EPÍLOGO
Los grandes maestros de la pintura de todos o de cualquier tiempo, tuvieron y/o tienen en su estructura humana diversas etapas espirituales que nos transmiten a través de sus obras; los grandes músicos, los poetas; es decir, los hijos del Arte en cualquiera de sus áreas atraviesan también por esa misma experiencia en algunos momentos de su corta o larga vida.
Ellos, los elegidos de los dioses, los huéspedes del Olimpo tenían y tienen ese derecho inalienable conquistado por sus legendarios nombres; los seres invisibilizados, como este humilde servidor, tenemos que buscar nuestro propio espacio a punta de esfuerzo sobrehumano y auto-incluirnos en la lista más humilde y diminuta de los juglares o transmisores de eventos, para compartir las acciones humanas a través de la letra y música de cantos hechos a la medida del suceso, como quiera que éste sea: Justo o Injusto.
Así dejando establecido el párrafo anterior, puedo decir, antes de empezar a redactar este cierre de la novela que hubo un momento en la historia de mi vida que me ubicaba en algo así como un período azul; pero no azul claro que no es triste realmente, tendiendo más bien a un azul oscuro; al calor de los acontecimientos en ese momento, lejos de la familia, de los amigos sinceros, de la tierra que desbordaba amor, que me vio nacer, crecer y a lo mejor ya no me tendría de regreso finalmente descansar en su suelo.
Mi corazón, contradictoriamente se llenó de un vacío espectral; como si se pudiera decir que se llenó de “Nada”; filosofía barata podría decirse, pero hay que estar en los zapatos de la gente que toma ese tipo de decisiones, como la de hacer un viaje de la magnitud de este que se relata en este documento, obra, novela, novela fantasiosa (quizás real) o como quiera llamarlo.
Así nace una arista poética que voy a incluir en hoja seguida, porque consideraba, en ese período triste de mi vida que entre las dos puntas de la vida: la del nacimiento y el de la muerte, existe un tiempo que se va en un abrir y cerrar de ojos; para unos viene corta, para otros un poco más larga, pero si no se trasciende, por lo menos en su entorno…no se es nada, y pasamos por esta vida… ¡como si nada!
¡VIVIR…ES UNA NADA!
(Poema sin licencias, para un corazón “poesimista” como el mío)
Autor: Augusto Naranjo
NY., noviembre, 29/1991, sábado
Vivir…es un pedazo de tiempo no absoluto
que media entre dos nadas:
la nada del pre-inicio, que está llena de esperanzas
y la nada del post-fin, que es la nada del olvido.
Digo tiempo no absoluto, porque no es el del sistema establecido,
no es aquel al que se cuenta con simbólicas agujas
prisioneras en figuras circulares o cuadradas;
ni es aquel al que se mide con arena
encerrada entre cristales de figuras romboidales.
Yo hablo…del tiempo indefinido,
del que existe y no existe,
del que se vive como ingenuo, a plenitud, cada momento; hablo pues, de un solo instante y la calidad que éste nos pide,
que no se cuenta, que no se mide,
porque es materia indefinida;
porque es la nada…inmersa entre dos todos…
¡llenos de nada!
¡VIVIR!, en ese pedazo de tiempo no constante;
¡VIVIR!, con la misma desesperación con que se aferra a la vida el condenado a muerte;
¡VIVIR!, con la cruel esperanza del moribundo, que se siente fuerte por su inocencia, cuando ve esa luz brillante al final del túnel, poco antes
de la oscuridad total.
Al partir…
llevaré en mi conciencia lo evaluado:
si viví, no fue por los hijos que he procreado,
si viví, no fue por aquello de los árboles plantados
si viví, no fue por los libros que haya escrito.
Si Viví Fue, Porque Logré Pasar…Como Si Nada…
¡Entre Las Dos Nadas!
