se proclamaban hombres de honor y de respeto. Consideraban a la “Familia” lo más importante, porque desde tiempos antiguos habían sido gobernados por extranjeros quienes habían vulnerado sus vidas y apostaban a que nadie más vulneraría sus derechos, solo confiaban en sus familias y para ello crearon códigos de honor.

- ¿Cuáles eran esos códigos de honor?

-- Te los voy a enumerar:

Primero: no se podía hablar directamente con un integrante de la "Mafia", solamente a través de otras personas.

Segundo: no desear ni cortejar la mujer de otro.

Tercero: cero amistad y relación con la policía.

Cuarto: los hombres de honor y de respeto no estarían en círculos sociales, ni bares.

Quinto: estar tiempo completo disponible por siempre.

Sexto: la puntualidad se exigía como obligatoria.

Séptimo: respetar por siempre a la esposa.

Octavo: decir siempre la verdad, ante todo, sin ninguna mentira.

Noveno: nunca robar a los mismos miembros de la familia ni del clan.

Décimo: no haber cometido los anteriores mandamientos en ninguna ocasión.

Además, la "Cosa Nostra" operaba bajo unas claves esenciales y la organización tenía un orden jerárquico.

Primera: “Omertá”, era un pacto de ley de silencio. No se podía hablar ni informar a otras personas ningún asunto relacionado con la organización mafiosa.

Segunda: “Pizzo”, era un porcentaje obligatorio de las ganancias de todos los negocios de la zona. "Extorsión" por protección y permiso para seguir con sus actividades de negocios y trabajos.

Tercera: “Brutalidad”, eran una serie de atentados perpetrados constantemente para hacer cumplir esas leyes.

La organización también tiene un orden jerárquico. Cada estrato paga al superior un porcentaje de las ganancias obtenidas ante los jefes inmediatos y así sucesivamente, hasta llegar al jefe máximo. Inclusive estos jefes pueden estar también al mando de otros grupos más poderosos, como algunos jefes políticos de gran poder.

- Jefes políticos... ¿Cómo así?

-- Durante un tiempo los más influyentes "Clanes Mafiosos" de Sicilia, ejercieron gran poder en toda la isla. Luego empezaron a tener nexos con la política incumpliendo uno de los códigos de honor que mandaba cero amistades con la policía, sobornando a algunos de ellos y también a funcionarios del gobierno que tenían gran poder e incidencias políticas.

- Debido a eso, ¿tú no podías denunciarlos ante la policía?

-- No. Por nada del mundo.

- Entonces, ¿quién combatía a los mafiosos?

-- Nadie. Después de la segunda guerra mundial, las "Familias Mafiosas Sicilianas" toman el control de la isla, mediante extorsiones, asesinatos, tráfico de drogas, trata de personas, robos, tráfico de armas, contrabando, lo que trajo consigo guerras entre bandas, derrame de mucha sangre y gran cantidad de víctimas. Algunos implicados en esos negocios, otros inocentes.

Habían establecido claves para que la gente se diera cuenta de la causa de una muerte:

Los zapatos en el pecho, significaban abandono de la organización.

Una piedra en la boca, significaba traición.

Los genitales mutilados, significaban delito sexual.

Una hoja de cactus en el bolsillo, significaba robo de dinero de la "Mafia".

Los testículos en la boca, significaban adulterio con la mujer de un mafioso.

Estas eran algunas de las sentencias mafiosas en la mayoría de las organizaciones de la "Mafia" en toda Italia.

- ¿Existían otras organizaciones diferentes a la "Cosa Nostra"?

-- Sí, la "Mafia" se dividía en varias organizaciones según la zona donde operara:

La "Cosa Nostra” en Sicilia.

La "Camorra" en Campania.

La "Ndrángheta" en Calabria.

La "Sacra Corona Unita" en Apulia.

La "Anonima Sequestri" en Cerdeña.

Todas estas organizaciones criminales tenían como lema: "Mafia es muerte".

- Avanza en el tiempo hasta alguna ocasión significativa. ¿En qué año estás y qué ves en ese momento?

-- Estoy en el año de 1954. Ahora vivo en Nápoles. Me casé con una hermosa mujer: Sylvana de 32 años de edad. Hace ya más de un año abandoné Palermo y trasladé mi compañía de importaciones y exportaciones al puerto de Nápoles. Allí conocí a mi actual esposa. Ella es la propietaria de un restaurante en el que venden la mejor pizza y la más exquisita pasta.

Con frecuencia yo almorzaba allí. Me cautivaron su belleza y su magnífica sazón.

- Entonces, ¿te liberaste de la "Mafia Siciliana" o en Nápoles también te cobran el impuesto de “Pizzo"?

-- Sí claro. Pero había una gran diferencia: el porcentaje era más bajo, lo que ha permitido que yo progrese mucho más rápido. Vivo muy feliz y además conocí al amor de mi vida.

- ¿A quién pagas el impuesto de “Pizzo"?

-- A la "Camorra" de la "Mafia Napolitana". Al contrario de la "Cosa Nostra", esta organización de la "Mafia Napolitana" siempre ha estado alejada de la política y de la policía, sin embargo, sigue operando en sus actividades criminales con gran diferencia al inmenso miedo y la angustia producida por la "Mafia Siciliana".

- ¿Qué sucede más adelante?

-- Algo terrible. Un mafioso me visitó personalmente en compañía de sus matones, de la “Mafia Siciliana", vivió en Nueva York, Estados Unidos y ahora está radicado en Nápoles. Es el capo mafioso "Look Lucenta”. Hombre rudo, temido. Tiene 57 años de edad, es nacido en Sicilia y su familia emigró a los Estados Unidos en 1907, cuando era tan solo un niño de 9 años.

