Actuación en la Corte

Mientras amanecía, temprano en el cuarto de las chicas; estás se despertaban de su dulce sueño con la molesta canción de un despertador gallo, cacareando.

—cállense —Roci

—apaga el despertador —Emily

— Son unas inútiles, es simple. Solo hay que apretar esté botón… —Yukii intentando apagar el despertador— No, era esté… No, era esté… Muy bien… —Al no lograr apagar la música del despertador, lo llevo al baño y lo tiro al inodoro— Muy bien, vamos a levantarnos y a trabajar, chicas

— No puedo hacer nada antes del mediodía —Emily

— Sof, despierta —Yukii

— Estoy despierta —Sofí

— no es hora de despertarse, Yukii, está muy oscuro —Roci

Yukii se dirigió a la ventana para abrir las cortinas se encontró con el trasero de una estatua que obstruía la entrada de luz.

— Muy bien, ¿Quién puso ese prieto ahí? —Yukii

Cuando se levantaron fueron a fuera para ver a la estatua. Y los chicos también se encontraban ahí; Jo la miraba desde arriba.

— Se parece a Harold —Jo

—es Harold —Gere

— pero, ¿no es mucho más pequeño? —Nil

— ¿Qué vamos hacer? —Yukii

— Podríamos sacrificar una oveja —Jo

—No es gracioso. Imagínense despertar todas las mañanas viendo esto —Sofí

— Podría ser peor. Podría ser cara —Stu

— No parecen preocupados —Roci

— Es tan perceptiva —Jo

— De acuerdo, ya que no les importa, cambiemos de pieza —Yukii

—creo que tenemos que hablar con Harold. ahora —Gere

— bien, voy—Yukii

— Buena idea. ¡díganle lo que pienso! —Sofí

— ¿crees que puedan? —Nil

— lo intentaremos, Nilo. No es difícil decir lo que piensa una cabeza hueca. —Sof

Mientras tanto en la oficina de Harold, se encontraba hablando por teléfono, mientras Devon trataba de abrir la puerta de la oficina con las manos ocupadas con la bandeja del desayuno.

— —Harold al teléfono, corto y se fue a la puerta

— Gracias — —Devon

— Wow… ¿es un desayuno o un banquete?... ¡Dame eso! Quítate. ¡No! —Harold

Sin embargo, si le pidió que vaya al banco a retirar un poco de dinero de lo que él llamaba

— necesito que vayas al banco y retires efectivo de la cuenta de sobornos. —Harold

— ¿Por qué los del tema del gato ahogado del 49 van a demandar por el asunto de la plomería? —Devon

—mucho peor. El SDI, Servicio de Inmigración nos hará una inspección de trabajo —Harold

— ¿el servicio de inmigración? Harold. Oh, no. Tenemos más extranjeros aquí que, que, que en la ONU ¿Qué vamos hacer? Uh, no —Devon

—calmarte. Te estás acabando el aire. No te preocupes, siempre envían al mismo sujeto. Memo Frank. Tenemos un trato le doy un sobre con billetes para el postre y todos somos felices. Estará aquí a las 2, así que asegúrate de haber regresado —Harold

— Bien, ya me voy… —Devon saliendo y volviendo a entrar— pero puedes darme un poco de tu desay…

—no. Fuera —Harold

—Está bien —Devon

— Oh, y ¿ahora qué? —Harold viendo entrar a Yukii y Gere

— Harold, tenemos que hablar —Yukii

— Adelante, tú y también tú —Harold

— Harold, no sé si lo notaste pero hay una enorme estatua frente al dormitorio de las chicas —Gere

— ¿les gusta? La hizo un estudiante de arte que no tenía como pagarme su cuenta del bar. Y es solo la primera. Planeo transformar toda el área: en la feliz galería de Harold —Harold

