Ataque
Otro día empezaba y todo ya se había vuelto rutinario, los cuidados excesivos, la constante atención y evasión del alumnado, la vigilancia exagerada y él collar que desde hace un mes y medio lo veía y lo sentía en su cuello.
Todo eso la hacía sentir como prisionera, aunque sí lo era, solo podía aguantar hasta ver o encontrar alguna forma de salir.
Suspiro con cansancio y siguió caminando por él sendero cubierto de hojas caídas que crujían y se rompían al pisarla dándole algo de paz, pero todo se perdía cuando miraba al frente y se daba cuenta de sus guardias.
"Si solo pudiera cortarles él cuello"
Pensó mientras los miraba, cada parte de su cuerpo pedía él derramamiento de su sangre pero se calmaba sólo por él hecho de que tenían de rehén a Mat.
Quitando eso de su mente, se preguntó porqué la llevaban a la escuela un día sábado sabiendo bien que a ella se le había prohibido ir o participar de los entrenamientos.
Pensó en varias respuestas pero la única que resaltaba en su mente era que no querían dejarla sola en su habitación.
Esto para la peliblanca se volvía molesto ya que no podría tener ni siquiera un minuto de tranquilidad.
Entraron a la institución y se fueron a ese mini coliseo donde no quedaban rastros de lo que pasó hace un mes y medio ahí.
Pero para Sara todo se repetía en su cabeza como si solo hubiera pasado hace segundos, creando así una y mil formas de volver a ganar una pelea parecida si la tuviera.
-Bien, ya llegamos ¿a dónde debemos ir ahora?-, preguntó Roni.
-Pues él director dijo que lo esperemos aquí-, dijo Ema mirando su celular.-Aunque llegamos un poco temprano-, dijo esto último y lo guardo.
Después de unos quince minutos de un silencio incómodo, llegó Seth con un grupo de alumnos, que parecían de un curso menor a ellos, llamando la atención de la omega porque en ese grupo se encontraba ese pequeño beta.
-Vaya, llegaron más rápido de lo que pensé-, dijo él alfa mayor con una sonrisa.-Y también parece que hicieron lo que pedí-, hablo mirando a Sara.
Él ambiente se tornó algo frío cuando las miradas de los dos chocaron pero era algo de esperar ya que para la omega todos los presentes se habían vuelto sus enemigos menos él beta que le llamaba a la curiosidad.
-Ya que estamos todos presentes nos moveremos a otra parte para la clase de hoy-, dijo empezando a caminar hacia un pasillo que los llevó a la parte trasera del coliseo que conectaba con él bosque negro.
En ese momento se podía notar él porque se lo llamaba de esa forma a la perfección; él cielo estaba despejado y el sol alumbraba con potencia pero ni siquiera los rayos del sol o una gota de azul se podía ver a través de los frondosos árboles de roble oscuro.
Cuando Sara vio esto sus ojos se iluminaron pero su cara no demostraba ninguna emoción, de está forma se acercó a los árboles y tocó la corteza como si le recordara a algo hermoso.
Fue un acto sutil que nadie notaría excepto por Roni que era él único que entendió la mirada de la peliblanca que gritaba libertad.
-Bien empecemos-, dijo él peligris.-Como ven estamos en la parte de la escuela que conecta con él bosque negro para está práctica-, dicho esto miro hacia atrás como mostrando lo obvio.-Lo que haremos hoy es una prueba de escondite y escape.
Este juego era algo que se hacía en la organización para aprender a escabullirse y esconderse de alguna amenaza pero con la leve diferencia de que si te encontraban estabas muerto o eras torturado.
-Los buscadores y perseguidores serán dos de los mejores veinte de la clase especial y Sara.-, dijo señalando a cada uno.-Con esto dicho empezaremos él ejercicio-, y así empezó una leve explicación de lo que iba a tratar.
Primera parte, él escondite; consistía en dos niveles, uno donde Roni y Ema buscarían por tres minutos a los alumnos, y todos los que fueran encontrados en ese tiempo serían descalificados y los que no pasaban al siguiente nivel donde Sara buscaría en un minuto a los que faltarán.
-¿Un minuto?-, preguntó uno de los alumnos indicando él poco tiempo para la búsqueda.
