SONIA MOROZOVA
MOSCU, RUSIA 1998.
Han pasado dos meses desde aquel viaje a Grecia, de donde partieron a los Paises Bajos a finiquitar otros negocios. A ultima hora decidio llevarse a la que al fin pudo llamar por su nombre, Sonia Morozova, la representante de Ucrania quien obtuvo el primer lugar entre las 50 chicas que participaron y que luego paso a calentar la cama del jefe por los siguientes 10 dias. Pasado ese tiempo, Ivan regreso a su pais y Sonia se fue con Anya a Francia donde supuestamente esta la agencia que emitio el contrato. quedaron en que el vendria por ella despues para llevarla consigo a Moscu, pero pasaron los dias y no tuvo noticias de el, se dio cuenta de que nunca tuvo su numero de telefono ni datos de donde vive, la agencia tampoco la contacto como le habia dicho Anya que haria, esta tambien desaparecio sin dejar una nota o un telefono de contacto. Paso un mes y segun el encargado del hotel donde la dejaron, ya habia terminado el tiempo por el que habian pagado por adelantado asi que debia abandonar la habitacion o pagar por ella. La pobre chica, desesperada, recordo que uno de los hombres de seguridad de Ivan le dejo su numero para contactarlo en caso de emergencia mientras estuvieron en Amsterdam.
- Dios! ¿Donde deje ese numero? - se preguntaba Sonia revolviendo las cosas en su maleta.
Despues de mucho buscar lo encontro en un bolso que tenia dias sin usar, leyo el nombre de Oleg y vio su numero apuntado. Salio a la calle buscando un telefono de donde llamar hasta que encontro uno en una plaza, ve con frustracion como necesita una tarjeta para poderlo usar. Trata de pedir ayuda a los transeuntes pero el no hablar frances ni otro idioma diferente al suyo, le impidio comunicarse. Un policia la ve tratando de hablar con la gente y cree que es una indigente que molesta a los que pasan y se acerca a ella para interrogarla. De nuevo el idioma impide que puedan comunicarse hasta que unos turistas rusos que se tomaban fotos en la calle, ven la situacion y se acercan.
Gracias a ellos logra contactar con Oleg, quien no responde al telefono en un principio. Sonia ya al punto de las lagrimas y con una hambre feroz, acepta que esta sola en un pais que no conoce, sin un centavo y practicamente en la calle. Arranca a llorar desconsoladamente ante su cruel realidad, fue vilmente engañada, no hay agencia, ni trabajo, tampoco contrato y el Ivan amable que conocio se limito a abandonarla sin al menos una explicacion. La señora mayor que esta en el grupo de rusos, se acerca con una sonrisa en los labios para hacerle saber que estan devolviendo la llamada del numero que marcaron. Un rayo de esperanza alumbra el corazon de Sonia cuando escucha la voz de Oleg, quien despues de un silencio en el que creyo haber perdido la llamada, este le dice que la ayudara pero que jamas comente algo sobre eso al jefe.
Agradecida por todo con los visitantes e incluso con el policia, regreesa a la habitacion del hotel donde se hospeda. No le permiten entrar a la misma a menos de que pague por su estadia alli, sus cosas fueron recogidas y echadas desordenadamente en sus maletas y puestas en medio de la recepcion. El gerente la mira con cierto desprecio creyendo que se trata de una ladrona o algo similar y la amenaza con llamar a la policia, situacion que causa una discusion entre ellos ya que solo podian comprender lo que intentaban comunicar a traves de señas porque el uno no hablaba el idioma del otro. Finalmente, la chica de recepcion le avisa a su gerente de una llamada directa desde San Petesburgo donde un tal Oleg Volkov solicita hablar con el.