— que… bien. El punto es que la estatua nos está bloqueando el sol —Yukii

— ¿en serio? —Harold

—así es. No hay luz —Gere

— ¿ni un poco? —Harold

— No, no hay —Yukii

—Es terrible —Harold

— así que nos preguntábamos si había una posibilidad de… —Yukii

— moverla. Hacia un costado o hacia delante. —Gere

—chicos, lo haría. Realmente lo haría. Sinceramente, les juro que me encantaría complacerlos, si quisiera… pero no quiero, y además esa cosa es muy pesada —Harold

— Pero —Yukii

— tomen. Esta la lista de sus deberes —Harold

— Pero… —Gere

— que tengan buen día. Recuerden mi puerta siempre está abierta, excepto cuando está cerrada, en cuyo caso no se molesten en llamar. Ahora, largo, largo, largo, largo. —Harold

Más tarde continuaron con el día y sus respectivas actividades. Sofí y Emily estaban limpiando la estatua, o al menos Sofí lo hacía.

—No puedo creer. Que nos haga limpiar la estatua. —Sofí subida a una escalera limpiando la gran estatua

—sí, lo sé, pero lo dice en la lista… aquí dice mantenimiento del arte. Eso significa limpiar la estatua. —Emily desde debajo de la escalera sosteniendo la lista de actividades

— apuesto a que miguel ángel nunca lavaría su estatua. —Sofí

— ni siquiera se lavaba el cabello. Lo mínimo que alguien podría hacer después de hacer una obra de arte, es comprar un champo decente. —Emily

— ¿puedo hacer una pregunta técnica? —Sofí

— Claro. —Emily

— ¿Por qué no estás ayudando? —Sofí

— porque estoy supervisando… lava detrás de las orejas. —Emily

— Solo una dudita más… ¡¿Quién te nombro supervisora?! —Sofí

— ¡Sof! Tengo tacos altos —Emily

— Oh, eres brillante. ¿Acaso son parte de tu cuerpo? —Sofí

— No —Emily

— ¡Entonces quítatelos! —Sofí

— Está bien. estoy subiendo. —Emily

Emilia se sacó sus tacos y subió las escaleras, saco una lima de uñas y comenzó a limar la mano de la estatua. Sofía la miraba.

— ¿Y ahora qué haces? —Sofí

—haciéndole las manos. —Emily

— ¡Pero es una estatua! —Sofí

— Eso no significa que no necesite con urgencia una manicura. —Emily mientras Sofí, suspira y sigue cepillando la estatua.

Yukii que estaba en el bar de la piscina, se encontró con el inspector y se lo advirtió a Harold y cuando le iba a hablar de la estatua este la ignoro.

— Harold. El inspector de trabajo. Te está esperando… escucha, en cuanto a la estatua… —Yukii

—Memo. ¿Cómo estás?... —Harold se dio cuenta que a este inspector no conocía— tú, tú, tú… eres un completo extraño. Harold Duncan, dueño propietario. Y visionario de la industria turística a sus ordenes

— Lían Mística. Servicio de inmigraciones —Inspector

— ¿Dónde? ¿Dónde está Memo? —Harold

— El señor Frank está siendo investigado por corrupción —Lían

— ¿corrupción? ¿Memo? Memo no es más corrupto que, bueno, que yo —Harold

—interesante me asignaron el portafolio del señor Frank. Asumo que nada ha cambiado desde el último reporte. Que no tiene extranjeros trabajando ilegalmente —Lían

— le puedo asegurar que en esté hotel nadie trabaja ilegalmente, Sr. Mística —Harold

— Me pareció que esa mesera no era de acá—Lían

— Yukii. No, no, no, Ella estudio en Paraguay, es de, es de… donde el algodón es más grande que un elefante… —Harold

— ¿Formosa? —Yukii

— Formosa, correcto. —Harold

— Sí, señor. —Yukii

— En el campo de su padre ella misma dirigía a todos los vaqueros, a cargo de su propia manada de ganado de 3,500 cabezas —Harold

— Y sus cuerpos —Yukii

— ¿es el teléfono? Creo que es el teléfono de mi oficina. Ya regreso. ¿Podría acompañarme, por favor? —Harold llevándose a Lían a su oficina.