-Si, un minuto-, respondió Seth con confianza reafirmando que era Sara.
Nadie dijo nada después de eso. La explicación había acabado así que era hora de empezar él ejercicio.
Los alumnos tenían un tiempo para esconderse, claro está que él bosque tenía un límite ya que podrían llegar a perderse si se metían a lo profundo del mismo.
Cuando Ema y Roni salieron a la búsqueda, la omega se sentó en él suelo viendo en sus manos la pistola de pintura que le habían dado para marcar a los encontrados.
Esto le trajo recuerdos algo dolorosos y molestos pero no quiso concentrarse en eso, y pensó en la razón verdadera de este juego.
-¿Qué estás pensando Seth?-, preguntó sin verlo.
-Porque dices eso??-, respondió él mayor.
-Porque es extraño que me traigas a entrenar cuando sabes que me lo prohibieron-, respondió rápidamente.-A menos que uno te lo haya ordenado-, hablo pero está vez lo miro.
-Si, me lo ordenaron-, dijo después de un suspiro.-Pero esto no tiene que ver contigo.
-Si no tiene que ver conmigo, entonces qué hago aquí?-, cuestionó mientras pensaba él porque.
-Eso no es de tú incumbencia-, respondió de forma cortante dedicándole una sonrisa altanera.
Con está respuesta Sara se quedó pensando en todo lo que dijo y vio desde que llegó ahí, porque había algo que no le querían decir pero lo averiguaría si eso la sacaba de ese lugar, aunque tal vez ya había encontrado la respuesta
-Hace rato hablaste sobre un equipo especial-, dijo viendo la reacción de sorpresa del alfa.-Así que me trajiste para eso-, hablo sonriendo en él proceso.
-Y para qué crees que te traje, si se puede saber?-, preguntó como si no pasará nada tratando de ocultar sus reacciones.
-Estoy más que segura que están tratando de ver las capacidades de su grupo enfrentando los contra mi-, la reacción del peligris fue sutil ante esas palabras pero igualmente se había notado.
"No lo ocultes"
-Eso es gracioso-, soltó con una burla disimulada.-Te recuerdo que parte de ese equipo fue él que te atrapó.
-Cierto, pero ahora los están poniendo a prueba porque desde que llegué ya no puedes confiar en las habilidades que poseen-, esas palabras fueron como agua fría, pero solo eran él principio.-Tienen miedo de que duden de su misión, de sus capacidades y aún peor tienen miedo de que acaben muertos por esas dudas.
Sara se levantó y estirándose un poco se preparó para dar él tiro final, y esbozando una sonrisa dijo.
-Cada parte de este lugar es igual a la organización, así que los únicos que terminarán muertos serán ustedes o mejor dicho, los únicos que asesinaran a esos chicos serán ustedes.
Antes de que él mayor pudiera refutar a lo dicho la peliblanca ya había salido corriendo a atrapar a los que quedaban.
La oscuridad la cubrió en seguida pero sus ojos se acostumbraron rápidamente, dejándola ver ese lugar que era peligroso y monstruoso para todos los demás.
Pero con Sara dentro ese lugar ahora sí tenía monstruos de verdad, ya que a los cuarenta segundos los disparos no paraban de escucharse por todos lados y ya no quedaba nadie dentro del bosque.
Él juego había terminado en menos de un minuto mostrando lo inútiles que eran los alumnos y lo malos que eran Ema y Roni para atrapar presas.
Cuando la omega salió del bosque todos la miraron con sorpresa y algo de miedo, nadie sabía cómo lo había hecho pero era sorprendente, más aún para un beta que solo podía ver con admiración a la misma.
-Al parecer nadie logró sobrevivir-, habló Seth llamando la atención de todos.-Espero que esto les sirva de ejemplo para no volver a ser atrapados, ya que cuando salgan al mundo real no serán balas de pintura-, dijo con severidad.-Y para los mayores, en tres minutos no fueron capaces de atrapar ni a la mitad cuando ustedes tienen más experiencia que ellos-, marcó su error con algo de decepción.-Y para Sara, bien hecho-, soltó algo orgulloso pero enojado.-Ahora empezará la siguiente prueba.
