NARRACIÓN DE LA GEHENA
-¡Es inesperada su visita Saulot!, nadie esperaba verlo de nuevo, varias leyendas han dicho que hace milenios atrás desapareció sin dejar rastro alguno. Dijo Drácula.
-Es verdad que desaparecí del mundo de los no-muertos por varios siglos, desde que se evitó la “Yihad” en los tiempos de la tercera y cuarta generación de los chiquillos de Caín, fui a descansar en un largo letargo hasta que nuevamente se escuchó los rumores del surgimiento de la “Yihad” y la “Gehena”. Contestó Saulot.
-Conozco la “Yihad” pero la “Gehena” la desconozco. ¿Puede darme información?
Saulot relataría a Drácula la historia de la “Gehena” o más conocido como el “Fin de los Tiempos” para la humanidad y el mundo de los vampiros.
“Es la hora del juicio”
Desde las noches de antaño, los no-muertos han acechado a los vivos, alimentándose de su sangre para sobrevivir. De acuerdo con los más antiguos relatos, estos vampiros descienden de Caín, el primer asesino bíblico. Transmitiendo su maldición siempre que escogen crear a otro de su especie, los Cainitas se han convertido en una cultura parásita que habita entre las sombras de la historia. En las noches de la era moderna, merodean invisibles entre el ganado mortal, fundando sus propias sectas y sociedades. Desde hace siglos, la mayor de estas, la Camarilla, ha instado a todos respetar la Mascarada; una instaurada bajo los preceptos de la supremacía vampírica, respeta su propia versión de las Mascarada para evitar que el ganado mortal se rebele y destruya a los parásitos que viven entre ellos.
Pero existen otras y más importantes amenazas en el horizonte de los no-muertos. Las mismas historias que narran la maldición de Caín, también lo hacen de su regreso y de los Antediluvianos, los primeros y antiguos vampiros que concibió y que se alcanzarán para destruir a los jóvenes. El libro de Nod, es más elogiado entre todos los relatos vampíricos arcanos, llama a este momento terrible la “Gehena” y cita señales que habrán de presagiar su llegada, acontecimientos que muchos dicen haber visto cumplidos.
Estas son las noches finales y, por el fin, el juicio se sentenciará.
¡Quieto! ¡Escucha del cuervo el planto! Y la quietud del viento, abrasadora, se alza sobre las calles. Las altas torres esconden la oscuridad del día.
Cuando se hagan realidad los sueños de La sombra, el día en que la luna se deslice como sangre y el sol se alce negro en el cielo; Éste, sin duda, será el día de los Condenados, cuando se alzarán de Caín todos los hijos.
Y el mundo quedará frío, y el suelo escupirá, hirviente, mugrientos entes; Grandes tormentas caerán, fuegos encenderá el rayo; Cubrirá a los animales una pléyade de úlceras; Sus cuerpos caerán, quebrados.
Entonces, nuestros Abuelos se alzarán de la tierra. Romperán ellos su ayuno en de nos la prima parte. Nos consumirán por completo.
Será en el segundo día cuando volverá Caín, llamando a sus Chiquillos para poder encontrarse en el lugar acordado, en la Primera Ciudad. Y los llamará por señas desde su trono de basalto.
Y Caín dirá en voz alta los nombres de quien se debe destruir, pues grandes son los crímenes cometidos.
Y, a quienes consumieron la sangre del corazón de sus sires, se llevará frente al Trono Negro, y beberán de Caín la sangre. Y la sangre de Caín comerá su sangre.
Traerán a la misma Madre Oscura, y allí, en el valle de Enoch, habrá una batalla, un duelo del Padre Oscuro contra la Madre Oscura.
La Reina-Demonio morderá, y el Rey Condenado aún más. no sabemos qué pasará, pero el cielo llorará, y la tierra bajo de él, y las fuerzas infernales correrán a raudales, liberadas de la tierra.
Y en el día tercer el silencio reinará; Cuervos comerán carroña; Las plagas danzarán en medio de las ruinas; Y los últimos Salvajes dejarán este lugar; Las últimas de las Bestias de la Luna lucharán, y caerán; y un imperio de sangre harán para sí los Antediluvianos.
Con espolones de acero sus tierras regirán, arrancarán corazones de lo que aún viva, y todo lo que sobreviva vendrá y vivirá en la Última Ciudad, la ciudad de Gehenna. Se instaurará un reino de un millar de años.