— Sí, estamos en problemas —Yukii

Mientras tanto Jo, Gere, Stu y Sofí trataban de derivar la estatua y le pegaban con martillos, mazos, serruchos y otras cosas.

— ¿no ha pasado nada? —Jo

— Sí, tengo más músculos —Stu

— ¿de qué está hecho esta cosa? —Sofí

—viene Devon —Roci, quien estaba de campana

— Hola —Devon

— Hola —Chicos

— ¿Qué hacen? —Devon

— Nada… estamos descansando —Jo

— admiramos la estatua. Es muy hermosa obra —Gere

— Si, cuesta creer que era una enorme y horrible bloque de granito —Roci

— ¿era? —Sofí

— bueno, ya me voy tengo una misión especial —Devon

— Claro, Devon, hasta luego —Gere

— Adiós —Chicos

Y siguieron golpeándola. Mientras en la oficina de Harold, este estaba con el inspector y más tarde llega Devon que empeora toda la situación.

— Memo, ¿le dijo algo sobre mí? —Harold

— Lamento llegar tarde —Devon

—Devon, este es el… —Harold

— Hola, amigo. Ya sé quién es usted. Aquí esta lo suyo, espero que lo disfrute —Harold

En ese momento se le abrió el maletín que traía y todo el dinero cayó al suelo.

—lo siento. Ya no hacen sobre como los de antes —Devon

Y comenzó a ponerle el dinero en el bolsillo del saco del inspector.

— Devon —Harold

— ¿quiere un recibo también? —Devon

— ¿me permite explicárselo, inspector? —Harold

— No. Déjeme explicarle. No acepto sobornos, favores. No soy corrupto. Y pienso regresar mañana a investigar su hotel, y si descubrió a una sola persona que trabaje aquí sin que está legalmente autorizada para hacerlo ¿sabe que haré? —Lían

— ¿nos gritará? —Devon

— usted y sus empleados serán arrestados, llevados a juicio y quizás, a la cárcel. Haré que les apliquen todo el peso de la ley ¿he sido claro? —Lían

— Harold, creo que es una suposición, pero… ese no es el sujeto con el que normalmente te arreglas, ¿verdad? —Devon

— cállate, Devon —Harold

En eso mientras Sofí, Stu y Roci limpiaban la piscina.

— ¿Dónde están todos los empleados? ¿Y Luis? —Roci

— todos se fueron. No quieren estar aquí cuando realicen la inspección de trabajo. —Stu

— ¿quiere decir que ninguno está contratado legalmente? —Gere

— sería más fácil encontrar un estadounidense en la marina iraquí.

¿No te has preguntado porque las mucamas maldecían en ruso? —Stu

— Creí que nos daban las gracias —Sofí

— Pero, todos tenemos permiso de artistas, como artistas —Gere

— si, y hacemos otros trabajos —Emily

— exacto. No es nada artístico ver a Emilia limpiando el baño —Gere

— lo es, cuando lo hace con esa camiseta. —Jo y ligo unos almohodonasos por ese comentario

— No es justo, que solo porque todos se fueran, tengamos que hacer todo nosotros —Sofí

— es cierto. Gerardo tiene razón somos una banda y el servicio de inmigraciones no puede hacernos nada si actuamos como banda —Roci

— ¿quieres decir? que si limpiamos la piscina, violamos las leyes —Stu

— exacto, lo que metería a Harold en muchos problemas, y no queremos que eso suceda ¿verdad? —Roci

— oh, no. Claro que no —Todos

— así que no tendríamos que estar haciendo nada. Salvo cantar nuestra música —Emily

— Y ese inspector no podrá meternos a la cárcel —Roci

— Buena idea —Jo

— Brillante idea —Gere

— Bien pensado —Stu

— Que inteligente —Nil

— Eres un genio —Jo

— ¿Qué hiciste con Rocío? —Stu

— y lo mejor de todo es que no debemos hacer nada, es tan sencillo. ¿Qué puede salir mal? —Gere

— ¡Chicos! —Harold trayendo un carito con platos de comidas y postres— Chicos, chicos, chicos, chicos, chicos, chicos

