Chapter 22
Daniel de verdad me está volviendo loca, esta interacción con Ramdom me dejo más que confusa no sé si de verdad le gustan los hombres y por eso comparte sus mujeres
- ya bájate del auto steven, no creo que haya nadie esperando para matarte - le dije, las personas que están atentando contra él, definitivamente son completamente amateur. De lo contrario anoche hubiésemos acabado, ambos. Muy heridos o muertos. Él obedeció y salió del auto, los tres cruzamos la calle hasta la compañía, por más que mire a Ramdom no pude encontrar su herida, pero no quería preguntarle delante de Daniel.
- ve a la oficina de mi padre - él miró de Ramdom a mí un par de veces, pero al final hizo lo que le pedí. Cuando al fin nos quedamos solos le pregunté
- ¿dónde es tu herida? - él iba a levantar su camiseta. Pero se arrepintió
- vamos a un lugar más privado y te lo enseñó - dijo al final
- ¿un lugar más privado? - asintió
- vamos arriba
- está bien - respondí - de cualquier forma tengo que ir a cambiarme la ropa - subimos a mi departamento, nada más cerrar la puerta Ramdom me beso, me encanta su boca, pero me aparté. No vine con el aquí para esto.
- espera Ramdom - él se apartó un poco - la herida, a eso vinimos aquí.
- claro, ya no soy de tu interés. Tienes algo mejor que yo.
- no es así. Pero quiero ver tu herida - él levantó la camiseta por sobre su cabeza, dejando su torso musculoso al descubierto. Sobre su abdomen, en el lado derecho había una venda, un cuadrado no muy grande de los que te ponen cuando te suturan.
- ¿qué tan profunda es la herida? - le pregunté, había visto heridas más pequeñas, que eran muy, pero muy profundas
- ahora mismo mi ego está más dañado que mi abdomen.
- vamos Ramdom, no seas tan infantil.
- no soy infantil Charin, me quedó claro que no quieres que te toque - negué
- eso no es así, me encantó lo que sucedió entre nosotros
- ¿pero?
- no hay un, pero
- siempre lo hay - estaba convencido de que diría algo más
- está bien. No me quiero deshacer de ti, que eso te quede claro.
- está bien, supongamos que es verdad, sigue hablando
- también quiero que entiendas que no siento nada por ti más allá de la amistad.
- ¿y entonces? - estaba interesado por conocer la conclusión
- que no quiero que te confundas, y que eso dañe nuestra relación Ramdom
- yo tampoco siento por ti nada más allá de la amistad - hizo una pausa - o si - me miró intensamente - deseos, me muero por estar contigo ahora mismo.
- invitenme - escuché desde la puerta, voy a tener que aprender a cerrar esa puerta con llave. A mi casa entra quien quiera. Nunca me preocupe por mi seguridad en este lugar, abajo está lleno de gorilas. Pero es que las personas de confianza son las que están invadiendo mi privacidad.
- señor steven - Ramdom dio un paso y se alejó de mi
- ¿por qué me miran así? - pregunto Daniel, tanto Ramdom como yo lo estamos mirando
- ¿no conoces las reglas básicas de la urbanidad?
- la puerta estaba abierta - se justificó
- eso no es cierto, yo misma la cerré - el muy descarado sonrió
- bueno, puede que haya girado el pomo de la puerta. Pero no tenía pasada la llave
- eso es el colmo del descaro - Ramdom se mantenía al margen de la discusión
- no es para tanto Charin - dijo Daniel - y entonces ¿me invitan o no? - Ramdom me miró sin saber que decir
- ya no seas tan imbécil - le dije
- bonito abdomen Ramdom - esto se está pasando de castaño obscuro, Ramdom solamente sabe mirarme extrañado
- me voy a cambiar para ir a la comisaria - Daniel caminó hacia mí. Paso su mano por mi cintura, me pego a su cuerpo y me beso, mis ojos se cerraron. Me dejé llevar por un momento hasta que reaccione y lo empujé como había hecho con Ramdom hace un momento.
- ¿tengo algún letrero que dice bésame pegado a la frente? - Daniel asintió
- para mí sí, puedo verlo claramente - miró a Ramdom - ¿y tú, puedes verlo? - Ramdom tenía los puños apretados a un lado de su cuerpo, también su mandíbula está haciendo presión
- no sabía que ustedes tenían una relación. - dijo mirándome directamente
- no la tenemos - le respondí. Acomodó su camiseta y se dispuso a pasarla por su cabeza
- no es lo que parece - él está molesto y no lo culpo, le acabó de decir que no lo cambie por Daniel, y ahora estoy presa entre sus brazos
- quita esa cara Ramdom - le dirigió una mirada gélida a Daniel
- lo siento señor, voy a prepararme para acompañarlos
- Ramdom espera - le grite cuando comenzó a caminar - detente un segundo - me libre de los brazos de Daniel y fui hasta donde estaba, a pesar de ser alta, no lo soy lo suficiente junto a estos hombres. Me apoye en sus hombros y alcance su boca, él respondió al beso de forma inmediata apretando mi cuerpo contra el suyo. Esta vez fue el quien rompió el beso e inmediatamente miró a Daniel.
