HECHOS
¡Maldito! ¡Tres veces maldito!
Nunca he sido persona de emplear malas palabras, mama siempre me decía que la buena imagen también se mostraba a través del habla, su mirada asesina cada vez que veía mi intención de pronunciar alguna me hacia retroceder. Ahora como adulto conservo no me permito olvidar su consejo, sin embargo, en un momento como este no encuentro dentro de las buenas palabras un calificativo que le calce a este sujeto.
Nos hemos pasado todo el día cotejando la información que teníamos con las imágenes publicadas en las redes, de comprobarse que todas son reales, la cifra que teníamos anteriormente donde eran 24 víctimas podría aumentar a mas de 30. Se han digitalizado todas las fotos y se han buscado en la base de datos disponibles intentando identificar a cada uno de los allí retratados. Hasta ahora, solo tres ya tienen un nombre y han sido reportados como desaparecidos desde hace mas de tres años, aun quedan 7 que permanecen en el anonimato mientras los de informática trabajan en ello.
Es frustrante a veces ejercer este trabajo, recuerdo que cuando ingresé a la academia recién salido de la secundaria, mi ilusión por hacer justicia y servirle a la sociedad era tan grande que no tuve duda en unirme a la policía, me esforcé por ser el mejor estudiante, el mejor atleta, el mas responsable, tanto que mis calificaciones y las recomendaciones que obtuve me abrieron la oportunidad de formar parte de algo mas grande, el FBI. He hecho una carrera de mas de 10 años donde he tenido grandes logros y he aprendido mucho sobre criminalística e investigación, incluso vi necesario estudiar idiomas, ya que me tomaron como apoyo en algunos casos de la INTERPOL fuera del país.
Pero en este momento, siento que he perdido el tiempo, que nada de lo que sé me ha servido para la resolución de este caso, quizás el mas importante que he tenido y también el mas difícil. El hecho de no haber evidencias que nos permita identificar al asesino es altamente empobrecedor.
Lo que mas me disgusta es que ha estado jugando con nosotros desde hace tiempo, los últimos acontecimientos lo demuestran, como no hemos hecho publico el caso, ahora ha logrado la atención de los medios exponiendo imágenes de sus crímenes a la luz pública conmocionándonos a todos, eso sin contar con el ridículo que estamos haciendo al no ser capaces de combatir a un solo hombre, porque llegamos a la conclusión de que se trata de solo uno, los patrones de corte confirman que es solo una mano la que empuña el arma y no dos como en algún momento se sugirió o que quizás haya tenido ayuda de alguien pero eso también se descartó.
Así que, hasta los momentos, solo tenemos el perfil de las víctimas, hombres jóvenes, entre 20 y 25 años, bien parecidos, en su mayoría universitarios, que pasaban sus fines de semana en sitios nocturnos, su lugar favorito para cazar, con preferencias homosexuales, ya que identificamos en algunos cuerpos restos de lubricantes y signos de actividad sexual anal reciente al parecer consensuada, ya que también se desecho la posibilidad de que fueran además víctimas de abuso.
Creemos que el sujeto los aborda en estos sitios, comparte con la persona elegida, luego se dirigen a un lugar “mas privado” para tener un encuentro sexual y luego de ello los apuñala con un cuchillo que por su corte parece militar, pero de esos de bolsillo. No se muestra preferencia por un fenotipo especifico, entre los cuerpos hay caucásicos, morenos, latinos, asiáticos, entre otros. Lo que aun no hemos podido resolver con respecto a eso, es la manera en la que logra asesinarlos, normalmente una persona se defiende al ser atacada, pero ninguno de estos hombres a presentado señales de defensa, por lo que se ha sugerido el uso de una droga que no pueda ser hallada en exámenes forenses, porque hasta ahora Toxicología no ha encontrado rastros de alguna sustancia.
Todos han muerto en habitaciones de hoteles baratos donde las cámaras de seguridad son inexistentes, sin embargo, hace un tiempo hubo indicios tomados de unas cámaras de tránsito donde se veía a una de las victimas entrar a un hotel con alguien, pero nuestra esperanza se esfumo cuando no nos sirvió de nada esa información.