— Harold, Harold, Harold, Harold, Harold —Gere

— ¿Qué quieres? —Sofí

— ¿yo? ¿Moi? Solo quiero agradar a mis amigos. Miren. Les traje pastel de papa, chipa y dulce de membrillo con queso también. Es lo que comen ¿cierto? —Harold

— El sol le debe estar afectando —Roci

— alfajores de maicena. Y… una cinta karaoke de los “rancheros”. ¿No ha surgido ningún efecto? —Harold

— Sí, me siento enferma —Roci

— bien, ahora escuchen. El hecho de que todos los empleados se tomen el día libre puede hacer que el nuevo inspector sospeche algo. Así que tengo un plan, y los reemplazarán. Harán todas las labores del hotel. Él se marchará feliz. Y yo no compartiré la celda con un sujeto que considere que los tatuajes son una forma de arte —Harold

— pero no podemos trabajar en el hotel no tenemos permiso —Stu

— no los necesitan…. Si son misioneros —Harold

— un pequeño detalle. No lo somos —Jo

En ese momento apareció Yukii disfrazada con atuendo típico y hablando de una forma rara.

— Aparentemente lo somos —Yukii

—pueden hacerlo, es decir por su forma de vestir nadie diría que no son de aquí. Así que no será difícil —Harold

— ¿quieres que mintamos? —Stu

— ¿pretender algo que no somos? —Roci

— Es la manera argentina —Harold

— ¿Qué ganaremos? —Yukii

— ¿perdón? —Harold

— sí, me parece que te haremos un gran favor salvándote de la cárcel. Creo que nos merecemos algo a cambio —Gere

— es la manera formoseña. —Jo

— bueno. Tendrán la profunda y permanente satisfacción de que se siente el saber de qué le ganaron una al gobierno —Harold

— más y mejor comida. Vacaciones —Sofí

— un auto para ir de compras —Emily

— Y los números telefónicos de las mucamas —Jo

— Y que te libres de esa ridícula estatua —Gere

— vamos, chicos. Aprenderán a amarla —Harold

— Si, nos recordará como estarás vestido en la cárcel —Roci

— déjenme pensarlo, es que esa estatua es el símbolo de que he hecho algo en la vida… está bien, la estatua se irá —Harold

— Que Dios bendiga Argentina –Jo

Lo siguiente fue aprender todas las culturas y costumbres de la provincia. Yukii les estaba enseñando tipo en la escuela primaria a sus compañeros todo lo que debían saber. Luego Gere le dio la siguiente lección que según lo vieron en un programa americano los amigos se abrazaban en grupo.

Más tarde en la habitación de las chicas, Yukii hizo que Roci se pusiera el atuendo típico americano argentino misionero.

— ¿estás lista? —Yukii

— si, pero me veo estúpida —Roci desde el baño, la puerta cerrada.

— no seas tonta. Estoy segura de que te queda perfecto. Damas y caballeros les presento el traje típico americano argentino misionero —Yukii

Cuando abrió la puerta del baño y todos la vieron a Roci vestida con una boina tejida pelo suelto alpargatas pantalones babuchas remera de un equipo de futbol y una campera rompe vientos; todos se rieron mucho de ella.

— ¿sabes algo, Roc? Definitivamente eres tú —Emily

— Gracias —Roci

A la tarde cuando vino el inspector, Harold le recorrió las instalaciones y les presentaba a los empleados que en este caso eran todos los chicos de la banda.

Como técnico electricista estaban Jordán y Emily.

— Harold —Jo

— ¿puedes decirme que haces? —Lían

— Posiblemente, estoy re-conectando el tablero central a los canales de conducción para probar el generador principal —Jo

— ¿con un destornillador? —Lían

— Dame la llave de presión ajustable, Beatriz Gómez —Jo

— ¿Qué? —Emily

— La enorme pinza que esta manchada de grasa -Jo

— ¿estás seguro, de que es absolutamente necesario, Roberto González? —Harold

— claro, ¿les parece que nunca he hecho esto antes? ¿Les parece? —Jo

— ¿Cuánto tiempo llevas aquí, hijo? —Lían

— Desde que regrese de Malvinas, Harold ha sido como un padre para mí. —Jo

— ¿Malvinas? Bueno eso fue en los años 1982 ¿eres muy joven para haber estado en Las Malvinas? —Lían

— bueno. Es que fue precoz —Jo

Luego mientras recorrían la playa en el bar estaban atendiendo Sofí y Nil.