La explicación fue simple y sencilla para está actividad, correr, eso era lo único que debían hacer los alumnos está vez y para ello podían utilizar todo él lugar del entrenamiento, pero con la precaución de que no les quitaran las cintas de las manos.
Pero la cosa no era tan simple para los persecutores ya que debían trabajar en conjunto para atraparlos, esto no le gusto mucho a la omega pero igualmente no era necesario que lo hiciera.
Apenas Seth dio la señal de partida todos empezaron a correr y comenzaron a perder los más lentos dando ventaja a que los demás escaparan y se dispersaran complicando las cosas a los tres.
En está actividad los chicos tenían que estar en constante movimiento pero tratando de hacer él mínimo ruido y así evitar que los atraparan, él tiempo que tenían que soportar esto era de cinco minutos y así aprobar.
Sara era rápida en atrapar y arrebatar las cintas sin que ellos se dieran cuenta, así que no tenía la necesidad de hablar o comunicarse con los otros dos ya que ella sola podría terminar él trabajo sola, y esto ya lo sabían los demás.
Ema se sorprendió cuando vio pasar a la omega por encima de su cabeza saltando de una rama a la otra tan silenciosa como una hoja movida por él viento y con una velocidad increíble.
Roni también iba por las ramas tratando de encontrar a los que faltaban cuando vio unos cabellos blanquecinos pasar por su costado, viendo como tomaba una posición más adelante de él y se lanzaba de forma majestuosa del árbol para caer encima de los otros atrapando así a dos más.
Cuando ya no quedó nadie más él peligris dio la señal de volver por los intercomunicadores que tenían, de está forma regresaron los dos dándose cuenta al instante de que la de ojos carmesí había vuelto hace ya tiempo y que en sus manos habían varias cintas.
-No te costaba nada avisarnos antes Sara-, dijo algo molesta Ema.
-Ah, pensé que lo habían notado-, respondió de forma obvia.-No por nada son de los mejores veinte.
Al decir aquellas palabras nadie dijo nada ya que en ese momento ella tenía razón, demostrando nuevamente lo inútiles e inexpertos que eran esos dos, humillándo los así frente a los menores.
-Bien ya basta-, interrumpió Seth para evitar cualquier pelea.-Sara tiene razón pero aún están aprendiendo así que no se preocupen pueden fallar.
La peliblanca soltó una leve risa cuando escucho la palabra fallar; un agente de Ten jamás podía fallar ya que eso lo llevaría a su final o a un castigo peor que la muerte.
"Bueno por lo menos en eso no se parece a la organización"
Pensó para sí misma pero eso no contrarrestar todo lo visto con anterioridad, solo alargaba la tortura de los demás y hacia que fuera casi imposible tomar venganza.
-Bien si eso es todo ya me puedo ir?-, pregunto entregando las cintas al alfa mayor.
-No, tengo un último ejercicio-, dijo mostrando una sonrisa.-Si tanto te gusta alardear de lo que puedes hacer vas a tener que ponerlo en práctica-, con esto dicho la explicación empezó.
Rápido y fácil, lo único que tenían que hacer era poner todo lo que hicieron en práctica, es decir esconderse y correr, pero está vez la omega no sería una persecutora sino que tendría que actuar como soporte, es decir, localizar a todos y dar las indicaciones correctas para su captura.
La de ojos carmesí solo pudo lanzar una mirada de disgusto porque ya no controlaba su vida como antes, así que a regañadientes solo se sentó en él pasto y espero a que comenzaran.
Nuevamente todos se distribuyeron por él bosque y empezaron; Sara se concentró en cada parte del lugar, en cada sonido y en cada movimiento, y de está forma sabia donde se encontraba cada una de las personas en aquel bosque.
-Sus respiraciones y corazones hacen mucho ruido-, soltó rápido la omega.-Y tus niños hacen mucho ruido siquiera caminando, así todos morirán en poco tiempo si se enfrentan a esos sabuesos-, esto impresionó un poco a Seth pensando que ella estaba preocupada, pero sabía bien que debía responder.
-Esos sabuesos ya no existen-, habló con confianza.-Los últimos fueron asesinados hace ya tiempo o si no trabajan para la policía, por ende jamás se encontrarán con ellos a menos que se metan con la ley.
