CAPITULO 20
(***)
Llegué a Nueva York y me dirigí al edificio donde vivía o donde vivo con Michael ya frente a él miro hacia arriba e inhalo profundamente antes de entrar deseaba volver con Adam no podía creer lo que estaba sintiendo por él, creí haberme enamorado de Michael pero no amo a Adam y a Michael lo quiero profundamente y ahora me necesita, procedo a entrar al edificio.
El sonido del ascensor me saca de mis pensamientos se abren las puertas y me adentro dejando mis maletas en la entrada, solo hay un silencio ensordecedor, decido caminar hacia la estancia y no hay nadie, voy hacia el despacho de Michael donde la puerta está cerrada toco antes de entrar, nadie responde y dispongo a entrar vacío. Me dirijo hacia la habitación y escucho ruido la puerta está un poco abierta, la abro y escucho el ruido proveniente del vestier.
Me coloco en el lumbral de la puerta del vestier y veo a Michael colocándose una corbata.
- ¡Hola! -Con mi cara sonrojada le digo alzando mi mano-
- -Mientras él gira y me ve con los ojos muy abiertos sorprendido- ¡Hola! -Con confusión en el rostro- ¿Qué haces aquí?
- ¡Uhm! -Froto mis manos, acercándome y me siento en el sillón- Me quedaré contigo Michael -Lo miro fijamente-
- -Frunce el ceño- ¡NO! -Alzando la voz dice- No permitiré que te quedes conmigo solo por lástima Isabel
- No me quedo contigo por lástima yo te quiero
- Pero no me amas y no voy a seguir siendo el causante de tu infelicidad - Se gira para colocarse su saco- ¿Cómo te fue en Brasil?
- -Lo miro desconcertada- Bien -Digo mirando al suelo- Pude recordar…
- ¿Estuviste con él? -Dice tensando la mandíbula abrochando los botones de su saco-
- - Agacho mi cabeza para evitar su mirada y asiento- Michael…
- Isabel regresa con él, lo amas a él ¿para qué engañarnos?, yo voy a estar bien disfruta todo este tiempo perdido con Adam
- Michael -Respiro profundamente- sí, lo amo pero también te quiero a ti y quiero estar contigo, además Adam está con Jessica y si ella no fue capaz de decirme es por temor a que yo me meta en medio
- -Me mira fijamente- Isabel te repito no quiero tu lástima, ni tu compasión, no voy a tomar ningún tratamiento, viviré el tiempo que me queda tranquilo, trabajando y haré lo que quiera, por mí no te preocupes ¡Vete Isabel! -Se gira para salir-
- -Lo tomo del brazo- Michael no puedes simplemente alejarme de tu vida y yo… no puedo alejarme de ti así por así, hemos vivido muchas cosas juntos, tenemos historia y no es por lástima que me quedo contigo, soy tu mujer ¡Me sacaras de aquí arrastrándome! - Digo cruzando mis brazos-
- Debo ir a una reunión cuando regrese terminamos esta conversación, si te quedas no me obligaras a nada y te quedaras bajo mis condiciones y mis reglas ¡Piénsalo!
Lo miro sorprendida saliendo de la habitación, no es el Michael que conozco este es uno frío aunque ¿Qué esperabas Isabel? Apenas te hablo de Adam cogiste tus maletas y te fuiste dejándolo completamente solo pero ¿Qué quiso decir bajo sus reglas?... Obviamente si decido quedarme con él debo olvidarme por completo de Adam, me siento sobre el borde de la cama recordando sus besos, sus caricias, su manera de hacerme el amor giro mi cabeza y veo la cama que he compartido con ese hombre que me ha tratado como una reina.
¡Dios! ¿Qué debo hacer? ¿Cuándo se complicó tanto mi vida?...
(***)
- Señor ¿Se siente bien?