— creo que el numero 7 está bien… —Cliente

— ¿puedo tomar su orden, por favor? —Sofí

— claro. Sí, quiero dos hamburguesas con queso, una con doble ración de carne, la otra con doble ración de queso… patatas fritas con la de carne y salsa picante con la de queso, y dos malteadas extras grandes. —Cliente

— sí, buena elección —Sofí

— ¿Qué quiso decir? nada, como te decía… —Cliente

En eso Sofí, llevaba los pedidos a la cocina donde los chefs eran Roci y Gere.

— Dos cócteles de ataque cardíaco para la mesa 9 —Sofí

Mientras Roci y Gere estaban haciendo la masa de la pizza y como los chefs reales las tiraban hacia arriba y agarrarlas haciéndola más grande.

— ¿qué tan grande tiene que ser? —Roci

— No lo sé —Gere

Cuando la arrojaron hacia arriba y volvieron a caer, las atajaron con sus caras Roci cayó al piso con la masa en la cara y Gere quedo parado con la masa en su cabeza. En eso el inspector los estaba viendo e interrumpe su momento.

— Están arrestados —Lían

Al día siguiente, en la corte estaban Harold y los chicos; con el abogado defensor Devon.

— Y ya para concluir, su señoría. Quiero pedirle que no condene a esté hombre. Es poco, débil, patético. La cárcel lo mataría, y mi tía se enfurecería conmigo. He terminado, señoría. —Devon

— objeción, su señoría. Quiero apelar. Mi abogado es un imbécil —Harold

— Bueno, si me pagarás mejor. Mi título de abogado sería de una mejor escuela por correspondencia —Devon

— silencio, Sr. Duncan. ¿Tiene algo que decir a su favor antes que dicte la sentencia? —Jueza

— Deberíamos decir algo —Gere

— Hazlo tú —Yukii

— No, yo no. Em, hazlo tú siempre ves “Caso cerrado” —Emily

— Si, eres exactamente igual a Laura, excepto que cuando ella mira abajo no puede mirarse los pies —Roci

— no puedo. Que lo haga Yukii —Emily

— ¿y bien? —Jueza

— espere, su majestad imperial. Lo estamos pensando. ¿Qué alguien haga algo? —Sofí

— muy bien, muy bien como siempre tendré que hacerlo yo. Su señoría. Dígame, ¿Qué hará después del juicio? Conozco un lindo restaurante… —Jo, Nil lo estira de la camisa para que se siente y se calle—… ¿Qué?

— Su señoría, el termómetro de una sociedad no es como una recompensa el éxito, así como trata a sus víctimas. Y este grupo de adolescentes… —Nil

— ¿adolescentes? —Jo

— cállate, Jordán —Roci

—… está feliz banda de jóvenes. Lo mejor y más brillante que una nación puede ofrecer… —Nil

— ¿a quienes se refiere entonces? —Sofí

—… son solo culpables de una cosa. Inocencia. -Nil

— ¿culpable de inocencia? Eso es nuevo —Jueza

— ¿en serio? Genial. Porque… estos gentiles, cariñosos e inocentes jovencitos. —Nil

— grandioso. Ahora somos jovencitos. —Jo

—… solo querían ayudar. Tal vez no sean de aquí, pero son músicos, artistas. ¿Y no son los artistas ciudadanos del mundo? ¿No deberían ser admirados y reverenciados en lugar de deportados? —Nil

— deberíamos ayudar que Nilo siga tomando café —Sofí

— creo que es fantástico. Estaría más impresionada si tuviera la más mínima idea de lo que trata de decir. —Roci