En el transcurso del viaje, vi y sentí la miseria humana (coyotes robando, violando, matando, engañando); importante gente religiosa traicionando su fe, su familia; niños nicaragüenses de once años con fusiles en las manos dejando de lado su infancia para convertirse en soldados; policías tendiendo trampas para vivir de los ilegales; “soplones” sirviendo a los agente de migración para engañar y traicionar a los viajeros ilegales fingiendo ser amigos y delatando todos sus movimientos; policía migratoria fronteriza cobrando “derecho de paso” a los “pollos” en la misma frontera o en las ciudades; vi y sentí en carne propia el quemeimportismo humano al tener que abandonar a alguien en el camino, aunque lo hayamos dejado cerca de un destacamento policial.
Escuché anonadado la deshonesta propuesta del dueño de una pequeña empresa de camiones para asesinar por dinero al manager de la empresa para la cual trabajaba, porque decía que lo trataba mal y porque sabía que el migrante es invisible hasta que no legalice su estado en ese o en cualquier país que viva, ese encargo no fue aceptado, por supuesto.
Pero también conocí gente generosa; palpé la nobleza en las personas que nos tendieron la mano, que nos brindaron comida, protección, abrigo porque sin Elida G., por ejemplo (el ángel de Managua, con esa fe y confianza que solo Dios da), hubiésemos estado en las calles a la intemperie; sin la gorra de Ortega y el cincho del FSLN que me regalaron los misquitos adventistas en Fruta de Pan, no hubiésemos estado ni dos horas libres en Nicaragua.
Mike, Charito, mis ángeles tutelares, quienes estuvieron conmigo desde el mismo momento en que se dieron cuenta de que yo no mentí acerca del viaje; César Eduardo R., el hondureño que nos dio buenos derroteros a seguir y quien nos llevó a su propia casa donde vivía con su esposa y nenes; el mismo Fernando (coyote caribeño) de quien aprendí algunas cosas y desarrollé mi astucia para sobrevivir; hasta Louis (el amigo cantante de la isla San Andrés, con su defensa-despedida…navaja incluida); de Pablo Milanés, su canción “Amo esta isla” la cual me permitió comer durante algún tiempo en San Andrés y por qué no decirlo, ayudó a costearme la parte del “pasaje” que me pidió Fernando para mi traslado a Nicaragua; el suizo, su guitarra y el encargo que me dio de hacerle el cancionero; todo el personal de la Casa Juan Diego en Matamoros y en Houston, Texas; los coyotes “buenos”, los que se portaron honestamente con nosotros.
En el análisis de los resultados…pesan más las cosas buenas que las malas. Sin embargo, en el camino no vi ningún ovni, a los que me hubiera encantado ver para comprobar su existencia y que los sabios eruditos no molesten tanto a Erick Von Daniken, de quien me declaro admirador (no fanático) de sus escritos; no vi zombis, en el Caribe, así que la Macumba, Michael Jackson y su famoso Thriller perdieron puntos conmigo; tampoco vi a Caperucita ni al Lobo Feroz en los bosques de Centro América, con ello dejé de ser niño de una vez por todas; y, aunque no vi a Dios, sentí su presencia en todo momento, admiré su obra cada mañana que despertaba y cuando dormía a campo abierto me sentía rey del universo contemplando las estrellas en el firmamento aunque añorando la patria que iba quedando más lejana cada día.
Cuando se llega a este punto, no se puede dejar de pensar en las circunstancias que ha vivido o vive un migrante para tomar la dura y triste decisión de dejar a la familia por el incierto porvenir que con esperanza aspira; porque es en ese momento, cuando empieza a caminar, que tiene que quemar sus barcos, congelar su corazón.
NOSTALGIA
¿Se tiene nostalgia cuando estás fuera de la tierra donde naciste? Las respuestas son varias realmente y dependen de la situación por la que pasa la persona. Generalmente, es afirmativa y muy pesada cuando ha pasado poco tiempo desde su llegada, los padres, la esposa, los hijos, los hermanos, las calles de la ciudad, el cálido restaurante donde compartían de vez en cuando una cena con familiares o amigos; el tiempo libre del que se goza después del trabajo; las visitas mutuas de los amigos, todo ese enjambre de situaciones vividas en ese entorno de paz, de armonía, se agolpan en la mente de los autoexiliados y si lo encuentra en un momento de reflexión o análisis del tiempo transcurrido, probablemente afloren lágrimas de tristeza por todo lo que ya fue y no lo es más.