- -Observo a Jeff viéndome con preocupación por el espejo retrovisor- Isabel regresó Jeff -Digo seriamente mirando por la ventana-
- Eso es una buena noticia señor -Sonríe-
- Para mí no, regresó no porque me ame sino por el ¡Maldito tumor! Por lastima
- Señor la señorita Isabel no es así, ella también lo ama y usted lo sabe
- Jeff me quiere pero no me ama, ella ama a Adam Dhorn eso nunca ha sido un secreto para mí.
El que Isabel haya regresado no me sorprende en lo absoluto pensé que regresaría para despedirse y conversar por el patrocinio que hago sobre sus libros, pero nunca imagine que decidiría elegirme, sacrificarse a quedarse con un moribundo, un moribundo que no ama, aunque solo sería por año y medio.
Quiero tenerla cerca pero no así, no soporto la idea de que se haya entregado a él -Cierro mi puño con fuerza- pero si ella decide quedarse conmigo tendrá que hacer lo que yo diga, en este año y medio no daré cabida a que interponga a Adam Dhorn en medio, que ni crea que dejare que se comunique con él.
Cuando muera ella será de él antes ¡No!
(…)
(***)
Escucho el ascensor llegar y no puedo evitar ponerme nerviosa, Michael por las buenas puede ser un príncipe pero cuando tiene que sacar su carácter lo hace sin ninguna contemplación.
No sé cuáles serán sus reglas o sus condiciones para que me quede con él, pero debo cumplirlas, no puedo negar que en este tiempo he sido feliz a su lado, quedarme con él tampoco es que es un sacrificio.
En lo que pienso es… ¿Podré entregarme a él después de haber hecho el amor con Adam?, sé que nunca he sido moralista en ese aspecto pero antes no había estado enamorada, escucho la puerta del ascensor abrirse.
Me apresuro a recibir a Michael.
- ¡Hola! ¿Qué tal estuvo el día? -Le saludo con una media sonrisa-
- Bien, ocupado… -Dice serio caminando hacia la cocina aflojándose la corbata-
- Michael por favor deja de ser tan frío conmigo - coloco mis manos sobre el mármol frio-
- Estuve pensando… si vas a quedarte conmigo es como mi mujer con todas tus obligaciones y te casaras conmigo ¿Estas dispuesta? -Me observa enarcando una ceja y bebiendo un sorbo de una vaso de agua-
- - Mi boca hizo una gran “o” y mis ojos casi se salen de mis orbitas- ¿Casarnos?
- Sí Isabel, si regresaste para quedarte conmigo porque me quieres y no por lastima asumo que cumplirás tus obligaciones como mi mujer y complacerme en todo, total solo será por año y medio, eso incluye no volver a ver, ni comunicarte con Adam Dhorn, ni con nadie que tenga que ver con él. Ahora te vuelvo a preguntar ¿estas dispuesta?, ¿Te acostarías conmigo luego de haber estado con él, sabiendo que lo amas? Piénsalo, necesito respuesta mañana a primera hora no estoy para perder el tiempo, dormiré en la habitación de huéspedes - Coloca el vaso en el lavadero y sube las escaleras-
Estoy atónita ¿Casarme con Michael?, ser su mujer en todo el aspecto de la palabra -Coloco mis manos sobre mi rostro- si acepto casarme con Michael ¿Podre acostarme con él nuevamente?, complacerlo en todo, cada día y cada noche aun cuando mi cuerpo desea a Adam.
Subo a la habitación y noto que esta oscura en efecto se fue a dormir a otra habitación, entro al baño, tomo una ducha y me meto en la cama, no puedo dejar de pensar en el caos que estoy ocasionando, al irme de Brasil vi la mirada de decepción de Adam una vez más le hice daño, pero si me quedo con Michael, si me caso con él no sé si pueda corresponderle como siempre lo he hecho y aun sin saber que estaba enamorada de Adam sentía que algo me faltaba con Michael, aunque solo me quede con él un año las situación es diferente cada parte de mi cuerpo y mi ser le pertenecen a Adam.
Pero no puedo dejar a Michael, mi mente me lleva a recordar todas esas noches de pasión que viví con él, regresar de trabajar y hacer el amor con tanta pasión -Me volteo hacia un lado observando el lugar de Michael vacío estiro mi mano y acaricio su almohada, cierro mis ojos y sin darme cuenta me quedo dormida.
