Un Éxito

Una semana después.

Jhonny se levanta y se prepara para ir a su primera reunión y tal vez, su primer día de trabajo con la revista COUST.

Toma las llaves de su motocicleta, su casco y un ejemplar de la primera edición de su libro, para llevársela al director de la revista. Al salir del apartamento, recibe una llamada de Melissa, deseándole un excelente día y preguntándole; si hoy podrían salir a almorzar.

–Hola mi Básník ¿cómo estás? –expresó Melissa.

–Hola mi Camel. Bien, gracias a Dios, voy de salida con rumbo a la revista para la reunión y a firmar el contrato. ¿Y tú, cómo estás? –dijo Jhonny, en el momento en que encendía su motocicleta.

–Bien, gracias a Dios, me alegro y te deseo lo mejor en tu primer día.

–Gracias mi Camel.

–Mi Básník, te llamaba para saber… si hoy tienes tiempo de salir un rato después de almorzar, ya que hoy es mi día de descanso y quiero verte, ¿Qué dices? –dijo Melissa, con voz exaltada y mordiéndose su labio inferior.

–Pues, mi Camel, la verdad me gustaría mucho y no sé si empiece hoy mismo a trabajar en la revista, pero si me queda algún tiempo disponible por la tarde, te llamo. ¿Vale?

–Listo mi Básník, entonces espero tu llamada, cuídate; que seguiré leyendo tu libro. Está muy interesante –dijo Melissa, un tanto desanimada por no concretar nada con Jhonny.

–Vale mi Camel, igualmente cuídate y luego me comentas que tal te ha parecido.

–Listo mi Básník.

Jhonny se puso su casco y salió rumbo a la revista.

…

Al llegar, ingresa al edificio y le pregunta al recepcionista, si ya ha llegado el director Alan Rogger. Este le confirma que se encuentra en su oficina, preguntándole, quien era el que lo solicitaba, para informarle al señor Alan. Jhonny le informa que él era el nuevo escritor de la revista.

Jhonny se dirige al ascensor, también ingresaron otros colaboradores de la revista y personajes muy destacados. Uno de ellos; muy admirado por Jhonny, el Señor Mark Patersson, escritor, poeta y el mejor crítico a nivel nacional.

Jhonny llega a la oficina y es atendido por la secretaria del señor Alan, informándole, que está esperándolo en la oficina.

–Buenos días señorita, soy el señor Jhonny Ruiz.

–Hola señor Jhonny, sí, el señor Alan se encuentra en su oficina, siga ¡por favor!

–Gracias señorita.

Jhonny ingresa a la oficina del director, solicitando el permiso para entrar.

–Permiso y sigo señor director.

–Buenos días Jhonny, sigue y toma asiento–dijo el director.

El director abre una gaveta de su escritorio y retira un sobre, estilo carpeta y se lo entrega a Jhonny. En él se encontraba el respectivo contrato y con la solicitud que había pedido anteriormente. El sobre también contenía una lista de los ejecutivos y asociados, que revisarían el contenido de sus artículos para un mayor reconocimiento.

–Bueno Jhonny; aquí le entrego el contrato que vas a tener con la revista, para que me hagas el favor de firmarlo y poder iniciar tu trabajo con nosotros. También le entrego una lista de los ejecutivos y asociados, no solo de nuestra revista, sino que también; las mejores a nivel internacional. Ellos deciden la participación de tus artículos a los mejores eventos y premiaciones que se realicen durante el año–dijo el señor Alan, con los dedos entrelazados apoyados sobre su escritorio.

–Listo señor Alan, si me permite quisiera leer con atención el contrato a firmar y poder estar conforme con ustedes–dijo Jhonny, bastante nervioso, pero a su vez feliz.

–Tranquilo Jhonny, con gusto te lo puedes llevar para tu casa y leerlo con calma, la fecha del contrato inicia desde el próximo lunes; puedes descansar este fin de semana, para iniciar con nuevas metas.

–Gracias señor Alan, entonces con su permiso me retiro, y de nuevo, permítame darle las gracias por esta gran oportunidad –dijo Jhonny, estrechándole la mano y añadió–: ¡Uy señor! Se me olvidaba, aquí le traje una copia de la primera edición de mi libro.

–Gracias Jhonny, con ansias lo voy a leer–dijo el señor Alan, asentando con la cabeza.

Jhonny se retiró de la oficina. Estando ya afuera del edificio, llama a Melissa para comentarle que en las horas de la tarde estaría disponible.

–Hola mi Camel. –le dijo, mientras se dirigía al parqueadero.

–Hola mi Básník ¿cómo estás? cuéntame ¿cómo te fue en la reunión?–dijo Melissa, encantada de escuchar la voz de Jhonny.

–Bien, gracias. Mi Camel, te llamaba para decirte que si estoy disponible en la tarde.

–Qué bueno mi Básník, entonces ¿dónde quieres ir almorzar?

–Pues mi Camel, yo… quería invitarte a mi apartamento a almorzar.

