INFANCIA A LO PETROV
MOSCU, 1998.
En ausencia de mi padre y del tío Dmitri, mis primos y yo quedamos bajo la tutela de Svetlana y la seguridad de Oleg, también nos acompaña Sergei, uno de los mas antiguos y quien hace la función de entrenador.
Nuestra rutina sigue siendo la misma, cada día nos levantamos muy temprano a correr, después nos preparamos para ir a la escuela y partimos. Yakov y yo asistimos al mismo curso, en cambio Mihail, por ser tres años mayor que nosotros, va dos cursos mas adelante. El es muy popular entre los chicos, lo ven como un líder, es agresivo, desconfiado, serio y poco amable, solo se limita a hablar cuando alguien le pregunta algo, fuera de eso solo observa y guarda silencio. Yakov es el chistoso de la clase, también lo sigue el estigma del apellido, cosa que a el no le importa, siempre hace gala de su buen humor y todos a su alrededor parecen disfrutar estar con el.
Y luego estoy yo, Ilya el solitario, así escuche que me nombraba un grupo de chicas y tienen razón, prefiero la soledad a la compañía, quizás a Yakov es al que mas tolero por ser como un hermano gemelo que no se despega de mi por mas que lo echo de mi lado a veces, pero el dice que prefiere estar conmigo que con el amargo de su hermano mayor. Esa parte la entiendo, Mihail a veces puede ser insoportable.
El instituto al que asistimos es considerado el mejor de la ciudad, solo los hijos de la elite rusa vienen aquí. No tenemos amigos, aunque muchos desean hablarnos, pero sabemos que es por nuestro apellido. Otros por el contrario, se esconden de nosotros, quizás por temor o por rechazo, pero lo cierto es que nuestra presencia nunca pasa desapercibida para nadie.
Cuando comenzamos aquí hace un año, Yakov y yo fuimos asediados por un chico mayor que decía ser hijo del verdadero jefe de jefes, el y sus seguidores, nos empujaban hasta hacernos caer, nos llegaron a golpear y a romper nuestros útiles. Al principio no respondimos a su ataque, solo nos limitábamos a seguir con nuestro camino. Mihail nunca intervino, solo se limitaba a observar con desaprobación lo que ocurría, jamás nos defendió.
No entendiamos por qué si era el mayor de la familia, hasta que un día él mismo nos golpeó y nos preguntó en qué momento comenzaríamos a defendernos. Recuerdo muy bien sus palabras:
• ¿Y es así como piensas dirigir la organización? ¿Llorando como bebe? Cobarde! – gritaba Mihail.
• Yo no lloro.. – fue lo único que alcance a decir manteniendo mi expresión seria antes de que me empujara. Me levante y esta vez le devolví el gesto, lo empuje tan fuerte como pude pero solo logre que se riera de mi.
• ¿Eso es todo lo que tienes? Dios que no nos ataque ahorita, moriremos todos – dijo mientras reía burlándose de mi. - ¿Y tu vergüenza de hermano, te quedaras ahí mirando y temblando como niña? – esta vez se dirigía a Yakov, quien solo lo insulto.
Ese día me prometí que nadie mas me insultaría, ni siquiera Mihail, por lo que idee un plan en el que involucre a mi primo menor. Le pedimos a Víktor, el jefe de seguridad de mi padre, que nos entrenara en defensa personal. Eramos unos niños bastante pequeños, pero el nos mostró como podíamos hacer de eso una ventaja. Hicimos una rutina diaria, todas las tardes íbamos al gimnasio a practicar, si Viktor no estaba, lo hacia Sergei, Oleg también nos acompañaba como un estudiante mas, trabajabamos duro en las técnicas, era divertido pero también agotador.
Hicimos esto por seis meses, en ese tiempo, le permitimos a los demás molestarnos, conocimos sus debilidades, sus rutinas, obtuvimos un poco de información sobre quien era su padre y el resto de su familia, incluso nos enteramos de que tenia una hermana mas pequeña que estaba en jardín de niños, toda información muy útil para lo que estábamos planeando.