A la mañana siguiente.-
Estoy despierta desde las cinco de la mañana, pensé que todo lo que estoy viviendo podría ser un sueño pero al ver mi cama vacía me doy cuenta que es la realidad pero ya tomé mi decisión.
Me levanto me ducho y me visto, a esta hora ya Michael debe estar levantado, salgo de la habitación y veo la puerta de la otra cerrada - Frunzo el ceño- Me apresuro y bajo hasta la cocina para hacer un desayuno para mi sorpresa hay una mujer mayor preparando de comer.
- ¡Buen día! ¿Quién es usted? - Digo frunciendo el ceño-
- ¡Buen día señora!, soy Linda, la nueva ama de casa -Asiente y se gira hacia la cocina-
- ¿Ama de casa? - Me acerco con cautela y me siento en una de las sillas-
- Sí, el señor Michael me contrató ayer, me encargare de todo lo que tenga que ver con el lugar y su comida, me especializo en comidas saludables, disculpe que le pregunte ¿Usted es?
- Soy Isabel, soy… la prometida de Michael -Una voz me hizo pegar un brinco del asiento-
- ¿Prometida?
- - Linda nos observa a ambos con confusión- ¿Podemos hablar un momento por favor?
- Seguro, Linda sirve el desayuno en el balcón por favor, vamos a mi despacho - Su expresión es muy seria casi indescifrable-
Sigo a Michael en silencio y con un poco de nerviosismo para ser sincera, entramos en el despacho, observo como rodea su escritorio y se sienta en su silla colocando sus brazos sobre él y con los dedos entrecruzados.
- ¿Y bien, que decidiste?
- -Froto mis manos sobre mi pantalón y decido tomar asiento- ¡Ok! ¡Uhm! Acepto todo tus condiciones, tus reglas… y casarme contigo
- - Frunce el ceño- ¿Estás segura? Serás mi esposa, sabes que me encanta acostarme contigo y querré hacerlo todas las noches no podrás oponerte por pensar o querer estar con él
- Lo sé, Michael no puedo negar que mi vida ha sido plena contigo en todos los aspectos y lo que siento por Adam para mí es muy repentino, sí recuperé la memoria pero estoy acostumbrada a esta vida contigo. -Veo como me mira fijamente en silencio- ese sentimiento es nuevo para mi además está Jessica no quiero hacerle daño a otra persona
- ¿Entonces lo haces más por los demás que por mi o lo que sientas por mí?
- En parte si no voy a negártelo, pero tampoco voy a negar que también te amo
¡Toc Toc! Ambos giramos hacia la puerta.
- Perdón señor, señorita Isabel bienvenida nuevamente - Expresa Jeff con una pequeña sonrisa-
- ¡Hola Jeff! Me agrada verte - Le sonrío-
- ¿Qué pasa Jeff?
- Jefe el señor Adam Dhorn se encuentra en la entrada del edificio dice que quiere hablar con la señorita Isabel - Señala con su mano a donde estoy-
- - Ambos me miran fijamente- ¿Adam aquí? - Y la situación se complica, pienso-
- Déjalo subir - Gira su cabeza hacia mí- Veremos si realmente te quedas conmigo al tenernos a los dos en el mismo lugar - Se levanta de su silla y sale del despacho-
- - Estoy petrificada, ver a Adam y decirle que me quedo con Michael y que me casaré con él- ¡Ay dios! - Me levanto de la silla y camino lentamente hacia la estancia, me detengo cuando escucho el ascensor llegar- ¿Por qué Michael está haciendo esto?
(…)
- ¡Buen día!
Escucho su voz y mi corazón empieza a latir rápidamente, mis manos comienzan a temblar.
- ¡Buen día Adam!