Lo que sea que Oleg le haya dicho fue suficiente para que el otro hombre cambiara de actitud, incluso pidio disculpas por lo sucedido y ubico a alguien que supiera ruso para lograr comunicarse mejor con su huesped. Unos tres dias depues, la misma recepcionista de la vez anterior, la visito en su cuarto para hacerle entrega de un boleto a Moscu y dinero en efectivo suficiente para el viaje, ademas le dejo el mensaje de su salvador donde le decia a quien buscar al llegar alla y que debia esperar a que el pudiera contactarla. Con sus esperanzas ya rotas y con la certeza de que sus sueños no se cumplirian, toma lo unico que tiene en la vida que alcanza a llenar una maleta y aborda el avion que la llevara hasta Rusia.
Pasaron 15 dias antes de que Oleg por fin se apersonara, supo que la casa donde fue recibida era una tia paterna suya y que es el unico familiar cercano que le queda. La señora la trato muy bien, Sonia en pago por todo lo que habia recibido, ayudaba a la mujer en todo lo que podia, conversaban mucho sobre sus vidas, la familia y lo que le esperaba para el futuro.
Oleg no es de mucho hablar, al principio solo se limito a saludarla. Cuando ella le pregunto por Ivan solo le dijo que lo mejor era olvidarse de el y seguir adelante.
- Como me pides eso? No has visto como me ha dejado? - dice ella furiosa levantandose de la silla en la que estaba y comenzar a caminar de un lado a otro.
- Es lo mejor señorita Sonia, el jefe no la atendera - dice Oleg con tono calmado.
- Al menos sabe que estoy aqui? - pregunta ella bastante alterada.
- No y es mejor que no lo sepa - responde el hombre.
- Como pudo hacerme eso? Es inhumano.. Me uso como a una cualquiera, me prometio cosas y ni siquiera se despidio - dice ella sentandose de nuevo al sentir un malestar que lleva ya dos dias molestandola.
- Sonia no puedo hacer mas por usted que esto, puede quedarse con mi tia el tiempo que necesite, ella esta casi siempre sola y veo que usted le hace mucho bien - dice Oleg tratando de ser lo mas firme posible- En cuanto al señor Petrov, lo mejor es que lo olvide y siga adelante - sentencia.
- Pero el tiene que responder por lo que paso, esto no puede quedar así – repone ella conteniendo las lagrimas, imagen que de alguna manera afecta a Oleg, ya que se acerca a ella para reconfortarla. Pone una mano sobre su hombro a lo que ella sonríe débilmente y prosigue.
- Creame señorita, no intente buscarlo, no le ira bien, es mejor así – toma suavemente el montón con su mano para hacer que lo mire – Acepte mi ayuda y siga adelante, regrese con su familia si desea, pero no intente buscarlo – finaliza.
- ¿Por qué me ayudas? Ni siquiera me conoces – pregunta a ella secando sus lagrimas con el dorso de su mano.
- Ni yo mismo lo se – se levanta de su asiento ya dispuesto a irse, antes introduce la mano en su bolsillo derecho y saca un sobre que entrega a Sonia tomando las manos de ella entre las suyas – Volveré el próximo mes, si necesita algo mi tia Ivanka me llamara.. que este bien. – se despide secamente dando media vuelta y seguir su camino a la puerta. La señora Ivanka lo espera para darle un abrazo antes de irse.
Sonia revisa el sobre que tiene en sus manos y ve que es una cantidad considerable de dinero, asombrada busca a la mayor para entregárselo, debe devolverlo, es demasiado. Ivanka le sonríe amablemente antes de decir.
- No te preocupes muchacha, mi sobrino tiene para eso y mas, el toma gran parte de lo que tiene y ayuda a quien puede, si el decidió darte eso es porque sabe que lo necesitas – hace una pausa para cerrar la puerta y prosigue – Ese muchacho es noble, a pesar de la suerte que le toco sigue siendo un alma buena, la maldad que lo rodea no ha cambiado su esencia y espero que nunca lo haga. – termina sus palabras con un suspiro resignado que aun no se la causa.
- ¿A que suerte se refiere? – curiosea la joven.