Poco a poco el tiempo va cerrando esa herida abierta, los momentos críticos van desapareciendo allí es cuando la persona empieza a adaptarse a la situación real actual; van quedando atrás los espacios de ocio, a veces los dos o tres turnos de trabajo solo permite llegar a la casa, darse un duchazo, cenar algo ligero, recostarse en el sofá a mirar las noticias en el televisor y quedarse dormido casi inmediatamente…no va quedando tiempo para la nostalgia.
Llegará entonces un día en que sus hijos o nietos escucharán las historias de su vida pasada, que les parecerán cuentos del abuelo, sobre esos maravillosos viajes en el país natal donde en un mismo día podía recorrer las cuatro estaciones; subirían al segundo refugio de uno de los volcanes más altos de Sudamérica; los nietos más acuciosos aprenderán de sus preocupados padres el idioma de sus ancestros, pero querrán conocer esta maravillosa tierra como parte de una agenda vacacional, sin mencionar el vivir en ella, porque la nostalgia dejó de existir en su núcleo familiar.
LOGROS
Fundamentalmente, el logro más importante es el reforzamiento del idioma, en este caso el Inglés, pero puede ser cualquiera en el que se vea envuelto el migrante, ya que he conocido algunas personas que aunque han vivido más de veinte años en el país por ellos escogido, no han aprendido a expresarse correctamente en el idioma local. Muchas veces es porque deciden vivir en áreas donde viven (en nuestro caso) hispano parlantes, específicamente donde tengan que interactuar, como es el caso de las tiendas de venta de comestibles o aparatos electrónicos.
Esto no les permita desarrollar el aprendizaje del idioma porque están supeditados a la limitación de su poco o ningún esfuerzo por aprender; como los hijos nacidos en el nuevo territorio, van a la escuela, aprenden el idioma, muchos de los padres también se escudan en los hijos para la traducción, lectura o escritura de documentos que necesiten hacer; es decir, necesitan siempre de su intérprete, lo cual hace que se vean sujetos a esa limitación.
Por eso, cuando la persona llega a comunicarse perfectamente con los demás, en el idioma del país en el que escogió vivir, es un logro fabuloso que se puede obtener, más allá del tema financiero, el cual por supuesto también es considerado como importante. Consecuentemente, uno de los más grandes logros que se consigue para los hijos de los inmigrantes que llegan a legalizar su estado en el país adoptivo, es en el tema de la Educación, porque les asegura a sus hijos que puedan estudiar gratuitamente la escuela elemental y colegio para luego atender universidades que les dará ventaja, al poder acceder a becas que les permitirá tener un buen desarrollo profesional y por ende una mejor calidad de vida.
Por eso, el sacrificio de los viajeros de corto, mediano y largo tiempo que se lanzan a la aventura en la búsqueda del “sueño americano” es completamente válido.
PASADO, PRESENTE, FUTURO
A partir de la caída de la denominada “cortina de hierro”, y del inicio de la hegemonía del Capitalismo en el mundo, muchos de nosotros pensamos que ahora si habría igualdad, libertad absoluta en los pueblos, que la justicia campearía por todo lo alto, que ya no existiría la corrupción, que las cosas cambiarían y que viviríamos felices para siempre. Para quienes habíamos pensado así…hay malas noticias: El Capitalismo nunca promovió la igualdad total (esto no es nada nuevo para nosotros), mas bien dividió, divide y organiza a los seres humanos en niveles: quien más tiene…es; quien menos tiene…ni siquiera es. (Si ha leído Mafalda…esto tampoco debería ser nuevo para sus ojos).