- Señor Cooper vine aquí…
- Sé porque vino, si ella regresó no es porque yo se lo haya pedido
- Lo sé pero no permitiré que me alejes de ella nuevamente, jugó bien señor Cooper pero ella me ama a mi
- Lo sé, pero dejémosla hablar a ella, ¡Isabel! Aquí nos tienes aclara las cosas con ambos de una buena vez.
Giro hacia donde están ambos, siento ganas de vomitar en este momento al ver a Adam quisiera lanzarme encima de él y besarlo y mi corazón late tan fuerte que podría escuchar cada latido y veo a Michael y quiero abrazarlo y me siento tan segura, tan protegida.
- ¡Ok! Adam lo siento pero me quedaré con Michael y me casaré con él
- - Su cara palidece por completo- Isabel no puedes sacrificarte así ¡ME AMAS A MI!
- Sí Adam te amo pero es algo que apenas estoy descubriendo y aunque ya haya recordado todo lo que vivimos me siento extraña y lo único que conozco es mi vida aquí con Michael y también lo amo a él.
- Pero Isabel ya una vez dejaste lo nuestro por alguien más y otra vez haces mismo
- ¡No! Tú decidiste dejarme ¿Lo recuerdas? - Digo molesta-
- Isabel mi amor - Se acerca y me toma de la mano- por una vez elígeme, yo te permitiré estar cerca de él como su amiga
- EL punto es que yo no la quiero como amiga Adam, no quiero su lástima – Espeta Michael-
- - Adam lo fulmina con la mirada- ¿La obligarías a que sea tu mujer?
- ¡YO NO LA ESTOY OBLIGANDO! - Dice gritando- yo no la llame, ni le pedí que volviera está aquí porque así lo decidió, además ella en todo este tiempo ha sido mi mujer
- Es verdad Adam, quiero estar con él y además esta Jessica no quiero causarle daño
- Pero ella y yo no tenemos nada
- ¿Nada? Te has acostado con ella Adam.
- -Niega con la cabeza- No te dejaré
- Pues tendrás que hacerlo porque me quedo con él - camino hasta Michael y lo tomo por la cintura- es mi decisión
- Bien Isabel, no voy a suplicarte más, sé que te quedas con él porque se está muriendo y me voy sabiendo que me amas y que siempre me tendrás en tu mente, porque aunque no quieras Cooper ella siempre me va a recordar y que yo soy el amor de su vida no tú.
Michael y yo observamos como Adam se va, subo mi mirada y la mandíbula Michael está tensa, lo que le dijo Adam le afectó.
- Prepara tus maletas nos iremos a Mykonos y nos casaremos allá - Se aparta de mí y camina hasta su despacho-
- Michael espera - Lo sigo rápidamente- ¿Seguirás así conmigo?
- Eso depende de ti Isabel, que conste que no te obligo a quedarte, estas a tiempo de irte, cuando estemos en Grecia no hay marcha atrás.
- No me iré
- Perfecto ve a empacar nos iremos en un par de horas
Cierra la puerta y subo las escaleras lentamente pensando, esto es un desastre pero ya tomé mi decisión y debo hacer de la vida de Michael la más feliz así como él lo ha hecho conmigo, enterraré mis sentimientos por Adam por el tiempo que le queda de vida a Michael, seré la mejor esposa, me adentré en mi habitación y comencé a empacar.
(***)
Llegue a Nueva York para buscar a Isabel, estoy cansado de sacrificarme por los demás, sé que Cooper se está muriendo pero esa no debe ser la razón para que Isabel se sienta obligada a quedarse con él, sé que siente algo por él pero lo que siente por mí es amor y para mi es suficiente.
Me dirijo a un hotel a hospedarme y decido llamar al traidor de Aaron para que me dé la dirección de Cooper, no puedo creer que mi propio hermano me haya engañado y me haya ocultado todo sobre Isabel, si lo hubiese sabido la situación seria muy diferente.
- ¡Hola hermano! ¿Qué tal Brasil?
- Eres un traidor Aaron – Espeto furioso con mis dientes apretados-
- ¿De que estas hablando?