- Su padre, mi hermano, era policía de los buenos, de esos que la mafia persigue para corromper, pero Omar era de principios muy firmes y nunca se dejo comprar, por eso Ivan Petrov se encargo de seguirlo, de presionarlo hasta que un día se enfrentaron y mi hermano termino muerto – cuenta Ivanka con tristeza en su expresión, aun le afecta recordar los eventos que narra – De eso hace casi 6 años, mi Oleg tenia 12 cuando Ivan se lo llevo, yo no pude hacer nada, el que fue mi esposo quiso evitarlo y corrió la misma suerte de Omar. Desde entonces trabaja para ese hombre – resopla con disgusto.
- ¿Oleg la visita a menudo? – interroga Sonia.
- Cada vez que puede, si pasa mucho tiempo sin venir me llama, esta muy al pendiente. – Caminando hacia la cocina dispuesta a seguir con la conversación, continua – Debiste simpatizarle mucho, parece que le importas – dice con un tono insinuante.
- Lo conocí hace pocos días en realidad, era la acompañante de Ivan en un viaje y Oleg se encargo de mi seguridad en varias oportunidades cuando el me dejaba a solas para ocuparse de lo suyo. – explica .
- Todo en la vida ocurre por algo – dice – Preparemos algo de comer, ya es hora de cenar.
Han hecho de su día a día una rutina agradable, Sonia e Ivanka se llevan muy bien, Oleg las ha visitado solo una vez mas después de aquella vez. Decidió llamar a sus padres, les conto que le ha ido muy bien con la agencia en Francia y que pronto ira a casa. Le duele mentirles pero decir la verdad suena peor, quizás alguna vez tenga que hacerlo pero por ahora se mantendrá así.
Un malestar persistente aqueja su salud desde hace 10 dias mas o menos, Ivanka lo ha notado pero espera a que sea la misma Sonia quien hable del asunto, también sabe de que se trata o por lo menos lo imagina. Ser madre soltera en este país no es muy agradable, sigue siendo inapropiado para la sociedad y mas en el lugar donde están, eso sin contar que criar a un niño sola sin el apoyo económico de alguien, hace mas dura la situación.
Sonia también esta conciente de lo que ocurre, la negación fue su primera respuesta, pero al notar los cambios en ella tuvo que aceptar su realidad, esta embarazada de Ivan. El muy cinico le dijo que el se cuidaba, le envio con su asistente unas pastillas de esas del día siguiente después de la primera vez, pero definitivamente no resulto. No tuvo novio mientras estuvo en el colegio a pesar de que varios se lo propusieron, entre ellos jóvenes de buena familia, sus padres siempre le aconsejaron sobre ser alguien en la vida y esperar a ser mayor para tener familia e hijos, pero todo le salió al revés, se dejo deslumbrar por ese hombre mayor que le ofreció el mundo y lo único que le dejo fue desgracia. Indignada y triste por el camino que ha tomado su vida, ha decidido que Ivan debe saber lo que esta ocurriendo, no le importa si Oleg esta de acuerdo o no, debe hablar con ese hombre, si ella no le interesa, quizás su hijo si.
Ivan es una figura publica, quizás en la televisión o los periódicos pueda ver donde estará, debe encontrar la manera de acercarse y hablar con el, es capaz incluso de decirle a la prensa lo que esta ocurriendo, quizás con eso logre un poco de su atención. Alguien llega a la casa, de seguro es Oleg, por lo que se apresura a recibirlo, se detiene en seco cuando nota que no viene solo, trajo a unos niños como de 8 o 9 años.
- Oleg, que sorpresa, que bueno que estes aquí…- dice Sonia muy animada, se acerca a darle un beso en la mejilla, sorprendiendo a todos. Dirige su mirada a los niños, deben estar relacionados de alguna forma con Ivan o su hermano, es notorio el parecido.
- Si.. ¿Cómo has estado? ¿Dónde esta Ivanka?- pregunta entrando a la cocina a dejar unos víveres.