-Pues entonces si es para que me enfrenten, deberías enseñarle lo que a nosotros en la organización-, dijo la peliblanca mientras sentía cómo encontraban a los más obvios.
-Para eso estás tú-, esto sorprendió a Sara.
-Estas loco, ademas jamas lo haría y jamas me dejaran-, contesto tratando de que Seth olvidará la estúpida idea.
-No te preocupes-, y sonriendo dijo.-Yo me haré cargo-, de está forma él alfa dejó atrás su enojo por lo dicho antes por la menor.
“Idiota”
Pensó algo divertida; y en ese pequeño instante algo se había movido dentro suyo, algo que tal vez le estaba devolviendo la fe en ellos y en sí misma pero no lo demostró.
-Será mejor que empiece antes de que digas más idioteces-, dijo la peliblanca prendiendo su intercomunicador.
S-Oigan, me escuchan.
R y E-Te escuchamos.
S-Bien, hagan todo lo que les digo.
R y E-...
S-Tomare eso como un si, asi que ahora Ema sube al arbol que tienes al frente y no te muevas.
Con la orden dada, la nombrada hizo lo que le pidió y cuando lo hizo vio a dos personas pasar corriendo por debajo del árbol así que solo sacó su arma y disparó, dos menos.
S-Roni, detrás tuyo pasarán tres por los árboles.
De está forma él alfa se detuvo y esperó en silencio, y como lo dijo en menos de diez segundos aparecieron ejecutando así a los menores.
Ninguno de los dos sabía cómo lo hacía, solo podían suponer que había cámaras y de que los comunicadores tenían rastreadores para saber quién estaba más cerca, pero lo que sí sabían era de que debían seguir lo que ella dijera y así poder acabar él juego.
S-Roni al lado en esos arbustos de espinas está él último
Roni miro pero no vio nada extraño en los arbustos, así que se cuestiono un poco lo dicho por la omega pero trato de buscar alrededor tal vez se había confundido.
S-Qué sucede?
R-No hay nada aquí, seguiré buscando.
S-Roni solo has lo que te digo.
R-Y yo te digo que no hay nada, además nadie se metería en un lugar así.
S-Pues si te tomas este juego en serio entonces lo harás…
R-Me estoy tomando esto en serio, pero no hay nada, así que seguiré buscando.
S-No te enseñaron que debes seguir lo que dice tú soporte
R-Si, pero también me enseñaron de que se equivocan.
S-Y espero que también sepas que..
La comunicación se cortó cuando Sara se mostró ante él algo irritada,-...hay veces que los de soporte deben acabar él trabajo-, y de está forma agarro él arma de Roni y disparó a los arbustos escuchando un leve auch acabando así él juego.-Nunca, jamás contradigas a tú soporte porque eso puede llevarte a una muerte segura.
Se dio la vuelta y se fue furiosa de ahí, perdió a muchos y casi pierde a otros por él simple hecho de dudar; y si él era o seguía siendo así no podría salir jamás al campo porque moriría al primer día de trabajo.
Todo había acabado, y la omega ya podía volver otra vez a su cuarto, sin ninguna molestia y sin ninguno de ellos, pero lastimosamente estos ejercicios se volverían rutinarios por varias semanas.
Aunque siempre los menores perdían gracias a ella, igual la empezaron admirar ya que para ellos era como una diosa, tan majestuosa pero tan letal.
Ya habían pasado cuarenta y nueve días desde que empezaron esa clase; era de noche y la luna se veía por él ventanal del comedor de forma hermosa y brillante alumbrando así él lugar donde se encontraban cenando.
No había muchos alumnos, ya que al ser fin de semana varios volvían a sus hogares para ver a sus padres aunque algunos se quedaban para clases especiales o entrenamiento.
Y como era domingo algunos chicos regresarían después de la cena o directamente él lunes aparecerían.
Sara entró al comedor y recibió su comida en una bandeja, estaba relajada ya que había tomado un baño hace poco, además que él ejercicio diario también la ayudaba a estar más tranquila.
Lamentablemente no debió estar relajada en ese momento.
