PROBLEMA

Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.

Los guerreros heridos por Paimon comenzaron a cumularse en el campo de entrenamiento

-¿Porque no enfocas esa ira en algo más?, no lo se, tal vez el ejército que se aproxima al reino del infierno- Dijo Gula a un lado de Paimon

-Últimamente Lucifuge se ha convertido en una jodida molestia- Paimon tomó su látigo y las enormes puertas de los muros infernales permitiendo el paso al general Paimon quien observaba como los guerreros salvajes y expulsados se aproximaban al reino infernal, Lucifuge se posicionó al frente de su ejército y sonrió al ver a Paimon solo protegiendo la entrada del reino

-He escuchado rumores general- Dijo Lucifuge, -Rumores que solo demuestran lo débil que eres.

Pero Paimon solo observaba como el ejército del demonio se organizaba, -Veo aberturas por todas partes- Dijo Paimon

-¿Que dijiste?- Lucifuge lo miro curioso, al principio no entendió que fue lo que quiso decir, pero luego lo comprendió cuando su ejército estaba condenado a la perdición, Paimon dio un fuerte latigazo al las arenas infernales creando un muro de fuego que separaba al reino del ejército rebelde, -Cuando acabe con tu patético ejército iré por tu cabeza imbécil- Paimon se posiciono para matarlos

-Mátenlo- Dijo Lucifuge, su ejército corrió hacia Paimon, él invocó sus Daos y por cada paso que daba mataba a uno a cuatro luego a diez de ellos dejando solo una pila de cadáveres que en poco tiempo se pudrirán mientras teñía la arena de rojo sangre, sus guerreros y varios generales lo observaban desde las murallas creyendo que Paimon obedecía las órdenes de Gula sin saber que ese solo era un simple descargo de la frustración de no ver a Astrid la ira y el miedo tres sentimientos que se habían vuelto recurrentes en él, Paimon vio a Lucifuge correr entre los demonios para huir de él, pero al llegar Lucifuge uso de escudo a un demonio rebelde y en un rápido movimiento Paimon atravesó la cabeza del demonio destrozando el cerebro, Lucifuge corrió alejándose de él pero ese fue un grave error

-Ese es un grave error- Dijo Gula

-¿Que?- Mixu miro a Gula

-No hay nada que divierta más a un cazador que perseguir a su presa asustada- Gula sonrió, -Aun no perdió el toque.

Paimon comenzó a reír mientras Lucifuge corría desesperado a un lugar seguro lejos de él, -Solo lo vuelves más divertido- Dijo Paimon, silbó con fuerza llamando a Atena quien en un instante apareció a un lado de Paimon mientras entre los cadáveres y la sangre en el ambiente logró encontrará a Lucifuge escondido entre los cadáveres de los caídos, -Es increíble lo bajo que has caído- Paimon piso con fuerza la cabeza del demonio destrozando parte de su cráneo, -Vamos diviérteme perro- Paimon lo pateo pero Lucifuge comenzó a rogarle piedad mientras tomaba una navaja envenenada de su cinturón

-Por favor Paimon, ten piedad- Dijo Lucifuge, en un rápido movimiento intentó dañar a Paimon pero el tomo la mano de Lucifuge y se la rompió

-¿Que tiene la navaja?

-N-nada.

Paimon la tomo y miro al demonio, -Entonces supongo que no te molesta que te la clave en la pierna- ,Paimon se la clavo en la pierna derecha mientras aumentaba su fuerza destrozándole la pierna al demonio, -Vamos, me estoy aburriendo, ¡vuélvelo más divertido asqueroso bastardo imbécil!

-No lo matara, al menos no ahora, pero cuando se aburra del todo lo destrozara- Gula sintió una presencia en el castillo del Diablo, miró hacia atrás y una figura posaba a una lado de los demonios que habían muerto, -Me pareces familia- Susurro Gula

Plano Terrenal:

-Necesito hablarte Alex- Dijo Casandra, -¿Podemos ir a un lugar tranquilo?

-Claro- Alex solo miraba a Casandra, ella parecía estar deprimida y nerviosa, ambos habían llegado a un balcón y Casandra cerró las puertas, -Bien-, ¿De que quieres hablarme?

-Alex tú ¿Sabías que debías morir por Astrid?

Alex la miró, -Al principio no, pero la noche que decidí irme con los demás lo supe.

-¿Porque te fuiste con ellos?

-Necesitaba que Nerón me odiara, era él quien debía matarme, digamos que de alguna forma debía repetirse la historia para liberar a Caín.

-¿Pero estabas dispuesto a morir?

-Casandra ¿A qué quieres llegar?

-¿Alguien más sabía que ibas a morir?

-Solo Gula o eso creo no lo sé.