Un día, esos tontos quisieron hacer lo mismo de siempre, esta vez estábamos preparados, ellos nos superaban en numero, edad y tamaño, pero nosotros éramos superiores en astucia. Se vinieron contra nosotros para golpearnos, primero envio a un par de ellos pero para su sorpresa, terminaron en el suelo después de un golpe combinado que aplicamos Yakov y yo. Molesto, envio esta vez a tres, pero corrieron con la misma suerte y así fue con cada uno que intento atacarnos, iban terminando en el suelo. A unos metros, Mihail nos observaba sin mover un musculo para apoyarnos, pero creo que su mirada escondia orgullo.
Armamos tal alboroto en el patio del colegio, que los profesores tuvieron que intervenir y acabamos todos en la dirección. A Yakov y a mi nos suspendieron por una semana y a los otros, los enviaron a sus casas después de pasar por la enfermería para revisar el estado en el que estaban. Esa fue la última vez que nos atacaron.
Papá al enterarse, nos castigó doblando el tiempo de entrenamiento porque, según él, debimos haber hecho eso hace tiempo, un Petrov no se deja humillar de nadie y mucho menos de alguien considerado inferior. Mihail nos conto, luego de eso, que el padre del líder del grupo era un enemigo de papa que pretendía quitarle su territorio, incluso, estaba aliado con los padres de los otros chicos, eso de molestarnos era una estrategia para que Ivan se sintiera ofendido y atacara. Así que estábamos siendo utilizados para perjudicar a la familia.
Desde entonces, somos respetados como si fuéramos reyes, unos casi besan el suelo que pisamos, otros solo nos miran y asienten, unos pocos prefieren no mirar. Los que nos molestaban fueron cambiados de instituto en su mayoría, oímos rumores sobre la familia del lider, se dice que abandonaron la ciudad y no se ha sabido mas de ellos.
En cuanto al rendimiento escolar, somos bastante buenos en los estudios, yo voy mejor con los números, me encantan las matematicas, Yakov se destaca en los deportes, especialmente el fútbol soccer, coincidimos en el gusto por los idiomas, ahorita ,por ejemplo, estamos aprendiendo el inglés y en lo demás, llevamos un promedio aceptable. Mihail es mas analítico, el se inclina mas hacia la psicología, la historia universal y también gusta de los idiomas, además de ingles, esta tomando clases de italiano y alemán, según el, son nuestros principales adversarios en los negocios así que un día tendremos que lidiar con ellos y entender su lengua es una herramienta útil.
Hoy es un día especial para nosotros, especialmente para Yakov, es su cumpleaños numero ocho y esta feliz pensando en lo que le tendrá preparado Svetlana. Cada año le prepara su pastel favorito, el Skazka, un postre ruso hecho con crema a base de clara de huevo, chocolate, almendras y arandanos rojos. En esta familia no se acostumbra a celebrar en fechas especiales como la gente normal, sin embargo, nuestra nana, siempre nos complace preparando algo de nuestra preferencia que luego todos compartimos en la mesa, el jardín o la piscina.
Siempre estamos solos los tres, no hay otros niños, papa y el tio Dmitri nos prohíbieron recibir visitas en casa o ir a casas de otros, dicen que es por seguridad, por mi parte para mi esta bien ya que no me gusta mucho la gente, pero Yakov es diferente, el si gusta compartir con otros chicos, sobre todo jugar al futbol, pero por hoy solo cuenta con nosotros. Armamos dos equipos, Sergei, Yakov y Vasile, otro de los guardaespaldas, son uno y Oleg, Mihail y yo somos el otro. Tomamos como estadio el jardín posterior, ubicamos los arcos con las redes a la mayor distancia posible y comenzamos a patear el balón. Como no tenemos arbitro, el equipo de Yakov nos ha hecho trampa todo el partido y le da resultado porque finalmente ganan.
