CAPITULO 111

Yuriana se acostó para dormir, en cambio, Iván recibió una llamada por su celular, al cual respondió de inmediato al ver de quién se trataba

¿Qué pasa Karl?

Comandante, lo descubrimos

Lo apresamos, estamos viajando para allá

Muy bien, Karl

Resulto bien la trampa

Llegamos en tres horas comandante

Quería darle la sorpresa

Me vuelves a llamar, en cuanto lleguen al hangar

Quiero ir a recibirlo personalmente

Está bien comandante, lo llamaré adiós

Cerró la llamada sonriente, Yuriana lo observó e indagó

—¿Qué pasó amor?, te veo alegre

Iván la miró se le acercó para anunciar

—¡Lo atraparon!, mi amor, ¡Atraparon al soplón!, cayó en mi trampa

Yuriana iba a responder cuando se escucharon los gemidos de ambos esposos, Iván enarcó las cejas de enojo y musitó

—¡Hijo de puta!, lo está haciendo adrede, carajo

Su mujer le inquirió

—Por favor, mi amor, mañana podremos hacerlo mucho más tranquilos, no te enojes, ya conoces al señor Alexander, mejor ven a descansar

El comandante se sentó a su lado para acotar

—Sé que lo molesto mucho, pero escuchar que ellos si pueden hacerlo y nosotros no, me revienta, sin embargo, yo mismo me metí en esto, te amo Yuriana

Su respuesta fue un gran beso, se acostó y jaló al comandante para hacerlo acostar también, se abrazaron y ella puso su cabeza en el pecho de Él que cerró sus ojos, los gemidos no dejaban de escucharse, sin embargo, el cansancio los venció y se durmieron casi de inmediato

En la habitación del Boss, el ambiente estaba muy caliente, pues estaban haciendo el amor, Alexander poseía con fuerza, con deseo, con amor a su esposa, sus embestidas llenaban de satisfacción y placer a Jessa que con sus manos acariciaban el cuerpo de su esposo

Cambiaron de posición para aminorar un poco el impacto al bebé, sin embargo, el deseo era muy fuerte, Él no podía contenerse pues deseaba con locura a su esposa y ella también, ambos cuerpos se movían en demasía, hasta que el potente orgasmo llegó, y el Boss soltó casi un grito

—Síiii, mi amor yaaaa, te amoooo carajo

Y Jessa también musitó, pero no tan fuerte

—Yo también llegué mi amor, te amo tanto

Alexander salió del interior de su esposa, se acostó a su lado para musitar

—Quiero seguir amándote mi amor, pero… tengo temor por nuestro hijo

Ella le acarició el mentón para hablar

—Yo estoy igual que tú, mi amor, quisiera seguir, pero yo si puedo hacértelo, porque yo no me voy a quedar con las ganas de comerme tu polla

Antes de que su esposo replicara, ella se movio para acomodarse entre las piernas de su esposo, agarrar su polla y sin previo aviso metérsela en su boca y arrancar un gemido de Alexander

—Dios… ahg

Ella se lo chupaba con furia, con lujuria, con mucho deseo, sus manos locas sobaban las pelotas de su esposo, las magullaba, las apretaba, los gemidos satisfactorios del boss se escuchaban por toda la habitación, sus manos apretaban con fuerza la sábana, la polla desaparecía casi por completo en la boca de una mujer enamorada, todo su ser explotaba de placer hasta que ya no pudo más y se regó por completo en la boca de su esposa que no dejo escapar ni una gota del néctar de quien más ama, al terminar solo se escuchaban los jadeos de Alexander

Se levantó un poco para que su amado esposo observe como ella se relamía los labios, recibiendo una amplia sonrisa de satisfacción de parte de Él, se le acercó más para poder besarlo, Alexander la abrazó para también besarla, a ninguno le importaba el sabor del semen, en ese momento imperaba solo su amor, sus deseos, la demostración de todo lo que sus cuerpos, sus corazones y sus almas demostraban cada vez que podían amarse de esa manera