Aquí sentado en mi sillón teniendo al frente mi pizarra que ahora esta mas llena de información inútil que antes, caigo en cuenta de un detalle, solo uno de ellos ha sido encontrado en un sitio diferente al resto, el tipo del callejón del club Strasti, el ruso, el esposo de Isabelle, o Sonia, ya ni se, pero que, considerando el asunto, quizás esa muerte pueda llevarnos por otro camino.
Una de las teorías es que fue tan intenso el momento que no quisieron esperar a llegar a un hotel y se fueron al callejón, luego del acto lo mato, pero entonces revisando aquí su expediente veo que no hay señales de actividad sexual y su ropa estaba intacta cuando se recogió el cadáver, entonces eso da lugar a otras preguntas. Es entonces cuando recuerdo mis encuentros con ella, sus intenciones de hablar conmigo, me busco en la agencia, pero algo la hizo retroceder y me cito en un lugar conocido para ella, justamente el sitio del asesinato… la memoria USB.
Respiro profundo y suelto el aire contenido, resintiendo el peso de lo idiota que he sido, ni siquiera he revisado la información que me entrego, quizás no sea nada, pero ante esta situación, cualquier indicio es útil. Comienzo por rebuscar en las gavetas de mi escritorio, en los bolsillos de la chaqueta incluso en mi billetera, pero no obtengo nada. Regreso al sillón para tomarme unos segundos y pensar donde puede estar, regreso al momento que me la entrego y lo que hice con ella luego, pero mi mente traidora solo reproduce el beso fugaz que le di y los golpes que vinieron después por mi atrevimiento. La ropa que usaba esa noche, quizás la guarde allí. ¡Oh por Dios! Hoy va la señora que me ayuda con la limpieza y lava mi ropa entre otras cosas.
Salgo intempestivamente de mi oficina y corro al estacionamiento, espero llegar a tiempo antes de que se deshaga de la memoria o la lave y después no logre recuperar esa información. Me toma casi la mitad del tiempo regular en llegar al edificio donde vivo, quede mal estacionado por la premura de encontrar a la señora Delia que ya a esta hora debe haber terminado o estar por terminar. Respiro con normalidad cuando la veo en mi cocina.
- Buenas tardes teniente – me saluda entusiasta, es una señora de unos 50 años de origen latino que se ha encargado de la limpieza por casi 5 años - ¿Desea un café? Acabo de hacerlo – me ofrece amable, pensé en negarme, pero siento que un café me daría algo de confort.
- Por supuesto, hace tiempo que no tomo uno hecho por usted – y era cierto, casi siempre ya se había retirado cuando llegaba a mi departamento, la ropa limpia y bien doblada además del olor a limpio del lugar me señalaba que había estado aquí.
- Siéntese, ya se lo sirvo – tomé uno de los asientos de la cocina y me dispuse a interrogarla.
- ¿Dentro de la ropa usada encontró algo que haya guardado para mí? – cuestiono con calma, aunque era imperiosa la necesidad de saber.
- ¡Si claro! Lo deje en su habitación – responde colocando frente a mi la taza humeante de café.
- Esta delicioso – le digo.
Cruzo con ella unas cuantas palabras mas, a pesar de la corta conversación, fue agradable compartir mi espacio con alguien, por un momento dejo de ser el solitario departamento de siempre. Al despedirla, fui hacia mi habitación donde pude ver en una de las mesas de noche un conjunto de cosas entre las que estaba la memoria que ella me entrego.
Pensé en regresar a la oficina, pero ya eran mas de las 6 de la tarde y preferí revisar su contenido en mi laptop, además, si se tratara de algo confidencial, es mejor verlo yo primero y luego decidir que hacer con su contenido.
Nada pudo haberme preparado para lo que encontré allí.