- Salió a buscar el pan – responde ella acercándose a el – Oleg.. debo decirte algo, es importante pero no se como hacerlo – habla ella llevando su mirada al piso, se siente avergonzada pero esta conciente que tarde o temprano tendrá que hacerlo, debe saber que piensa Oleg.
- Habla – responde secamente, haciendo sentir incomoda a la joven. Ella por su parte estruja sus manos nerviosa y comienza a dar vueltas alrededor de la mesa de la cocina.
- Eh.. Veras.. – carraspea mientras piensa en las palabras adecuadas. Luego de un suspiro, prosigue – Estoy embarazada y mi hijo es de Ivan.- suelta con tono firme.
- Lo se.. – se limita a decir – Ivanka también lo sabe, solo espera a que tu se lo digas- dice con naturalidad.
Ninguno de los dos se ha percatado de que los chicos están fisgoneando por la casa, uno de ellos esta al otro lado de la puerta de la cocina y alcanza a oír la conversación, por lo menos la parte de que esa mujer espera un hijo del mayor de los Petrov. No sabe si es una buena noticia o no, por ahora se quedara con la duda hasta que los mayores hablen. El muchacho da un respingo al sentir como una mano se posa sobre su hombro, es su primo Ilya, quien llama su atención por estar escuchando tras las puertas.
- Deberías oír tu también, lo que están hablando te interesa – le dice Yakov a su primo casi susurrando.
- ¿De que hablan? – pregunta también en voz baja.
- Shhhhhh.. silencio déjame oír- le reclama.
Ven como Oleg se acerca a la mujer para abrazarla, ella llora y le dice unas cosas en un tono de voz que no alcanzan a oír, tratan de acercarse mas, pero la puerta principal de la casa se abre dando paso a su dueña. Los chicos, ya descubiertos, se apartan de la puerta y se sientan en un sofa aparentando ser niños buenos. Oleg los mira, ya los reprenderá luego, sobre todo averiguar que alcanzaron a oír y asegurarse de que no dirán nada, comenzando por el hecho de que no deberían estar ahí, pero quizás en otro momento no tendría tiempo de pasar por casa de su tia a ver a las mujeres.
Hablan unos minutos mas y se despiden, ya el sobrino debe regresar a la mansión Petrov con los chicos y encargarse de otras cosas, además de que Sonia ha comenzado a hacerle preguntas sobre su jefe que no puede responder. Suben a la camioneta blindada en la que se desplazan, Oleg va de conductor y los dos niños van en el asiento trasero. Después de recorrer unos metros, ve a Ilya y Yakov por el retrovisor, ellos han estado susurrando todo el camino desde que salieron aunque detienen su conversación cuando se percatan de que su guardaespaldas los ve por el espejo.
- ¿De que hablan? – pregunta Oleg regresando su vista a la carretera.
- Cosas de la escuela – responde uno de ellos.
- ¿Qué cosas? – interroga de nuevo.
- Cosas – responde esta vez el otro.
- ¿Qué escucharon mientras hablaba con la chica en casa de mi tia? – pregunta Oleg mirándolos de nuevo. Su rostro serio les indica que es mejor responder.
- Que va a tener un hijo y que es del tio Ivan – responde Yakov haciendo que tanto Ilya como Oleg volteen a verlo.
- Lo que sea que hayan escuchado deben olvidarlo, no le mencionen a nadie que estuvimos aquí, saben que debía llevarlos del instituto directo a la casa y el haberlos traído aquí definitivamente no fue buena idea – explica manteniendo la atención de los muchachos – Espero que hayan entendido, así como yo he guardado sus secretos de como se esconden detrás de las puertas de las mazmorras cuando no les han dado permiso, ustedes guardaran los mios.
