CAPITULO 27
Cuatro meses después.-
Estoy en Chicago para una firma de autógrafos, después de la conversación que tuvimos Michael y yo, casi no coincidimos, no nos vemos, ambos hemos estado de gira, mi cumpleaños fue hace dos meses y solo recibí un ramo de flores con un feliz cumpleaños en la tarjeta y para agravar la situación las presa amarillista comienza a especular sobre nuestro matrimonio. Solo nos hemos cruzado cinco veces en estos cuatros meses. Cero llamadas y solo mensajes de llegue y viajare a…
Tomé el control de mi carrera como escritora, sin depender de Michael, en ocasiones me avisaba, de alguna entrevista o firma de autógrafos en algún sitio y yo me encargaba de la logística junto a mi asistente y listo esa era toda nuestra comunicación.
No sé si era porque cada vez más se acerca el momento y no quiere que lo vea enfermo ya que es muy orgulloso o simplemente no le agrada haber perdido el control sobre mí. Lo que no logro comprender se enamoró de la Isabel que vivía bajos sus propias reglas, independiente, sin complicaciones, ¿Por qué ahora no acepta como soy?
- Isabel ya está todo listo para la firma
- -Asiento- ¡Gracias!
Luego de la firma de autógrafos fui al hotel y me pare frente al enorme ventanal observando la ciudad, han pasado cuatro meses ya Jessica debe estar por dar a luz según mis cuentas, pronto se acerca el momento del nacimiento de su bebe tengo ya treinta y dos años me pregunto si en algún momento seré madre escucho el tono de mi celular veo la imagen <
- ¡Hola Jeff! –Me interrumpe-
- Señora el señor Michael tuvo un accidente
- ¿Qué? ¿Pero cómo Jeff? ¿Qué estás diciendo? ¿Qué accidente?
- Por favor venga de inmediato
- Si ya tomo el primer vuelo a Montreal
Llamo a mi asistente para que me consiga un vuelo a Montreal urgente, recojo mis cosas y preparo mi maleta, me visto lo más rápido que pueda y llamo a recepción para que me pidan un taxi de inmediato.
- Isabel el vuelo más próximo sale en dos horas ya te reserve el boleto
- Gracias Chloe
Salgo corriendo del hotel y tomo el taxi, dios mío que Michael este bien por favor, por favor, llego al aeropuerto y limpio las lágrimas que ya habían salido de la angustia, antes de abordar le hice una llamada a Jeff avisándole y me indico en que hospital se encontraban.
Aborde el avión las dos horas de vuelo se hicieron eternas, Michael tiene que estar bien, aún le queda tiempo aunque no sea mucho pero le queda tiempo.
Sentí alivio cuando el capitán del avión aviso la llegada a la ciudad de Montreal, deseaba bajarme de ese avión rápidamente, la preocupación me estaba matando, sentía mi corazón latir como un caballo desbocado, en el baño del avión casi me da un ataque de pánico de solo pensar que Michael… no, no, no él va a estar bien, él tiene que estar bien, sí mente positiva Isabel.
Me bajé del avión tan rápido como pude y al salir de aeropuerto me monte en el primer taxi que vi
- Señor al hospital central por favor
Llegue al hospital y corrí hasta la recepción
- Señorita disculpe trajeron a mi esposo Michael Cooper –gire mi cabeza y divisé a Jeff- ¡Gracias!
- ¡Jeff! –grite- ¿Qué fue lo que pasó?
- -Niega con la cabeza- No lo sé señora, me dijo que iba a dar una vuelta que quería conducir y estar un rato solo y una hora después me avisaron que lo habían chocado
- -Pongo mi mano sobre mi frente- ¡Dios mío! ¿Y qué te han dicho? ¿Cómo está?