Fue solo un instante cuando se dio cuenta del leve pitido que venía de la cocina, ese sonido que le advirtió rápidamente de lo que pasaría pero era demasiado tarde para advertir a alguien.
Él empujón había sido fuerte, algunos estaban heridos por las cosas que habían volado y otros solo no se movían porque habían estado muy cerca de la explosión.
La omega había estado algo cerca cuando sucedió y esto la dejó un poco aturdida pero pese a eso escucho bien cuando algo más estalló, está vez frente a ella.
Cuando levanto la cabeza vio él abujero que habían hecho en la pared por dónde entraron un grupo de personas con armas dispuesto a disparar cuando le dirán la orden.
-Hermano, pensé que este lugar sería más divertido-, dijo uno de los tipos.-Pero todos son unos niños asustadizos.
Y era cierto, todos estaban temblando y tenían miedo, era la primera vez que algo así pasaba y eso se notaba.
Cuando él tipo se quiso acercar a uno de los chicos un profesor saltó a llamar su atención evitando que le hicieran daño a su alumno.
-Hey, si lo que quieres es diversión enfréntate a alguien de tú tamaño-, dijo con valentía animando a otros docentes a sumarse.
Soltó una risita fuerte y clara.-Si eso es lo que quieren-, dijo mostrando una sonrisa.
Después de eso todo fue un caos, disparos sonaban y la sangre saltaba, y lo único que los menores podían hacer era salir para no molestar, pero lastimosamente eso igualmente no funcionaría.
Todos los mayores pelearon pero no poseían la misma fuerza o habilidad que sus contrincantes, esto demostró que perderían pero por lo menos los alumnos se salvarían.
Mateo y Eliot eran los más calmados en ese momento así que ayudaron a evacuar rápidamente a todos, pero no sé dieron cuenta que a la persona que tenían que vigilar estaba escondida detrás de una mesa algo herida.
Cuando ya no quedó nadie y todos los profesores habían sido heridos de muerte, fue cuando los dos alfas se dieron cuenta de quién faltaba.
Trataron de regresar para traerla con ellos pero alguien se interpuso en su camino y los frenó.
-No deben volver, cuiden de sus compañeros yo me encargaré de lo demás-, y con esto dicho los dos solo tuvieron que acatar la orden ya que era de un superior.
Lili entró rápido y sin hacer ruido se fue acercando sabiendo que ninguno de su bando se salvaría solo con ver las heridas de lejos.
-Esto fue demasiado fácil-, resaltó él hombre.
-Te dije que no hicieras nada innecesario-, habló alguien más entrando recién a la escena.
-Hermano!!-, dijo con emoción.-No es mi culpa, ellos empezaron.
Y era cierto, ya que ellos pese a mostrar las armas jamás demostraron la intención de usarlas a no ser que alguien atacará.
La omega menor que aún se mantenía escondida, tocó los bolsillos de su bata donde se encontraban sus agujas que contenían desde veneno hasta tranquilizante.
En total eran ocho contrincantes, en total ella solo podía fallar una vez; así que pese a la poca probabilidad de fallo las lanzó de forma rápida sin hacer ruido todas se clavaron e inyectaron de forma eficaz terminando con todo.
Se acercó una vez que todos estaban abajo para ver quiénes aún tenían pulsó ya que debían de ser interrogados.
En él momento que se agacho sintió un agarre en su pierna que rápidamente la tumbó, alguien no había sido afectado.
-No puedo creer que utilices algo tan bajo como él veneno-, dijo retirándose la jeringa del cuello.
Era él mismo hombre que había entrado primero a la habitación; por alguna extraña razón él veneno no surtió efecto y eso era malo porque Lili no era buena en combate cuerpo a cuerpo.
Por lo tanto sabiendo bien de sus capacidades solo podía huir y esperar que los demás llegarán a acabar con todo él problema.
Pero ese tipo vio sus intenciones, así que en él momento en que iba a correr fue agarrada por su cabello de forma rápida y tirada hacia atrás.
-Adonde crees que vas pequeña-, dijo él alfa con una sonrisa maliciosa.-Tienes que pagar por lo que le hiciste a mis compañeros-, hablo mientras se tronaba los dedos.
De está forma pateó a la omega estrellando la contra las mesas que aún quedaban en pié provocando que sacará un quejido que llegó rápido a los oídos de Sara.