- No puedes decir nada, también eres culpable, así que igual te perjudica, papa podría matarte – responde Ilya con tono frio. Viéndose vencido no pronuncio mas palabra, el silencio es roto cuando Ilya continua – No diremos nada, ¿Verdad Yakov? – mas que una pregunta sono a advertencia, a lo que su primo responde con un movimiento afirmativo de cabeza.
Dando por terminada la conversación, se instala en el vehículo un silencio cómodo. Las tres cabezas se mantienen activas cruzadas por pensamientos sobre lo que ocurre. Oleg, preocupado por la situación de la que considera su amiga, piensa en una forma de ayudarla, Yakov se pregunta que videojuego instalara cuando llegue a su casa, Ilya por su parte, se imagina como seria tener un hermano, sus primos viven con el y comparten a diario, pero la idea de que haya otro hijo de su padre le lleva a preguntarse como seria y si cambiarían las cosas. Su padre no es nada amoroso y se rumoran muchas cosas sobre el aparte de lo que ya ha visto sobre lo que pasa con sus enemigos en el sótano de la casa, pero sigue siendo su papa y se llevan bien, cuando esta en casa siempre se toma su tiempo para compartir juntos, solo ellos dos, le enseña muchas cosas y le cuenta historias sobre Rusia o sus ancestros.
Sonia por su parte, se ha dedicado a ver noticieros y revisar periódicos, buscando información sobre los Petrov. Sus esfuerzos se ven recompensados cuando ve el anuncio de la gala sobre la presentación de un producto farmaceutico de una de sus empresas, se comenta que el como presidente estará allí para apoyar la presentación que hará su representante medico. Es en un hotel en el centro de Moscu, se imagina que habrá mucha seguridad pero también estará la prensa. Ideas de como entrar llegan a su cabeza, quizás pueda hacerse pasar por periodista o empleada del hotel, ¡eso es!, ira al hotel a buscar trabajo y aprovechara para acercarse a Ivan. Debe apresurarse, el evento es la próxima semana.
Pone su plan en marcha, se acerca al hotel en busca de trabajo, para su suerte, le dan la oportunidad para una entrevista ya que buscan personal para servicio. Emocionada porque todo le esta saliendo bien, hace lo que le piden y ya para el lunes estará trabajando como camarera. Ha visto mucho movimiento de personas, equipos, muebles, remodelaciones, podría decirse que es una locura allí, solo se habla del evento del jueves, no se dan detalles pero ha observado muchas cosas. El edificio tiene 20 pisos, los dos últimos están ocupados por suites presidenciales muy lujosas, por ahora esta prohibido llegar allí, el personal de limpieza fue elegido por los agentes de seguridad privados de los propietarios. Debe encontrar la manera de llegar ahí, tiene que pensar en algo.
En el ir y venir de su nuevo trabajo, conoce a algunas personas, entre ellas, Yelena, una chica originaria de Kabardinka, un pueblo al sur del país y que esta en la capital para estudiar, el otro es un chico de la ciudad, Yuri, quien le sonríe cada vez que la ve. Este ultimo se ha convertido en alguien clave para ella, ya que tiene acceso al piso superior y es el que mas información le ha dado.
Se supone que Ivan Petrov, llegara una o dos horas antes de iniciado el evento, siempre reserva una habitación que puede o no ocupar, Dmitri generalmente aparece al lado de su hermano en los eventos importantes, este es considerado uno de ellos, así que es probable que también este.
Hoy ha sido asignada a las habitaciones del piso 17, prepara su carrito con lenceria y artículos de limpieza para hacer su trabajo y se dirige al ascensor de servicio. Hay unos 5 hombres todos vestidos de negro esperando al ascensor, deben ser de seguridad, resopla de solo pensar que debe esperar a que ellos suban o hacerlo junto al grupo. Uno de ellos voltea y le comenta a otro algo al oído que hace que mueva su cabeza para atenderle. Sonia se oculta rápidamente haciendo creer que se le cayo algo y se inclina a tomarlo, es Oleg uno de los hombres que espera para subir. Eso fue algo que no considero, que el estaría allí, trabaja para los Petrov.