Las opiniones que se vierten en escritos, como resultado de muchas investigaciones, o por lo menos nacidas al calor de una inspiración, resultan ser (en determinados casos) motivo de pelea, demanda, rapto, secuestro, “accidentes inexplicables” o desapariciones, si éstas (las opiniones) contradicen las acciones y/o pensamientos del director del periódico, revista, cualquier organización o del gobernante de turno en una mal llamada “Democracia” (Gobierno del Pueblo).
La brecha de la desigualdad social no se cerró; al contrario…se abrió más: los ricos se hicieron más ricos, la “clase media” (alta/baja) se sumó (mejor debería decir…se restó) a la de los pobres…y los pobres terminamos, con un “poder adquisitivo” miserable, lo cual da argumento para otros libros, con un etcétera de títulos que harían llorar al más pintado, si los leemos con fondo musical de Pasillo, Yaraví o Albazo; y peor…si estamos fuera de nuestros límites patrios.
Que la Justicia campee por todo lo alto es una utopía en nuestro caso y en la mayoría de los países latinoamericanos; las leyes son aplicadas de acuerdo al “rango” de una persona en la “zoociedad” (perdón…sociedad); nuestro hermoso y otrora honesto país está considerado como uno de los países más corruptos de América Latina, pues hasta hace poco habíamos ocupado el dudoso “honor” de ser el número dos. Dios quiera que en el transcurso de esta década…hayamos mejorado (quiero decir…en el sentido de que ya no estemos en la lista…y no de “descender” al primer lugar).
Pero, toda la culpa no es de los que gritan más (aunque tengan la sartén por el mango), porque ellos son pocos; la culpa recae en nosotros mismos…los que callamos…los que vemos las injusticias y no protestamos…porque no nos unimos…porque no nos organizamos, porque queremos pelear solos, divididos. Esta mayoría silenciosa se hace cómplice de todos los atropellos, porque no se adhiere a ejecutar acciones en beneficio de la colectividad, por miedo a muchas cosas, entre ellas: la vergüenza, el temor al qué dirán, a la represalia. Si ésta mayoría silenciosa reaccionara, otra sería la historia de nuestros pueblos.
Como ya hemos visto, el Socialismo, con las buenas intenciones de “socializarlo” todo, tampoco fue la respuesta esperada por el mundo, como no pudieron ser las intenciones de los grandes imperios y emperadores que se enseñorearon sobre la tierra durante el corto tiempo de su existencia, hablo de la Gran Babilonia, la Grecia Antigua, los Medo-Persas, la Roma de los Césares, y las docenas de mini imperios que trataron de fusionarse en la Edad Media. Ninguno pudo, hasta ahora, lograr un comunitarismo perfecto. No todavía, porque esta mayoría silenciosa permanece estática, con su secreto celosamente guardado (el de la vida eterna). Su timidez no le permite compartir la buena nueva por completo…para acelerar la venida del Reino que jamás desaparecerá, en donde sí…todos seremos iguales…y realmente felices. La mayoría silenciosa lo sabe…y calla… ¿Cuándo reaccionará?
EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
Desde que dejaron de ser invisibles tengo dudas sobre este grupo de personajes pertenecientes a lo que ellos mismos denominan “clase dominante”, elite ahora visible que se reúnen frecuentemente para compartir temática sobre intereses financieros, políticos que solo a ellos les incumbe. Fuera de ese núcleo de gente “poderosa”, nada se sabe; aunque por este tiempo hasta publican sus agendas de “trabajo” donde se ve el alcance de sus propósitos, no es menos cierto que se guardarán algunos temas que no quieran que el resto del mundo se entere.
Los nombres de estos personajes se encuentran en el Internet, pero cuando ocurrió el viaje motivo de esta novela, el tema de la información o comunicación estaba en pañales, no WhatsApp, no Facebook, no había manera de establecer una agenda fotográfica paso a paso de nuestro viaje; por eso, los remito al Internet actual para que investigue por propia cuenta todo lo referente el tema del Nuevo Orden Mundial, hay mucha literatura al respecto, solo es cuestión de buscar con calma.
