CAPITULO 105

Llegó la hora de la cena, los esposos despertaron casi al mismo tiempo, en la parte de afuera se escuchaban las voces de los demás, se estiraron ambos con pereza, Alexander la abrazó apretujándola para decir con todo su corazón

—Te amo

Jessa le habló con dulzura

—Yo también te amo mi amor

Se besaron por unos minutos, se levantaron para bañarse, bajo el agua que caía volvieron a amarse esta vez Alexander pidió hacerlo con cuidado por el bebé, Jessa aceptó a regañadientes porque deseaba tanto sentir la rudeza de su esposo

Alexander la tomo en sus brazos alzándola para que ella recostada a la pared rodeara sus caderas con las piernas, la penetró allí muy despacio, sus embestidas fuertes, pero no tanto como quería debido al temor de lastimarla a ella o causar quizá una caída y los golpes en el estado de su esposa eran muy peligrosos

Jessa lo besaba con desesperación, anhelaba tanto sentir sus labios, su sabor, rodeaba con sus manos el cuello de Alexander para seguir besándose, el clímax les estaba llegando a ambos, gimieron del intenso placer que estaban sintiendo, cuando su orgasmo tan deseado llegó fue tan placentero que Jessa apretó muy fuerte sus piernas alrededor de la cadera de su esposo, mientras Alexander daba sus últimas embestidas llenando así el dulce coño de ella, un poco se regó por fuera

Las respiraciones entrecortadas por la agitación hizo que se miraran los dos y sonrieran extasiados, de a poco Alexander bajo las piernas de su esposa hasta colocarla bien, sus manos al sentirse vacías agarraron de la cintura a su amada esposa y atraerla hacia Él para susurrarle entre pequeños besos en los labios bajo la lluvia de agua de la ducha

—Te amo tanto, te deseo tanto

Ella solo lo beso con más pasión, no quería salir de la ducha, solo quería amarlo, besarlo, tenerlo siempre junto a ella, sus manos recorrían sus cuerpos, ambos estaban extasiados, enamorados, pero unos golpecitos en la puerta los hizo reaccionar, era Albrette la madre de Alexander que habló

—Oigan ustedes dos, bajen ya, llegaron las visitas

Alexander le respondió divertido

—Ya vamos mamá

Ambos se miraron risueños hasta que estallaron en una sonora carcajada y volvieron a besarse con más ímpetu que antes, terminaron de bañarse, salieron para vestirse y bajar a recibir a sus visitas y cenar con toda su familia

Se vistieron en forma informal, Alexander con una ropa holgada, pantaloncillos negros, zapatos deportivos y una camiseta blanca que destacaba sus pectorales, Jessa en cambio, una blusa oscura, pero que resaltaba sus pechos, un pantalón de embarazada que le quedaba muy bien y unas zapatillas suaves, ambos bajaron la escalera muy despacio

Al llegar a la sala los invitados se levantaron a toda prisa para saludar a los dueños de la mansión

Louis fue el primero en saludar

—Hola Jessa ¡se te ve sensacional! Hola Alexander, te ves muy guapo

Antoine y Dalila saludaron, pero Antoine de inmediato replicó con sorpresa

—Esperen pero ¿qué estás diciendo Louis?

El nombrado Louis ante la vista de todos le respondió poniendo sus manos en su cintura

—¿Qué pasa?, ¿acaso no puedo decirle a Alexander que está muy guapo? Lo dije con toda la verdad, Jessa cuida a tu hombre, porque te lo advierto, las hambrientas estarán detrás de Él, o tal vez… yo

Dalila también abrió los ojos de la sorpresa diciendo

—Louis, no sabía que…

Louis la interrumpió mordaz

—¿Qué soy gay?, creí que se me notaba a leguas, porque orgullosamente les informo que soy gay, y estoy soltero sin pareja, además si Alexander no tuviera a esa belleza de esposa… me lo robo

Un guardia los interrumpió diciendo que había un nuevo visitante que preguntaba por Rubí y el comandante, Jessa salió para ver de quién se trataba y regresó con una gran sonrisa y venia trayendo de la mano a un sonriente Hank que saludo a todos

—Buenas noches, a todos

Iván se le acercó para abrazarlo

—Hola, no dijiste que venias, ¿qué haces aquí?