Ese leve sonido y él olor de la sangre la hizo volver de su aturdimiento, su cuerpo aún seguía curándose pero solo eran algunos raspones que quedaban.
Miró por encima de la mesa en donde se encontraban protegida y lo que vio le enojo enseguida, porque pese que la peliblanca era un arma mortal o era un monstruo ella podía volverse peor si llegaban a tocar a su familia.
Y eso fue lo que vio; la sangre de Lili caía desde su cabeza hasta la manga de su bata mientras era sostenida por la mano de ese tipo, que la tenía agarrada del cuello.
-Terminaste no siendo nada-, soltó él alfa.-Eres solo una estúpida omega-, y después de decir eso empezó a reírse mientras aplicaba presión en él cuello de la nombrada.
-Oye!-, dijo Sara haciendo que él chico le prestará atención pero ella se movió rápidamente haciendo como si desapareciera.
Él hombre miró a todos lados para saber de dónde atacaría pero sintió algo tarde la sed de sangre que se avecinaba desde arriba, cayendo directo a su brazo obligándolo a soltar a la omega menor.
-Parece que tengo otra molestia-, soltó mientras se acercó velozmente hacia la omega mayor quién reaccionó rápidamente y esquivó el ataque.
-Demasiado lento-, dijo lanzando una patada que le dio de lleno en la cabeza.
Eso sorprendió al tipo ya que los omegas no tenían casi nada de fuerza y ni siquiera tenían la rapidez de esa chica, era casi como pelear con un alfa dominante pero él estaba seguro que lo que tenía enfrente era un omega.
Un omega demasiado aterrador.
Y sin dejarle escapatoria, la de ojos carmesí brillante golpeó y golpeó, y siguió golpeando pese a la sangre que salpicaba.
"Solo muérete"
Era ese su pensamiento hasta que sintió, como alguien la agarraba de los hombros y le tapaba los ojos obligándola a detenerse, haciendo que se diera cuenta de las descargas que enviaba él collar.
-Deja de hacer eso o te harás daño hermana-, soltó Lili tratando de demostrar que estaba bien y de que podía resistir pero no lo consiguió ya que a los cinco segundos se desmayó apoyando su cabeza en él hombro de Sara, la cual aún quería matarlos a todos.
Su preocupación y sus ganas de acabar con todos era grande pero tenía que concentrarse en la pequeña a la cual llamaba hermana, además ella sabía que los refuerzos habían llegado y en menos de dos minutos él comedor se llenó de varios agentes de Ten.
Los cuales al ver tal escena se llevaron rápido a Lili al hospital a cargo de la organización y se pusieron manos a la obra para recoger a cada uno de los intrusos y ver a los heridos.
-Ella va a estar bien verdad?-, pregunto Mía a la omega.
-Si hubieras tardado solo un poco más ella no sobreviviría, pero estará bien es fuerte-, dijo mientras veía como se retiraba la ambulancia tratando de creer lo que decía.-No por nada es parte de la organización.
Con eso último dicho confío en lo que decía y calmando se, trato de pensar que era lo que esos tipos querían y también pensó en que se haría cargo de extraer la información de los que aún respiraban.
-Será mejor que vayas a casa-, soltó Seth mientras apoyaba una mano en su hombro.
Sara solo asintió y se retiró de ese lugar donde mucha gente se movía, y mucha otra ya no lo haría.
Ese sin saberlo era él primer ataque de varios, donde se derramaría sangre y se perderían a personas, aunque en este primer ataque ellos habían salido ganando.
-Hemos conseguido el objetivo-, dijo leyendo él mensaje que recién le había llegado.
-Bien hecho-, soltó contento.-Es un buen momento para ir a celebrar-, hablo mientras limpiaba sus manos de la sangre que había derramado en la habitación.-Y Nina, por favor limpia este lugar, no quiero la basura en este espacio.
-Como órdenes, señor Neo-, y haciendo una leve reverencia vio como su jefe se iba del lugar tan calmado como siempre.
-Espero que mi ángel venga a mí con los brazos abiertos-, diciendo esto se subió a su coche y se perdió en la carretera, pensando en la siguiente parte de su plan.