A lo que me refiero es que, el tema del Nuevo Orden Mundial, no es tan nuevo como nos lo quieren hacer creer, porque desde tiempos inmemoriales se han venido juntado los personajes más poderosos de la tierra a nivel dinero y tecnología, para tratar asuntos de interés común, incluyendo el tema de la sobrepoblación para encontrar solución a esta problemática que los ha mortificado siempre ya que se sienten afectados. Algún día sabremos toda la verdad, mientras tanto tendremos que resignarnos a sufrir las consecuencias de permanecer callados ante tanta injusticia, prepotencia de los gobernantes manipulados por este grupo especial de gente.
Se dice que sus tentáculos llegan hasta las esferas más altas de la gobernabilidad mundial, trátese de caudillos políticos de gran envergadura o cualquiera que les sirva a sus intereses económicos o de caudillos religiosos que les sirva para el mismo propósito; de hecho, existe la idea de aglutinar en una sola religión todas las corrientes religiosas, esto se llama Ecumenismo y “alguien” será la cabeza.
¡SALID DE BABILONIA!
Mucho se ha escrito sobre este tema en el contexto religioso, no importa si es en contexto antiguo, contemporáneo o moderno, ha habido un infinito número de autores de célebres libros, incluyendo el considerado como el más vendido, pero también el menos leído en todo el mundo (La Biblia).
En el libro de Revelaciones o Apocalipsis, en varios de sus capítulos se hace notar que los seres humanos escogidos para una nueva vida (la celestial) debían salir de una gran ciudad llamada Babilonia o “gran ramera”, se insta a los escogidos a salir al campo, a alejarse de las grandes ciudades porque éstas serán atormentadas por castigos de carácter divino, como lo sucedido con el antiguo Egipto cuando fue castigado con diez plagas, por la desobediencia del faraón Ramsés II en dejar libre al pueblo hebreo quienes serían guiados por el profeta Moisés. Ése fue el argumento que usó el pastor en Nicaragua, cuando me estaba cuestionando el por qué había dejado la “tranquilidad” de mi tierra para dirigirme a la “Babilonia”, de donde todos los hijos de Dios deberían estar saliendo ya.
Es cierto que, hay situaciones en las que los seres humanos estamos de acuerdo con lo que se nos pide respetar; sin embargo, hay otras de peso que nos llevan a reconsiderar hasta nuestras creencias, a veces con situaciones de pérdida de seres muy queridos; otras veces con accidentes que nos dejan con heridas graves, así que en ocasiones la gente cae en la incredulidad de la bondad del Creador y acomete proyectos que parecieran salidos de la desesperación: caso concreto, los viajes hacia la Gran Babilonia, en busca de mejores días, sin considerar el aspecto religioso ya que el corazón está embebido de un ateísmo provocado por sus decepciones, que lo aleja de su antiguo estado de creyente y niega a cualquier dios en forma rotunda.
Los países avanzados de Europa, son considerados en su agenda; pero, para quienes vivimos en el mismo continente que los del Norte (México y Estados Unidos), se nos hace menos difícil, porque podemos planificar viajes de corto, largo y extensísimo tiempo, éstos últimos son los que empiezan caminando en la Patagonia hasta llegar a Alaska si se lo propone, o no lo descubren en cualquiera de las fronteras.
En todo caso, la idea principal de este tema es, compartir el consejo que se nos ha dado de acogernos a abandonar sin pena las ciudades por todo lo ya expresado y vivir en el campo, donde disfrutaremos de buena salud, protegidos de los peligrosos ataques cotidianos que se dan en las ciudades como: robos, asesinatos, violaciones, políticos corruptos que al llegar a los cargos olvidan sus promesas de campaña y abusan del poder, apoyándose además en la justicia que para colmo de males también es corrupta.