Dejamos el juego cuando Svetlana nos llama a merendar, tal y como lo pensé, preparo el postre favorito del festejado. Nos reunimos en la terraza y compartimos la comida y los dulces. El momento es interrumpido por el sonido de un móvil, el de Oleg, se trata de una llamada del tio Dmitri y pide hablar con Yakov. El rostro de este refleja preocupación, ni papa ni el tio acostumbran a llamarnos, solo lo hacen ante una emergencia o para llamarnos la atención por algo, sin embargo, la sonrisa de mi primo nos indica que no hay nada que temer.
Vemos con Yakov se levanta y corre hasta dentro de la casa, las miradas cómplices de los adultos, yo de curioso lo sigo para saber el motivo de su reacción. Llego hasta su habitación a la que entro detrás de el. Una enorme caja reposa sobre su cama, esta cubierta con papel y tiene un lazo como de regalo. Diría que esta feliz, es la primera vez que recibe algo así de su padre, como ya dije anteriormente, no solemos celebrar fechas en especial.
Destapa la caja con emoción hasta descubrir su contenido, es una tv enorme con todos los accesorios para jugar videojuegos, hay una nota adherida que dice:
Feliz cumpleaños
Te quiere
Papa.
Es la primera vez que uno de nosotros recibe algo así, es raro pero se siente bien. Ayudo a Yakov a instalar todo, no paramos de reír, Oleg nos ayuda, el también parece un niño aunque es casi un adulto, mientras tanto nos cuenta como una vez su papa le regalo un juego de esos, fue unos meses antes de morir. Vemos a Mihail parado en la puerta de la habitación con la expresión seria de siempre, mira a su hermano con disgusto y se queja por su actitud infantil. En vista de que no le prestamos atención, se va refunfuñando cosas en ruso.
Jugamos un rato hasta que llego la hora de cenar, Svetlana nos llama a comer y aunque intentamos que lo dejara pasar, no fue posible. Nos hizo apagar todo y bajar al comedor. Ya por hoy no habrá mas juego, dice ella, al terminar de comer nos asearemos y luego a dormir. Yakov se queja pero sus palabras mueren ante la amenaza de llamar al tio Dmitri.
Ya en la cama, no se por que pienso en mama, como seria ella, no la recuerdo y no tengo una sola foto siquiera para saber como era. Solo se que era una prima lejana de papa y que su matrimonio fue arreglado por la familia, se llamaba Aliona y era mucho mas joven que el, no se que fue de ella, las veces que le he preguntado se disgusta al punto de correrme de ahí y exigirme que no indague. Svetlana tampoco me cuenta nada aunque se que la conoció, se que mi padre se lo prohibio y no hay en la casa nadie mas a quien pueda sacarle algo de información. Me duermo pensando en eso, quizás cuando sea mayor, pueda averiguar algo por mi cuenta.
SANTORINI, GRECIA 1998.
La luz que logra colarse a través de las cortinas es señal de que un nuevo día comenzó. El hombre, satisfecho, despereza su cuerpo al despertar estirando brazos y piernas, sintiendo su cuerpo renovado después de una noche activa en su cama con su nueva adquisición. Desnudo, se levanta para ir a darse una ducha, necesita quitarse el olor a mujer que aun lleva impregnado en la piel.
Mientras el agua caliente corre sobre el, su mente va hacia su agenda del día y en los tratos que aun falta por cerrar. El que mas le interesaba quedo resuelto el día de ayer con los griegos, cosa que facilita la resolución de los siguientes, ya que contando con la imagen de confianza que proyectaran a través de Tallassinos, los demás empresarios dejaran las reservas a un lado y pactaran con los Petrov.
Calcula que estará en el país una semana mas, aun quedan documentos por firmar y acciones que supervisar, debe asegurarse de que sus nuevos socios cumplan con el trato antes de retirarse a su país. Por estos días, gozara de la compañía de la ganadora del concurso, Sonia cree que se llama o es Sasha, que importa, quizás la lleve a Amsterdam que es su siguiente destino donde se reunirá con los hermanos Asselman para revisar lo del producto que estará viajando a Italia y Francia la próxima semana, o tal vez no, todo depende de como se comporte esta noche en la cena de gala postconcurso que tendrá lugar en su hotel.
