SALVANDO A SU PADRE VLAD

Mientras los reyes revisaban cajones, encontraban retratos de los dos, cosas de los dos, ropa, utensilios, se hacían bromas entre ellos, se besaban, hasta que concluyeron su amor, haciendo el hechizo a la puerta y empezando a amarse con pasión desenfrenada como acostumbraban siempre.

Se miraban tan enamorados, se empezaron a besar acariciándose el cabello, Alexander estaba encima de ella tratando de no aplastarla por el embarazo, le lamía el cuello, le dio un pequeño mordisco y ella se rio a carcajadas por la coquilla que sintió, su esposo la miraba reír y volvió a besarla con esa pasión tan hermosa que sentía por ella.

Siguió con sus besos hasta sus pezones que empezó a chupárselos sintiendo que hacían sentir algo lindo a Martha que se tensaba cuando hacia eso mientras acariciaba el cabello de su esposo amado.

Alexander bajo directamente a lamerle el botoncito que hacia dar respingos de placer a su amada, le encantaba sentirla así, mientras sus manos ávidas recorrían los muslos de ella, al sentir que intentaba cerrarlas, era signo que estaba teniendo un orgasmo y sintió sus fluidos que los lamió todos, se volvió a subir encima de ella y sonreírle besando nuevamente sus pechos, alzo sus piernas poniéndoselas en sus hombros para poder penetrarla en esa posición que lo volvía loco de deseo.

Al penetrarla despacio ella arqueó su espalda, lo sintió muy adentro y cuando empezó a embestirla los gemidos de ambos no se hicieron esperar, eran tan sonoros y de vez en cuando Alexander se agachaba para besarla ahogando sus propios gemidos, pero al sentir los dos que venía la sensación del placer tan grande del orgasmo dejaron de besarse para rugir juntos, cambiaron de posición para su goce, hasta que ella optó por hacerle un oral a su gusto haciéndolo rugir al culminar con un orgasmo a su vampiro, se subió ella sobre Él para terminar besándose y acostarse a su lado abrazado y dormirse del cansancio.

Vlad estaba preocupado, ya hablo con Delia, la reina de las brujas que le dijo que debía esperar, ya se daría el momento que recobrarían la memoria, que no los dejen solos cuando salgan, hablo con los nigromantes y paso igual, pero Él ya quería a su hijo como antes, lo extrañaba.

Anthony en su local ya más tranquilo que la pareja estaba en Palacio, trabajaba feliz, únicamente esperaba que recuperaran la memoria para que todo sea como antes, hacia unos postres para dárselos al llegar cuando cierre su local.

Un soldado llegó al despacho a hablar con su majestad, le dio permiso de entrar y dijo

—Su majestad, hay una rebelión al norte, están juntos un clan de Lycans y tienen a trolls de aliados, ya arrasaron con una aldea

Vlad se asustó eso lo hacía su hijo y así como esta no estaba seguro que podría hacerlo, ordeno que lo esperen abajo con los vampiros soldados, fue a la habitación de su hijo y se dio cuenta del hechizo, escribió una misiva y se la deslizo por debajo de la puerta y se fue con sus guerreros a tratar de acabar la rebelión.

Mientras de eso pasaron 2 horas y se despertó Alexander, miro a su esposa estaba profundamente dormida, se levantó muy despacio tratando de que no sienta que se levantó, se bañó, se vistió y vio una carta al pie de la puerta, al leerla se preocupo era su padre de todas maneras y vio las coordenadas, se concentró diciendo

—Yo soy Alexander, el rey, soy capaz de hacerlo, tengo que acabar con la rebelión, tengo poderes que nadie más tiene, yo puedo hacerlo.