Algo le susurró a su comandante que solo asintió con la cabeza, miró a Jessa y le inquirió

—Más tarde hablaremos contigo Rubí, por ahora seguiremos con la cena

Hank al escucharlo preguntó

—¿Cena? Oh, creo que los interrumpí, mejor me retiro

Jessa le conminó

—Hank, por favor quédate hoy aquí, duermes en el cuarto de huéspedes, quiero conversar contigo más tarde, ven siéntate aquí

Lo hizo sentarse cerca de Louis que no dejaba de observarlo, parece que le impactó ese hombre fuerte, con un cuerpo espléndido, pues se notaba esos pectorales trabajados, su faz recia, pero atractiva, esa sonrisa tan amplia, sus dientes muy blancos, la primera en notarlo fue Albrette que solo sonrió y pidió a sus hijas y a Jessa que la acompañaran a la cocina

Jessa antes de irse besó a su esposo, caminó muy despacio detrás de su suegra y cuñadas, en cuanto ingresaron Albrette habló risueña

—¿Notaron como Louis mira al que vino al último?

Jessa expresó con dudas

—Está hablando de ¿Hank?

Ella le respondió segura

—Sí, mira desde aquí, solo fíjate en los ojos de Louis, no deja de observarlo, creo que… se enamoró, hija Él es ¿casado? O ¿tiene novia?

Jessa caviló unos momentos y respondió

—Que yo sepa es soltero, pero… ¿estas insinuando que… que podría llegar a ser pareja de Louis?, porque yo no sé de los gustos sexuales de Hank

Albrette sonrió y le susurró en el oído a Jessa un plan para saberlo, ella le asintió con la cabeza y siguieron preparando los platillos según los gustos de sus parejas, mientras las hermanas de Alexander servían la mesa

Desde adentro ambas miraban a Hank y se dieron cuenta de que a ninguna hermana la miró siquiera, solo conversaba con el comandante, en cambio Louis no dejaba de mirarlo al disimulo

Después Jessa salió para sentarse junto a su esposo que estaba atento a ella, se levantó para ponerle la silla para que ella se sentara como todo un caballero y Enrico invitó a todos a la sala para tomarse un whisky, eso le había insinuado su esposa Albrette con segundas intenciones las que Él ignoraba

En cuanto todos se sentaron Albrette se acercó a Louis para pedirle que la ayudara a sacar el hielo de la nevera para el whisky y Jessa le pidió a Hank que la acompañara para buscar los vasos para servir

Ambos se levantaron y entraron a la cocina para ayudar, cuando ya fueron servidos algunos vasos, quedaban cuatro últimos, dos para las hermanas de Alexander y los dos últimos de ellos dos, las dos mujeres los dejaron solos llevándose los vasos para las hermanas y anunciando

—Solo faltan sus vasos, ya nos vamos

Louis de inmediato se dio vuelta para mirarlo de frente, Hank al sentirse observado alzó su mirada encontrándose con esos ojos verdes claro cautivadores de Louis, se sonrojó, algo que nunca le había pasado, se sintió muy raro, se preguntaba del porqué se sentía nervioso de que ese lindo hombre lo observara de esa manera tan intensa

Louis que era mucho más atrevido se le acercó muy despacio, logrando que Hank a pesar de ser un hombre hecho con rudeza diera un paso atrás lleno de nervios, su cuerpo se apegó a la pared sin dejar de observar esos ojos verdes que lo estaban enloqueciendo ya, entonces Louis habló en forma muy seductora

—Así que te llamas Hank ¿verdad?

