CASTIGANDO A LOS CULPABLES DE LA DESGRACIA DEL REY

Empezó a soñar lo que ocurrió, todo lo que le dijo, la cara de susto de ella de su amor, los improperios que le grito, le dijo Puta, le dijo que la odia, la boto de su lado y miraba su semblante cuando le dijo esas palabras de «si me alejas de ti, me muero», se despertó llorando, muy asustado, volvió a sollozar tapándose la cara con sus manos

—Martha que hice, te amo, perdóname, ¿Dónde estás?, ¿Dónde estás?

Las horas pasaban y no llegaba noticias de su paradero, estaba ya impaciente cuando tocaron la puerta

—¿Quién es?

—Soy su rastreador majestad

Con un ademán abrió la puerta y se paró presuroso para escucharlo

—¿Qué paso?, ¿la encontraste?, ¿sabes donde fue?

—Majestad cálmese por favor, rastree todo y hoy trasladaban cargamento pesado a algunas ciudades y el rastro se perdió allí, no pude majestad, no hay como saber para donde se fue, nadie ha visto nada, parece que la disfrazaron para que nadie la reconozca.

Alexander al escucharlo, lanzo un enorme rugido lastimero

—Perdí a mi esposa, por esos estúpidos, desgraciados, puedes seguir el rastro de cada carreta y ver si la encuentras, te pago el doble, pero trata de encontrarla por favor

—Está bien majestad, la buscaré

Y se fue el rastreador, entonces Alexander regreso con su padre y vio a los gemelos colgados de unas cadenas de las manos, su padre ya los había flagelado con una fusta para caballos, estaban con los rostros llorosos.

Vlad al ver a su hijo muy sereno, se imaginaba a que venía

—Ya los castigué hijo, ¿qué vas a hacer ahora?

—Lo mismo que le hicieron a mi esposa—dijo muy serio Alexander

Los gemelos escucharon y se asustaron los iba a violar, miraban cuando se quedó desnudo y al darse la vuelta le vieron el enorme miembro que tenía el rey, estaba muy serio ya no lloraba estaba con su mirada malévola, bajo primero a Alfred de las cadenas y lo toco en el cuello en un punto preciso para que no cambie a Lycan, del susto se transformó en un vampiro grande, pero Alexander lo golpeo y se transformó en el vampiro guerrero, lo tiro al suelo, lo puso en cuatro y le dijo

—Te voy a reventar el culo maldito desgraciado, te voy a violar, que sientas a tu rey

Se lo metió de una estocada haciéndolo gritar del dolor tan intenso al ser el vampiro guerrero su verga era inmensamente larga y gruesa y eso que Alfred estaba transformado en vampiro ancestral, gritaba al sentir semejante verga le enterraba las garras lo hacía sangrar y se reía de una forma espeluznante, su padre lo miraba triste al verlo que tuvo que llegar a ese extremo, algo que ya había dejado atrás.

Cuando tuvo su orgasmo se salió y se puso enfrente y le dijo

—Lámelo infeliz  límpialo

Alfred lloroso le lamió, de su culo salía bastante sangre, lo había desgarrado, lo volvió a poner guiñado con las cadenas así adolorido como estaba y bajo a Hugo, este gritaba asustado

—Perdóneme,  perdóneme

Pero Alexander no lo escuchaba, le hizo lo mismo que a su hermano, le toco en el cuello para que no se transforme en Lycan, lo golpeo lo tiro al suelo, lo alzo de la cintura poniéndolo a su alcance y asi lo penetro con furia  Hugo grito ese dolor era horrible, la sangre bajaba por sus piernas, le había desgarrado, lo poseía en forma tan brutal que el dolor era insoportable, pero continuo embistiéndolo hasta que tuvo su orgasmo, se levantó y le exigió lo mismo que lo limpiara con su lengua y Hugo llorando lo hizo, los volvió a poner guindado en las cadenas

Su padre lo miraba no tenía expresión ninguna en su rostro, miro a Vlad y dijo

—Papá déjame solo con ellos por favor

—Está bien hijo—dijo Vlad

Y Vlad se fue, entonces el rey hizo aparecer un cubo de sal y unos limones partidos por la mitad, los puso de espaldas y en las heridas les puso sal y limón, se volvió a sentar a escuchar sus quejidos lastimeros, del ardor que sentían, así estuvo unos largos minutos.