- Nada señora, llevo horas aquí y nadie sale a decirme nada
Unos minutos después vemos salir a una enfermera yo la intercepto y le pregunto
- Señorita disculpe, no nos han dado noticias sobre mi esposo Michael Cooper ingreso por un accidente de auto
- El medico saldrá en unos minutos a darle el cuadro clínico del paciente señora
Jeff y yo no despegamos los ojos de las puertas grises esperando a que salga el médico, pasaron diez minutos y vimos salir a uno, que viene quitándose el tapabocas, me levanto de inmediato y me acerco a él
- ¡Doctor! ¿Cómo está mi esposo Michael Cooper?
- Su esposo está en estado crítico señora, el accidente fue muy fuerte, por ahora no podría decirle si mejorara o no, acabamos de hacerle una cirugía y logro superarla con bien pero recibió muchos golpes y tiene fractura en el fémur de la pierna izquierda, aún puede tener complicaciones, estará en observación
- Cuando dice complicaciones lo dice por su enfermedad ¿Cierto?
- -Frunce el ceño confundido- ¿Cuál enfermedad señora?
- Michael hace casi un año le encontraron un tumor en el cerebro y le dieron año y medio de vida
- ¡Uhm!... señora eso es imposible, hicimos las pruebas pertinentes y no conseguimos cáncer en su esposo
- ¿Qué? –Jeff y yo nos miramos fijamente confundidos- ¿Podría hacer los exámenes nuevamente?
- Si usted lo desea sí, pero en mi opinión su esposo era un hombre completamente sano, mandare a repetir los exámenes, debo preguntarle ¿Estaba tomando tratamiento para ese tumor?
- -Negué confundida- ¡No! Él nunca quiso recibir ningún tratamiento, él es muy… orgulloso
- Bueno repetiré los exámenes y es buena noticia que no haya recibido ningún tratamiento a lo que a mi parecer es un mal diagnostico
- Está bien doctor
El medico se aleja y me tumbo en el asiento que está detrás de mí y alzo la mirada y observo a Jeff
- Jeff explícame ¿Por qué el medico acaba de decir que Michael es un hombre completamente sano?
- Señora le juro que yo tampoco entiendo, el doctor Sanders siempre ha sido el medico de mi jefe y es uno de los mejores, no me explico cómo pudo equivocarse de semejante manera.
- A menos ¿Qué? –Lo miro fijamente-
- No señora –Niega con la cabeza- el señor no pudo inventarse algo así, seguramente el doctor Sanders se equivocó y vio otros exámenes que no eran del señor…
- Ok, yo tampoco creo que Michael haya sido capaz de inventar algo así, me niego a creerlo, pero ya paso un año prácticamente desde que dio el diagnostico, si el examen fue errado debió darse cuenta ¿no?
- Tal vez señora no lo sé, esto es muy confuso
- Estoy de acuerdo contigo, vamos a esperar los nuevos resultados de los exámenes que le van a practicar ¡sí!
Me alejo de Jeff repitiendo en mi cabeza una y otra vez las palabras del médico, Michael no pudo haber sido capaz de algo tan bajo, siempre admire su honorabilidad, lo sincero y honesto que siempre ha sido, pero mi mente se va hacia atrás cuando estábamos en el consultorio Sanders estaba muy nervioso, nunca me vio a los ojos y ese empeño de Michael de no recibir tratamiento alguno, él alego haber vivido esa enfermedad con sus padres y yo lo tome como parte de su orgullo, pero en todo este tiempo Michael ha llevado su vida como si nada, solo dolores de cabeza que no pasa de ahí, no soy experta pero los pacientes que tienen esa enfermedad suelen ir degradándose poco a poco pero con Michael fue diferente.
Pongo mi mano en el pecho y comienzo a frotar mi piel, no, no puedo sacar conclusiones debo esperar a que el medico traiga los resultados.
(…)
Tres horas después.-
Jeff se acerca y me ofrece un café extiendo mi mano para tomarlo y le doy una media sonrisa.
- Jeff ¿Cómo conociste a Michael? ¿Cómo terminaste trabajando para él?
