NUEVOS GOBERNANTES

Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, y agresión sexual, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.  

-Ese sonido- Dijo Alex al escuchar los gritos de agonía de los humanos

-¿Lo hueles?- Pregunto Astrid, -El aroma de la sangre- Alex camino junto a Astrid siguiendo los gritos y el olor del hierro se hacia más fuerte al cabo de poco tiempo ambos lograron encontrar un rastro de sangre, Astrid sentía que el escenario le era familiar, muy familiar al caminar escucho un crujido crudo miro a su derecha y vio a un demonio comer la carne de una humano, el cielo estaba oscuro y el día era noche, las nueves eran de color rojo, casas, edificios, autos, arboles todo estaba envuelto en llamas y los portales que conectaban a los demás planos habían desaparecido, el contacto se había perdido, había personas muertas y descuartizadas en las calles, ángeles rogándole a su padre piedad, ayuda pero no recibían respuesta de él solo dolor y sufrimiento mientras varios de ellos erran arrastrados por demonios y a otros le cortaban las alas, la calles estaban repletas de flores resultado de las lagrimas de los ángeles pero bañadas en sangre mientras intentaban sobrevivir, ese día bañado en oscuridad el mundo recibió el recordatorio más doloroso, el nacimiento de un nuevo dios para cada plano y la muerte para dar lugar a la vida, Astrid miro su muñeca la marca que le había dejado Amon en su sueño y lo supo, Amon poseía el plano terrenal y se estaba deshaciendo de lo que consideraba una plaga los humanos.

-¡Astrid!- Alex tomó con fuerza la muñeca de Astrid y la ocultó junto a él, varios retorcidos sobrevolaban los cielos en busca de su alimento, -Vamos a mi casa.

-Bien- Astrid y Alex fueron juntos a la mansión de Alex al llegar Astrid noto que no era la mansión de los Medsen

-¿Desde cuando vives solo?- Pregunto Astrid

-No lo recuerdo- La mansión de Alex estaba bien fortificada y poseía muchos círculos de protección como alarmas para evitar el ingreso de cualquier criatura

-¿Puedo bañarme?

-Si, y-yo no tengo ropa de mujer pero si quieres puedes usar la mía- Alex la llevó a su habitación, -Usa lo que quieras, el baño está ahí- Alex apuntó una enorme puerta que estaba a un lado de su habitación, -Iré abajo.

-Bien- Astrid entro a bañarse mientras Alex contactaba a su familia

-¿Como están?- Preguntó Alex, Harry había contestado el teléfono

-Bien, no creí que pasaría tan rápido- Dijo Harry  

-Tampoco yo, ¿Estas con mamá y mis hermanos?

-Si, ellos están aquí.

-¿Como están Nerón y Dylan?

-Ya sabes, en el momento en que sintieron algo extraño Dylan volvió a casa y colocó más círculos de protección y Nerón está bastante irritado, por alguna razón su esposa decidió quedarse con nosotros y no con su familia, así que tu hermano mayor está un poco insoportable ahora.

-Es una mujer molesta- Dijo Alex

-Si, solo no se lo digas de frente, sabes como es, Alex.

-¿Que?

-¿Estas con ella?

-Si, está en mi hogar ahora.

-Por favor ten cuidado hijo.

-Cuídalos- Dijo Alex, luego cortó el teléfono.

-¡Alex!- Pero era muy tarde, Alex ya había cortado, desde su mansión Alex admiraba el cielo desde su ventana veía cómo las nubes rojas se tornaban negras y los relámpagos se hacían escuchar anunciando una tormenta, Alex podía escuchar el sonido de la ducha, así que comenzó a subir mientras pensaba

-¿Como es posible que la ame tanto?, tengo la oportunidad está en mi casa, en mi ducha, en mi habitación lejos de todo y aun así pensar en tenerla en mi cama me eriza la piel y me da miedo- Se dijo Alex hasta que dejo de escuchar la ducha, -Es increíble que después de tanto tiempo aun sigo siendo virgen- Alex subió hasta su habitación y golpeó la puerta donde estaba Astrid

-Pasa- Dijo Astrid, destrozando en un instante el valor de aquel descendiente de Caín, al verla con su camisa blanca puesta sin nada debajo de ella las mejillas de Alex se sonrojaron mientras Astrid secaba su cabello, -¿Sucede algo?- Pregunto Astrid

