EL MOUNSTRUO QUE CREASTE

Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, y agresión sexual, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.  

No recuerdo exactamente cuánto tiempo pasó y tampoco quiero saberlo, solo sé que en ese agujero oscuro vivía para escapar, ellos tenían hambre y querían devorarme como a ella, no debía estar en ese lugar, yo no lo merecía pero él decide y se cumple, solo tiene que tronar los dedos para cualquier ser vivo se arrodille ante él, no olvidó a su favorito, no claro que no, él aún debe pagar por todo y lo hará de la peor forma- Había un rastro de sangre en el abismo, un rastro interminable de sangre celestial, Camio regeneraba su cuerpo el cual siempre estaba dañado y recomponiendo los trozos de carne arrancados por los retorcidos y su propio ejército, por cada paso Camio maldecía a Astrid mientras sus alas perdían sus plumas y yacían destrozadas y en pedazos, -Te encontrare y te arrancaré los ojos, jamás volverás a ver la luz- Camio solo sentía odio un odio que se acumulaba, -Debería ser ese ángel que tanto proteges, ¡No me merezco esto! siempre obedecí las reglas, tus reglas, yo siempre te fui leal - Camio cayó de rodillas mientras extendía sus brazos para abrazarse a sí mismo mientras sus profundas heridas sanaban lentamente, su rostro se humedecio por sus lágrimas -Deberías amarme, ahora mismo debería estar en tu regazo recibiendo tu amor, no tu castigo.

-Revivir esos momentos de mierdas no me sirven para nada- Camio miro a Alex alejarse rápidamente, intentaba matar al retorcido antes de que llegara a Astrid, -No lo aras- Dijo Camio mientras que transformaba su espada en una lanza, -El mundo te vera sangrar descendiente de Caín- Camio lanzo su lanza con tanta fuerza que atravesó completamente el cuerpo de Alex manchando los suelos con la sangre de Alex mientras él tocaba su herida punzante, Camio tomo su lanza encallándola contra el suelo, -Deja que el mundo sepa que tiene un nuevo Dios- El arma de Camio comenzó a quemar el cuerpo de Alex y el mundo lo vio sangrar, en el plano terrenal las nubes se volvieron rojas a pleno día y comenzó a llover sangre aclamando la llegada de un Dios que derrocaría al original, el día se volvió noche y el sol desapareció, mientras Nerón veía como el cielo sangraba pensaba en Alex, el retorcido que seguía a Astrid la seguía por su exquisito aroma, ella estaba escondida pero podía escuchar la respiración del retorcido, solo a un par de metros de ella yacía un asesino los ángeles que la habían escondido eran simples ángeles guardianes pero de la confianza de Alex, eran quienes le habían enseñado cada parte importante del plano celestial al igual que sus funciones, Astrid permeancia en silencio pero algo en ese retorcido le era familiar, muy familiar aun así ella decidió salir y confrontarlo podía sentir el miedo en los ángeles que estaban ocultos cerca de ella, invoco su guadaña y lo confronto a saliva que brotaba de la boca de aquel retorcido, sus negras uñas y y su cuerpo esquelético con unas alas que apenas tenia algo de plumas Astrid les arrojo su collar de flor negra a los ángeles para mantener lejos al retorcido dándoles tiempo para escapar pero ellos permanecieron junto a ella.