— reconozco que el Roadside'8 puedo haber violado la ley, al tratar de ayudar en ese desafortunado día, cuando todos los empleados de Harold, por mera coincidencia decidieron tomarse el día libre. Pero lo hicieron dentro del espíritu de la ley, porque en realidad, trabajaban para Harold como banda. Y como, tal se les autoriza legalmente estar en este bello lugar. —Nil

— ¿una banda? —Jueza

— ¿se vestirían así, si no fuera cierto? —Harold

— Sr. Duncan. Siéntese cualquiera puede decir que es un artista en este país, y que pueden cantar. Para permitirles que se queden necesito pruebas de que son lo que dicen ser. Y las necesito ahora —Jueza. En ese instante todos se reunieron.

— Quiere que probemos que somos cantantes de música pop —Gere

— ya sé. Convocaremos a una conferencia de prensa —Jo

— No, no, no, no visitaremos un bosque tropical —Stu

— Stu, cásate con Lali Esposito —Roci

— No lo haré —Stu

— O podríamos cantar —Yukii

— ¿cantar? ¿Con estos zapatos? —Emily

— Hagámoslo -Sofí

— Muy bien. Entonces, declaro por el poder que me ha concedido la provincia de misiones de argentina… que pueden quedarse, y enviarme una copia de esa canción. —Jueza

— Su señoría, ¿Qué puedo decir? es una sabia decisión. El ejemplo de los más altos principios de… —Harold

— A usted. Lo multo con $500,000 —Jueza

— ¿Qué? ¿Por qué? —Harold

— por aprovecharse de estos jóvenes, violar la ley, abuso de poder, y por usar esa horrible camisa. —Jueza

Cuando recibieron el veredicto de la jueza, festejaron que el único que debía pagar el precio era Harold. Y en cuanto llegaron al hotel, Harold se puso en campaña para vender la estatua.

— fíjese en los detalles de la cara. Los rasgos aquilinos. Esa noble mandíbula. Parece que estuviera viva. Y si así fuera ¿Quién sabe lo que pudiera decir? —Harold

— ¿dejen de verme la nariz? —Emily

— ¿conocen a mi padre? —Jo y todos ríen

— Shhh… es una obra de arte. Y solo le pido por ella $500,000. No es para volverse loco —Harold

— ya lo está… pero entonces, ¿porque la vende? —Cliente

— necesidad. Necesito $500,000 para estar… —Harold

— ¿fuera de la cárcel? —Sofí

— Solvente —Harold

— no lo sé. Es mucho dinero —Cliente

— confíe en mí. Por $500,000 es una ganga —Harold

— sí, no es nada comparado con la fortuna que hará alquilándola como espantapájaros. —Stu

— cállense. ¿Qué dice? —Harold

— Muy bien. Pero quiero que me la lleve al trabajo. Y la quiero en perfectas condiciones o no le pagaré. —Cliente

— Hecho —Harold

— Aun no puedo creerlo —Sofí

— Muy bien, oyeron lo que dijo el hombre quiere que se la lleven. Súbanla al camión de la lavandería —Harold

— ¿Qué? —Emily

— ¿nosotros? ¿Cómo? -Roci

— Es más grande que el ego de Stu y Jordán juntos —Yukii

— podrán encontrar la forma. Sé que lamentaré dejarla ir. Es tan hermosa. —Harold cuando tendió a tocarla para limpiarla, para despedirse, esta fue cediendo lentamente y en pedazos fue cayendo— ¿Quién fue? ¿Vieron a alguien tratando de dañar mi estatua?

— ¿nosotros? —Yukii

— ¿dañándole? —Jo

— no. A nadie —Sofí

— está bien, está bien. La… repararemos. Le pondré pegamento al brazo. Le pondré pegamento, y quedará como nueva. Y… No. ¡Oh, no. Mi estatua!—Harold— pondré todo en un sitio. Es lo que vamos a hacer. Lo haremos. Podemos, podemos repararla. Sí. Es lo que vamos a hacer.

— es el problema de Harold —Sofí

— sí. Siempre termina hecho pedazos —Yukii