-Dime un cosa- Dijo Alex mientras caminaba hacia Astrid, -¿Que tiene Paimon que yo no tenga?- Estaba a centímetros de la cara de Astrid, ella podía sentir la cálida respiración de Alex en sus labios

-Esa pregunta es rara viniendo de ti- Contesto Astrid

-Ambos sabemos que no, tu mejor que nadie sabes que te amo más que a mi propia vida, puede que lo elegiste a él, pero creo que al menos merezco sabes que tiene que yo no tenga.

Astrid suspiró y fue directo a la cama donde se sentó en ella, -Al principio Paimon era un demonio muy desconfiado y lleno de odio, pero su odio estaba justificado lo trataron de la peor forma y sufrió en silencio a pesar de todos los obstáculos llegó a ser el más grande de los tiempo en el infierno a pesar de su origen provocó el miedo de los demonios más poderosos, siempre hostil, siempre vulgar, pero siempre con un lado oculto, alguien que ha sufrido tanto tiene un lado bueno solo que esta bien protegido y cuesta llegar a él, Paimon se abrió a mi y yo abrace ese dolor, me demostró que puede ser el demonio más dulce y romántico de todos, un demonio que se robo mi corazón desde el principio, Alex no es que tenga algo que tu no tiene es solo que me enamore de él.

Alex permaneció en silencio un momento mientras miraba el suelo, -Recuerdo que Paimon me aceptó, eso significa que pudo estar contigo, si es lo que tu quieres.

Astrid lo miró sorprendida y sonrió, -¿Eso crees?

Al estar ambos en la cama Alex se acercó a Astrid y acaricio su rostro, -Aun soy virgen- Susurro Alex, Astrid lo miro sonrojada

Plano infernal:

-Debemos traer a mamá- Dijo Gaes

-Eso será un problema- contesto Paimon

-¿Problema?- Gaes lo miro

-Los portales están sellados, no podemos ir al plano celestial o al terrenal- Paimon no podía pensar en ninguna solución, -Yo cerré los portales, pero al parecer el cielo tiene un nuevo Dios y es Camio.  

-¿Camio están en el plano celestial?- Preguntó angustiado Gula

-Si- Contestó Paimon

-Adhara está en el plano celestial, ella...

-¡Lo prometiste!, ¡Prometiste que vería a mi madre Gula!- Atem estaba furioso y se alejó de su padre, Gula lo dejo no sabia que hacer estaba desesperado

-¿¡Porque demonios los cerraste!?- Pregunto Gaes

-Creí que Jorel iría por ella, solo creí que la estaba protegiendo, pero no sabía qué Camio volvió.

-¿Y porque no puedes abrir los portales?

-Ambos planos deben permitirlo y Camio no lo permite.

-¿El plano terrenal?, ¿Puedes abrir uno ahí?

-No, quien quiera que esté gobernando el plano terrenal no lo permite- Gaes comenzó a caminar lejos de Paimon, -¿A donde vas?- Pregunto Paimon

-Lejos de ti, eres de lo peor- Gaes intento encontrar una forma de abrir un portal al plano terrenal o celestial

-Síguelo y no lo pierdas de vista- Le dijo Piamon a Gaes

-Cada vez están más cerca- Dijo Gula

-Debemos estar preparados, somos el único plano que aun tiene a su gobernante original, encontraremos la forma solo prepárate el final está cerca- Dijo Paimon dirigiéndose a su casa donde había ocultado el corazón de Alex, entre las armas más poderosas se encontraba el corazón de Alex dentro de un jarrón dorado, -Dime que estas con ella- Susurro Paimon, al sacar el corazón de Alex logro ver lo rápido que latía, -¿Estas luchando o...- Paimon frunció el ceño, -Asqueroso pedazo de carne- Dijo Paimon  furioso los pocos ejércitos que quedaban comenzaron a prepararse Gaes y Atem estaban juntos buscando una forma de llegar a sus madres mientras Gula miraba su collar el cual tenía una marca hecha por Ira

El final está cerca, muchas vidas se perderán y un gran cambio sucederá, la última guerra.