- Por mi padre señora, trabajo con el padre del señor por años, el señor Cooper padre fue un gran hombre pago mis estudios
- -Me sorprendo- ¿estudios? ¿Pues qué estudiaste?
- Estuve en la academia de policía, pero decidí trabajar para la empresa privada –Me sonríe-
- Entiendo ¿Michael sería capaz de?
- Ya le dije que no señora, si algo tienen los hombres de la familia Cooper es que son muy honorables, hacer algo así
- Lo sé pero Jeff pero… -En ese momento nos interrumpe el médico-
- Señora Cooper ya tenemos los resultados de los exámenes de su esposo
- ¿Y?
- Yo tenía razón señora, lo que le hicieron a su esposo fue un mal diagnóstico, su esposo no tiene cáncer, ni nunca hubo ningún tumor, ahora pues sigue en estado crítico puede que mejore o puede que no, veremos cómo pasa la noche, si quiere pasar a verlo
- ¡No! Aun no doctor, deme unos minutos
- Jeff voy a regresar a Nueva York
- Pero señora
- Voy a regresar a Nueva York porque yo necesito que el doctor Sanders me dé una explicación de esto
- Yo puedo encargarme señora
- ¡NO! –Le grito- Te quedas aquí y punto es una orden Jeff, yo misma voy a averiguar qué es lo que está pasando.
Deje a Jeff parado como estatua y salí del hospital hacia al aeropuerto, espero que solo haya sido un equivocación de Sanders y no un plan de Michael solo para retenerme a su lado, cada vez mi sospecha se hace realidad. No puede ser que hayan sido capaces y yo de estúpida debí haber investigado mejor, pero no lo hice porque confiaba en él.
Sanders me va a oír.
Nueva York.-
No he dormido nada pero la incertidumbre por saber, no me dejara pegar un solo ojo, voy de camino al consultorio de Sanders, ¡Maldito tráfico de Nueva York!, veo que estoy cerca y le pago al taxista para seguir caminando, corro hasta que llego al consultorio, ignoro a su secretaria y paso sin importarme nada, ella viene detrás de mi intentando evitar que entre, abro la puerta de golpe y esta Sanders con un paciente.
- ¿Isabel? ¿Pero qué te pasa?
- Necesito hablar contigo urgentemente y ¡YA!
- Estoy con un paciente –señala a la mujer mayor frente a su escritorio-
- No me importa ya sé la verdad y si no quieres que la divulgue, ¿me atiendes?
Sanders le pide disculpa a su paciente, le programa otra cita y la despide.
- Michael tuvo un accidente en Montreal
- ¡Así escuché en las noticias! ¿Cómo está?
- En estado crítico, pero no vine para eso, vine porque en los estudios que le hicieron no aparece ninguna enfermedad es más, nunca hubo tumor, ¿fue un error tuyo? Y quiero que me digas la verdad, solo eso o te juro que te hundo porque no sabes quién puedo llegar a ser
- Isabel por favor, yo te cuento todo pero por favor no divulgues nada acabaría con mi carrera. Todo fue idea de Michael, él me obligó a falsificar esos resultados y a mentirte, quiso retenerte a su lado, él se dio cuenta de que estabas recuperando la memoria y sintió miedo de perderte, así que lo planeo todo
No podía salir de mi asombro, una parte de mí se negaba a aceptarlo.
- Ósea que ustedes se han estado burlando de mí en todo este tiempo
- Perdóname Isabel, él compro mi silencio, mi padre tenía muchas deudas y yo necesitaba el dinero, así que Michael me propuso un trato
- Ambos son unos miserables, son una basura –Salgo del consultorio y azoto la puerta-
Camino por los pasillos de ese hospital, mis lágrimas van brotando con cada paso que voy, ¿Cómo Michael pudo ser tan egoísta?, yo lo admiraba, lo respetaba, lo idolatraba ¿Cómo pudo jugar con mis sentimientos de esa manera?, solo para que me quedara a su lado, escucho mi celular sonar y veo que es Jeff
- Dime Jeff
- Señora lo lamento mucho pero el señor Michael acaba de fallecer
Me detengo en seco y bajo lentamente el celular, Michael…
(***)
Mientras una vida se va, otra llega.
