CAPITULO 21
Mykonos- Grecia.-
Estoy en la habitación observando el hermoso vestido de novia corte sirena color blanco nieve ceñido al cuerpo de seda el busto fruncido con un escote en V, espalda descubierta con tirantes entre cruzados es un vestido clásico pero elegante combina con el ambiente de Mykonos.
Nos casaremos en un yate de lujo solo nosotros dos y los testigos que serán Jeff y Linda, nunca pensé que me casaría y menos en estas condiciones, solo para complacer a alguien al que le queda poco tiempo de vida.
Desde que llegamos hace dos días la convivencia con Michael no ha sido fácil y me preocupa porque sé que esto no le hace bien, duermo sola en la habitación y me dirige la palabra para cosas puntuales. Pero eso tiene que cambiar.
Salgo de la habitación para buscar a Michael, llego a su oficina y paso sin tocar veo que está al teléfono, está parado con una camisa estilo playera blanca y pantalón blanco con una mano en el bolsillo, no puedo negar que se ve muy galante con ese porte, cuelga la llamada y se gira al verme se sorprende.
- ¿Qué haces aquí?, deberías estar preparando todo para esta tarde
- Michael no podemos seguir así, como si fuésemos extraños, nos vamos a casar
- Te dije que dependía de ti mi actitud, no voy a suplicarte amor Isabel, ni mucho menos para que te acuestes conmigo eso debe salir de ti. Yo te conquiste mientras perdiste la memoria hice todo para que te sintieras cómoda conmigo y sintieras algo por mi obvio no me funcionó del todo porque estas enamorada de otro y no quiero migajas.
- - Quedo con la boca abierta- Yo no te estoy ofreciendo migajas Michael, eres tú el que me está alejando no sé con qué intención
- ¿Y tú has hecho algo para acercarte, si quiera para buscarme Isabel?, iré a ver como van las cosas en el yate donde nos casaremos aun estas a tiempo de irte
Observo como Michael sale de la oficina, me siento y coloco mi mano en mi boca, es obvio como no lo vi él solo está esperando a que le demuestre que también lo amo como le he estado diciendo todos estos días, sin quererlo también le estoy haciendo daño a Michael suficiente tiene con saber que amo a otro y yo solo he sido distante, si estoy aquí y acepté sus condiciones debo comportarme acorde a eso, ser como era antes, veo en el escritorio la taza que le regale en su cumpleaños.
Salgo de la casa y decido ir de compras, fui a una tienda donde venden lencería y compre un conjunto de encaje blanco para mi noche de bodas.
Regreso rápidamente y ordeno todo lo que me llevaré al yate, tomo mi celular y llamo a mi asesora de viajes y decido comprar dos boletos para París y la reservación en un romántico hotel con vista a la torre Eiffel, este será mi obsequio de luna de miel. Voy hasta la oficina e imprimo los boletos y la reservación del hotel, busco el sobre de color rojo que compre al salir y guardo los boletos y le coloco un lazo. Sonrío al ver el sobre, porque él se lo merece.
(…)
Ya estoy lista me veo en el espejo con mi vestido blanco, de repente me viene un pensamiento de Adam, muevo con mi cabeza ¡No, Isabel! Michael será tu esposo y solo él importa a partir de hoy.
Al salir del camarote Jeff me espera en el inicio de la escalera para llevarme junto a Michael.
- Se ve hermosa señora Isabel
- - De inmediato mi cara se torna de color rosa- ¡Gracias Jeff! – Sonrío-
- ¿Esta lista?
- Sí, lo estoy
Mientras vamos subiendo mi corazón acelera, me repito mentalmente ¡voy a casarme! ¡Voy a casarme! Con un hombre magnifico y al que aprecio mucho y quiero pero no amo, me quito ese último pensamiento rápidamente, alzo la mirada y observe la imponente figura del hombre que será mi esposo, sin duda es un hombre hermoso con su traje negro y corbatín negro.
Cuando Jeff me entrega a Michael le sonrío y sorprendentemente él hace lo mismo, le da la orden al juez para que comience.