“Look Lucenta” es el mafioso italiano más respetado, reconocido, temido en Nueva York, Estados Unidos y ha sido considerado el padre del crimen organizado estadounidense, siendo el jefe oficial de la “mafia norteamericana”.

- ¿Por qué no está en Nueva York?

-- Porque en 1936 fue enviado a prisión y condenado a treinta años de cárcel, pero desde allá continuó al mando de los negocios criminales.

En 1942 mantuvo acuerdos con el gobierno de Estados Unidos, cuando los aliados invadieron Sicilia durante la segunda guerra mundial. Luego en 1943 durante la invasión aliada en Sicilia, proporcionó a los Estados Unidos varios contactos con la "Mafia Siciliana" a cambio de su libertad de esa prisión norteamericana, logrando que en 1946 le otorgaran nuevamente su libertad.

- Y, ¿qué hace en Nápoles?

-- Su libertad estaba sujeta a su deportación a Italia. Ese mismo año de 1946 fue deportado y desde esa fecha hasta ahora, continuó operando negocios de tráfico de narcóticos, en especial de heroína. Ahora los mayores ingresos de la "Cosa Nostra" son por el tráfico de heroína. “Lucenta” hizo conexiones con el hampa China. Creó una red internacional de tráfico de estupefacientes con la que ha inundado a Nueva York durante estos últimos años. Es una organización de gran poder.

- “Look Lucenta”, ¿por qué te buscó a ti?

-- Me buscó por mi compañía de importaciones y exportaciones. Me dijo que en adelante debo permitirle realizar algunos negocios de tráfico de drogas. Me ofreció muy buenas ganancias y me aseguró que me haría millonario. Pero si me rehúso, primero asesina a mi esposa y luego a mí. Así que no tuve opción.

Me dijo que el primer viaje sale en agosto, desde Nápoles, pasará luego por Panamá en octubre y después llega a los Estados Unidos en noviembre. La heroína será líquida camuflada en botellas de whisky y escondida en varios contenedores.

De repente Marco Antonio, comienza a llorar intensamente. Mariana utiliza nuevamente la terapia de aceptación a los hechos para tranquilizarlo.

Después de algunos momentos, Marco Antonio retorna a la calma y Mariana retoma el interrogatorio.

- ¿Qué sucedió?

-- Estoy muerto. También asesinaron a mi esposa.

Yo decidí no contarle a Sylvana, nada de lo que me propuso el mafioso italiano “Lucenta”, -continuó Marco Antonio-. Tenía miedo de que ella fuera a contarle a alguien sobre el cargamento.

Sucedió que en octubre de ese año 1954, en el puerto de Panamá se decomisó el cargamento del whisky. Inicialmente, las autoridades creyeron que era contrabando de licor, pero al revisar el contenido, en varias de las botellas de whisky, encontraron la heroína líquida.

Cuando se supo la noticia, los matones de “Look Lucenta” vinieron por mí al puerto y me llevaron ante él. Durante varias horas y bajo dolorosas torturas, me preguntaron muchas veces si había hablado con alguien o con la policía sobre el cargamento.

Después de un tiempo se dieron cuenta que yo decía la verdad, que jamás había divulgado la información. Entonces “Look Lucenta” me dijo que seguiríamos trabajando en futuros envíos de droga, que ahora tocaba montar la fachada con alguna persona diferente para que apareciera como el dueño del whisky; luego la asesinarían para que no fuera hablar ante las autoridades.

Obligatoriamente yo debía ceñirme a los mandamientos del código de honor de la "Mafia", que en esa ocasión me perdonaba la vida.

Lleno de heridas, luego de la sesión de torturas me dirigí al restaurante de mi esposa. Al llegar noté que estaba cerrada la puerta principal. Ingresé por la cocina y vi a Sylvana tirada en el piso. Sobre su pecho, como si fuera un enorme girasol rojo, brillaba la sangre que aún brotaba por la herida debido al impacto que produjo el disparo de una “lupara”, la típica escopeta recortada italiana que usaban los matones de “Look Lucenta”. Además, tenía en su boca una piedra con una nota que decía “Omertá”.

Fui directo a mi casa, tomé una ametralladora y un revólver que guardaba para mi seguridad y me dirigí a la mansión de “Look Lucenta”.

Cuidaban la puerta principal dos de sus asesinos, sin darles tiempo a usar sus armas, disparé varias ráfagas contra ellos. Tomé sus armas e ingresé disparando contra los hombres armados que había dentro.

Solamente quedaba vivo “Look Lucenta”, quien corrió hacia su cuarto de estudio.

Desde allí me disparó con una escopeta. Yo respondí al fuego acorralándolo en ese lugar. En aquel momento apareció la policía conminándome a que soltara mi revólver.

Mientras me esposaban yo les gritaba que ese era el asesino de mi esposa, un maldito mafioso traficante de drogas y que yo tenía todas las pruebas para denunciarlo ante la justicia.

“Look Lucenta” cuando vio que la policía me quitó el arma y me esposó, salió del escondite. Se acercó a mí y dijo: “de nada servirá denunciarme, todo en la vida se compra con dinero”.

Le dijo al policía que le entregara mi revolver. El uniformado como si “Look” fuera su superior, obedeció.

“Lucenta” tomó el arma, me miró a los ojos, apuntó a mi frente, y dijo: "Tú no tienes agallas de criminal como yo. Mereces morir". Y disparó.