Él respondió con nerviosismo y tartamudeo, algo raro en Él, pues tenía un temple muy fuerte

—Ehm… sssí, me llamo Hank

Louis sonreía al notar el tremendo impacto que causo en el hombre que le gustaba ya, le siguió hablando muy risueño

—Yo me llamo Louis y… soy gay

Hank abrió sus ojos de la impresión y respondió

—Yo nunca había conocido una persona gay

Louis sonrió pícaro al escucharlo y le inquirió

—Hank si tú quieres, te demuestro lo que es ser gay

Hank sin saber en lo que se metía respondió curioso

—Está bien, demuéstramelo

Louis lo observo detenidamente a los ojos y le conminó

—Ahora mismo te lo voy a demostrar… Hank

Le agarró el rostro y lo besó, al principio de la sorpresa Hank solo recibía ese beso en sus labios cerrados, pero algo sintió que entreabrió los mismos dejándole paso libre a la lengua de Louis que se introdujo y la hizo bailar al son del amor allí adentro, Hank solo recibía ese beso sin moverse ni un centímetro siquiera, estaba sintiendo cosas que jamás había sentido y le estaba gustando, que ya no se aguantó y le devolvió el beso además de apretarlo con sus fuertes brazos contra su cuerpo

Para Louis lo que estaba pasando le sabía a qué estaba en el cielo y se había encontrado a un ángel, lo saboreaba con delicadeza, en cambio, Hank lo devoraba con su boca

Iván al notar que su subordinado no regresaba, se levantó sin darle tiempo a Jessa a que le advirtiera, entró a la cocina llevándose tamaña sorpresa, sin embargo, ella lo alcanzó y le agarró el brazo apretándoselo para que no dijera nada, Iván estaba tan sorprendido que se dejó llevar de ella hasta que Yuriana los alcanzó y preguntó sin dejar de mirarlo que estaba muy callado

—Iván ¿qué te pasa? ¿Qué es lo que viste?

Jessa solo acotó en voz baja a los dos

—Por favor, no digan nada, Iván déjalo ser por favor, esto debe ser una experiencia nueva para Hank, esto es su decisión y debemos respetarla, no digas nada en cuanto salgan de allí

Iván solo respondió en voz baja

—E… está bien

Se sentaron de nuevo para tomar sus copas, se integraron al grupo en las conversaciones, después de unos minutos salieron Hank y Louis juntos de la cocina, se sentaron para tomar sus vasos, pero Hank no dejaba de estar sonrojado hasta que Louis le pidió en voz baja

—Cálmate, estas muy sonrojado, se van a dar cuenta amor, trata de tranquilizarte

Hank le respondió sutilmente y también en voz baja

—De acuerdo

Lo que pasó en la cocina y que nadie supo es que Louis cuando dejaron de besarse le preguntó

—¿Te gusto Hank?

Él le respondió sin dejar de verlo con su mirada ya deseosa

—Me encantó, jamás había besado a un hombre tan bonito como tú, bueno a ningún hombre, ni mujer

Louis le preguntó con toda la esperanza del mundo

—¿Quieres probar si nos enamoramos?, ¿quieres dejarme demostrarte que me enamoré de ti?, ¿me dejas que te ame?

Hank era amado por primera vez, solo lo habían usado como máquina sexual, ninguna mujer lo había siquiera besado, este hombre lo había besado con delicadeza y ahora le pide que lo deje amarlo, se sintió halagado, se sintió tomado en cuenta, pensó en lo que sintió cuando lo beso, se dijo que probaría, que dejaría que el amor tome su decisión y le respondió mirándolo a los ojos

—Sí quiero, yo… nunca he amado a nadie, quiero que me enseñes lo que es amar Louis, yo sentí algo por ti y… y quiero conocerte

La respuesta fue ahora un beso salvaje de Louis, se lo comía a besos y Hank le correspondía con vehemencia, sintiendo que todo su ser le pertenecía a Louis, ya más tranquilos tomaron sus vasos para salir a la sala y sentarse juntos

Jessa al disimulo le narró a Alexander lo que había pasado y Él solo se quedó impresionado y preguntó extrañado

—¿Estás segura? Pero ese Hank es un asesino, es un hombre rudo

Jessa lo miró divertida y amorosa contestando sus dudas

—Mi amor, ¿por qué crees que Iván salió como piedra de la cocina?

Alexander le preguntó ansioso

—Los vio, ¿besándose?, ¿eso fue lo que vio?