Nos casamos frente a un atardecer hermoso, con una vista al mar preciosa. El juez nos pregunta si aceptamos casarnos y ambos decimos sonrientes que sí, colocamos las argollas en nuestros respectivos dedos y el juez nos declara marido y mujer.
Michael me toma de la cintura y me besa, fue un beso tierno pero lo retuve para que fuera más largo, movimiento que lo toma por sorpresa.
El chef que contratamos nos hizo una cena exquisita y pasamos un buen rato. Decido ir al camarote en busca del atuendo para la noche de bodas y el sobre de regalo.
Salgo del camarote con la bata de seda, noto que en el yate no hay nadie, todo el mundo se fue a dormir temprano –me encojo de hombros- y empiezo a buscar a Michael. Lo diviso está en el jacuzzi barco con su mirada fija en la hermosa luna camino hacia él. Esta tan concentrado en la vista que no nota que me he sentado a su espalda.
- Hermosa luna – Logro que gire de inmediato y sorprende al ver el corpiño de encaje que hace que mis pezones se transparente
- Pensé que estarías dormida –Lentamente se acerca a mí-
- ES nuestra noche de bodas –Sonrío-
- Isabel no quiero obligarte a nada –gira la vista y ve el sobre rojo- ¿Qué es eso?
- Un regalo –con mirada sugestiva, se lo hago llegar-
- ¡Oook! – Dice confundido- Dos boletos a ¿Paris? –enarca una ceja-
- -Le muestro una gran sonrisa- ¡Sí! Me parece un gran lugar para una luna de miel ¿Te gusta?
- ¡Wow! ¡Si! Me dejas sorprendido
- -Veo que me mira de reojo hacia mi busto, me coloco con mis brazos hacia atrás dejando que el encaje de la tanga deje al descubierto mi sexo- Bueno en dos días nos vamos – y observo como traga saliva y desvía la mirada-
- Isabel…
- -Abro mis piernas y muerdo mi labio sonriendo pícaramente- Sí esposo mío
- Si no quieres hacerlo
Sin más lo tomo del cuello y lo atraigo hacia mí rodeando mis piernas en su cintura y comienzo a besarlo.
- No voy a detenerme Isabel
- No quiero que lo hagas – Digo jadeando- lo tomo del cuello y lo beso.
Michael me toma por mi trasero atrayéndome hacia él y me mete en el jacuzzi, de un solo tirón arranca el corpiño y la tanga de encaje, no puedo negar que me encanta su fuerza
- Ese conjunto es muy caro – Digo jadeando y tomando aire-
- Yo te comprare otros por eso no hay problema – Sonríe y me guiña el ojo de manera pícara-
Volvemos a la sesión intensa de besos apasionados, Michael acariciaba todo mi cuerpo demostrándome lo mucho que extrañaba estar conmigo y poseer mi cuerpo no puedo evitar sentirme excitada, él sabía cómo hacerme sentir deseada y eso me encantaba hicimos el amor en el jacuzzi y luego terminamos en nuestro camarote que estaba adornado con pétalos de rosas e iluminado con pequeñas velas, había en una pequeña mesa una botella de champagne y fresas con chocolate.
Pero nosotros hicimos caso omiso a todo eso y solo nos dirigimos a la cama para devorar nuestros cuerpos con una pasión desbordante, Michael me hizo el amor de manera diferente no cabe duda que soy suya al menos ahora mi cuerpo le pertenece soy su mujer ante él y ante los ojos de todos.
Ya agotados estábamos acostados, estaba sobre su pecho acariciando con mis dedos sus pectorales, su abdomen bien definido, pase mi mano por su brazo musculoso, me sentía bien siendo su mujer.
Siempre pensé que era imposible amar a dos personas al mismo tiempo pero ahora entiendo que es posible mi corazón estaba dividido en dos. Eran dos amores completamente diferentes sentía que Adam era el amor de vida fue el primer hombre que me hizo tener ese sentimiento, su manera de tratarme, de acariciarme, besarme fue distinto y ese amor tan incondicional. Y Michael su carácter, su personalidad, su manera de sorprenderme y su manera de hacerme suya, de poseer mi cuerpo de una manera tan intensa pero al mismo tiempo tan sutil, todo eso me impedía alejarme de él.