–Me encanta la idea, llevo las cervezas ¿te parece?

–Genial mi Camel, te espero en mi apartamento.

–Bye, cuídate –dijo Melissa, casi saltando del entusiasmo porque iba a pasar la tarde con su Básník.

Jhonny se colocó el casco, se montó a su motocicleta y salió con dirección a su apartamento.

...

Jhonny entra a la cocina, la organiza un poco y decide ir preparando algunas cosas, mientras espera a que llegue Melissa.

Ring, Ring, suena el timbre, es Melissa. Traía puesto consigo un hermoso vestido de color verde; suave y sensual, con poco maquillaje y el cabello suelto; dejando a Jhonny totalmente admirado por su encanto. La acompaña un aroma único e irresistible de su personalidad. Jhonny le hace un cumplido a Melissa, a tal nivel, que sus mejillas se sonrojan de la pena que sentía en ese momento.

Melissa traía una bolsa, con un par de cervezas. Jhonny la hace pasar, haciéndola sentirse como en casa. Ella lo saluda con un beso en la mejilla, al momento en que se quitaba su buzo.

Los dos se dirigieron a la cocina. Jhonny destapa dos cervezas y el resto, las guarda en el refrigerador. Se disponen a iniciar con la preparación de la comida. Jhonny coloca un poco de música al ritmo de; Guns N' Roses - SweetChild O' Mine, BackstreetBoys - I WantIt That Way, Bon Jovi - Livin' On A Prayer.

*pero en especial, en esta parte del relato escuchaban la canción: Guns N' Roses - SweetChild O' Mine.

Jhonny y Melissa bailaban y se divertían, a la vez que preparaban la cena. En un momento de diversión, Melisa se encontraba de espalda, Jhonny la abraza por la cintura, apoyando su cabeza, por encima de su hombro derecho, la toma con total seguridad, que Melissa sintió una energía que recorría por todo su cuerpo sintiéndose un poco nerviosa e intimidada, pero sin colocar resistencia alguna. Jhonny dulcemente, le da un beso en su cuello y luego en su hombro. Melissa se muerde su labio inferior, con un poco de delicadeza, evitando soltar un pequeño suspiro, asimilándose a un gemido. Jhonny retira las manos de su cintura, dirigiéndose al otro lado de la cocina para proseguir con su parte en la preparación de la cena. Melissa gira un poco su cabeza, haciéndole una mirada a Jhonny. Siente que su cuerpo no puede seguir aguantando el amor que siente por él; pero se resiste y sigue con su actividad.

Jhonny se dirige a la nevera, para tomar otras dos cervezas; las destapa y le entrega una a Melissa. Dándole un pequeño abrazo y un beso en la frente, le pregunta sin ser planeado:

¬–¿Por qué nunca me correspondiste?

Melissa se sonroja, quedando perpleja, sin argumento, casi pidiendo a gritos desaparecerse de aquel lugar, con aquella pregunta tan libre y directa. Reina el silencio por unos segundos. Melissa decide tomar fuerzas, y confesarle lo que siente por él, correspondiéndole totalmente los sentimientos y el amor que siente por Jhonny.

–suspiró–. Jhonny…

–¿Sí?–dijo él, recogiendo su cabello y acomodándolo detrás de su oreja.

Melissa lo mira fijamente, liberando completamente su alma.

–Mi Básník, tú… siempre me gustaste.

–¿Qué? pero… ¿por qué siempre me esquivaste? Yo siempre te hablaba de eso y tú… me respondías con otra cosa ¿no entiendo?

–Porque yo… no creía en el amor a distancia en aquel entonces, y nunca creí que de verdad algún día…–suspira nuevamente–: pudiéramos encontrarnos.

–Y… ¿todavía sientes los mismo por mí?

–Sí, el primer día que te vi entrar al edificio, yo… mi corazón se aceleró, esa llama recobro vida nuevamente en mi… sentí que me volví a enamorar. Cuando me abrazaste… sentí el cálido abrigo de tu cuerpo, me sentí protegida; siempre anhelé sentir eso de ti, de la persona que me comprendía, de la que… me enamoré–dijo Melissa, con el rostro empañado en lágrimas.

–Mi Camel…

Jhonny, coloca delicadamente sus manos sobre el rostro de ella, sus labios se unieron como dos almas perdidas, apoderándose de la desnudes y la timidez de sus labios; sin importar que exista un mañana. Sus cuerpos sintieron la unión del yin y el yang; el deseo de sentirse; ser el uno para el otro.

–Anhelaba este momento–dijo Melissa, mirando a Jhonny con sus ojos empañados.

–Yo también, mi Camel.

–Jhonny… ¿hoy puedo pasar la noche aquí? Quiero dormir abrigada en tus brazos y sintiendo el latido de tu corazón.

–Claro mi Camel–dijo Jhonny, con una sonrisa en su rostro, aquella sonrisa que hace tiempo no se veía en su rostro.