Una cantidad de información sobre un tal Devon Mills cuya foto se me hizo muy familiar, al principio no entendí nada de lo que estaba allí, pero conforme fui pasando las paginas, pude hacerme una imagen mental de lo que estaba allí. Lo que vi, confirmo mi teoría de que había algo diferente con la muerte del ruso, por eso no concordaban muchas cosas, el conocía a su asesino, eran muy cercanos por lo que pude ver, lo que aun no comprendo es por que lo mato. Pero lo peor estaba al final de las paginas en digital y es ahora cuando comprendí porque Isabelle no quiso hablar conmigo en la agencia y sus palabras tuvieron sentido cuando me advirtió que era inseguro, quizás por eso eligió el club como un buen sitio para hablar conmigo, todo aquello de la invitación y lo que ocurrió esa noche pudo tratarse de una fachada para encubrirse.
Paso mis manos por mi cabello estrujándolo varias veces, quisiera gritar, si lo que estoy pensando es cierto, he tenido al enemigo en casa todo este tiempo, ahora entiendo el porque nunca encontramos nada, supo ocultar evidencia porque esta entrenado para eso, se ha estado burlando de la ley por años y lo ha hecho en nuestra cara. No puedo determinar por ahora si esta relacionado con las otras muertes, pero la similitud en el patrón me lleva a pensar que si, por ahora no puedo probar nada ya que la información aquí solo muestra un par de hombres viviendo un amorío y la suplantación de identidad por parte de uno de ellos, con eso, solo lograría acusarlo de falsificación de documentos y otros delitos menores, pero al menos me da una pista que seguir, un nombre sobre el cual basarme y quizás esto me ayude a reunir las pruebas necesarias para acusarlo por los demás asesinatos.
Por ahora guardare esta información para mi, ni siquiera a Larson le diré sobre esto, podría filtrarse información y alertar a este sujeto, pero hoy, en este momento juro que lo atrapare. Ahora debo calmarme y ver la manera de hablar con ella, es imperativo, necesito que me explique muchas cosas para poder darle una forma a esto.
El efecto estimulante del café se me ha pasado, pensé en servirme un poco mas, pero mi cuerpo en este momento pide algo mas fuerte. Con ese pensamiento asalto mi bar, no soy hombre de consumir alcohol con frecuencia a menos de que me encuentre en una situación como la de hoy en la que necesito despejarme de esto, de estos últimos días en los que mi vida ha sucumbido en el peor de los abismos, donde el orgullo de haber ganado la batalla irlandesa se desvaneció tras la idea de haber sido burlado por todos, Isabelle, Petrov, el asesino y ahora, un agente o mejor dicho, un intento de agente, porque ese ni siquiera se ha ganado el titulo de oficial del FBI.
No se que es mas doloroso, si la perdida de un amor o la perdida del honor, porque así se siente, como si me hubieran robado el honor de ser un agente de la ley, de pertenecer a un sistema tan fácil de burlar, yo con todas mis credenciales, fui engañado como un idiota retrasado que no supo leer la maldad en un compañero, que se descuido lo suficiente para que un imberbe se haya reído así de mi, un agente experimentado. Es entonces cuando recuerdo que mis ojos se encandilaron por la belleza de una mujer que robo toda mi atención, que me hizo desviar mis intereses hacia ella, olvidándome de lo que es mas importante para mi y todo para que, para que se mofara de mi aun peor de lo que hizo el otro tonto.
Decido regresar a mi punto de partida, a mi profesión, a lo que no debí obviar jamás y con firmeza tomo mi móvil para marcar un numero conocido, sin importar las consecuencias que eso traerá, no la llamare siguiendo un interés amoroso, no, sino el profesional, es el investigador quien la busca no el hombre, es ahora el profesional el que toma las riendas de su vida.
- Necesito hablar con ella – habla en cuanto le responden la llamada.
- ¿De verdad piensas que te permitiré siquiera acercarte? – le inquiere la voz al otro lado.
- Es un asunto profesional, se trata de la muerte de Alain Petrov, quien debe pertenecer a tu familia – mi tono agrio no deja espacio para consideraciones, el silencio y el sonido de una respiración le indican que su interlocutor esta considerando su respuesta.
- Te llamare – cuelga sin decir mas.
La jugada esta hecha, ahora el turno es de ella.