No era su enfermedad era amor lo que no me dejaba estar apartada de él y si suena loco que una mujer se sienta atraída por dos hombres pero a mí me está pasando, amo como ambos me hacen el amor, como desean tenerme a su lado, soy única para ellos y aunque se vea vanidoso eso me gustaba.
- ¿En qué piensas? – Siento como acaricia mi espalda-
- En todo lo que ha sido mi vida en este año y medio ha sido una locura –Digo sin apartar mi cabeza de su pecho-
- ¡Uhm! Quiero que todas las noches hagamos el amor así –Dice con tono serio-
- -Levanto la cabeza para mirar su rostro- No debes pedírmelo, Michael me encanta hacer el amor contigo, ¡Te amo!
- - Frunce el ceño pero sus ojos reflejan sorpresa- No me habías dicho que me amabas nunca
- Acabo de comprenderlo –Me encojo de hombros- no volví por quedarme contigo con todo eso de tu enfermedad, lo hice porque te amo a ti también, contigo me siento segura, me gusta como haces el amor y como me haces sentir deseada, como me proteges, ¡sí! ¡Te Amo!, mi corazón está dividido a la mitad son amores diferentes… -Pone un dedo sobre mis labios-
- No quiero que me digas que también lo amas, eso lo supe desde el día que lo conocí Isabel, pero ahora sé que también me amas y no me molesta que lo ames a él también porque al menos y por un año y medio serás únicamente mía.
- Así es soy tuya al menos la mitad de mi te pertenece
Me acerco a él y rozo sus labios con los míos incitándolo a besarme, él responde y nos perdemos en ese mundo de deseo solo nuestro, ya sobre mi comienza su embestida sobre mi cuerpo que eriza mi piel haciéndola sentir un gran placer, mi sexo le da la invitación y lo recibe con tanto placer y me pierdo en él en su cuerpo, sus manos, sus besos, sus movimientos.
(***)
- ¡Adam! –Jessica me recibe con una gran sonrisa y un abrazo, de inmediato le sostengo sus brazos para soltarme de su amarre- ¿Cómo pudiste mentirme con tanto descaro?
- ¿De qué hablas? – Me mira confundida-
- ¿De qué hablo? De Isabel de eso es de lo que hablo –Digo tensando mi mandíbula y presionando mis dientes-
- -Abre los ojos de la sorpresa- ¿Isabel?
- ¡Sí! Isabel la mujer que realmente amo, sé todo lo de su pérdida de memoria, tu acuerdo y plan con mi hermano ¿Qué demonios te pasa? –Grito-
- -Pega un brinco asustada, dando un paso hacia atrás- Adam yo te amo, siempre me he sentido atraída hacia ti y esa noche fue… fue…
- No me interesa lo que fue esa noche para ti, para mí no fue nada estuve contigo pensando en Isabel, te pedí te suplique que me dieras noticias de ella y aun así no lo hiciste ocultaste una verdad que para mí era importante por puro egoísmo vete de mi casa y no te vuelvas a acercar a mí nunca –Doy zancadas grandes y abro la puerta con fuerza- ¡FUERA!
- -Junta sus manos y con su rostro lleno de lágrimas- ¡Adam! Por favor no me alejes de ti
- Tú te encargaste de eso Jessica ¡FUERA!
- ¡PUES NO! –Grita mientras con su mano limpia sus lágrimas- No puedes alejarte de mí porque yo estoy embarazada Adam te voy a dar un hijo –Dice colocando sus manos sobre su vientre-
- -Quedo petrificado, sin poder moverme, con los ojos y la boca abierta- ¿Qué acabas de decir? ¿Embarazada?
