Chapter 23
Ella entró en la oficina con ese atuendo y no pude hacer otra cosa que poner cara de imbécil, pero no fui el único, su padre y Ramdom quedaron del mismo modo, de una forma muy especial, parece una persona totalmente diferente. No es como ayer que se veía forzada, parece algo real. Un cambio totalmente voluntario. La seguí hasta el auto, me ayudó a entrar dentro, como si fuera un niño pequeño y luego se acomodó a mi lado. Ramdom se sentó tras el volante, y no pudo evitar mirarla por el retrovisor. Me acerqué a ella, puse mi mano sobre su muslo, quería jugar un poco
- Aleja tus manos de mi steven- se giró en mi dirección. Sus ojos, maquillados parecen bastante más oscuros - te voy a decir algo, y espero que solamente tenga que aclararlo hoy - asentí para que supiera que tiene toda mi atención - puede que yo esté de acuerdo con que toques mi cuerpo cuando estamos a solas - ahí la interrumpí
- ¿puede? - le hice la pregunta, porque la vi muy decidida a que la tocará, para que ahora me diga que puede.
- como sea steven, déjame terminar la idea - pobre del hombre que se case con esta mujer - lo que quiero que entiendas es, que no tienes permitido tocarme cuando estemos en sitios públicos, ni en lugares donde tu seguridad pueda estar comprometida - se veía eufórica en su explicación - entiende, que ya es bastante poco ético que quiera tener sexo contigo
- ¿entonces si quieres tener sexo conmigo? - ese es un punto sumamente importante
- ¿puedes por favor concentrarte en la idea central de lo que intento decir?
- ya lo entendí - le dije al fin, mejor terminar con el tema, parece que está perdiendo la calma - no tengo permitido tocarte a menos que estemos solos - señale con mi dedo en redonda, para incluirnos a los tres. Lo mejor que hice, porque cuando dije solo, Ramdom me miró por el retrovisor - y en un lugar seguro - ella asintió
- me alegro de que lo entiendas
- si, pero debes entenderme tú también a mí. Tengo ganas de estar contigo - quiero que le puede claro este punto
- ¿pueden dejar el tema? - intervino Ramdom desde el asiento delantero - soy un hombre muy imaginativo, y mi cabeza ya está donde no debe.
- ¿ustedes han tenido sexo muchas veces? - la curiosidad me gano, no me quedó más que preguntar
- no - contestó Ramdom -sexo como tal, solo una vez - sus ojos se encontraron con los de Charin por el espejo, vi la complicidad que solo puedes encontrar en dos amantes, y me dio celos.
- ¿y qué es eso otro que no es sexo? - debí de ser masoquista porque seguí preguntando
- digamos que - comenzó a decir Charin.- En nuestro primero encuentro no tuvimos la oportunidad de tocarnos.
- no fue así, tú no quisiste hacerlo - la rectifico Ramdom
- yo estaba conmocionada - se defendió Charin
- ¿conmocionada? - le pregunté, me daba mucha curiosidad saber que había pasado
- así es, yo estaba teniendo sexo con otro chico, y él solo entro en mi casa, me vio tener sexo con esa otra persona - esto era de lo que hablaba ella antes, está había sido su experiencia con los tríos.
- ya veo - le dije - ¿por qué no lo dejaste participar?
- porque me pareció extraño - ella estaba siendo sincera - nunca había pensado que eso podía pasarme a mí - se acomodó un mechón de pelo que se le fue a la cara, me pareció un gesto muy sexy, tuve que controlarme para no intentar besarla, porque me pareció que podía terminar con un hueso roto - ya estaba haciendo algo a lo que no acostumbro
- ¿qué es eso? - ella me miró, sus ojos volvieron a dejarme atrapados
- tener sexo con mis compañeros, y menos con uno que tiene pareja.
- así que te convertiste en la otra - ella negó
- para nada, ellos tienen un sistema de vida como el tuyo, y lo que me llevo a hacerlo, fue una conversación que tuve con su novia. Me calenté tanto de escucharla, que no pude detenerme cuando entro en mi departamento.
- entiendo - nos habíamos desviado del tema principal - ¿entonces no dejaste que Ramdom te tocara?
- solamente que me diera un beso, pero si soy sincera, hubiera querido que hiciera más que eso - se volvieron a mirar
- creo que ya lo compense - le dijo Ramdom y ella sonrió, esto me molesta, saber que él la toco y yo no
- así es, pero me gustaría sentirme como Dina - está vez me miró a mí
- yo puedo ayudarte - no iba a ser difícil complacerla. Tanto yo, como Ramdom, estamos locos por ella y eso es obvio. Estoy seguro de que ella lo quiere como un amigo con derechos, pero tengo la impresión de que él quiere algo más. Alargamos frente a la comisaría, Charin iba a bajarse del auto y la detuve
- dame un momento, déjame hacer una llamada
- está bien, pero no te demores. Aquí somos un blanco fácil - quería poner sobre aviso a carl, el delegado, y mi amigo personal, para que supiera de mi llegada, marque su número, el teléfono apenas dio un par de timbres antes de que respondiera
- hola Daniel - me dijo eufórico, este caso era muy importante para él, si todo salía bien están seguro de que lo ascenderían - llegas un poco tarde - mire mi reloj, como el horario nunca fue importante para mí, no soy hombre de llegar en tiempo, pero él está exagerando un poco, quedamos a las ocho y son apenas las y cierto
- supongo que un poco - le respondí sin embargo. Sé que para algunos, un minuto es ya llegar tarde - ¿estás listo para recibirme?
