CAPITULO VIII - Dulce pecado.
8: 00 am
Ring, ring; se escucha la alarma, Jhonny se levanta un poco asustado; despierta a Melissa para que no vaya a llegar tarde a trabajar.
–¿Melissa? mi Camel, despierta.
– Umm–dijo Melissa, dormida entre las sábanas.
–¡Melissa! levántate, que ya es tarde para que vayas al trabajo.
–Tranquilo… –dijo Melissa, mostrando una mirada sonriente y relajada, difícil de borrar–, hoy es mi día de descanso y aquí estoy cómoda y recostada a tu pecho, escuchando el hermoso latido de tu corazón.
–Vale mi Camel, pero deja y me levanto por un momento, para traerte un poco de desayuno a la cama.
–Pero no te demores –ella lo besa, casi devorando sus labios–.Que la cama se siente vacía, si tú no estás–añadió.
Jhonny se dirigió a la cocina y preparó el desayuno para llevarle a Melissa.
Suena el celular en la habitación. Melissa verifica para ver de quien se trataba y avisarle a Jhonny.
–¡Jhonny! –grita Melissa, casi de susto para él, es para avisarle que era Santiago quien estaba al teléfono.
–¡Qué pasó! –le responde, igualmente con un grito, más cauteloso.
–¡Santiago esta al teléfono! ¬
–¡Contesta, y dile que ya en un momento lo atiendo!
Jhonny se percata que Melissa no puede contestar su celular, reaccionando de una manera desastrosa e imaginando que Santiago lo pudiera mal interpretar de una forma inadecuada. Jhonny salió corriendo con dirección a su habitación, con la posibilidad de que Melissa no alcanzara a contestar; pero ya era demasiado tarde; y encuentra a Melissa saludando a Santiago para luego pasarle la llamada.
–Aló, hola Santiago ¿cómo estás? … Ya te paso a Jhonny.
–Hola Zeta –dijo Jhonny, con cautela y con su voz un poco seca.
–Hola campeón, ¿ya se ganó el trofeo? –dijo Santiago, sin poder contener su risa.
–No empieces ahora Zeta.
¬–Está bien campeón; lo llamaba para felicitarlo por el contrato con la revista.
–Gracias Zeta –le dijo Jhonny, mientras se dirigía de regreso a la cocina, para que Melissa no lo escuchara.
–Vamos a celebrar hoy en la tarde, oh…–le preguntó, con una sonrisa–: ¿vas a estar con tu princesa este fin de semana?
–Solo se quedó a dormir, no pienses otra cosa, que la verdad; eso me enoja.
–Pero y entonces… ¿si vamos a celebrar?
–Ya sería para el sábado por la tarde.
–Bueno listo, entonces te dejo; para que sigas en tu luna de miel –le dijo Santiago soltando una carcajada para terminar la llamada.
–¡Vete a la mierda…!
Jhonny le cuelga el celular con un poco de enojo. Termina de preparar el desayuno y se dirige a su cuarto para poder desayunar con Melissa.
–¿Tienes que ir a trabajar? –le dijo ella, recibiendo uno de los platos que traía Jhonny con el desayuno.
–No ¿por qué lo preguntas?
–Creí que Santiago te había llamado para ir a trabajar.
–No–risas–, solo estaba preguntando por la contratación de la revista y felicitándome por ello.
–Están ricas estas uvas¬–dijo ella, mientras las degustaba.
–Sí, las compro especialmente para comer en la media tarde, o cuando estoy trabajando en mi oficina.
–¡Ah ya!–risas–,con razón se me hizo raro que desayunaras solo frutas y unas tostadas; porque yo desayuno frutas y a la hora ya tengo otra vez el estómago rugiendo–dijo, retorciendo sus ojos, y sobándose su estómago.
–Risas–.Sí, pero como no sé qué es lo que tú puedes comer y con el cuerpo que tienes… lo debes de cuidar mucho –le dijo, casi devorándola con su mirada.
–Risas–.Tampoco es para tanto, por eso tengo una rutina de gimnasio. ¡Es más! Ya que hoy tenemos el día libre, vamos y te llevo a desayunar al lado de la playa, con unos platos ¡exquisitos!
–¡Hey!… sí, claro, vamos.–dijo, sin preocupación.