Y no habrá ni amor, ni vida, ni compasión. Los poderosos, esclavos; Los virtuosos locos serán. Todos los dones buenos corrompidos serán por quien cuyo poder venga de los infernales Reinos, será el Padre de toda Oscuridad.
Cuando las nieves consuman toda extensión de tierra, cuando el sol palidezca como una vela en el viento, entonces, y sólo entonces, una mujer nacerá, la última hija de Eva, y en ella se escribirá el destino de todos.
Pero no conoceréis a esta mujer, excepto por tener tatuada en su cuerpo la marca, la marca de la Luna; Su rostro verá el dolor, el odio y la traición, pero en ella reside la última esperanza.
Y podréis reconocer estos tiempos por el tiempo que rija la Sangre débil, incapaz de Engendrar; Y los conoceréis por aquellos Sin-Clan, quienes vendrán a regir; Y los conoceréis con el nombre de Salvajes, que caza nos darán hasta en la mayor ciudad; Y los conoceréis al despertar los Antiguos, al alzarse la Bruja y consumir a todos; Y los conoceréis, pues una mano negra alto se levantará, y estrangulará a quien se le oponga, y aquellos que ingieren la sangre del corazón se volverán prósperos, y todos los Vástagos con los suyos se unirán, y la Sangre será rara, tanto como los diamantes.
Observad estas señales, ¡acercándose están! La Gehenna será sobre la faz de la Tierra.
Observad la sombra que vuela, observad el dragón que se alza, observad la oscuridad que lenta se desliza, observad la sombra de luna, observad el ángel que muere, observad la virgen que llora, observad los nuevos chiquillos, observad los Sin Clan que corren.
Entonces habrá un tiempo. Cuando el Sire expulse al Chiquillo, cuando abandone al Chiquillo A la merced del sol; Y no habrá perdón Para aquellos Sin Clan, mestizos aunque encuentren sus Sires olvidados; Sobre los odiosos Sires caerá la maldición de Ariel, la maldición que proviene de Caín, pues será la maldición de los cazadores cazados.
Aquellos de entre los Sin Clan no tendrán senda a seguir, ni familia que nombrar, ni generación que abrazar, ni tradiciones que cumplir, ni costumbres que dar, ni hospitalidad que ofrecer ¿Por qué creáis estos huérfanos? ¿Por qué los dejáis en la calle? Ellos son la oscura semilla de nuestra perdición, ellos se unirán con aquellos que nos odian, ellos seguirán los pasos del Chiquillo de Brujah, ellos harán que la sangre rauda y roja se deslice, ellos occirán los muertos, ellos comerán nuestra especie, ellos golpearán y gritarán a nuestras puertas, ellos llorarán alto pidiéndonos justicia.
Sin Clan, todos, destruirán nuestros muros. Sin-Clan, todos, conocerán caminos secretos. Sin Clan, todos, son el sucio logro de Lilith. Sin Clan, todos, justo han Despertado. Sin Clan, todos, ¡Ni familia, ni símbolo, ni lealtad ni antiguo!.
Cuidaos de quienes andan sin un Clan que los proteja, pues serán nuestra perdición. ¡Pobres! Adoptad los huérfanos siempre que podáis hacerlo, pero vigiladlos bien, ya que en su interior germina la semilla de la maldad de su Sire.
En el momento de la culminación de la “Yihad”, espantosas señales se verán en los cielos, el sol se oscurecerá, la luna se teñirá de sangre al ver al destructor venir, su color es rojo, los cimientos de la Tierra se tambalean.
Grandes volcanes se activarán, terremotos nunca antes vistos, el mar invadirá todas las costas y fuego caerá del cielo. Será el momento cuando un astro caerá en el corazón de la morada de los malditos (vampiros), un humo verde invisible a los ojos humanos se esparcirá, será tóxico para los no-muertos, todos perecerán menos aquellos que hayan alcanzado el camino de la redención (Golconda).
Luego de acabar de relatar Saulot a cerca de la “Gehena” o el fin de los tiempos, Sarah abrazó con todas sus fuerzas a Drácula sintiendo miedo al saber de los terribles acontecimientos que están a punto de desatarse si la “Yihad” estalla en cualquier momento.