Jessa le sonrió para asentir con la cabeza, a lo que su esposo comento

—Bien eso es cosa de ellos dos, yo no me meto para nada, con razón hay ese dicho “caras vemos, corazones no sabemos”

Dalila alzó su copa para decir

—Feliz viaje para todos

Todos alzaron sus vasos para brindar, entonces Antoine aseguró

—Alexander vete tranquilo, nosotros te cuidaremos tus negocios con mucha responsabilidad, como siempre lo hemos hecho, te mandaremos informes cada trimestre ¿estás de acuerdo?

Alexander le respondió

—Sí, es mejor tener las cuentas claras, solo les menciono que ya saben que solo deseo que me depositen la cantidad que les dije, lo demás es de ustedes

Louis mencionó

—Yo digo lo mismo, de mi tendrás informes limpios como siempre o no me llamo Louis la diva de América jajajaja

Todos se rieron en la sala, Hank lo miraba embelesado ya, lo escuchaba y le gustaba su voz, lo miraba y le gustaba verlo sonriente, sin embargo, trataba de disimular su admiración por Él

Todo continuó normalmente hasta que al final antes de retirarse todos, Iván dijo que debían hablar a solas con Alexander y Rubí, todos se estaban despidiendo cuando el comandante le pidió a Hank que los acompañara al despacho del Boss

Todos se estaban yendo ya, los padres de Alexander ya habían subido, Dalila y Antoine se iban cuando Louis les dijo en voz baja

—Yo quiero quedarme por favor, debo resolver un… asuntito

Se quedó en la puerta y la cerró con suavidad al darse vuelta solo observo a los cinco entrar por una puerta, entró de nuevo a la sala para esperar a Hank, porque deseaba proponerle algo, algo que deseaba con esperanza de que el ruso le contestara en forma afirmativa

Dentro del despacho una conversación nada grata comenzaba pues Hank comenzó a hablar parado en medio

—Descubrimos que uno de los grandes quiere sacarlo de su puesto, había un infiltrado que se descuidó al hacer una llamada, pues yo estaba de guardia y me pareció muy sospechosa su actitud, así que me acerqué muy sigiloso para escuchar lo que decía y Él avisaba que estaba preparando todo para su llegada, que esperarían que estuviera asentado en su puesto para que no sospechara

Hank camino un poco para seguir narrando

—Fue entonces que escuché que dijo “Muy bien señor Sergey”

Alexander no lo dejo continuar porque se levantó airado muy enojado para expresar

—¡Sergey!, pero si… iba a ser mi mano derecha, ¿pero cómo es que?, es un maldito traidor, jamás me imaginaria que Él… quisiera mi cabeza

Hank conminó

—Esa fue una de sus conversaciones que escuché, después grabé esto cuando estaba hablando por video llamada, no deje que me viera estaba camuflado, pueden ver que allí está el señor Sergey hablando con Él y lo que le está ordenando que haga

Les dio su celular y allí estaban las pruebas, todo estaba allí, las instrucciones, las órdenes, la traición, Alexander le dio el celular a Iván que revisó la video llamada, escuchando todo con mucha atención, Jessa abrazó a Alexander y le expresó en forma de un susurro

—¡Te lo dije mi amor!, te dije que sospechaba de ese hombre, debemos hacer algo

Iván acotó

—Debo pensar muy bien lo que tengo que hacer, tenemos tiempo para agarrarlo y terminar con toda esta basura que quiere desaparecerte Boss, no debemos dejar que sospeche que lo sabemos todo

Jessa solo habló

—Bien, mientras tanto, vámonos a dormir, debemos descansar antes del viaje, es muy largo

Se despidieron todos y salieron del despacho, cuando iban a subir la escalera Louis que ya había escuchado la puerta abrirse y los pasos que se acercaban, salió de la sala para pedirle a Alexander que le permitiera hablar con Hank, este le contesto que sí, pero Jessa le conminó que deseaba hablar con ambos primero, que subiera que luego subiría a su habitación a lo cual Alexander le asintió con la cabeza y se fue atrás de Iván y Yuriana

Los esposos se amaron con el ímpetu de siempre, las visitas llegaron, después llegó el amigo de Jessa y subordinado del comandante, surge algo romántico en esa casa, pero también se descubre otra estratagema para desaparecer al Boss, hecha por un hombre que Alexander ni siquiera sospecharía