-¿Que hacen?- Pregunto Astrid mientras el retorcido se acercaba a ella

-Jamás abandonamos a los nuestro- Dijo el ángel Astrid lo miro, ella sabia el resultado de las cosas si ellos permanecían junto a ella, pero algo era seguro, ahora Astrid sabia porque eran ángeles de confianza para Alex él retorcido los ataco, pero Astrid pudo detener sin problemas el primer ataque aun así los retorcidos son conocidos por su insaciable hambre y su fuerza que supera la delos demonios o ángeles, ambos ángeles invocaros sus armas para protegerla del daña, él retorcido siguió atacando y atacando hasta que logro atravesar la barrera de uno de ellos, no eran guerreros pero aun así enfrentaban la muerte, él retorcido no retrocedía a pesar de los ataques Astrid recibía todos los daños a su cuerpo cuando detuvo uno de los ataques el retorcido uso la otra mano la abrió completamente y tomo el costado derecho de Astrid al cerrar la mano podía escucharse como le arrancaba la piel y sus costillas se quebraban aun así ella lo pateo alejándolo, coloco su mano en el costado podía sentir la sangre brotar de su herida con su guadaña corto la mano izquierda del retorcido al distraerse mientras comía el pedazo de carne que le había arrancado, pero con su mano derecha tomo la cabeza de Astrid golpeándola con fuerza contra el suelo, ella aun así lo pateo en el cuello y le rompió el brazo logrando que la soltara su cabeza no dejaba de sangrar y se había quebrado el hombro y el brazo derecho se regeneraba pero la perdida de sangre era importante, sus heridas regeneraban cada vez más lento sus garras cortaban su carne mientras ella intentaba defender a los ángeles se uso a si misma como escudo para que no llegara a ellos, aun así uno de ellos fue al frente para que el otro ángel pudiera sacar a Astrid de ese lugar la tomo de la cintura mientras ella observaba como el retorcido devoraba al ángel, Astrid noto como de la boca del retorcido había una línea que llegaba hasta su estomago esa línea se abrió formando una enorme boca repleta de dientes devoro la mitad del cuerpo del ángel

-¡Bájame!- Astrid quería salvarla al borde de la enorme mordida podía observar el corazón palpitante del ángel, -¡Bájame!- Pero en pocos segundos él retorcido devoró la otra mitad que faltaba

-El objetivo es mantenerte a salvo- Dijo él ángel, creyó haberse alejado lo suficiente, noto las profundas heridas de Astrid así que se detuvo, -No podemos quedarnos mucho tiempo, es seguro que nos encontrara, por aquí cerca hay un portal que aún conecta al plano celestial con el plano terrenal, debemos cruzarlo antes de que se cierré por completo, ten- Dijo él ángel devolviéndole a Astrid el collar, pero antes de que Astrid pudiera tomarlo el pecho del ángel fue atravesado por el retorcido atravesando el estómago de Astrid, ambos se miraron, -Perdóname- Dijo él ángel por última vez

-N-no- Astrid extendió sus brazos pero él retorcido devoró completamente al ángel devorando así las manos de Astrid, ella permaneció en silencio mientras el retorcido lo devoraba ante ella, su estómago tenía un enorme agujero por el cual se desangraba mientras que sus brazos se regeneraban al igual que sus heridas, ella observó al enorme retorcido a pocos centímetros y de entre esos mordiscos noto algo en él, su muñeca tenía un brazalete que le era familiar, mientras el retorcido abría su enorme boca para devorarla ella susurro, -¿Dragan?- Él retorcido se detuvo y su boca comenzó a cerrarse, él la olfateo mientras Astrid tomaba lentamente el collar que se encontraba entre la sangre y los trozos de carne del ángel que había devorado

Plano infernal:

-Perdóname- Dijo Paimon entre lágrimas mientras cerraba las fronteras infernales así como cada portal que conectaba a los planos con el del infierno, sus armas las apunto a Jorel mientras el ángel reía

-Así que la abandonaste- Dijo Jorel , -Tiene sentido que cerraras las fronteras, así Camio no pasara y tu hijo no muere, eres inteligente general Paimon pero aun así yo estoy aquí- Jorel fue directo a Paimon, él tomó su látigo y lo azotó con fuerza rodeando el castillo del Diablo, fue hacia Jorel y lo atacó intentando dañar en puntos importantes del cuerpo pero Jorel aún tenía ventaja, la sangre de Astrid, sin importar todas las veces que Paimon lo dañara el se regeneraba rápidamente aun así Paimon continuó esta vez perfeccionando cada ataque, Jorel atravesó el hombro de Paimon con su espada pero él cortó la mano de Jorel y fue directo al tendón de su pierna derecha cortándolo e inmovilizándolo a pesar de que Jorel curó rápidamente sus heridas Paimon continuo dañándolo de gravedad, le rompió la pierna derecha, rompió varias costillas, quebró su mandíbula, cortó el cuello de Jorel, cada intento fallaba pero Paimon continuaba Jorel no comprendía la necesidad de seguir intentándolo pero disfrutaba de verlo fracasar, hasta que en un momento su cuerpo cayó arrodillado en las tierras infernales, -¿Q-que?