Quiere ver su cara cuando se encuentre de nuevo con Dmitri, quien podría ser buen actor si alguna vez deja la mafia, ganaría mucho dinero y seria famoso porque en realidad es bueno y su treta funciono a la perfección. Cuando regreso a la habitación, la inocente chica lloraba desconsoladamente, el como buen caballero, se ofreció a acompañarla y le dio su hombro para llorar. Luego de eso, las cosas se fueron dando cual película romántica, donde la dulce protagonista cede ante los encantos de su héroe.
Todo termino con ella en la cama y el tomando su virtud, no pensó que en el mundo aun quedaran jóvenes de su edad siendo vírgenes, pero el tuvo esa suerte así que la aprovecho, tomando en cuenta lo que le costo llevarla hasta allí, no se merecía menos que eso. Tuvieron sexo hasta entrada la madrugada, logro vencer la resistencia de la mujer con alcohol y caricias, el también se tomo sus copas, no uso protección, mal de su parte, pero no le teme a las consecuencias, la chica no había sido tocada por otro hombre antes así que para el no hay nada que temer.
Al salir del baño, ve que la mujer en su cama aun duerme, lo prefiere así, no quiere oír quejas ni mucho menos fingir ser el hombre noble que no es, considera que es muy temprano para llevar mascaras, esas las dejara para después. Se viste con la misma ropa de anoche, olvido que no esta en su suite, pensó en llamar a su asistente en este viaje para que le facilitara su ropa, pero lo considero mejor y dejo eso para su habitación, allá estará mas cómodo y sobre todo, solo.
Ya listo, baja al restaurante donde lo espera su hermano, se han decidido por un desayuno tradicional griego que consta de tostadas, yogurt, café, quesos y mermelada, también prueban un poco de aceitunas negras y leche agria. Aprovechan para hablar de sus respectivas amantes, Dmitri se mofa de su hermano por lo inexperta que resulto ser la reina en las artes amatorias mientras el, degusto de la experiencia de un par de hermosas griegas que conoció en el bar. Ivan por su parte le pregunta por la miss España a lo que el ruso arruga la cara dando a entender que no salió todo como esperaba por lo que abandono su habitación para irse a tomar unas copas, al parecer fue la mejor idea que pudo tener porque allí encontró a dos turistas atenienses dispuestas a darle todo.
Ya dejando de lado el chiste, pasan a hablar de sus mayores intereses, los negocios.
- ¿Qué sabes de Kalonimos, esta dispuesto a cooperar? -pregunta Ivan.
- Anoche hablamos via telefónica, nos espera para almorzar hoy en su restaurante, ya Viktor se esta encargando de la seguridad, por cierto, debiste traer a Oleg – comenta Dmitri mientras pone mermelada a su pan.
- Llamalo, dile a Vasil que lo busque o que lo traigan en el otro jet, hoy mismo estará aquí- responde Ivan con naturalidad.
- Mañana ire temprano a Mykonos, Kanakarides me espera en su villa, es importante que hable con el firme los derechos sobre los terrenos del complejo que se va a construir – menciona Dmitri – Vihtor se quedara contigo y yo llevare a Oleg.
- Mejor deja a Oleg conmigo, ya Viktor esta aquí, será mas fácil que el coordine la seguridad del viaje, además, yo no le temo a andar solo – dice con notorio sarcasmo a lo que Dmitri responde lanzándole un trozo del pan.
- Yo no le temo a estar solo idiota, pasa que no quiero que tu ruso trasero quede comprometido mientras yo me llevo a la seguridad, el que iba a quedar solo eras tu no yo – habla con tono burlón.