El hombre que habla primero hace el amague de ir hasta ella pero es salvada por el timbre que anuncia que el ascensor llego. No hizo ningún intento por subir a el, la descubriría y arruinaría todo. La presencia de su amigo allí cambia todos los planes de acceder a Ivan en la habitación, así que debe pensar en algo mas, quizás cuando se de la presentación, los guardaespaldas den un poco de espacio.
Llega el jueves, su turno culmina a las 5, pero solicitan personal para trabajar horas extras por esa noche. Ella se ofrece voluntaria y le asignan los sanitarios cercanos al podio de la prensa, ¡La suerte le sonríe! piensa ella, es el sitio ideal para llevar a cabo sus planes, solo debe calmarse y esperar la mejor oportunidad.
Cerca de las 6:30 ya comienzan a llegar los invitados, una larga fila de limosinas ocupa la entrada principal, las personas allí visten elegantemente, son recibidos por los mayordomos apostados en la puerta quienes los conducen hasta los asientos reservados. Todavía no hay señales de los Petrov, seguramente llegaran de últimos cuando ya este por comenzar. La ansiedad invade el cuerpo de Sonia, no sabe si las nauseas que siente son por su estado o por los nervios, estruja sus manos tratando de calmarse pero le es difícil, sabe a lo que se enfrenta pero las esperanzas de lograr su ayuda son mayores al miedo que le produce Ivan.
De pronto, los aplausos se hacen escuchar, Sonia asoma su cabeza por la puerta y es cuando los ve llegar, las luces de los flashes alumbran sus rostros, Dmitri viene primero, detrás de el, Ivan, ambos saludan a los periodistas y estrechan algunas manos. Observa el rostro del mayor de ellos, no puede evitar apreciar lo bien parecido que es, podrá ser un monstruo, pero es uno muy bello. Esos ojos grises que la deslumbraron una vez no se posan en nadie en especial, la arrogancia del hombre no lo permite, parece un mesias que separa las aguas a su paso, va solo, sin acompañante femenina, solo algunos guardias que se mantienen a cierta distancia, entre ellos, Oleg.
¡Rayos! – exclama para si. El no le permitirá acercarse, pero ella sostiene su decisión de intentar hablarle, es de vida o muerte. Sopesa sus alternativas, aun podría arrepentirse y dejar eso así, tal vez intentar hacerse de una vida sola con su bebe, sabe que cuenta con Oleg e Ivanka, será difícil pero quizás sea lo mejor, pero su frustración y enojo por la forma en que fue tratada tienen la voz mas fuerte en su cabeza que la sensatez.
Por eso, al ver que los hermanos van al podio de la prensa, se aventura a colarse detrás de la decoración quedando a unos dos metros de su objetivo. Sabe que puede armarse un escandalo que podría ser contraproducente, así que espera en su escondite hasta que termina la rueda de prensa y las fotografías. Aprovecha el momento en el que Ivan se levanta para retirarse y se cruza en su camino.
Ambos se miran, ella ha quedado muda, después de pensar en todo lo que quería decir, ahora no sale palabra alguna de su boca, Petrov por el contrario, la mira fijamente con mas indiferencia que disgusto. Viendo que ninguno de los dos se mueve, Dmitri se acerca a ellos deteniendose al lado de su hermano llamando su atención. Oleg se percata de la situación e intenta apartar a Sonia, cosa que no permite, por lo que se decide a hablar.
- Ivan Petrov, ¿Te acuerdas de mi? – pregunta ella tiñiendo su voz con enojo.
- Si claro, eres una de las tantas – responde el hombre con cinismo.
- Es necesario que hablemos – prosigue ella evitando que su amigo la aparte luego de tomarla por un brazo. Ivan sonríe de medio lado al escuchar sus palabras.
- No hablo con cualquieras, además como ves, estoy ocupado – le dice con marcado sarcasmo.