-Ira lo sabía- Alex miró a Casandra, -Y creo que Paimon también, mucho antes de que esto sucediera.

-¿Que quieres decir?

-Ellos te usaron Alex, te usaron para salvar a Astrid y yo lo permití, supe esa noche antes de que muriera que te estaban usando, deje que pasará, y-yo lo lamento tanto debí decir algo pero dijeron que el destino de la tierra está en peligro y-y...- Casandra sintió un pequeño peso en su hombro, Alex colocó su mano en el hombro de Casandra

-Cálmate, estoy aquí, aún estoy vivo, solo mantengamos esto en secreto ¿Si?

-¿Porque no quieres que nadie lo sepa?

-Por Astrid claro, esto la destroza.

-Tienes razón, de verdad lo lamento Alex.

-No te preocupes, ve a tu cuarto y descansa.

-Gracias- Casandra se alejó de Alex y se dirigió a su cuerpo, mientras Alex camino por el pasillo y vio a Irá salir de su cuarto

-Justo la basura que quería ver- Dijo Alex, Ira al escucharlo lo miro

-¿Que se te ofrece?- Preguntó Ira

-Se que te importa un carajo la vida de los demás, que solo te importa Astrid y lo entiendo siento lo mismo, pero- Alex invoco su katana y apuñaló el hombro de Ira encayando su arma contra la pared, -De verdad pude haber evitado toda esta mierda si me lo hubieras dicho, ahora entiendo porque no parecias estar preocupado antes, ¿Es porque puedo intercambiar mi alma por su vida?, ¿Porque necesitabas a Caín en la guerra?, ¿Usaste a mi hermano en algún momento?- Alex aplicó más fuerza undiendo su katana cada vez más, -Vamos idiota, habla.

-Si, es un si para todo Alex, conociste los riesgos después y aún así lo hiciste no recuerdo amenazarte o apuntarte con un arma para que lo hicieras- Ira tomó la hoja con su mano y comenzó a sacarla lentamente mientras su palma era cortada por ella

-Al menos pudiste advertirme- Alex quitó su arma, -¿Paimon lo sabía?

Irá contestó rápidamente, -No, solo yo y Gula.

Alex observó a Irá por un momento y se acercó a él mientras sus ojos sangraban al usar su don, -No me gusta que me mientan Ira, soy un guardián y juré dar mi vida por ella, solo dime las cosas la próxima vez.

-¿Hablas enserio?

-Si, entiendo a Paimon, si soy honesto también sacrificaría a otros por Astrid y no dire nada, solo no vuelvas a ocultar nada o te arrancaré la lengua- Alex se alejó de Irá se detuvo un momento y lo miro, -Casandra no dirá nada- Luego fue a su habitación

-Tienes razón, ella posee más de un guardián dispuesto a dar su vida por ella- Irá miro como su herida sanaba de a poco, -Debería descansar.

Alex y Jakel:

Alex entro a su habitación y vio a Jakel provocar pequeños cortes en varios dedos con una navaja pero decidió ignorarlo, de sentó y solo admiro el atardecer

-¿Que te pasa?- Preguntó Jakel

Alex solo miraba por la ventana el atardecer, -¿Porque preguntas?

-Te vez raro- Luego Jakel miró a un lado, -Más raro que de costumbre.

-Tu también eres raro a propósito ¿Porque te cortas?

-Porque descubrí que ninguna de mis heridas ha sanado, tampoco puedo invocar mi arma o volar.

Alex usó su don y miró a Jakel, -Aun tienes veneno del guardián en tu sistema, puede que tu cuerpo tarde un poco en eliminarlo, básicamente eres como un ser humano así que deja de dañarte tarado.

-Así que esto se siente ser humano, es un asco- Dijo Jakel con una sonrisa

-Si, bueno los humanos son frágiles y pueden dañarse con casi cualquier cosa así que cuida tu cuerpo hasta que te recuperes.

-Mierda- Jakel miró su cuerpo un momento, -¿Como hacen para seguir vivos?- Jakel comenzó a reír

-No hacen estupideces como tú.

-¿No quieres hablar de lo que te molesta?

Alex dudo solo un segundo pero era mejor dejarlo salir, -Puede que pierda el control con ella.

-¿Hablas de Astrid?

-Me estoy volviendo loco, ella estaba débil y casi la bese.

-Si Paimon te escucha te mataría.

-Me importa una mierda.

-Entonces dile todo lo que sientes y besarla, tal vez Paimon te mate o ella te rechace pero al menos te quitarás un peso de encima, no puedes cargar esto por siempre Alex, solo empeorará.

-Lo se.

-Entonces hazlo.

-¡Ya lo sé!, sólo necesito tiempo, es complicado.

-¿Que es complicado?

-Todo, ella ama a Paimon, él ama a Astrid, es muy difícil entrar en una relación que solo tiene a A y B, C no entra.