EL VIAJE ETERNO
Cuando éramos nenes, en los cincuentas, todo nos parecía inmenso, irreal; el mundo, para nosotros era de fantasía; los charcos de agua en las calles polvorientas eran lagunas en nuestras mentes inocentes; las paralelas del tren eran territorio prohibido, nuestros padres tenían sumo cuidado cuando éste avisaba de su llegada con su pito alegre, bullanguero; cuando se iba veíamos como desaparecía y allá a lo lejos esas paralelas rompían la lógica matemática y geométrica, mostrándonos que con la perspectiva se unían en el horizonte.
Cuando la luna era de queso, corríamos sin zapatos, bebíamos agua de la llave; nos caíamos y nos levantábamos sin mucho llanto, nos rasmillábamos las rodillas y después de untarnos saliva volvíamos a jugar sin problema; jugábamos por las noches a la luz de unos cuantos postes de electricidad, donde era más la oscuridad que la iluminación; huíamos de los duendes con sombrero ancho, corríamos asustados por las leyendas sobre la caja ronca, la dama del tamarindo; el peloteo era sobre piso de tierra o de cascajo donde una caída era cosa seria, pero jugábamos felices.
Cuando la luna era de queso, los árboles en las riberas del río contenían nuestro deseo de arrojarnos a la aventura en sus aguas cristalinas cuando nuestro río todavía no sufría el cruel ataque de la “civilización” que ahora vierte en su prístina corriente, la miseria humana de sus desechos internos otorgándole un nefasto color café oscuro que no tiene nada de bonito. Viviendo la mayor parte de mi vida a escasos metros del río, vi como mucha gente pescaba en esos viejos tiempos y conseguía alimento para su familia, ahora no hay vida allí, todo está muerto. Hoy, la luna ya no es de queso, ya no se refleja en sus aguas, las estrellas tampoco bajan a bañarse en este otrora bello río; ya no se ven parejas amorosas paseando por sus orillas, recibiendo los rayos de plata de la dueña de la noche, en lo que pudo haberse convertido en un bello malecón, donde solo en fotografías o sueños hemos visto pasar barquillas o canoas como en Venecia (Europa), San Antonio, Texas (USA).
Cuando la luna era de queso y a los perros se los amarraba con longaniza, éramos realmente felices en ese entorno de inocencia pura; los niños y niñas no corríamos peligros si jugábamos hasta entrada la noche en las calles; las pocas personas que rompían las leyes eran conocidas como tales, tanto que los guardianes de la ley no tenían problema en identificarlos para controlarlos; los compañeros de aula generalmente éramos vecinos, caminábamos juntos a la escuela y regresábamos de igual manera; cuando nos dirigíamos a casa íbamos en grupo riendo, conversando. Cuando la luna era de queso, éramos felices… ¡y no lo sabíamos!
Finalmente, esta novela fue hecha pensando en los llamados “pollos” especialmente, de un “pollo” para otros “pollos”, la diferencia es que este “pollo” caminó más libre que ellos, no estuvo en los corrales itinerantes que no los deja respirar a su antojo. Menciono gratamente a los “buenos” coyotes que conocimos en la ruta (no todos son malos). Algunos nombres de sitios, como las residenciales, las casas de paso, fueron ligeramente cambiados para que las oficinas de migración (aunque ya saben cuáles son) no usen este escrito como pretexto para agredirlas abiertamente.
Por varias razones, este relato ha estado sumergido en la memoria de una computadora sin ver la luz. Nuevamente intenta sacar la cabeza, debido a casos como el de la masacre de Tamaulipas, donde tantos ecuatorianos perdieron la vida en la búsqueda del famoso sueño, que más que sueño ha tomado forma de pesadilla; por lo tanto, ninguna apología del delito puede ser encontrada aquí, ya que la pretensión del relato es la de repudiar el deseo de ese viaje mortal bajo las actuales circunstancias porque las personas han cambiado totalmente, ni yo mismo haría otra vez este viaje sabiendo lo que ahora se del mundo o de las personas y de lo que veo en las noticias, a menos por supuesto que me vuelva loco otra vez, lo cual es muy probable; además a estas alturas, la nueva aventura para la que tocaría prepararse…sería la del hermoso viaje al sueño eterno.