Estoy como león enjaulado, siento que le voy a abrir un hueco al piso, hace cuatro horas que Jessica comenzó el trabajo de parto, aquí en el hospital están mis padres y los de Jessica definitivamente se nota la diferencia entre ambas parejas, mis padres sonrientes y no se sueltan para nada y los de ella separados cada uno por su lado y sin mediar palabra, creo que la situación entre ellos ha empeorado, gracias a dios Jessica decidió no vivir con ellos y estamos bien alejados.
De pronto veo salir a la doctora
- Doctora ¿Qué paso? Lleva horas allá adentro
- Tranquilo Adam, tuvimos que hacerle una cesárea de urgencia a Jessica por la posición en que se encontraba la bebe
- ¿Y?
- Ambas están bien madre e hija, Jessica va a ser trasladada a su habitación ¿Quieres conocer a tu hija?
- -Le sonrío- Por supuesto llevo meses esperando conocerla
- Bien sígueme
Me llevan a los cuneros donde están todos los bebes que han nacido, mientras me colocan el traje, comienzo a sentirme mareado por la inmensa emoción que invade todo mi cuerpo.
- Adam te presento a tu hija Alanna
- -La doctora no puede ver la enorme sonrisa que se esconde debajo del tapabocas-, me siento nervioso de cargarla
- Solo sostén su cabecita y listo te dejo con ella
¡Hola hijita!, me tiene tan feliz tu llegada, eres mi mayor bendición, eres tan hermosa, mientras la observo comienzo llorar sin control de la alegría, que tengo al ver mi bebita en mis brazos, es tan real y comienzo tocar sus deditos que son tan pequeños, mi Alanna, no puedo dejar de mirarla.
Esto es lo que sienten los padres por sus hijos, ahora entiendo a los míos, entiendo sus regaños, su preocupación por cada uno de nosotros, haré todo lo que este en mis manos para que estés feliz mi muñequita, siempre estaré a tu lado y recibirás todo mi apoyo.
Nunca voy a alejarme de ti mi princesa.
- Señor debo llevar a la bebe con su mama para que se alimente –Me dice una enfermera-
- Si no fuera porque tiene que comer no permitiría que se la llevara
- -Me sonríe- lo entiendo pero puede venir conmigo, pero debe quitarse el traje, la sostengo mientras lo hace y viene conmigo a la habitación
Entro a la habitación donde se encuentra Jessica, sosteniendo a nuestra hija
- ¡Hola! –Dice con tono cansado-
- Mira a quien tenemos aquí –Le extiendo a la bebe-
- ¡Hola hermosa! ¿Viste te dije que tu papa es muy guapo?
- ¡Basta! Se pondrá celosa a futuro
- ¡Jajaja! Es preciosa, nunca pensé que podía amar tanto a alguien, te lo agradezco Adam –Me mira y me sonríe- Te agradezco por darme esta pequeña, la amo con toda mi alma
- Más bien yo debo darte las gracias, por permitirme estar cerca, también la amo con cada parte de mi ser, me hubieses visto en los cuneros llore como un niño de solo verla
- Yo hice lo mismo apenas me la mostraron
- ¿Cómo te sientes?
- Aunque fue Cesárea, me siento agotada pero estoy muy contenta
- A tu madre no lo agrado el nombre
- -Se encoge de hombros- No me importa, es nuestra hija, ella no decidirá nada sobre Alanna
En ese momento tocan la puerta y al abrirla son nuestros padres que nos sonríen y todos sus ojos se posan sobre al cuerpecito rosa que tiene Jessica en sus brazos
- ¡Uy felicitaciones mi nieta es hermosa! –Dice mi madre
- ¡Gracias!