- ¡Sí, Adam! Recuerdas hace un mes cuando hiciste escala en Estados Unidos y te tuviste que quedar dos noches por el mal clima, que fui a tu hotel y que hicimos el amor toda la noche, pues tuvo su fruto tengo cuatro semanas de embarazo. No voy a obligarte a que te cases conmigo pero tendrás que responder por este bebé y piensa en cómo hacerlo porque no seré la comidilla de la sociedad por tu culpa, si Adam me entregué a ti pero tú me seguiste buscando para acostarte conmigo, ambos tenemos culpa, mañana iré al doctor es la primera consulta si quieres ir. –Sale y azota la puerta con fuerza-
Quede tieso detrás de la puerta, mi mente solo podía repetir la palabra embarazada. Cuando pude moverme fui hasta la primera silla que divisé y me tumbé un hijo dije con un hilo de voz, puse mis manos sobre mi rostro ¡Un hijo!, esto me ata eternamente a Jessica y cuando Isabel… se entere seguro se alejara de mi aun cuando este sola. ¡Maldita sea! Voy de error en error.
Tomo mi celular y marco el número de Aaron, estaba molesto con él pero es mi confidente
- ¡Hermano! Quería hablar contigo
- Estoy en mi casa por favor ven enseguida debo contarte algo
- ¿Estás bien?
- No, ven ¡YA!
Esperar a Aaron me pareció eterno aunque solo tardo veinte minutos, escucho que tocan la puerta.
- Vine en cuanto me dijiste ¿Qué te pasa? –Dice preocupado-
- Jessica está embarazada –Tenia la mirada perdida cuando dije esas palabras, aún seguía sin creerlo-
- ¿Qué?
- ¡Sí! Hace un rato me lo dijo cuándo le estaba reclamando por ocultarme la verdad sobre Isabel
- ¡Wow! ¿Qué vas a hacer? Obviamente debes responder por ese bebe, pero ¿te casaras con ella?
- ¿Casarme? ¡NO!, asumiré mi responsabilidad con mi hijo pero no voy a casarme con Jessica y menos ahora que sé que Isabel me ama
- - Frunce el ceño, confundido- ¿De qué hablas?
- ¡Sí! Isabel me ama, fue hasta Brasil y me contó todo, recuperó la memoria haciendo el amor conmigo
- ¡Espera! ¿Cómo es que recupero la memoria estando contigo, te fue a buscar a Brasil?
- -Camino hasta la nevera y saco dos cervezas- Cooper está enfermo, le queda poco tiempo de vida y decidió decirle toda la verdad a Isabel –Le tiendo la cerveza a Aaron-
- ¿Cooper se va a morir? –Dice confundido-
- ¡Sí! El punto es que Isabel me ama y eso no lo pudo cambiar
- ¿Y entonces en donde esta Isabel? ¿Por qué no está aquí contigo?
- -De inmediato mi cuerpo se tensa- Decidió quedarse con él el tiempo que le queda de vida
- ¡Uhm!... Isabel tiene un corazón muy grande –Dice con tono sarcástico-
- Así es, tiene mucho que agradecerle a Cooper, pero ahora con este embarazo, supo lo de Jessica también y no le agrado para nada ¿Cómo se pondrá cuando sepa que tengo un hijo con ella? –Me tumbo en el sofá, con la cerveza en la mano y bebo un sorbo-
- Ella se estuvo acostando con Cooper todo este tiempo pero no le pareció que tú te acostaras con Jessica, es un poco cínica ¿no?
- - Giro los ojos hacia arriba- No es por el hecho de haberme acostado con otra es porque es Jessica y aún fuese otra yo le vocifere que la amaba, que era la mujer de mi vida y sin perder tiempo me acosté con otra, además no hablemos de cinismo eres el menos indicado –le ruedo los ojos-
- Hermano hice todo para que dejaras de sufrir y también sabes que estar cerca de ella la ponía en peligro ¡Perdóname! Solo quise que estuvieras bien
- ¡Lo sé! –Me levanto del sofá caminado hacia la nevera y saco otra cerveza- pero igual lo hiciste a mis espaldas Aaron y ahora mira las consecuencias Jessica no solo está enamorada de mí, sino que está esperando un hijo mío al menos Isabel aunque se ha acostado con Cooper no ha salido embarazada en todo este tiempo.
- Si pero la culpa es tuya debiste cuidarte o por lo menos obligar a Jessica a que se cuidara, ahí fuiste un tonto un chiquillo de veinte años.