- más que listo, te estoy esperando desde las seis - estoy rodeado de locos, desconecte la llamada
- ya podemos entrar - había mantenido el asunto bastante escondido, así que aún no había prensa, pero para cuando salga este lugar va a estar minado de periodistas. Charin y Ramdom bajaron del auto, este último vino a mi puerta y la abrió, camino detrás de mí, mientras que Charin lo hacía al frente, miraban como locos a ambas direcciones de la calle. Para mí, están siendo paranoicos, pero ese es su trabajo. Entramos en la delegación, Tomás vino a nuestro encuentro justo en la puerta.
- bienvenido Daniel - tenía una sonrisa deslumbrante en el rostro, parecía que le iba a regalar parte de mi empresa, nos guio a una oficina. Si es que se le puede llamar así, es más bien un agujero, la de Lorenzo es pequeña. Pero esta da lástima
- ¿cómo puedes trabajar en este basurero? - no pude aguantarme y le pregunté
- no puedo - respondió - por eso necesito con urgencia un ascenso. Así que este caso puede salvar mi vida - me reí, mire hacia detrás de mí y mis dos acompañantes estaban parados a sendos lados de la puerta. Negué, Charin no debería comportarse como una guardaespaldas, sino como una asistente. Pero no sabe cómo se hace eso, mejor darla por incorregible. Estiré hacia Tomás la carpeta que tenía en mis manos
- aquí está todo lo que necesitas para abrir el caso - el hecho un vistazo, dentro había cheques, que yo no autorice. Autorizó de licitación para proyectos que no autorice. Propiedades que no compre, puestas en la lista de mi empresa, extractos bancarios que no había visto en mi vida. En fin disímiles pruebas de todo lo que está sucediendo en mi empresa
- ufff - dijo él después de ojear todo, muy por encima. Cuando lo lea bien cae redondo del infarto, ya su trabajo está a medio hacer
- si uff - le dije - no necesitas órdenes, mi empresa está toda esta semana a tu total disposición, eso sí. Espero que comiencen desde hoy, no puedo detener el trabajo por tanto tiempo
- eso está hecho, el departamento de delitos económicos está muy ansioso por caerle a las cuentas de tu empresa.
- y yo porque les caigan, tengo muchísimo interés por saber quién quiere tanto perjudicar lo que es mío
- ¿no tienes ninguna idea?
- si la tengo, también te puse la ficha de algunos sospechosos en esa carpeta
- una carpeta muy completa - dijo - podrías haber sido policía - negué
- no podría, odio madrugar, y también llegar en tiempo a los lugares - el río
- ¿ya llamaste a la prensa? - me pregunto
- no, pero confío en que alguno de los que me vio entrar, lo haya hecho
- mmm, no lo creo. Los policías suelen ser muy discretos - el que no creo eso que dice soy yo, puedo apostar que ya la prensa está en camino, y sé que no perdería
- ¿quieres apostar? - él se rio, pero asintió
- está bien - para ser policía, el tipo es muy agradable, por él nos hicimos amigos, y compañeros de juegos cuando nos conocimos en el club - si la prensa está afuera, en la próxima que coincidamos en el club, solamente voy a mirar. ¿Qué te parece? - me parece castigo más que suficiente para que aprenda a no ser tan confiado
- genial. Trago hecho - le di la mano - ahora me voy y te dejo hacer tu trabajo - me puse de pie
- espera, quiero acompañarte afuera para ver con mis propios ojos si hay prensa o no. No vaya a ser que después me engañes.
Esta vez salimos los cuatro hasta la puerta de la comisaría, como predije, estaba lleno de periodistas que no paraban de gritar preguntas. La cara de Charin y de Ramdom se contrajo, cuando vieron la situación
- steven, no te muevas de mi lado - me dijo Charin, en seguida se puso en modo protector. Tomás la miró fijamente, no había reparado en ella demasiado hasta el momento
- pensé que era ti Secretaría
- ojalá - me dije - es un perro guardián - ella me miró de manera muy desagradable
- ¿seguro? - me pregunto Tomás - porque más bien parece que quisiera morderte. Yo que tú tengo cuidado - Ramdom se rio de la broma de mi amigo, y ahora fue el quien se llevó la mirada desaprobatoria de la loca
- ya dejen de analizar si soy un perro guardián o uno callejero, no quiero estar parada aquí, en el blanco de muchas personas. De manera innecesaria
- ella tiene razón señor steven - la secundo Ramdom - debemos salir de aquí cuanto antes - seguí su consejo, comenzamos a caminar al auto, me gire un instante le grité a carl
- te veo en la empresa - me reí - y recuerda la apuesta, para la próxima solamente a mirar - él se rio también, realmente eso no tenía importancia, además. No creo que haya una próxima vez en un futuro muy cercano, pensé mirando a Charin.