- Es toda una muñeca hija, felicidades, prepárense para dejar de dormir
- Todos reímos menos la mama de Jessica
- Por cierto Jessica Adam me comento quisiste seguir nuestra tradición
- ¡Así es! me pareció interesante, pensé ¿Por qué no hacerlo con esta generación?
- Sí, no entendí porque no seguiste con la nuestra Jessica, perteneces a los Turner
- Si nuestra familia hubiese sido feliz, lo hubiese hecho madre, pero después de descubrir todo lo que se esconde, tome la decisión de no ensuciar a mi hija y darle una tradición que está llena de amor
- Ok, estamos de celebración por el nuevo miembro de la familia –Dice mi padre para suavizar la tensión-
- Creo que debemos dejar que Jessica descanse –Digo mirando fijamente a la madre de Jessica-
- -Los veo a todos salir y despedirse- Regreso en un momento
- Mama, papá ¡Gracias por venir!
- No nos perderíamos el nacimiento de nuestra primera nieta, aunque el momento fue un poco incómodo ¿a qué se refería Jessica hijo?
- Es algo privado mamá, no puedo comentarte
- Bueno, me alegra verte tan feliz hijo mío y me alegra mucho verte llevarte bien con Jessica
- Si, queremos lo mejor para Alanna
- Bueno nos vamos porque mañana debemos ir a recoger a tu hermana y tu cuñado.
Veo como mi madre y padre se alejan, después de mi conversación con mi hermana, ella y su esposo decidieron realizar un viaje, para alejarse de todo y calmar la mente y depresión de Danna por no tener hijos, no he sabido mucho de ella, asumo que le deprime más la idea de que yo tenga una hija y no por mal, sé que estará encantada de tener una sobrina, pero mi situación le hace recordar esa mala noticia, antes de ir a la habitación me dirijo a la máquina de bebidas, de los nervios no he bebido ni comido nada, cuando estoy agarrar la bebida veo de reojo un arreglo de globos y peluches veo que es mi hermano Aaron
- ¡Ey! Te ves de un lindo con esos peluches en la mano
- Son para mi nueva sobrina
- ¡Ven vamos a verla! –Le digo con una gran sonrisa-
Entramos a la habitación y vemos a Jessica profundamente dormida, le hago señas con el dedo a Aaron para que no haga ruido y nos colocamos frente al cunero donde está Alana
- ¡Es hermosa! –Susurra-
- -¡Asiento y susurro! ¡Sí! Es la más hermosa de las bebes
- Tengo algo que contarte, salgamos para no despertar a Jessica
Salimos con cuidado de la habitación y cierro lentamente la puerta.
- ¡Felicidades! En verdad que es una muñeca es Dhorn
- ¡Gracias! ¿Qué querías contarme?
- Bien ahí te va, Michael Cooper falleció hoy
- -Mis ojos se abren como platos- ¿Qué?
- -Asiente- Sí, murió en Canadá
- ¿Su enfermedad? –Digo aun sorprendido-
- No, tuvo un accidente automovilístico, es lo único que se dice en las noticias
- ¡Ok! Estoy sorprendido, aunque sabía que iba a morir, la noticia es…
- Lo sé, ¿Qué harás?
- Nada, Isabel debe estar abrumada con la noticia y pues yo acabo de recibir a mi hija y no me alejare de ella, además debo cumplir el acuerdo con Jessica y ahora que conocí a Alanna no quiero dejarla
- Te lo conté para que no digas que te volví a ocultar algo de tu adorada Isabel
- Si tuviera su número la llamaría o le enviaría algún mensaje, pero… no tengo como contactarla
- ¿Todavía la amas?
- Por supuesto, es la mujer de mi vida, no me veo con nadie más, pero ahora mi hija es mi prioridad y repetiré lo que me dijo Isabel si estamos destinados a estar juntos la casualidad se encargará de reunirnos.
- Muy poético.
- Pero es la realidad…