–Vale mi Básník, entonces me voy a bañar primero, para irnos frescos y no con esta cara de dormilones y sobre todo tú –dijo ella señalándole el pelo–,con ese pelo de loco.
Melissa le da un beso antes de irse a bañar. Jhonny se quedó por un momento con la mente en blanco, del cambio tan repentino con Melissa, pero feliz de disfrutar de esos momentos.
Jhonny termina el desayuno, baja a la cocina y decide organizarla un poco y esperar a que Melissa se alistara, y luego él, para ir ambos a la playa.
Melissa se asoma a la cocina, con una pantaloneta deportiva, una blusa que la refrescaba y con el pelo suelto sin maquillaje, totalmente al natural; su belleza es de admirar, enamora a cualquier alma que se encuentre en estado de paz interior.
–Y… ¿qué tal me veo? –dijo ella, casi modelando y girando su cuerpo para que Jhonny la mirara.
–Estas; bellísima ¡pero…!
–¿Qué? –dijo ella, mirándose a sí misma.
–Primero se pide permiso, cuando vayas a utilizar mi ¡Ropa! –dijo él, en un tono fuerte, pero con ternura.
–Risas–.Perdón; no traje más ropa,me atreví y revisé tu armario; ésta fue la que me gustó y pues… a ti también –se acerca a Jhonny y le da un beso, para que la perdone por su atrevimiento–. Pero tranquilo, que te la devuelvo luego; ahora ve y alístate, que yo termino aquí ¿sí?
–Bueno, pero no hagas desastres –Risas.
…
Salen del apartamento, con el casco y las llaves. Jhonny también traía una pantaloneta parecida a la de Melissa, pero con una camisa un poco más casual y varonil. Ambos se colocan su casco, Jhonny enciende la motocicleta y salen rumbo a la playa, donde Melissa había indicado.
…
–Cruza por aquí Jhonny; allí en la esquina –afirmó ella.
Llegan a un pequeño restaurante, al estilo de Hawái. Jhonny estaciona su motocicleta y entraron al restaurante. Era de un ambiente fresco y natural, parecido a un festival.
Al entrar, los recibe un mesero amablemente y les ofrece una mesa para los dos. Ambos toman asiento y el mesero les entrega la carta del menú.
¬–Jhonny, mira en la segunda página; es la comida exquisita de la casa, de la que te había comentado –dijo ella, señalándole en la carta de Jhonny.
–Sí que se vé deliciosa.
–¡Sí! Yo voy a pedir uno de esos ¿y tú? –dijo ella con entusiasmo.
–Sí, también me regala uno de esos, por favor –dijo Jhonny, haciéndole entrega de la carta al mesero.
–El mesero tomó su orden y se retiró–, Me retiro con su permiso.
La orden o el plato de la casa, llamado: El loco Moco, consiste de arroz blanco, cubierto con una carne, parecida a la que trae una hamburguesa, un huevo frito, y salsa marrón tipo gravy. Las variaciones pueden incluir tocino, jamón, Spam, cerdo kalua, pollo teriyaki, ostras y otras carnes. Para acompañar la comida pidieron un Mai Tai, es un coctel, con una combinación de ron, 17 años de añejamiento.
–Y mi Camel, dime ¿cómo conociste este lugar?
–Pues… cuando llegué a la ciudad, empecé a salir con un chico bastante lindo y… quería conquistarme; regalándome cosas costosas, tal vez pensó que yo era de ese tipo de mujeres que son interesadas, y eso fue lo que me aburrió de él, pero la verdad lo que me sorprendió, fue que trabajaba con …
Melissa no alcanzó a terminar de hablar; cuando de repente, llego el mesero con su orden, entregándole a cada uno su plato de El loco Moco y los dos cocteles de Mai Tai.
–Buen provecho, permiso y me retiro –dijo el mesero.
–Gracias –le respondieron ambos al mesero, a la par.
…
–¡Vaya!, sí que esta delicioso –dijo Jhonny, probando el arroz.
–Sí, cuando me siento muy alegre, vengo aquí y después voy a la playa a refrescarme un rato, para disfrutar el día –le dijo ella, tomando un sorbo de su bebida.
–¿Cuándo estás muy alegre? –dijo, fruñendo un poco su rostro, con duda.
–Sí mi Básník, hoy tú eres el gran motivo de mi alegría –ya era notable lo enamorada que estaba en su rostro.