-Tu cuerpo está colapsando- Dijo Paimon mientras caminaba hacia él, -Puede que creas que posees la sangre de Astrid pero una cosa es clara esa sangre está mezclada con algo más, el olor no es el mismo que el de mi esposa, quien sea que te la haya dado te engaño.

Jorel estaba furioso, bebió la poca sangre que quedaba y lo ataco, a pesar de intentarlo Paimon logró cortar su cuello, por suerte para Jorel esquivo el ataque por completo evitando que fuera decapitado pero aun así recibió un fuerte daño, Paimon podía escuchar los gritos de agonía de sus hombres en el campo de batalla, su cuerpo estaba completamente agotado, solo podía pensar en el bienestar de su hijo y en Astrid, el miedo que recorría por sus venas sin saber nada de ella, solo que la había abandonado, Paimon intentó reestablecer una de las puertas al plano celestial pero le fue imposible.

-Ella está sola- Dijo Jorel, -No importa cuánto lo intentes el portal no se restablecerá.

-¿De qué hablas?

 -Hay un nuevo Dios sentado en el trono de los cielos- Dijo Jorel mientras un portal se abrió y él lo cruzó, lo llevaba al plano celestial pero solo podía cruzarlo Jorel, - Disfruta de tu agonía- Dijo Jorel antes de desaparecer ante Paimon las hordas de los demonios avanzaban al castillo del Diablo, Paimon solo se posiciono para matarlos pero solo era él y unos pocos guerreros que aún estaban en pie, esos demonios eran demasiados pero así como se llevó a Jorel también se había llevado a los retorcidos pero antes de llegar a Paimon los demonios fueron masacrados por los Nefilim, solo había tres de ellos que fueron convocados por el Diablo los demás demonios huyeron del lugar, Paimon solo corrió al castillo del Diablo donde estaba su hijo, al enterar a la biblioteca que estaba custodiada por algunos guerreros, Gula le permitió el paso ´para que Paimon pudiera ver a su hijo, estaba parado con los brazos cruzados preocupado por el bienestar de su padre al verlo Gaes corrió hacia Paimon y lo abrazo

-No tienes idea de lo mucho que te odio- Dijo Gaes, pero Paimon permaneció en silencio, pensando en Astrid y en qué dirá su hijo al enterarse que Paimon había cerrado las única puerta que los llevaría con ella

Plano celestial:

-A si que este es el plano celestial, es aún más hermoso que como lo describen- Dijo el Dr. Lowens Ment, luego miró a Camio, -Recuerda lo que dijo Amon, no la provoques Camio o las consecuencias serán inevitables, Camio solo lo ignoro mientras pensaba

-Tal vez hay una pequeña posibilidad de que la reconozca- Dijo Camo, luego negó con la cabeza, -No, es imposible, yo mismo me asegure de ello.

Astrid:

Astrid permaneció en silencio, el retorcido lentamente se sentó ante ella mientras brotaba salina y sangre de su boca.

-Reconozco ese nombre- Susurro el retorcido,  -Reconozco ese aroma- Movió a un lado su cabeza podía oír con claridad los movimientos de Astrid, -Si, es mejor que lo tomes- Dijo el retorcido por el collar de Astrid con sus manos logro sentir la sangre y la carne que lo rodeaban, un sabor que le recordaba al hierro en su boca su puño se cerró mientras su cabeza se regeneraba al recuperar su conciencia, -Él tenía razón, siempre la tuvo.

-Dragan- Susurro Astrid

-¿Que he hecho?- Su rostro se había regenerado por completo pero seguía siendo ciego aunque de sus ojos brotaban lágrimas mientras sentía la sangre caer de sus manos, el olor de la sangre brotaba de su cuerpo y de su boca, -Mátame.

-¿Que?

-Mátame, por favor mátame- Él retorcido se quitó el brazalete y se lo entregó a Astrid, clavó sus uñas en su pecho y lentamente desgarró la carne rompiendo sus huesos y exponiendo su corazón, -Y-yo no he logrado ver la luz, pero me siento feliz cuando est5oy contigo, creo que al fin de cuentas tu eras mi luz Astrid, siempre lo fuiste.