Anya, la asistente de los Petrov, aparece saludando con el rostro serio de siempre. Tiene un año trabajando para ellos y aun se siente intimidada con su presencia, especialmente cuando están juntos. Ha permanecido en el puesto mas tiempo que las anteriores, muchas veces se ha visto obligada a hacer cosas que no desea, sobre todo con el menor de ellos, con quien ha tenido encuentros sexuales furtivos donde el lo ha exigido. Ivan ha sido mas distante con ella, aunque en una oportunidad, fue compartida por los dos hombres y ella accedió sin protestar. Una vez quiso negarse, pero Dmitri le recordó el motivo por el que esta en este lugar y es la deuda que su padre adquirió con ellos y que fue usada como pago para que no lo mataran.
Les informa sobre los compromisos apuntados en su agenda para el día de hoy. A las 10, Ivan debe estar con la prensa en el desayuno con las ganadoras del concurso de ayer, por ser el presidente, le corresponde mostrarse en publico para mantener la imagen fresca para los inversionistas. Por su parte, Dmitri tiene una reunión pautada con el primer ministro ingles y el embajador escoces para discutir sobre el acuerdo de cooperación social para la Fundación Contra el Cancer, donde los tres tienen la mayoría de las acciones, esperan para el próximo mes, poder hacer publica la salida al mercado de un nuevo medicamento para quimioterapias desarrollado por la farmacéutica asociada con sede en Edimburgo.
Al mediodía, han de almorzar con el Sr. Kalonimos, esta vez se trata de la compra de un lote de autos fabricados en Rusia y ensamblados en Grecia, que será vendido al gobierno de un país de Centroamerica para beneficio social, las piezas serán enviadas a través de tres barcos cargueros que posteriormente volverán con las toneladas de oro que recibirán como pago por la mercancía.
La tarde esta libre para lo que se ofrezca y por la noche es la cena Postconcurso, donde las chicas de despiden y las ganadoras se presentaran de nuevo a la prensa y a sus patrocinantes. Se espera que las cinco chicas del cuadro de honor se presenten acompañadas por el presidente y el vicepresidente de la empresa organizadora y de la agencia contratante para el ejercicio de su reinado durante un año. Luego de eso, de nuevo queda despejada la agenda hasta las 6am del día siguiente, donde Dmitri debe partir a Mykonos.
Una vez revisada la lista de compromisos para el día, Anya se retira abrazando la libreta de notas como si su vida dependiera de ella, la mirada de Dmitri la perturba, diría que la aterra, a pesar l del tiempo, no se acostumbra a ser escrutada a diario por los grises ojos de ese hombre que parecen querer romperla cada vez que la ve. Esta vez sus temores solo quedan en eso, pero sabe que tarde o temprano, volverá a abusar de ella como siempre lo hace.
Estando a punto de cruzar la puerta escucha que la llaman, esta vez es Ivan. Se apresura a volver para atender a su llamado tratando de ocultar su nerviosismo.
- Anya, llama a la suite de la ganadora Sasha, asegúrate de que este bien y que este lista para esta noche – le dice su jefe levantándose de la silla y ajustando el botón de su traje.
- Si señor.. ¿Algo mas? – pregunta sin atreverse a mirarlo.
- Si, ocupate de que le envíen una pastilla de emergencia de esas que ustedes las mujeres usan para evitar los desastres de una noche loca y ve que haya en su habitación algo de protección de la que sabes que uso para esta noche – responde Ivan haciendo uso de mucho de sus cinismo – Ah y dime Anya.. ¿Cuándo vas a acostumbrarte a nosotros y a la idea de que aun te queda mucho por pagar de la deuda de tu padre? – le pregunta en tono burlón y a la vez amenazador.
- Hare lo que me pide señor inmediatamente, con su permiso. – da la media vuelta y se retira, al hacerlo escucha un par de estruendosas carcajadas tras de si, cosa que despierta su odio y su desprecio hacia los tres, Ivan, Dmitri y su padre. Se va pensando en que algún día no muy lejano podrá vengarse de ellos y ser libre.