¬–¡Oye! No sé qué decirte, es como si estuviera viviendo…–dijo él, casi perdido en su mirada–.Un pequeño sueño frustrado, queno soy capaz de masticar; ¿espero no lo malinterpretes?
–Tranquilo mi Básník –le hizo una pícara sonrisa.
…
–Bueno, pero… hoy no creo que puedas echarte un chapuzón en el agua, porque no trajiste traje de baño ¿o sí? –dijo él.
¬–¡Qué!–Dijo Melissa, en tono demandante–.Así me toque meterme en ropa interior, pero de que me meto al agua; me meto al agua. Y, además; no voy a ir sola; que yo sepa, estoy bien acompañada –lo miró de reojo; con una mirada, perdida y atrevida.
–Dijo, sin mirarla y haciendo una pequeña sonrisa –¡Ah sí! Pues espero que ese hombre que te va a acompañar, pueda resistir los celos de saber que los demás hombres están viendo a su dama; con ese hermoso cuerpo y difícil de no admirar.
–Dijo ella, mirándolo fijamente, haciéndole una sonrisa¬¬–.Pues ese hombre es afortunado, porque esta dama, solo lo va a satisfacer, es a él; y esta tan enamorada, que no lo va a soltar, para que las otras chicas, no lo miren –agregó con un gesto en su luenga en forma de broma.
Jhonny sin saber que decir, prosigue con su comida. Melissa lo acompaña con la misma acción, hasta terminar el delicioso desayuno.
–Entonces…¿será que el hombre afortunado de tener a esta dama a su lado, si la irá a acompañar a darse un chapuzón?–le dijo, haciéndole una mirada con picardía.
–No se… pregúntale, tal vez no acepte –le dijo sin mirarla, y sonriendo.
–Uish, no seas tan solitario y cerrado; ¡vamosss! –dijo ella, con una actitud inmadura pero encantadora.
–Espera… no se supone ¿que estás en tus días?–le dijo él, en tono excitante.
–Sí, eso fue hasta ayer, pero hoy puedo ser libre, y pasar todo el día contigo; pero si no quieres… bueno, tal vez haya otro hombre aquí en la playa que si se quiera divertir–dijo ella, nuevamente haciendo el gesto con su lengua y retirándose del restaurante, para que a Jhonny le dieran celos.
Jhonny se levantó, pagó la cuenta y sin tener más opción, aceptó la idea de ir a la playa. Pues quien se iba a negar de una mujer tan hermosa y sencilla. Es difícil de encontrar otra igual como ella.(Para Jhonny, aparte de Sami, claro está).
–Bueno, pero vamos donde no hallan tantas personas –dijo él, con un tono seco.
–Risas–.Bueno, pero llévame cargada en tu espalda ¿shii? –le dijo en forma de apapacho.
–Está bien, súbete, pero con cuidado.
Jhonny la llevo en su espalda. Caminaron un largo tramo, hasta encontrar un lugar tranquilo y con muy pocas personas.
…
Al llegar al lugar, Melissa se quitó sus prendas, quedándose solo con un top y unos cacheteros realmente muy sensuales, haciendo que Jhonny se colocara un poco sonrojado y apenado. Jhonny decidió despojarse lo más rápido posible de su camiseta y meterse al agua, para evitar achantarse, dejando sola a Melissa.
–¡Ah! ¡Jhonnyyy, espérameee!!! –gritó ella, al percatarse que se había sumergió de primero al agua.
…
–¿Por qué no me esperaste?–le dijo un poco molesta, después de que ingresara al mar.
–Risas–. Perdón, es que estaba muy sudado y no me aguanté las ganas para meterme al mar.¬
–Risas–. Ven, dame un beso y te perdono –dijo ella, levantando sus brazos para poder tomarlo por el cuello.
–¡Eh!… primero si me alcanzas–le dijo, apartándose de ella y sumergiéndose adentro del mar.
–¡Ah, sí! Ya vas a ver.
* Hola mis queridos lectores, como ya han podido notar, les pido que al momento de leer algún segmento bastante conmovedor, escuchen alguna canción en particular. Así que en esta parte de la historia que es de alegría y diversión, escuchen esta canción: Creedence Clearwater Revival - ¿Have You Ever Seen The Rain?
