CAPITULO 34

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Decidí regresar con el padre de Miguel Ángel y Mateo a Caracas no solo él y su familia corren riesgo sino mi hermana y mis futuros sobrinos a medida que él abunda más en la investigación de mi ataque más peligro corre, por eso accedí a regresar, aunque siento mucho miedo de la reacción de Miguel Ángel cuando sepa que yo sé desde hace tres meses que su padre está vivo, sé que nunca me lo perdonará y yo nunca lo superaré.

Evidentemente tuve que renunciar al proyecto del señor Yasuff no le agradó para nada que dejara el proyecto sin terminar y hasta me tildó de poco profesional, no niego que me molestó un poco pero mi familia esta primero en este caso y es más importante su seguridad para mí que la fama por construir un edificio inteligente al contrario de él la arquitecta encargada estaba feliz por mi partida y la verdad yo también estaba aliviada de alejarme de esa mala energía.

El avión ya está aterrizando en la pista y mis nervios van en aumento

- No estés nerviosa Andrea, mi hijo lo entenderá

- Usted no lo conoce, una vez que alguien lo traiciona o le miente él no lo perdona jamás –Le digo seriamente y viéndolo fijamente-

- Él deberá entender –Mira fijamente al frente-

- Qué fácil es decirlo “Marcelo”, por cierto ¿Qué te dijo tu esposa e hija cuando supieron que viajarías?

- Ellas entendieron, mi hija aunque es un adolescente es una chica muy inteligente y madura para su edad, desde el principio supo que tiene dos hermanos más, aunque no saben dónde se encuentran hasta ahora

Nos bajamos del avión y ahora vamos de camino a la casa de Armando, aún sigo sin poder creer que él supiera todo desde un principio, ¡Dios! Miguel Ángel quedará destruido, giro mi mirada hacia la ventana para evitar llorar. Llegamos a la gran casa de Armando.

- José Miguel ¡Amigo! Años sin verte, has envejecido

- Ahora soy Marcelo Armando recuérdalo

- Lo sé, pero es difícil –Gira hacia mí- Andrea yo…

- -Alzo la mano para interrumpirlo- No me digas nada, no sé cómo pudiste mirar a los ojos a Miguel Ángel todos estos años, mintiéndole cada día como si nada

- Aunque no lo creas fue muy difícil Andrea, pero siempre recordaba que todo era por su seguridad, espero que lo entiendas, dicho esto deberías de irte a la clínica de inmediato Miguel me llamó y me aviso que tu hermana entro en trabajo de parto

- -Abro los ojos como platos- ¿Qué?, pero eso no puede ser, pero si le faltan tres semanas aún, debo irme dejare mi maleta aquí.

Salgo corriendo de la casa de Armando, mi pobre hermana debe estar asustada, ¿Cómo se le pudo adelantar tanto el parto?, ¡Dios mío! te pido que todo salga bien, que mi hermana a y sus hijos estén bien.

Llego a la clínica y entro corriendo me dirijo a la enfermera de turno en la recepción

- Señorita disculpe Sarah Valencia, la ingresaron hace poco entro en labor de parto

- Sí, ya la están atendiendo suba el tercer piso, en obstetricia

- ¡Muchas gracias!

Subo por el ascensor y al salir noto a Mateo sentado en el piso con las manos sobre la cabeza, a su lado está Miguel Ángel y su madre también están mis padres muy angustiados, me acerco a ellos.

- ¡Mamá, papá! ¿Cómo esta Sarah?

- -Me miran sorprendidos- Andrea pero ¿Cómo es que estas aquí?

- Es una larga historia, ¿Qué ha pasado con Sarah? –Les digo ignorando a Miguel Ángel pero siento su mirada fija sobre mí-

- Le van a hacer una cesárea de emergencia, porque llego con la presión muy alta hija, estamos muy preocupados

- ¡Ay dios! –Los abrazo- todo va a estar bien ya verán

Luego de una hora, me alejo un poco para avisarle a Melissa que estoy en el país y estamos en la clínica con Sarah, cuando me giro Miguel Ángel está parado detrás de mí con las manos en sus bolsillos, había olvidado lo guapo que es y esa mirada tan dulce que hace que mis rodillas tiemblen.

- ¿Por qué no avisaste que regresarías? –Va acercándose a mí-

- ¡Uhm!... Es una historia que no creerías

- -Frunce el ceño confundido- Entonces… ¿No volviste por mí?

- Sí, en parte pero no por la razón que crees, ya entenderás

- Deja los acertijos Andrea, tu y yo tenemos mucho de qué hablar, no he dejado de pensar en ti en todo este tiempo, me bloqueaste y supongo que sigue molesta por no irme contigo

- -Niego con la cabeza- Miguel va a llegar el momento apropiado para que hablemos por ahora solo tengo cabeza para mi hermana y mis sobrinos, nada más.

Le rodeo y él me toma del brazo y acerca su rostro hacia mi cuello, posando sus labios en él, mi piel de inmediato se erizó por ese contacto mínimo.

- Estas hermosa, no sabes cuánto te he extrañado

- -Carraspeo mi garganta- Yo también créeme, me suelto de su agarre y camino hasta la sala de espera

Solo ese contacto hizo que todo mi cuerpo vibrara, lo amo, lo amo y lo deseo. Se me parte el corazón al pensar que cuando se entere de toda la verdad lo voy a perder, porque sé que me odiará y no me lo perdonará.

Pero luego pensaré en eso en estos momentos la prioridad es mi hermana y sus bebes.