- Hablo de que mentiste sobre lo de Isabel
- No sé de qué hablas
- ¡BASTA Aaron! Isabel no se quedó con Cooper porque lo amaba, sino porque perdió la memoria, por más de un año no supo ni siquiera que yo existiera ¿Cómo pudiste mentirme viéndome a los ojos cuando siempre confié en ti?
- Adam espera, solo te oculte que ella había perdido la memoria, pero eso no cambia que ella antes del accidente viviera con él y tuviera una relación.
- No tenían una relación, ella tenía con él lo mismo que tenía conmigo y sin tan solo me hubieses dicho la verdad…
- ¡Nada hubiese cambiado! Porque Cooper jamás lo habría permitido él interceptó mi investigación, nunca te habrías acercado a Isabel, yo solo quise que no sufrieras más y estuvieras con alguien que de verdad te quisiera como tú te mereces.
- ¿Jessica lo sabía? Y no te atrevas a mentirme - Se hace silencio- ¡Lo sabía!
- No la culpes, ella solo hizo todo lo que yo le dije porque está enamorada.
- ¡Maldita sea! – Golpeo la pared- Estoy harto de que la gente manipule mi vida a su antojo no quiero saber nada de ustedes y cuando vuelva me encargaré de Jessica.
- Adam…
- Solo quiero que me des la dirección de Michael Cooper aquí en Nueva York ¡YA!
- ¿Estás en Nueva York?
- Haz lo que te digo
- Adam te arriesgas no sabes quien es él…
- No me importa iré por mi mujer dame la dirección ¡AHORA MISMO!
- Sabes que has lo que quieras, te pasaré un mensaje con la dirección
- No quiero hablar más contigo ¡Traidor! - Cuelgo la llamada y me tumbo en la cama-
Pongo mis manos sobre mi rostro, no puede ser ¿Qué está pasando con todo el mundo? ¿Cuándo me convertí en un chiquillo por el que todo el mundo decide?
Y Jessica, todo fue una mentira ella lo sabía todo desde un principio y nunca me lo dijo aun cuando le pedí que fuera sincera y pensar que por un momento creí que podría sentir algo por ella pero todo fue un engaño, escucho el celular veo el mensaje con la dirección de Cooper, tomo mi chaqueta y salgo de inmediato no esperaré ni un minuto mas.
Salgo del hotel y tomo un taxi le doy la dirección al chofer y nos encaminamos hacia el lugar.
(…)
Veo el enorme y lujoso edificio me bajo del taxi y me adentro, en la recepción veo a dos hombres uno con uniforme azul detrás de un mostrador asumo es el portero y el otro estaba con un traje negros y corbata.
- - Parándome frente a ellos con mis manos cruzadas- ¡Buen día! Quiero ver a Isabel Amaro, el hombre de traje negro se sorprende al verme
- Permítame anunciarlo - Se aleja y entra en un ascensor colocando una llave para hacer subir al ascensor-
- - Cuando el hombre de traje se aleja, siento la leve impresión de que sabe quién soy- camino de un lado a otro, miro mi reloj, escucho el ascensor giro y veo al hombre que subió ¿Dónde está? – Digo apretando mi mandíbula-
- La señorita Isabel lo recibirá arriba señor Dhorn - señala para que suba-
- - Luego de entrar ambos lo veo de reojo- Es obvio que sabes quién soy - Me giro levemente y lo veo, me mira sorprendido pero luego relaja la mirada-
- Así es señor, lo investigué
- También te prestaste para el engaño - Le suelto mirando mi reflejo en la puerta-
- Un engaño que debía salvarle la vida a la señorita Isabel, además el señor Cooper es mi jefe, así no esté de acuerdo debo obedecerlo.
- ¡Jum! - Esbozo un bufido- ¡Por supuesto!, escucho la notificación del ascensor y de inmediato se detiene
- Hemos llegado
Al salir del ascensor me sorprendo al ver el espacio tan lujoso un pent-house muy iluminado con acabados de primera, puedo notar que tiene el estilo que le gusta a Isabel minimalista pero lujoso, lo único es que es un lugar con mucho espacio y sé que a ella no le gustan los espacios tan grandes.