- De lo que si estoy seguro es que no me voy a casar con Jessica –Niego con la cabeza- No lo haré
- Pues –Enarca las cejas- ve a ver cómo reacciona el papa de Jessica, dudo mucho que permita que su hija quede como madre soltera Adam, piénsalo.
Luego que Aaron se va me quedo pensando en el lío que se me viene encima, no solo enfrentar a los padres de Jessica y enfrentar a los míos, sino que las cosas cambian por completo mi tiempo deberá ser para ese bebé ¡Mi hijo!
A la mañana siguiente.-
Durante toda la noche no pude pegar un solo pensando en esa inesperada noticia, salgo del baño y me siento en el borde de la cama aun mojado y con la toalla en mi cintura, escucho el tono de mensaje de mi celular, voy hasta mi mesa de noche y lo tomo un mensaje de Jessica
<< ¡Buen día Adam! Estaré en el consultorio de la doctora Stanley en el centro médico Willeton>>
Me tumbo en la cama ¡aaah! ¿Dios que voy a hacer?, me levanto de la cama y me visto, tomo mis llaves y me pongo en camino hacia el consultorio, debo hablar con Jessica y aclarar las cosas.
(…)
Llego al centro médico y voy caminando hasta el consultorio toco la puerta y escucho una voz femenina que me da permiso a pasar.
- ¡Buen día! –Veo a Jessica que alza la mirada y me mira dándome una gran sonrisa-
- Pensé que no vendrías
- Vine por mi hijo Jessica y porque tenemos que hablar y aclarar las cosas como será todo a partir de ahora –cuando me va a responder una chica no indica que debemos pasar a ver a la doctora-
- Buen día soy la doctora Emma Stanley en que puedo ayudarte
- Doctora soy Jessica Turner vine porque me hice un test de embarazo y salió positivo
- ¡Bien! ¿Cuánto tiempo crees que tienes de embarazo?
- Cuatro semanas –Dice viéndome fijamente-
- ¡Bien! Súbete a la camilla y bájate un poco el pantalón para hacerte el ecosonograma, asumo que usted es el padre
- -Asiento- Si soy Adam
- ¡Ok! Usted colóquese de este lado, Jessica sentirás el gel un poco frio
- ¡Ok!
Ambos observamos lo que hace la doctora toma un aparato en forma de T y enciende un monitor que se ve todo negro, coloca el aparato en el vientre de Jessica, inhalo profundamente, estoy sentado en un sillón viendo fijamente el monitor cuando escucho un sonido particular ¡bum bum bum bum!
- Ok si en efecto estas embarazada, eso que escuchamos son los latidos de su corazón y estas en lo correcto tienes cuatro semanas con dos días, ¡Aquí está!, ¡Uhm! Todo está perfecto hasta los momentos
- ¿De verdad doctora? – Dice Jessica con mucha emoción-
- ¡Sí! Todo está perfecto apenas llevas un mes, recuerda que debes cuidarte más en el primer trimestre, no debes abusar, nada de ejercicios intensos, debes alimentarte muy bien, mucho ojo con los antojos, estas son las vitaminas que debes comenzar a tomar y lo harás durante todo el embarazo, debes tener cuidado con tus emociones, cero estrés ¿Me comprenden?
Mientras la doctora hablaba de los cuidados de Jessica, no dejaba de recordar los latidos de mi hijo, a pesar de la situación me sentí emocionado, mi corazón se sobresaltó de la alegría al escuchar está sano y creciendo fuerte.
- Adam vámonos
- -ambos salimos del consultorios y Jessica me extiende un sobre blanco- ¿Qué es?
- Es la primera foto de nuestro bebé –Me sonríe-
- Gracias, ven vamos al café que esta por aquí cerca debemos hablar
(…)
Ya en el café nos sentamos inhalo y exhalo profundamente, la mesera nos atiende y luego se va.