Jessa a dejar de besarlo musitó

—Te amo, mi amor, por siempre tuya

Alexander la miró dulcemente para hablar

—Te amo mi chiquilla rebelde, mi futura madre de mis hijos, digo mis hijos porque quiero muchos más

Ella sonrió para responder

—Tendremos los hijos que Dios quiera darnos, mientras debemos cuidar a este bello que está aquí y tú también debes cuidarte de no irte de mi lado Alexander, no quiero perderte jamás, me dolería mi corazón

Él muy risueño le contestó

—Jamás te dejaría mi amor, yo puedo a veces molestarme con Iván, pero acataré sus órdenes cuando me las dé, pues lo hace por cuidarme, al principio tenía mis dudas, pero ahora ya no, Él ama a Yuriana, además también va a ser padre

Jessa le conminó

—Eso es lo que te decía, no debías temer nada de Iván, solo somos amigos, nos cuidamos y te cuidamos, Él sabe que te amo y por eso te salvaguarda con mucho más fuerza que a los demás que le han pagado por hacerlo, ayer me dijo que lo hacía porque yo logré hacerlo feliz al ayudarlo con Yuriana, está muy agradecido

Alexander volvió a besarla y musitó después de lanzar un largo bostezo

—Vamos a dormir mi amor, debes descansar mucho, te amo

Ella lo abrazó para besarlo, sonreírle y acostarse en su brazo para dormir de cucharita, Él tapó sus cuerpos sudorosos con la sabana, beso su cabello, se acomodó, cerró sus ojos y ambos se durmieron muy tranquilos, pues en esa casa estaban muy seguros

3 HORAS DESPUÉS

En el hangar privado llegaban los hombres fieles del comandante y un prisionero que miraba a todos lados tembloroso, porque sabía con quién iba a encontrarse, su mirada cabizbaja hacia sonreír a los demás, hablaban de lo que podría sucederle para que sintiera miedo, algo que ya lo habían conseguido, porque desde que partieron de New York, no dejaban de decir las torturas que el comandante le haría

El pobre hombre trabajaba en la parte administrativa del amo Alexander, era uno de sus contadores, pero se había aliado a quién jamás tuvo que hacerlo con Lucca Smirnov cuyo padre se llama Sergey, ahora acérrimo enemigo del Boss

Iba encadenado las dos pantorrillas, esposadas ambas manos a unas cadenas que rodeaban su cintura, una a cada lado, a ratos se secaba sus lágrimas que rodaban cuesta abajo por sus mejillas, eso más hacía que esos rusos rudos se le burlaran

—Ay no, pobrecita la palomita, el gato se la va a comer, jajajaja

—Ni de broma me pusiera en sus zapatitos de cristal, jajajaja

—Oye Karl, a este no le va a quedar nada en el trasero, jajajaja, se va a cagar del susto, jajajaja, mírenlo, está temblando, jajajaja

El llamado Karl que fue el encargado de ponerle la trampa lo observaba con una mirada sardónica y una sonrisa diabólica, para Él había sido tan fácil hacerlo caer en la trampa, había clonado el número de Sergey pues era un maestro en esto, había mandado algunos mensajes haciéndose pasar por Él y el contador se lo había tragado todo, Karl usó todos los modismos utilizados por el traicionero Sergey

Para Karl era un triunfo, porque conocía a su comandante, cuando las cosas salían como lo deseaba premiaba con una buena suma a quién lo complacía y eso es lo que Él deseaba, todo el viaje estuvo usando la laptop y a veces miraba a su prisionero para que temblara y eso lo hacía sentir muy bien

Sasha Gólubev se llamaba el pobre hombre, un inmigrante que llegó a New York con sus padres rusos que enfermaron y murieron dejándolo solo, fue llevado a un orfanatorio de donde salió al ser mayor de edad, estudio contaduría, trabajo en dos empresas, hasta que vio la oportunidad de trabajar para el gran Alexander Pétrov, el hombre que Él más admiraba