- ¡Buen día! – Saludo a Cooper de mala gana- Señor Cooper vine aquí
- ¡Buen día señor Dhorn! – Sonrie con una media comisura en su labio- Sé porque vino, si ella regresó no es porque yo se lo haya pedido
- Lo sé pero no permitiré que me alejes de ella nuevamente, jugó bien señor Cooper pero ella me ama a mí – Me pongo frente a él con mis brazos cruzados en el pecho-
- Lo sé, pero dejémosla hablar a ella, ¡Isabel! Aquí nos tienes, - Nos señala con su dedo- aclara las cosas con ambos de una buena vez
Mi mirada se mueve de Cooper a Isabel que me observa con nostalgia esa mirada me resulta familiar, cuando nos despedimos en Sidney, mi cuerpo comienza a tensarse.
- ¡Ok! Adam lo siento pero me quedaré con Michael y me casaré con él
- - Mi ojos se abren, sorprendido- Isabel no puedes sacrificarte así ¡ME AMAS A MI!
- Sí Adam te amo pero es algo que apenas estoy descubriendo y aunque ya haya recordado todo lo que vivimos me siento extraña y lo único que conozco es mi vida aquí con Michael y también lo amo a él.
- Pero Isabel ya una vez dejaste lo nuestro por alguien más y otra vez haces mismo
- ¡No! Tú decidiste dejarme ¿Lo recuerdas? – Me suelta sin pensar-
- Isabel mi amor – Me acerco a ella y la tomo de la mano- por una vez elígeme, yo te permitiré estar cerca de él como su amiga
- El punto es que yo no la quiero como amiga Adam, no quiero su lástima – Espeta Michael-
- - Lo fulmino con la mirada- ¿La obligarías a que sea tu mujer?
- ¡YO NO LA ESTOY OBLIGANDO! - Dice gritando- yo no la llame, ni le pedí que volviera está aquí porque así lo decidió, además ella en todo este tiempo ha sido mi mujer
- Es verdad Adam, quiero estar con él y además esta Jessica no quiero causarle daño
- Pero ella y yo no tenemos nada – Digo con tono suplicante-
- ¿Nada? Te has acostado con ella Adam.
- -Niego con la cabeza- No te dejaré
- Pues tendrás que hacerlo porque me quedo con él – Se aleja de mí y camina hasta Michael y lo toma por la cintura- es mi decisión
- - Observo que tiene una mirada decisiva en sus ojos y ya no puedo más- Bien Isabel, no voy a suplicarte más, sé que te quedas con él porque se está muriendo y me voy sabiendo que me amas y que siempre me tendrás en tu mente, porque aunque no quieras Cooper ella siempre me va a recordar y que yo soy el amor de su vida no tú.
Salgo rápidamente de ahí, mi respiración esta agitada como si hubiese corrido un maratón, cierro mis ojos intentando calmarme.
- Señor ¿Se encuentra bien? – Dice el hombre de traje-
- ¡NO! Tu jefe una vez más se entromete
- Él no decide por ella señor Dhorn, si por él fuera la alejaría para que no tenga que sufrir por su enfermedad, incluso le coloco condiciones pensando que ella no aceptaría, que se iría pero ella lo aceptó todo
- Eso solo porque Isabel tiene un gran corazón y siempre piensa en los demás, más que en ella.
- ¡Lo sé! Solo le queda poco tiempo de vida a mi jefe – Noto tristeza en su mirada-
- ¡Lo lamento! Pero mi vida es Isabel y siempre la estaré esperando sé que me ama
- Pero también lo ama a él, recuerde eso señor Dhorn.
Salgo del edificio con un sinfín de emociones rabia, decepción, tristeza una vez más Isabel me rechaza, pero al menos reconoce que me ama, aunque no sé de qué me sirve, si se casara con él y deberá cumplir con sus deberes maritales, de solo imaginar que la toca siento que enloqueceré de la furia.
Pero es su decisión, solo será por un año y medio.