Jhonny se sumergió en el agua, tratando de que Melissa no lo alcanzara, pero no muy lejos de la orilla de la playa y del lugar donde habían dejado sus cosas.
Jugaron por un tiempo, la brisa y lo fresca que estaba el agua permitió un lindo momento de romance y diversión.
Al llegar al medio día. Jhonny decide salir del agua e incitando a Melissa para que también saliera y poder almorzar, ya que los estaba invadiendo el apetito.
–Risas–.No pudiste alcanzarme y ya me dió hambre. Vamos, salgamos y volvemos después de almorzar.
–Eres un tramposo; te sales del agua, porque sabes que te puedo alcanzar –dijo ella, frunciendo el ceño y cruzando los brazos.
–¡Qué! ¡Si llevas como dos horas tratando de alcanzarme! –dijo él, haciéndole señas con sus manos.
–Está bien; pero si me das beso y aceptas que perdiste.
–¡Ay! ¡Está bien, todos los que tú quieras!; pero apúrate, que mi estómago está agonizando.
–Uish, que exagerado eres.
Melissa salió del agua, abrazando a Jhonny y lo besa por unos segundos. Luego se dirigieron al lugar en donde dejaron sus pertenencias, para cambiarse y poder irse.
Por otro lado, Jhonny procura no observar a Melissa mientras se cambiaba y evitar que ella lo notara.
Melissa se cambia; se acerca a Jhonny con una sonrisa que a simple vista se puede notar la felicidad de poder estar a su lado. Se acerca a él, dándole un beso suave y corto, para luego tomarlo de la mano e irse del lugar.
…
Después de almorzar, salieron a caminar un poco a la orilla del mar. Charlaron, recordando aquel tiempo, cuando solo se hablaban por chat; y preguntándose, que había pasado desde entonces en la vida de ellos.
–Jhonny… ¿por qué nos dejamos de hablar por chat? si nos reíamos todo el tiempo, me alegrabas el día, solo con que escribieras–le dijo, mostrándole una sonrisa de confianza.
–Creo que fue, porque… cada uno siguió con su vida cumpliendo sus sueños; y simplemente… nos dejamos de hablar. Me contaste que empezaste a salir con alguien y también decidí continuar mi camino.¬
–La verdad lo siento… por no haberte confesado lo que en verdad sentía por tí, creo que fue el miedo de enamorarme de alguien a distancia y que tal vez las cosas llegaran a ser súper diferentes. Creo, que eso fue lo que me detuvo a hacerlo y que tú…–suspiró de anhelo y tristeza–. Si te preocuparas por mí.
Melissa con una lágrima en su rostro, procura secarla sin que Jhonny se percate de ello. Pero Jhonny lo nota y la abraza; al saber que el destino les dió la oportunidad de no solo conocerse en persona, sino que también, de corresponder sus sentimientos.
…
04:45 pm
Jhonny llega a la banqueta, deja su motocicleta estacionada a una orilla del andén, apaga la motocicleta, se quita su casco y se dirige al local de hamburguesas. Como ya de costumbre, el mesero le entrega la misma orden de siempre. Jhonny la recibe agradeciéndole y retirándose del lugar, vuelve a la banqueta. Se sienta, guarda silencio por unos momentos; hace un suspiro y decide comer tranquilamente, sin más que esperar.
Soltó algunas palabras.
–Sami; donde quieras que estés… gracias.
Cita 22
“A veces anhelamos un destino, como un hermoso girasol; pero lo que no sabemos, es que, si luchamos, podemos lograr un destino de hermosas rosas rojas, con olor a triunfo”.
Jhonny, Básník.
* Hola… –suspiré–. La verdad les confieso y creo que va a ser la última vez que Jhonny vaya a aquella banqueta a cenar su última hamburguesa, y sé, que fue una promesa que él hizo.
También sé, que ustedes dirán mis doncellas: “las palabras de un hombre, son solo palabras y no la sostienen como pretenden hacerlo”.
Pero… en cuestiones de amor; a veces es mejor no acelerarlo y solo esperar que llegue “la persona indicada”, disfrutar de cada momento y no planear un futuro, que posiblemente cambie con el trascurso del tiempo.
“No conocemos nuestro futuro, pero si podemos planearlo, y vivir alegremente cada día y así llegar a un futuro con felicidad”.
“El primer acto es emocionante, el segundo acto…
Es donde empieza lo difícil”.
Anónimo.