Sin embargo, se equivocó al asistir a una reunión clandestina con Lucca que le propuso maquillar los informes para sacar un porcentaje para ambos, un año transcurrió sin que el amo lo notara, hasta que sucedió la muerte de Lucca, esto lo impactó porque cuando se lo llevaron del Nigh Club, los hombres del amo lo subieron a uno de los furgones a Él también

Pero fue testigo de todo lo que sucedió en esas celdas, pues el furgón estaba vacío y solo Él quedó allí dentro con las puertas abiertas y se aventuró a mirar hacia dentro, cuando miró lo que sucedía, salió corriendo a vomitar pues jamás en su vida había visto tanta crueldad, tanto dolor, tanta saña, tanta sangre

Regresó para seguir mirando hasta que vio morir a Lucca, regresó al furgón muy asustado, sin embargo, no lo tomaron en cuenta pues era un simple contador, cuando llegó a su casa, se bañó para dormir, las pesadillas de todo lo que vio no lo dejaban dormir en paz, hasta que se decidió llamar al padre de Lucca

Él sabía quién era porque por casualidad le tocó responder a su llamada por el celular del amo Lucca, que estaba afuera inspeccionando a las nuevas mujeres llegadas para trabajar en el Night Club, así se fue ganando la confianza de Él, por eso conocía muy bien el número del padre de Lucca

Le narró todo lo que sucedió, por eso es que el padre de Lucca lo supo todo, quienes fueron, cómo lo hicieron y lo de la mentira del accidente de auto, por eso el mentado Sergey planeo todo para hacer pagar a Alexander y a Rubí, le había pedido a Sasha que le tuviese informado de todos los movimientos del amo Alexander

Él cumplió con esas órdenes, recibiendo un pago muy bueno por la información, por eso es que Sergey sabía de los movimientos que el comandante hacía para proteger al Boss, sin embargo, al recibir ciertos mensajes del mismo número respondía con mucha confianza, sin saber, que era una trampa en la cual cayó muy fácil

El último informe que mandó fue el día, la hora y el sitio en donde Alexander llegaría para presentarse a toda la mafia rusa como el Boss, ya se lo había informado, pero recibió un mensaje nuevo diciendo que corrobore esa información entonces Sasha lo hizo y esa fue su perdición

A empujones fue metido dentro de un sitio en donde solo había dos sillas y una mesa metálica en medio, lo sentaron en una de ellas y cerraron la puerta detrás del tembloroso hombre, Karl tomo el celular e hizo una llamada que demoró en ser contestada, hasta que se escuchó la voz del comandante

Hola, ¿qué mierda pasa Karl?

Comandante, ya llegamos

El prisionero está esperándolo

Muy bien, ya voy para allá

¿Rastreaste a ese hijo de puta?

No quiero sorpresas mañana

Todo debe estar listo

Ya los hombres están apostados en el edificio

Mi comandante, todo está cubierto

Muy bien, en media hora llego

Cerró la llamada Iván, miró a su amor que dormía, muy sutil le dio un beso en los labios, se levantó para ir al baño a orinar, se lavó las manos, el rostro, se puso su uniforme y salió sin hacer ruido de la habitación, camino unos pasos y tocó la puerta de la habitación del Boss, al no recibir respuesta volvió a tocar

De la parte interior se escuchó una voz muy baja que respondió

—Ya voy

La puerta se abrió un poco y asomó Jessa enrollada con la sabana, Iván miró hacia adentro y se apreciaba el cuerpo desnudo del Boss, virado de lado solo sonrió para casi susurrar

—Ya llegaron mis hombres con el soplón, te llamaba porque dijiste que querías conocerlo, pero Rubí, debes de estar cansada, pobrecita aplastada por ese idiota gigantón de tu esposo, jajajaja

Jessa lo empujó hacia afuera acotando enojada

—¡Basta Iván!, Alexander está dormido, no quiero que se despierte, espera que me bañe, dame unos diez minutos y estoy lista