–Sé que deseas… pero hoy no puedo–dijo Melissa, mostrando una sonrisa con picardía y secando uno de sus ojos.

–Tranquila mi Camel –dijo Jhonny, correspondiéndole la misma sonrisa, porque en su mente no rondaba aquella intención–, tampoco estaba pensando en eso, con solo poder saborear el dulce de tus labios… una parte de mi pasado; se tranquiliza.

Melissa abraza a Jhonny por el cuello y lo besa, deseando que ese beso sea infinito, alimentando el deseo, el bello paraíso de aquella pasión inalcanzable, que siente en esos momentos de estar cerca del hombre de sus sueños, llamado; Básník.

–Sé que deseamos que este momento no termine, pero… tengo hambre –le dijo Jhonny, soltando una sonrisa y dándole un beso en la frente de Melissa.

–Risas–: Está bien mi Básník, terminemos de hacer la cena, pero me debes muchos besos ¿oyó? –le dijo Melissa, con un sentido amenazante, pero con erotismo y picardía que tanto anhelaba expresar.

¬–Vale mi Camel.

Melissa y Jhonny, prosiguieron con la preparación de la cena. Por momentos, se hacían miradas; esas miradas, en donde sabes que el sentimiento es real, es totalmente llamativo y enamoradizo, que parecían dos esferas de cristal; donde la luna es testigo de su pecado y la lujuria que los invaden, sin percatarse de ello. De un submarino saliendo a flote, rumbo a una nueva aventura y momentos por descubrir.

…

Se encuentran sentados en el sofá de la sala y se besan. Jhonny la mira a los ojos; le acaricia su mejilla suavemente con su mano y le pregunta:

–Melissa…

–¿Si?

–La verdad, yo tampoco creí que algún día… nos fuéramos a conocer en persona.

¬–¡Guau! ¿en serio mi Básník?

–En serio mi Camel.

–Pero…si tú eras el que siempre estuviste animado en conocerme –dijo Melissa, bastante sorprendida–,madrugabas para escribirme y me despertabas con tus lindos mensajes de buenos días, tus frases de motivación. Sabes… –Melissa tomó las manos de Jhonny, lo mira a los ojos y le dice–: Desde que te conocí… me encantó tu forma de pensar, y de verlas cosas.

–Risas–.Si, lo sé.

Melissa se levanta por un momento del sofá, sentándose encima de Jhonny; de tal manera, que quedó frente a frente con su mirada, posicionando cada una de sus piernas a cada lado de las piernas de Jhonny, y deseando por tantos años poder decirle esto:

–Sabes… cuando me confesaste que yo te gustaba, yo en ese momento…–suspiro de amor–, también te lo quería decir, sin importar lo que pensaran los demás; pero… no fui capaz, traté de que no sintieras eso por mí.

–¿Y por qué lo hiciste?

–Porque tenía miedo de sufrir; de que nos enamoramos a distancia y que de pronto algún día, alguno de los dos… se enamorara de otra persona, que estuviera más cercana y dejara al otro en el olvido nuestra relación–dijo Melissa, con su voz afligida.

–Es un poco gracioso; pero también pensaba lo mismo. Pero más me dolió, cuando me dijiste que lo que sentía por tí, no podría ser real; tratabas de que no habláramos del tema del amor.

–Sí, lo sé; y la verdad lo siento mucho, perdóname por habértelo negado y ocultar ese sentimiento que siento por ti y que hoy–lo besa, entre cortando palabras–: por fin –lo besa–; te lo estoy demostrando–lo vuelve a besar–; siempre estuve enamorada de ti–lo besa otra vez–; mi Básník… gracias, porque siempre estuviste ahí; no importa si esto dura poco; pero lo voy a disfrutar al máximo –le dió un beso largo y apasionado, de esos que te hacen llegar a la luna, y no quieres regresar jamás…

–Mi Camel –Jhonny se detuvo por un momento…–, solo quiero que disfrutemos, vivamos el momento, que solo el mañana… conoce nuestro destino.

–Si mi Básník, no planeemos a futuro, solo dejemos que pase el tiempo.

Eso era lo único que Jhonny deseaba; que fuera un amor distinto y no de verano. Era un nuevo inicio y una nueva vida por descubrir.

Cita 20

¡Oye! Disfruta, que el mañana; ¡puede cambiar…!

Jhonny, Básník.

*Se besaron, y así terminó la noche.

Sé que esperaban que sucediera algo más de acción, o lo que sus mentes les permitiera imaginar, pero les quiero dar un consejo antes de continuar con la historia.

El amor, el sentimiento que exista en una relación debe ser mutuo, lo cual casi nunca sucede, siempre existe en una relación la persona que ama el 65 % y la otra el 35%, sé que son solo números; pero si ustedes mis lectores, si en este instante tienen una pareja solo disfruten al máximo del momento, que el destino, el futuro o el mañana, solo Dios lo tiene escrito.

Más vale disfrutar el ahora y tener bellos recuerdos, que lamentarse en un mañana y no sonreír gracias a ellos.