Los compromisos son cumplidos según lo establecido por lo que cada uno se retira a descansar un rato antes de bajar a cenar. Los efectivos de la prensa ya se encuentran rodeando el edificio, por lo que tuvieron que pasar por una entrada oculta cerca del paso del servicio.
Ivan esta solo en su suite, la verdad es que esta agotado física y mentalmente, por lo que prefiere dormir. Se sirve un trago de vodka, espera que lo ayude a conciliar mejor el sueño, pero los demonios que siempre lo acompañan han estado hoy mas activos que nunca. Es un hombre de armas desde muy joven, ha matado a muchos, especialmente a sus enemigos, pero dos muertes pesan en la conciencia que nunca creyó que tendría.
Fueron dos muertes difíciles para el, sonaba tan sencillo el solo hecho de apretar el gatillo de su arma y terminar con todo, pero esos dos pares de ojos que aun lo persiguen, que lo miraban entre desafiante y suplicante a la vez, interrumpen la tranquilidad que desea en este momento.
“Era necesario”, se repite mentalmente, ambos se interponían entre sus planes de ser el señor de los señores y eso era algo que no podía permitir. Sabia que era una decisión difícil de tomar, era escoger entre sus sentimientos y el negocio, eligió el negocio y hoy en día, estando en la posición que siempre deseo estar, algo parecido al arrepentimiento y la nostalgia se apoderan de el. Es en la soledad de la noche donde generalmente los recuerdos lo atacan, piensa en lo feliz que llego a ser junto a esas dos personas, a una le era leal, a la otra, por mas que no le gustara la palabra amor, era eso lo que le hacia sentir, Amor.
Su consuelo ante todo esto ha sido que conservo la mejor parte de cada uno, el negocio que es su razón de ser, el legado familiar y su hijo, Ilya, su mayor orgullo, su futuro heredero, ese que tiene que ser mejor que el, en el rostro de ese niño ve el vivo retrato de quien fue su madre, solo tiene de Ivan el color de los ojos y algunos rasgos menores, el resto, pone de manifiesto la belleza de Aliona, la única mujer que ha movido algún tipo de emoción positiva en su interior, esa que a pesar de sus arrebatos de mal humor, siempre logro apaciguar en el la tormenta de fuego de su carácter, sus manos ejercían el poder de hacerle olvidar cualquier problema por muy grande que fuera y concentrarse en la paz que sentía a su lado. Eso se convirtió en un problema cuando quisieron usarla en su contra, eso lo llevo a tomar una decisión de la que jamás se ha arrepentido, o es lo que quiere hacerse creer, la elimino de su camino para siempre. Sobre la otra muerte no hablaremos hoy, esa es historia para otro momento.
MOSCU, RUSIA. 1998
Hace tres días del cumpleaños de Yakov y el todavía no se despega de su nuevo entretenimiento. Ni siquiera las quejas de Svetlana logran disuadirlo de salir de su habitación un rato para jugar en el jardín, ni la amenaza de llamar a su padre ha servido como incentivo. Yo me resigno a estar solo, a veces juego con el, pero me aburro fácilmente y voy a ocuparme de otras cosas. Yo soy mas de armas, cosas que ensamblar, me gusta jugar con las armas de papa, aunque lo hago a escondidas, el dice que todavía no tengo la destreza suficiente para manipularlas, pero lo que el no sabe es que no soy ningún tonto, cuido de retirar las balas antes de usarlas y evitar accidentes, no deseo morir así.
Hay un rifle de largo alcance, es mi favorito, es uno de los que mas piezas tiene y es el mas complejo para mi, pero cada vez logro armarlo en menos tiempo, se que papa pronto se sentira orgulloso de mi. Además de armas, también me gusta planear cosas, el ajedrez me ayuda con eso, Sergei es muy bueno y me ha mostrado muchas estrategias, pero me gustaría probar algo mas, quizás un concurso o campeonato, quisiera probar mis conocimientos con alguien mas, amo los retos, las cosas difíciles, me emociona el alcanzar las metas luego de usar mi cerebro para pensar.
