Capítulo 66

No soporto que la gente ponga en duda uno de mis planes, que me cuestionen, que me hagan parecer un idiota, normalmente impongo un castigo ejemplar o los mato, pero estoy hablando con el padre de Mirelle, matarlo no me conviene.

― ¿De verdad esperas conquistarla de vuelta saliendo en las revistas, periódicos y toda internet con una mujer cualquiera colgada del brazo? Por eso prefiere a ese otro chico.

― Está con él porque cree que puede protegerla del abuelo de él. Toda esa familia es peligrosa y no confía en mí para cuidarla.

― ¿Estás seguro que esa es la razón? Ella no quiere a un tipo vicioso como el que la crio, parece creer que eres uno de esos. ― Cuando por fin le ponga las manos encima, no importará lo que ella quiera. ― Esa familia le lavo el cerebro. No sé qué le han hecho, pero tenemos que salvarla, si quieres redimirte, tienes que encontrar la manera de convencerla de que lo deje.

― ¡Pero no quiere! Dice que lo ama, yo no puedo ir en contra de eso. Ella parece ser feliz con él y yo quiero que sea feliz, que me perdone y me haga un espacio en su vida. Él ha hecho todo lo correcto en cuanto a ella, tú decidiste darle celos con una cualquiera. ¡Ella debe ver esas fotos y los chismes en internet y burlarse de lo pendejo que eres!

No, ella me verá con Alessa y pensará que esa mujer le ha quitado la oportunidad de estar conmigo. Pronto rogará que volvamos. Todas las personas siempre envidian a alguien que tiene y disfruta algo que ellos tuvieron antes y que despreciaron, cuando ven que a otro le va mejor, entonces desea estar en su lugar y recuperar lo que tiró a la basura.

― ¿Qué vas a hacer entonces? Porque ella no te quiere y si me dejas, entonces me aseguraré que ella se entere que estabas de mi lado.

― Ya lo sabe, lo supo cuando fui la última vez, hice un comentario y ella se dio cuenta que estaba de tu lado, pero ya no más. No sirves, solo haces todo mal, haces incoherencias.

― Mis planes parecen incoherentes, pero siempre sorprenden a todos. Espero verlos a todos en la exposición de arte. Compraré algún cuadro al retrasado y la haré ver que tengo a otra mujer a mi lado, que está disfrutando de todo lo que ella pudo tener. Querrá todo eso de vuelta.

Se encoje de hombros. ― Ese es tu problema. Yo apoyaré su relación desde ahora y quiero cuidarla siempre. No sé qué estaba haciendo, estoy actuando como el ebrio que fui.

― Tal vez por eso no quiere perdonarte. Sigues siendo el mismo y al final ella tenía razón. Suerte tratando de entrar en su vida.

Se levantó de la mesa y se fue del restaurante. Yann llegó con Zarina y se sentó frente a mí con la bebé en sus piernas. ― ¿Qué está haciendo? Así no va a lograr nada y además tiene otra puta que mantener. No es lo correcto para que ella lo perdone, no es lo correcto para nosotros, está gastando demasiado dinero.

― Recuperamos nuestro dinero y cuentas, no voy a vivir con austeridad por tus sospechas de un nuevo hackeo.

Yann se preocupa demasiado y el dinero es para gastarlo. Ya repuse todo el dinero de la Organizatsiya, no tengo deudas y ahora que el negocio del tráfico de órganos funciona de maravilla, el dinero ha empezado a fluir mucho más.

De hecho, luego de todo este problema, nació una gran oportunidad, porque muchos de nuestros allegados e incluso los brigadier* vieron que tuvimos un momento difícil y supe manejarlo a la perfección, así que he dado un paso para nuestra independencia de Nóvikov.

Aquí en Europa, yo hago todo el trabajo del Pakhan. Nadie sabe que hay alguien más por encima de mí, todos me ven como el jefe de la organización. Por lo menos los que saben que soy el que dirijo, creen que soy el jefe, a excepción de Yann, que es mi asistente persona y sabe absolutamente todo de mi negocio e Iván, que es mi padrino y mi sovetnik, él fue quien me puso aquí, fue quien me presentó a todas las personas importantes cuando era un niño, fue quien me llevó a la escuela de idiomas y me apoyó siempre, viendo mi habilidad para hacer negocios, manejar el dinero y ser un líder.

Le debo todo, por lo mismo es hora de que hable con él. Creo que puedo independizarme de Nóvikov, pero no quiero una guerra. Tal vez podría llegar a un acuerdo, cederle territorio, hacer negocios con él y la persona que ponga a cargo del negocio aquí en Europa. No puedo quedarme bajo su ala toda la vida.

― Iván.

― Tienes muchos problemas, muchacho. ― Contesta en ruso, tan cabreado, pero controlado, como siempre. ― Lo sé, pero creo que es hora de que hablemos. Tengo planes, no quiero seguir al Pakhan toda la vida y creo que es hora de que sigamos nuestro propio camino.

― ¿Quieres morir? Nóvikov nos matará a todos. Ya te dije lo que debes hacer, ve a América, habla con él, pide la mano de su hija mayor. Es linda, justo como te gusta. Él está haciendo cambios desde que encontró a esa niña, no sé qué planea, pero lo mejor es que estemos en su lado bueno.

― No, ven aquí, vamos a almorzar y hablar de nuestro futuro. No tenemos que ser sus enemigos, pero desde ahora, él tendrá que pagar piso, si quiere funcionar con nosotros. Somos perfectamente capaces de funcionar por nuestra cuenta, lo sé, lo sabes. Ven a almorzar y hablaremos del tema, sé que puedo convencerte.

― Esta bien, pero no quiero a ese animal en la mesa.

― Yann es mi mano derecha. Comerá con nosotros, no puedes despreciarlo de esa manera.

― ¡No hablo de él, hablo del perro!

― Si me quieres a mí, quieres a Zarina, además es como otra de tus nietas. La más mimada, así que tráele algo lindo si no quieres que ella te odie. Ningún abuelo quiere que sus nietos lo odien.

― Eres un maldito loco. ― Colgó y yo me burlé del asunto.

Encontraría la manera de alcanzar todas mis metas. Sé muy bien que Nóvikov es peligroso, pero ya estoy harto. Yo soy quien maneja varias células en Europa, me obedecen a mí, los brigadier responden a mi ira, no a la de Nóvikov. Ni siquiera saben que estamos afiliados a su Organizatsiya.

Yann y yo preparamos mi discurso para Iván. Él es la persona a quien debo convencer, es quien más miedo tiene al gran hombre malo que vive en América y es quien puede darnos la espalda y ponerse del lado de Nóvikov, traicionándonos y entregándonos a él, para que nos maten. Solo quiero que entienda que esto no es algo malo. Conseguiremos grandes cosas si los tres trabajamos en equipo.