Solo se quedó sentado mirándolos fijamente, ellos estaban adoloridos y asustados de que más planeaba hacerles

Se estremecieron cuando lo vieron levantarse, lo vieron caminar de un lado a otro, hasta que desapareció, no demoro mucho y regreso con una docena de hombres fuertes, gruesos, malencarados, tatuados y les dijo

—Bien, les reduzco la condena de ustedes a solo dos años si me ayudan a torturar a estos desgraciados que se atrevieron a tocar a mi esposa, la violaron, la drogaron y ella perdió la memoria desapareció, la están buscando y ellos tienen la culpa, si agradan a su rey y me gusta lo que veo, los dejo libres, pero quiero que los violen como lo saben hacer ustedes a lo salvaje

Ellos al escuchar eso gritaban

—Nooo, por favor, noooo

Los reos al escuchar eso sonrieron divertidos, se iban a dar gusto y hasta la libertad conseguirían haciendo lo que saben hacer muy bien, se carcajearon, Alexander asomo con magia unos cubos de agua

—Aséenlos un poco están muy sucios y quiero ver todo lo que les hagan

—Si su majestad estos malditos pagaran su osadía de tocar a la reina, jajaja

Esos enormes hombres los bajaron, los limpiaron, los secaron, los arrinconaron para besarles con violencia, los empujaban y los tiraban al suelo asustándolos cada vez más, hasta que dos de ellos agarraron a los gemelos y los tiraron al suelo boca arriba los montaron, le abrieron las piernas, les vieron la entrada se relamieron y los penetraron de una sola estocada a lo salvaje y los hacían gritar del dolor y los presos decían

—Así perra grita que te gusta, dímelo imbécil

Y los gemelos gritaban me gusta, me gustaaa y se reían los reos, mientras se los follaban otros le metían la verga por la boca y los embestían no les importaba que tenían arcadas por lo grandes que eran lo hacían riéndose hasta que se corrían en la boca de ellos y decían

—Trágate todo estúpido, trágate y eran dos hombres uno terminaba y otro seguía metiéndole en la boca hasta que se corría y tenía que tragarse eso también, los dos estaban sufriendo horrible, el rey miraba muy serio lo que estaba pasando, se intercambiaban de puesto a cada rato, los follaban duro, gritaban del dolor, pero igual seguían y seguían, ya habían pasado algunas horas de sufrimiento casi ni se movían ya de tanto dolor y desgaste de energía de tanta penetración y chupándoles la verga a todos ellos.

Los reos estaban ya cansados estaban jadeando, pero felices sentados en el suelo descansando vieron al rey levantarse muy serio, se acercó a los gemelos estaban vivos pero cansados, sudorosos.

—Límpienlos

Dos se levantaron rápido, los mojaron y los limpiaron, los dejaron en el catre a los dos y el rey dijo

—Bien me gusto todo lo que hicieron, así que están libres, los voy a dejar en el límite de la ciudad y se van a otra parte, traten de trabajar y no vuelvan a hacer lo que hacen o los busco y los mato

—Si majestad sus órdenes serán cumplidas

Hizo un ademán y desaparecieron todos en una bruma escarlata, asomaron fuera de la ciudad, al verse libres gritaron de felicidad y se separaron corriendo y felices.

Alexander los miro más de cerca estaba como idos, los dejo ahí cerco con seguridad la cueva, ese cuarto quedo como si no hubiera puertas y se fue de regreso a Palacio.

Llego a su despacho, allí estaba su padre cerro la puerta con un hechizo y se desplomó en el suelo a llorar, Vlad se agachó a abrazarlo y también sufría viéndolo, sabía como amaba a su esposa y lo que pensaba era, ¿Cómo le dirían a su familia de la desaparición de Martha?.

Los padres de Martha no estaban en ese momento, habían ido a ayudar a una pareja de vampiros a arreglar su casa matrimonial, en eso eran expertos y Anthony no cerraba todavía su local, no sabían nada de lo que paso, la peor desgracia en su familia