El comandante respondió burlón mientras se alejaba

—Te espero abajo, picarona jajajaja, ustedes no se pueden aguantar nada

Jessa solo sonrió de satisfacción, cerró la puerta con seguro y se dirigió a la cama para admirar a su esposo dormido y susurró

—Te amo tanto mi amor, por ti daría lo que sea, jamás quiero perderte, por ahora duerme, descansa

Dejo la sabana encima de la cama y fue a darse una ducha, se vistió con su ropa militar, volvió a darle un último vistazo a su esposo, para luego retirarse de allí y bajar para hablar con Iván, en cuanto ella asomó el comandante mando a dos de sus hombres a resguardar la puerta de la habitación del Boss, con órdenes de que nadie, absolutamente nadie, ingrese

—Ustedes dos, vayan a vigilar la habitación del Boss, nadie tiene permitido entrar, nadie, solo yo puedo dar la orden de ingreso, ¿entendido?

Presurosos fueron a cumplir la orden, se apostaron a ambos lados de la puerta, alertas a cualquier situación, mientras Jessa conminó

—Vámonos, ya quiero verle la cara al hijo de puta que traicionó a Alexander

Tomó ella mismo las llaves del auto de Iván, ambos salieron para irse al hangar, Iván se situó de copiloto y comenzó a hablar

—Ese desgraciado se llama Sasha Góluveb y…

Jessa interrumpiéndolo replicó asombrada apretando con furia el volante del auto

—¿Quéeee?, pero si es… maldita sea, Alexander le tienen una confianza única, por Dios, hemos estado viviendo con el enemigo

Resopló muy enojada a lo que el comandante la observaba risueño y recalcó

—Por eso te llamé, para que tú lo interrogues, tienes todo el derecho de hacerlo, lo conoces muy bien. Le pusimos una trampa, Karl clonó el número de celular de Sergey, le hicimos varias llamadas, le mandamos mensajes y el muy estúpido cayó, nos dio el informe del sitio en que íbamos a aterrizar y la hora en que el Boss va a recibir el mando, cuando revisamos su celular encontramos esto

Jessa estacionó el auto para mirar el celular, sus ojos se abrían del asombro y de la indignación al leer varios mensajes en donde Sasha le narraba lo sucedido con Lucca, con Lika, además de otras cosas íntimas y privadas de ella y de su esposo, soltó con furia el celular en el asiento para hablar muy enojada

—Hijo de puta, clavándole el puñal por la espalda, Alexander me contó que le dio ese trabajo porque le pareció una buena persona y que le tiene mucha confianza, mierda, ha estado riéndose de nosotros a nuestras espaldas, aliándose con el enemigo, con quien quiere matar a mi esposo, esta me la paga

Iván al escucharla lanzó un largo suspiro para acotar

—Has aprendido muy bien Rubí, que suerte tiene el idiota, solo recuerdo cuando llegaste al campamento, eras una chiquilla inocente, asustadiza, pero ahora, pobre de quien ose enfrentarte, eres una fiera cuando de defender a tu esposo se trata, Yuriana es igual a ti, hace lo mismo, ahora que lo pienso, mejor me porto bien, porque ustedes dos son capaz de azotarme, jajajaja

Jessa también se carcajeo de lo que dijo Iván, volvió a encender el auto y siguió manejando hasta llegar al hangar, dejaron el auto y caminaron hasta entrar al hangar, en ese pequeño cuarto se veía a una persona sentada en una silla de espaldas

Jessa fue la primera en abrir la puerta e ingresar, Sasha en cuanto la distinguió comenzó a temblar, ella sin mediar palabra únicamente se sentó en la silla frente a Él, Iván se sentó en la otra también sin decir nada, solo esperaba que Rubí comenzara con el interrogatorio, deseaba verla en acción, pero no tuvo que esperar mucho

Una noche de amor protagonizada por los esposos Pétrov, encontrar al traidor soplón es un triunfo y ahora conocerá a Rubí que ya sabe el nombre lo conoce y está dispuesta a cobrarse la afrenta de la traición