-¿Y tu eres C?- Pregunto Jakel riendo, Alex lo miro furioso, -Lo siento, no entiendo porque los humanos son tan complicados, solo tienen que hacer un simple movimiento, unas simples palabras tu lo complicas porque eres idiota, ahora con tu permiso iré a dormir, hace mucho no me siento tan cansado como ahora la vida de los humanos apesta- Jakel abandono la habitacion mientras Alex intentaba reunir el valor suficiente para enfrentarse a Astrid.

Ira:

Ira posó en un enorme sillón de la sala de estar de la mansión mientras admiraba la caída del sol en la ventana en ese momento sintió la presencia de otro ser muy cerca de él, miró hacia atrás y vio a Adhara caminar hacia él.

-Ira- Dijo Adhara

-¿Ahora que quieres?- Pregunto Ira mientras colocaba su mano en su frente

-Quiero saber porque me lo quitaron, porque tienen tanto interés en él y la ubicación de mi hijo.

-Tú hijo es un híbrido, solo tienen dos posibles razones por la cual te lo quitaron, la primera es que posea toda la fortaleza de un ángel y un demonio en él o todo en contra y posea solo las debilidades, aunque es obvio que posee todo lo bueno y por ello lo querían cuando descubrieron su existencia y la razón de porque lo quieren tanto es porque él le entregará una nueva vida a Amon quien es conocido por los humanos como el anticristo o algo así y su ubicación aun no puedo decírtelo, ¿Tienes alguna pregunta más, porque de verdad estoy cansado y quiero terminar con esta idiotez- Adhara permaneció en silencio su cara reflejaba miedo e inseguridad, -Esperaba una reacción más patética, pero si esas son las consecuencias de romper las reglas, ahora solo debes esperar a que encuentre a tu hijo me asegure de que no se ha enamorado aún.

-Han pasado milenios- Dijo Adhara, -Es posible que se haya enamorado.

-No lo creo, encontrar al verdadero amor es un problema para los ángeles y demonios, no todos lo encuentran a primera vista como tu y Gula, otros tardan milenios- Dijo Ira pensando en Paimon, -Según la profecía lo encontrara en poco tiempo, debemos evitar que suceda.

-¿Y cómo lo evitarás?

-Haré lo que sea necesario.

-No dejaré que lo mates.

-No seré yo quien lo haga, no te preocupes- Ira sonrió, -Are lo posible para que no vuelvas a condenar a mi hermano, tu hijo no es mi problema, ahora si me disculpas debo descansar- Ira se levantó y se alejó de Adhara, ella solo lo miro

Fuera de la mansión estaba el mensajero infernal esperando a Ira

-Mi señor- Dijo él mensajero

-Dime todo- Dijo Ira

-Encontramos a la chica.

-Quien es.

-Su nombre es Mia Lotus- Ira miró al mensajero

-¿Estas seguro?

-Si, los cazadores infernales la encontraron siguiendo los rastros de la profecía, cada características de la chica, todo es ella.

-Mierda- Ira solo pensando en cómo traerla de nuevo a ellos.

Plano infernal:

Lucifuge se arrastraba entre los cadáveres de su ejército mientras Paimon destrozaba a los demonios rebeldes abriéndose paso hacia el demonio, -En tan poco tiempo me aburriste- Lucifuge miro a Paimon y lo vio cubierto de sangre, la sangre de sus guerreros caídos mientras arrastraba el cuerpo del segundo al mando, -¿Tienes tu corazón o debo buscarlo en tu cuerpo?

-Por favor, ayúdame padre- Dijo Lucifuge

Paimon se inclinó y susurró al oído de Lucifuge, -Dios no está aquí- Con fuerza Paimon atravesó el cuerpo del demonio con su mano arrancándole la columna y el cráneo

-Vaya- Dijo Neo al ver de lo que era capaz Paimon, -Destrozó un ejército él solo, Neo miró a Mixu quien miraba a su general con tranquilidad, -Pareces acostumbrado a esto.

-Después de un tiempo uno se acostumbra a convivir con algo así- Dijo Mixu

-¿Algo así?- Preguntó Neo, -¿Que quieres decir con algo así?

-Con un monstruo- Contesto Mixu mientras miraba como Paimon sonreía mientras descuartizaba lentamente a Lucifuge, -No quiero imaginarme qué le sucedería a quien se atreviera a quitarle lo que más ama.

Plano terrena:

-Jakel tiene razón, no puedo creer que ese idiota tenga razón- Alex enterró su cara en sus manos y susurro, -Astrid t-t...- Suspiro, -Astrid t-te amo- Su cara se volvió completamente roja y permaneció en esa posición, -Puedo hacerlo- Dijo Alex, -Ya no me importa nada.