- Jessica voy a responder por mi bebe, pero no pienso casarme, quiero que te quede claro, en mis planes nunca estuvo tener un hijo
- -Asiente tensando sus labios- ¡Claro dices eso porque soy yo! Pero si fuera Isabel
- Con Isabel jamás hubiese pasado esto, porque ambos estábamos de acuerdo en no tener hijos y ella lo sabía y tomaba las previsiones necesarias para que eso no pasara –Dije bruscamente, pose mi mano sobre mi frente- Jessica si hiciste esto para que me casara contigo pues lo siento sabes perfectamente que si te quería como amiga y para pasar el rato pero no te amo
- Adam debemos pensar en lo que es mejor para el bebé y lo mejor es tener a sus padres juntos por favor piénsalo
- Lo mejor es tener a dos padres que se lleven bien y le den la atención y el cariño que necesita, no que tú y yo nos casemos
- ¿Cómo te enteraste de lo de Isabel? –Pregunto molesta enarcando una ceja-
- Ella me lo dijo –Noto como sus ojos reflejan miedo- me buscó en Brasil y recuperó la memoria, ella sabe que me estaba acostando contigo
- ¿Lo sabe todo?
- ¿Qué quieres saber? ¿Si sabe que su amiga le mintió? Sí lo sabe pero Isabel tiene un corazón tan noble que solo piensa en tu felicidad, tengo trabajo, ya deje todo claro me haré cargo de mi hijo pero no me uniré a ti y menos ahora que sé que Isabel me ama y siempre me amo, te estaré llamando para entregarte las vitaminas y concretar las citas con la doctora.
Me levante de la mesa y coloqué el dinero y la dejé sola, aunque estaba emocionado por mi hijo, odiaba la situación, odiaba que fuera con Jessica, no quería hijos y menos con ella tal vez si fuese con Isabel sería distinto.
(***)
No puedo permitirme ser madre soltera no me embarace para quedarme sola con un hijo, me propuse que Adam fuese para mí y así será.
Saco mi celular de mi bolsa y busco el número de la única persona que podría convencer a Adam de casarse conmigo ¡Aquí está!...
- ¿Jessica?
- ¡Hola Isabel!
- Tiempo sin saber de ti, asumo que el motivo por el que te has desaparecido es porque te has estado acostando con Adam
- … Si Adam me gusta desde que éramos niños y la verdad no quise perder la oportunidad que se me presentó
- ¡Qué raro! Porque nunca lo mencionaste Jessica
- SI te lo mencioné Isabel pero a ti no te importó.
- ¿Para qué me llamas?, Porque esto no es una llamada de amistad o ¿me equivoco?
- No, te llamo porque necesito darte una noticia y la verdad quiero que me ayudes
- ¡Jajajaja! ¿Yo? A ver, ¿En que necesitas mi ayuda?
- Bien bueno ahí te va, ¡Estoy embarazada! Y es de Adam –No puedo evitar sonreír-
- ¿Em…ba…razada?
- Sí así es Isabel estoy esperando un hijo de Adam pero como todavía tiene esperanzas de estar contigo no quiere cumplir con su obligación
- ¿A qué te refieres?
- Mi hijo necesita a sus dos padres juntos, para darle una buena vida y tú estás en medio, Isabel tú ya hiciste tu vida con tu escritor, permíteme a mi ahora recoger los pedazos que dejaste de Adam y hacerlo feliz – Hay silencio al otro lado del teléfono- ¿Isabel?
- ¡Uhm! Pues lo siento Jessica si decidiste embarazarte de un hombre que ¡NO! Te ama es muy asunto no mío, no voy a convencer a Adam para que se case contigo, esa opinión retrograda de que los niños deben crecer al lado de sus padres juntos ya no se usa y yo no me voy a prestar para eso, decidiste acostarte con él aun sabiendo que él me ama a mí, no eres una chiquilla tomaste tu decisión resuélvelo tú sola, y te agradezco que no me vuelvas a llamar desde este momento dejamos de ser amigas, no quiero una amistad con alguien que pudo ser tan cruel en mentirme de una manera tan descarada cuando estaba pasando por un mal momento ¡Adiós!
- Pero… -Escucho como se corta la llamada-
¡Desgraciada! Si piensas que vas a volver con Adam estas muy equivocada Isabel porque yo siempre estaré atada a él, este hijo nos une para toda la vida, aún si volvieran me encargaría de hacerles la vida imposible a ambos y vamos a ver por quien se decide Adam si por ti o por su hijo.