- ¿por qué me miras así? - le preguntó
- ¿no te molesta que la bese?
- no - respondió steven - y de no ser porque tenemos cosas que hacer, me encantaría ver algo más. - Ramdom me miró intrigado
- ¿es como Jordan? - me pregunto, asentí como única respuesta - no querrá que yo mire ¿o si?
- no le preguntes más a ella - intervino Daniel - estoy parado frente a ti, pregúntame a mí lo que sea
- tienes razón - dijo Ramdom - ¿qué es lo que quieres?
- a ambos nos gusta Charin - Daniel me miró - y según creo, por cómo se comporta. Puedo decir que ambos le gustamos a ella - está vez quería que respondiera, así que asentí - porque no compartir el sexo entre los tres, y así todos disfrutamos - Ramdom me miró
- ¿tú que opinas de esto? - estoy totalmente de acuerdo, desesperada porque este par de hombres me tomé, pero tengo que modificar un poco la respuesta antes de decirle en voz alta
- me parece bien - fue lo que dije para no parecer desesperada.
- entonces por mí no hay problema - le dijo Ramdom a Daniel - si ella quiere, yo no tengo problema.
- eso es genial, lástima que no pueda ser ahora mismo
- sí, tienes razón - le dije a Daniel - voy a prepararme para salir - me tire hacia Ramdom - ¿pudiste traer algunas cosas de su casa?
- no todo lo que había en la lista, pero creo que suficiente para que parezca él, y no uno de nosotros - cuando miré a Daniel me di cuenta de lo que quería decir, en este momento no parece un empresario, está completamente igual que Ramdom - sígueme - le dijo - te llevaré con tus cosas.
Ambos salieron dejándome sola, pensando en lo que acababa de suceder frente a mis ojos, una lucha de poder que marcaba un antes y un después en la relación entre nosotros tres. Ramdom, es mi amigo, un amigo con el que tengo sexo, y por el que no siento nada más. Daniel, es un tipo que prácticamente acabo de conocer. Pero por el cual me vuelvo loca, y ahora experimentara lo que se siente estar con ambos. Al mismo tiempo.
Tomé del armario una de mis nuevas adquisiciones, recibida por la señora Drin, un traje ejecutivo, de falda color mamoncillo, y unos zapatos Rosa pálido. Cuando me lo puse, me mire al espejo y vi a una mujer que no conozco para nada. Mi padre siempre dice que me parezco mucho a mi madre, ella es una mujer muy linda por lo que he escuchado, y muy sensual. Alomejor si me hubiera criado con ella, yo sería del mismo modo. Me senté un instante y busqué en internet maneras de recogerme el cabello, al final decido dejarlo suelto, con una raya que lo dividiera parcialmente a un lado, lo acomode, me apliqué algo de maquillaje. El resultado no era precisamente aceptable en un concurso de belleza, pero para alguien como yo. Está genial. Sonó mi teléfono
- dime padre - ya había visto su nombre en mi pantalla
- ¿te falta mucho? - parecía irritado - tengo aquí a dos hombres desesperados por verte, estoy a punto de dispararles con mi arma
- ya casi bajo, diles que me den un segundo.
Recogí una cartera a juego con mi atuendo, el resultado final me dejo satisfecha, salí de mi departamento y baje, ya estoy lista podemos irnos. Estaba entretenida arreglándome uno de los botones del chaleco, cuando subí la vista, estaban los tres mirándome con la boca abierta.
- ¿por qué me miran así? - mi padre estaba sentado tras su escritorio, Daniel y Ramdom del otro lado, pero sus rostros eran como espejos, se veían realmente iguales en su expresión - pueden quitar esas caras y decirme que sucede por favor.
- ¿te miraste en un espejo? - pregunto mi padre
- claro, ¿por qué? ¿Tengo algo extraño? - me toqué el pelo y la cara
- estás preciosa - soltó Daniel. Fue una frase que no pensó - pareces otra persona
- muchas gracias Daniel - utilice mi tono sarcástico - acabas de dejarme claro que normalmente parezco un mamarracho
- es que normalmente lo pareces - me dijo Ramdom - sin ofender, me gusta como te ves. Pero no tiene nada que ver con esto
- me sorprende la sinceridad de ustedes - me molesta que digan estas cosas, está no soy yo - pónganse de pie y caminen, tenemos cosas que hacer y desde sus asientos dudo que puedan.
- con el atuendo no venía un carácter nuevo, tengo que hablar con mi madre de su eficiencia.
- steven, mueve el culo - él y Ramdom se pusieron en pie, ambos salieron tras de mí en dirección al auto, subí a Daniel y luego me acomodé en la parte de atrás, justo a su lado.