Cerro los ojos y vio a Vlad su padre que estaba rodeado de enemigos, estaba peleando, pero ya se lo veía cansado, eso preocupo al rey, hizo un ademán mágico y se fue donde estaba peleando su padre

Al llegar cerca, Vlad lo vio, pero sintió su gran poder, estaba muy serio cuando lo vieron, los enemigos dijeron

—Es el rey, no tiene memoria, está vulnerable mátenlo

Y fueron a atacarlo, Alexander al verlos, rugió pero tal fue su rugido que tuvieron que taparse los oídos y para regocijo de Vlad su hijo se transformó en el vampiro guerrero, pero la más grande y fuerte, ataco a diestra y siniestra, los Lycans caían como piltrafas estaban siendo destruidos como si nada por el rey, se asustaron, trataron de escapar, sin embargo, Alexander no dejaba oportunidad de escapar, volvió a rugir con fuerza paralizando a los últimos Lycans y desollándolos a muerte.

No quedo ningún Lycan vivo, pero los Trolls eran gigantescos y se agruparon para atacarlo, Vlad se acercó a su hijo diciéndole

—Podrás convertirte en el Gran dragón para exterminarlos de una vez ¿

Alexander lo miro a través de sus ojos de monstruo y sonrió enseñándole sus enormes y filosos dientes, entonces Vlad grito

—Tápense los oídos

Todos sus guerreros lo hicieron, y Alexander rugió que toda la tierra tembló, los Trolls se atontaron y vieron todos a su rey transformarse en un gigantesco dragón que soltó una inmensa llamarada y quemo a todos los trolls matándolos de contado, alzo el vuelo haciendo que todo se haga un remolino, voló hasta que se le vio lejos y en el cielo se vio el resplandor del fuego y se lo vio regresar hasta donde estaba Vlad, aterrizo allí y soltó un rugido.

Volvió a transformarse en vampiro, Vlad fue a abrazarlo sonriendo

—Lo lograste, hijo, lo lograste, ¿Alexander?, ¿Alexander?, ¡hey ayúdenme!

Corrieron a agarrarlo, había gastado su energía y se había desmayado en brazos de su padre.

Vlad hizo un gesto y regresaron a Palacio, venían bastantes heridos, cuando vieron al rey en brazos de los soldados, otros vinieron a ayudarlo, lo cargaron y lo dejaron en el despacho acostado en un sofá, se quedó Vlad también allí.

—Hijo, te transformaste, tu instinto de protección, está alerta, que bien.

Lo decía mientras le acariciaba el cabello a un dormido Alexander se quedó con Él allí, hasta que después de unos minutos, sintió que se movió, se dio la vuelta abrazando las piernas de Vlad le gusto, eso hacía cuando era niño

Anthony ya había cerrado su local y le habían avisado que el rey llego con su padre y que venia desmayado, entro al despacho y vio a Vlad sentado en el sofá y Alexander abrazado a sus piernas dormido

—Señor Vlad, ¿Qué paso allá?

—Anthony, mi hijo me fue a ayudar a pesar de no tener memoria, sus instintos de protección están alertas, se transformó en la 3ra la que es más grande del vampiro guerrero y también cambio al dragón de batalla, cuando regreso y volvió a ser Él mismo, se desmayó, gasto demasiada energía, más que todo porque está sin memoria y no se acuerda como se canaliza el poder

—Vaya, que bien señor Vlad

Vlad se acordó de algo

—Anthony cuando les dijiste a esos patanes que violaron a Martha que ibas a matar a sus padres…

—Señor Vlad solo era para asustarlos, los pobres padres a lo mejor ni sabían que hacían sus hijos

—Eso quería decirte, ellos no sabían nada, suficiente con que sepan que nunca más van a volver a ver a sus hijos.

Alexander se movió murmurando algo y se quedaron callados para oírlo

—Martha, estás ahí, Martha te amo

Se miraron felices, la nombraba mucho y con amor

—¿Estará recordándola, señor Vlad?

—Debe estar soñando, cuando despierte sabremos si recordó algo o no.

—Anthony acompáñame a revisar a los soldados, regresaron muchos heridos y quisiera saber si alguno murió y no quiero dejar a su familia sola

—¿Y Alexander?

—Está dormido, voy a dejar guardias en la puerta, por si acaso

Salieron y dejo a dos guardias cuidando la puerta, fueron para ver a los soldados