Drácula silenciaba al entender que desde que asumió el poder en gran parte del mundo de los vampiros, han existido una series de guerras que podrían culminar con la Gran Guerra que sería conocida como la “Yihad”.
Saulot sabía que si las confrontaciones continuaban entre los clanes vampíricos, sin duda alguna estallaría la “Yihad”. Fue por esta razón que fue en persona a dialogar con Drácula para evitar el fin de su raza.
-¿Ahora entiendes porqué he venido desde tan lejos a dialogar contigo Drácula?, Dijo Saulot.
-¡Jamás me imaginé que sin darme cuenta he estado formando parte de esta profecía terrible! Dijo Drácula.
-¡Amor mio, no os preocupéis que estoy a tu lado para protegerte! Dijo Sarah.
-Eres tu hija de la luz quien está sensibilizando el corazón de Drácula, ¡eso es bueno!, contestó Saulot.
Solo el poder del amor podrá evitar el fin de los tiempos y la aniquilación de los vampiros, Saulot a partir de hoy enseñaría el camino de la “Golconda” a Drácula. La gran ventaja que tenía era el amor de Sarah por el vampiro.
Por un largo tiempo Saulot permanecería en el castillo de Drácula, apaciguando los enfrentamientos con los Antediluvianos y los clanes que se unieron a la causa.
La primera persona con quién hablaría a profundidad con el asunto sería con Sarah, ya que ella convencería a Drácula para seguir al pie de la letra todas las instrucciones de Saulot.
El camino es muy difícil pero la ventaja de Drácula era el regreso de Sarah a su vida sensibilizando el corazón.
-¡Hija de a luz!, he decidido primero hablar contigo a cerca de la redención de Drácula, fue necesario mi venida al monte de los Cárpatos para interferir en la batalla que se libra entre los de mi propia raza por la absurda ambición por el poder, los mismos errores de los humanos están cometiendo. Dijo Saulot.
-La verdad Saulot nunca me imaginé de un conflicto que se librara paralelamente en el inframundo. ¡Créeme que esto parece un cuento de terror!. Contestó Sarah.
-Te voy a contar rápidamente nuestra historia en el principio de los tiempos.
Narración de Saulot a cerca de la creación de los vampiros
Adán y Eva al ser expulsados del paraíso terrenal, conocieron el sexo teniendo por mucho tiempo, de esta forma, Caín fue engendrado por la lujuria. Mas Abel fue engendrado por el amor.
He aquí, Caín poseía una oscuridad mayor que la luz, y Abel, una luz mayor que la oscuridad. Pidió el Creador un sacrificio a los hermanos. Como hijo de la luz, Abel asesinó a un animal y ofreció sus vísceras y grasa al Creador.
Caín, soñando con las Criaturas de las Tinieblas que le enseñaban todas las cosas, ofreció un sacrificio de flores y trigo, pues su alma no estaba contaminada con el asesinato.
El Creador miró a Abel y su ofrenda, y aprobó la matanza. Pero no miro a Caín y su ofrenda, pues no era digna del Creador, mas era digna de las Criaturas de las Tinieblas, que no crearon la matanza, ni la bondad, ni la maldad.
El Creador bendijo la ofrenda de Abel, y Abel, manchado de sangre. Y Maldijo a Caín por haberle ofrecido los frutos de la tierra.
Caín se irritó en gran manera y decayó su semblante. Entonces dijo el Creador a Caín: “¿Por qué andas irritado, y por que ha decaído tu semblante? ¿No es cierto que si obras bien, podrás alzarlo? Mas tú debes dominar el pecado”.
En tanto Abel fue grato al Creador para asesinar y mancharse de sangre. Caín dijo: “Seré grato al creador”.
Y cuando estuvieron en el campo, se levantó Caín contra su hermano Abel, lo mató y se cubrió con su sangre; extrajo sus vísceras y con gran voz llamó al Creador.
Diciendo: “Creador, he aquí mi nuevo sacrificio, la sangre y las vísceras de mi hermano, pues te complace la matanza; para que yo no sea el guardián de mi hermano”.
Y dijo el Creador. “¿Qué has hecho? La voz de tu hermano esta clamando a mí desde la Tierra; Por eso andarás maldito, lejos de esta tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano; “Cuando labres la tierra, ella no te dará más fruto; fugitivo y errante andarás sobre la tierra”.