Ahorita mismo, estoy con un estudiante del instituto, nos sentamos bajo un árbol con un tablero que el llevo, llevamos 30 minutos de juego y aun no se vislumbra un ganador, otros chicos nos observan, Mihail ha aprovechado la situación para abrir apuestas, no se a quien favorecen pero espero ser yo quien gane. Yakov esta sentado a unos metros esperando el desenlace, tiene a una chica a cada lado, son mayores que el pero no le importa, a ellas menos, solo por decir que tienen algo que ver con un Petrov aceptan cualquier cosa.
Unos profesores se acercaron hace rato para llamarnos la atención, pero viendo lo concentrados que estamos, decidieron dejarnos en paz y ver en que terminaba la partida. Ya cansado de la lentitud del juego, abro una diagonal a la reina que mi contrincante no pudo cerrar y es ahí por donde ataco haciendole un jaque, he vencido.
Mihail sonríe de lado y me mira con aprobación, parece que le hice ganar mucho dinero, Yakov, escandaloso como siempre, eleva sus brazos en señal de victoria y grita un ¡SI! Que hace saltar en su asiento a las chicas a su lado. Yo me limito a sonreír y darle la mano a mi oponente, es bueno, debo reconocer, pero no tanto como yo.
- Estas de suerte Petrov – me dice Anton, el chico con el que jugué.
- No es suerte sino estrategia – le contesto mientras suelto su mano.
- Pude hacer que la reina se moviera para que no terminaras tu jaque pero no me arriesgare a dejar en mal a un Petrov – me dice este con suficiencia, lo que me genera disgusto, puedo aceptar que se cuiden de mi y mi familia pero no que cuestionen mi capacidad en algo.
- Eso no es cierto, tu reina estaba al alcance con cualquier jugada, la dejaste al descuido y aproveche – le digo ya levantando la voz.
- La deje así a propósito, de otra manera no habrías ganado. – me dice.
- Eso no es cierto, acepta que te gane y ya – me acerco a el invadiendo su espacio personal.
- No..lo..hare.. – apuñala mi pecho con su dedo índice mientras pronuncia cada silaba.
- Como quieras – digo dando por finalizada la conversación y me volteo, es allí, cuando siento que me empujan haciéndome trastabillar.
Giro mi cuerpo hacia mi oponente y percibo como su puño se estampa en mi pómulo derecho, confuso por el golpe, intento devolverlo pero lanza su puño izquierdo directo hacia mi estomago, dejándome sin aire. Se que tarde en reaccionar, en otro momento, ni siquiera se habría acercado pero mi entusiasmo por haber ganado me cego por un momento. Ya en mis sentidos, recordé lo que aprendí de Sergei y Viktor, así que desate mi enojo contra Anton, quien no se levanto luego de la golpiza que le propine.
Todos me miran estupefactos, los adultos en la escena me dedican miradas de desaprobacion, se que no harán nada en mi contra, pero aun así es molesto ver que solo me defendi y he quedado como el villano de la historia. Corro de allí y me encierro en armario oculto por unas escaleras, me quedo allí hasta que suena la alarma del fin de las clases, me quede dormido en ese espacio por mas de dos horas. Cuando salgo sudoroso y con la ropa arrugada, veo a Yakov y Mihail buscándome por los pasillos.
Ya en casa y aun resentido por lo ocurrido, voy directo a mi habitación, quiero alejarme de las burlas de Yakov y el reproche de Mihail, tampoco deseo escuchar a Svetlana quien seguramente tendrá algo que decir. Me quedo dormido pensando en las palabras de Anton, de verdad gane porque el lo permitió o de verdad soy bueno en el juego, sere bueno alguna vez en algo o todo en mi vida será porque soy un Petrov. No es justo, soy inteligente, hábil con muchas cosas, aplicado en mis estudios, no todo lo que logro es por mi apellido, es también por mi.