-No digas eso, vamos se que volverás a ver el mundo, y-yo se que...

-Astrid, por favor, ambos sabemos que él tenía razón solo mira lo que he hecho no merezco vivir al menos quiero morir en manos de alguien que si me ama, solo mátame así me darás paz- Astrid estaba llorando mientras que invocaba su escopeta, -Camio logró corromperme, no permitas que también te corrompa la sensación es horrible- Astrid apunto al corazón del retorcido y acaricio su rostro por última vez

-Te veré pronto- Susurro Astrid, cerró sus ojos y disparó

Dragan sonrió y susurro sus últimas palabras, -Sabía que debías vivir- Su cuerpo frío y sin vida cayó ante los pies de Astrid, ella solo lo miraba, apretó con fuerza el brazalete y cerró los ojos, su llanto había llegado a Alex

-Astrid- Susurro Alex, pero a los lejos una hostilidad peso en el cielo

-¿¡Acaso Dios esta aquí!?- Pregunto el Dr. Lowens Ment

-No, no es Dios- Contestó Camio, -Pero se acerca bastante, Astrid caminaba hacia Camio quien se encontraba sentado en el trono de Dios, la miraba con una enorme sonrisa

-¿Que hiciste?- Pregunto el Dr. Lowens Ment

-Solo me divertí- Camio miro a Alex quien estaba débil su sangre regeneraba mucho más lento que la que perdía, -Puede que aun me quede un juguete- Camio se levanto y camino hacia Alex, retorció su lanza logrando que Alex gritara de dolor, en el arma de Camio había espinas que se aferraban a la carne al jalar de ella las espinas estaban tan aferradas a la carne que la terminaban arrancando sus heridas no se regeneraban, pero Alex solo miro a Astrid

-¿Estas bien?- Pregunto Alex, pero Camio retorció con fuerza su arma arrancando un gran pedazo de carne de Alex, su boca estaba llena de sangre mientras que Camio elevó su pierna y piso el brazo de Alex rompiéndolo

-Astrid, veo que te encontraste con un viejo amigo- Dijo Camio

-Camio.

-¿Mmm?- Camio la miro con duda

-Tú no debes tenerle miedo a la muerte- Astrid invoco su guadaña, -Quiero quedarme y despedazarte con mis propias manos, verte agonizar o volver a encerrarte en el abismo mientras ruegas piedad, pero Alex esta mal herido y no se donde esta Dios así que me iré y lo llevare conmigo, pero no lo olvides volveré por tu cabeza- Astrid apunto a la cabeza de Camio con su guadaña en ese momento comenzó a sentir el aroma a la carne quemada, Alex tomo el filo de la lanza de Camio con sus manos mientras se quemaban ejerció fuerza y comenzó a quitarla, miro a Astrid y noto que su cuerpo estaba lleno de heridas entre ellas una muy profunda en el estomago de Astrid en ese momento un portal se abrió, Jorel lo había cruzado, Alex se apresuro y coloco su mano por detrás tomando la empuñadura de la lanza la quito rápidamente e invoco su katana y la lanzo contra Jorel, rápidamente fue hacia Astrid y la tomo en sus brazos abriendo sus enorme alas las cuales fueron hacia el único portal que aun quedaba en el plano celestial, ambos lograron cruzarlo antes de que se cerrara, Jorel reacciono al ataque de Alex y esquivo la katana pero cuando los volvió a mirar Alex y Astrid ya no estaban mientras que Camio permaneció sentado sorprendido como si algo lo hubiera paralizado en el plano terrena Alex miro a Astrid por alguna razón un escalofríos recorrió su cuerpo como si llevara a la mismísima muerte en sus brazos, ambos comenzaron a escuchar gritos y rugidos en el plano terrenal, los cielos eran rojos sangre y el aroma de la muerte se había adueñado de todo.

Plano celestial:

-¿Viste su rostro?- Preguntó Camio furioso, -¡Ella me estaba desafiando, ella estaba segura de sus palabras!

-Sea lo que sea que le hayas hecho estas son las consecuencias.

-Camio- Susurro Jorel

-¿Consecuencias?- Camio miro al humano

-Es el monstruo que creaste.