- ¡Estoy embarazada! – alcanza a decir elevando la voz. Varias cabezas se voltean hacia ella al decir esto.
- ¿Y…? – responde el ruso indiferente.
- ¡Es tuyo! – logra llamar mas la atención de los presentes quienes susurran a su alrededor, especialmente de los periodistas. Al darse cuenta de eso, Petrov sonríe y la toma del brazo arrastrándola a un costado del lugar.
- ¿Qué es lo que pretendes? ¿Cómo te apareces aquí y dices algo como esto en frente de todos? – Ivan esta claramente furioso, la presión que hace sobre el brazo de Sonia hace que ella queje ante el dolor, el por su parte, guarda sus ganas de matarla para mas tarde y llama a Oleg.
- Llevala a la suite y que espere allí, ya hablare con ella después- dice dándole la espalda a todos y se va.
Oleg, no emite sonido, ni siquiera le reprocha su acción, pero en su expresión se nota la decepción que lleva en el pecho. Sonia tampoco habla, sabe que no tiene justificación, ahora que lo ve, puso en riesgo a quien solo ha querido ayudarla. Considera que fue egoísta pero era necesario que hablara con el responsable de su situación, lamentablemente Oleg era un obstáculo.
Unas cuatro horas después, ya terminado el evento, el azote de la puerta despierta a Sonia, quien se había quedado dormida sentada en un sofa. La expresión furibunda de Ivan, hace que su corazón se encoja de miedo, en el poco tiempo que lo conoció, jamás lo vio así, realmente nunca hubo un motivo entre ellos para tal cosa. Están solos en la habitación, incluso la gente de seguridad se quedo fuera, temio por su integridad, el podría matarla y nadie podría hacer nada por ella. Las palabras de Oleg sobre mantenerse alejada de su jefe resuenan en su memoria, definitivamente debió atenderle y dejar todo como estaba.
- ¿Qué es lo que pretendes Sasha? – pregunta mientras se sirve vodka en un vaso.
- Tenias que saberlo, es tu hijo – dice ella con voz apenas audible.
- Aquí en publico – espeta el hombre tomando el contenido de su vaso en un solo trago.
- No tuve otra alternativa, no se donde vives, ni donde trabajas, no tengo tu numero y el que tu asistente me dio esta desconectado. – explica haciendo gala de sus nervios.
- No me interesa – dice secamente, pasea por la habitación hasta alcanzar un sofa al otro extremo.
- ¿Cómo dices? – reacciona confusa.
- Que no me interesa, si de verdad estas embarazada no me interesa, ya tengo un hijo, mi futuro heredero, no necesito mas – se suelta la corbata mientras habla.
- Eso no importa, es tuyo, es tu responsabilidad Ivan, debes ayudarme – responde enfureciendo ante la indiferencia del hombre.
- ¿Quieres dinero? Puedo dártelo, si lo que deseas es abortar, también puedo ayudarte, fuera de eso no hare otra cosa – responde sin expresión en su rostro. Sonia, estupefacta ante lo que escucha, se acerca a el con intención de golpearlo, pero este adivina sus intenciones y la detiene a tiempo, la aleja de si usando tal fuerza que ella cae al suelo.
- ¡Eres un imbécil! ¿Cómo puedes decirme eso? Es tu hijo…- grita. Dejando correr sus lagrimas de rabia e indignación, ve como Ivan se acerca a la puerta y la abre para llamar a su personal.
- Oleg, sacala y llévatela a cualquier lugar – le ordena al guardaespaldas – Tienes dos días para tomar una decisión, lo que decidas comunícaselo a Oleg, pero recuerda.. No tengo mas hijos – les dala espalda y se adentra en la habitación.
Oleg la ayuda a levantarse del suelo y la saca de allí. La lleva hasta un taxi para que se vaya a casa de su tia, ya hablara con ella después. Sonia no sabe lo que acaba de hacer, se ha puesto en el camino del Diablo.