CAPITULO 22
Y por fin llegamos a este paraíso llamado Hawai, pasamos del frio de Nueva York al clima húmedo y caluroso de Hawai, estos últimos viajes han sido fantásticos, conocer la gran manzana me reforzó la idea y el sueño de vivir allí alguna vez, decidimos quedarnos más días allí, Miguel al ver mi emoción por esa ciudad decidió invitarme unos días más pagándolos de su dinero claro esta y cambiamos la fecha de las presentaciones aquí en Hawai y no tuvieron problemas.
Me di el lujo de comprarme unos zapatos Jimmi Choo originales y una cartera de Channel, mi tarjeta de crédito sufrió un gran revés, venderé mi alma para poder pagarla. Pero pude disfrutar de la gran manzana, fuimos a musicales como Chicago, Moulin Rouge y Waitress, parecía una niña con juguete nuevo, salimos y comimos la famosa pizza newyorquina y visitamos los lugares turísticos Empire State, el puente de Brooklyn, etc. Etc. Por primera vez en años me sentía plena porque estaba disfrutando mi vida y en compañía de Miguel Ángel.
Estando aquí en Hawai observo el mar y no había pensado en que aquí debo estar ligerita de ropa, obviamente iremos a la playa y no concibo la idea de ponerme un traje de baño, aunque Miguel ya me vio prácticamente desnuda, pero esa fue una ocasión no planeada y desafortunada.
Esto es diferente ¡Ay dios! Estaré muy expuesta.
- ¿En qué piensas?
- -Me sobresalto al escucharlo- ¡Uhm!... No nada, solo que esto es muy bello, tiene un lindo paisaje y el mar es hermoso –presiono mis labios y le doy una sonrisa-
- Si es hermoso –Me toma la mano y entrelaza nuestros dedos-
Siento mi cuerpo vibrar antes esta acción, no le hemos contado a nadie que hemos estado saliendo, el estar lejos de todo el mundo ha hecho que las cosas vayan muy bien y siento que Miguel Ángel está más cerca de mí.
Llegamos al hotel y nos dirigimos a recepción, pedimos nuestras habitaciones
- ¿Cuándo será el momento en que solo pidamos una sola habitación? –Susurra en mi oído-
- -Su voz invade cada parte de mis entrañas, cada vez me siento más atraída sexualmente hacia él- Pues… cuando seamos pareja –Sonrío y el hace lo mismo-
- Bien
Tomamos nuestras llaves y subimos con el botones, nuestras habitaciones estaban al lado de la otra.
- Nos vemos más tarde –Me guiña el ojo-
- De acuerdo
Entro en mi habitación y lo primero que observo es la hermosa vista, se puede sentir el aroma del mar, detallo la habitación y es hermosa, una cama enorme y la decoración es minimalista pero muy lujosa y moderna, creo que es así porque lo que la engalana es ese azul intenso del mar.
Saco todo de la maleta ya que nos quedaremos aquí semana y media, algo planificado por Miguel Ángel.
Después de guardar todo me meto en la ducha y me cambio y bajo hasta el salón donde será la presentación, converso con los encargados del hotel y dejo todo listo para el día siguiente.
Subo a mi habitación y veo a Miguel parado frente a mi puerta
- ¡Ey! ¿Dónde estabas?
- -Me enojo de hombros- Dejando todo listo para mañana, ¿Tú por qué no descansaste?
- ¡No tenía sueño! ¿Quieres caminar por la playa un rato?
- Sí me parece bien
- Bueno, ve a ponerte tu bikini, disfrutaremos del mar un rato
- Bi…ki…ni, ¡Uhm!...
- ¿No te dará vergüenza ponerte un traje de baño conmigo o sí?
- -Niego con la cabeza- No para nada, bueno me voy a cambiar y nos vemos abajo
- De acuerdo te espero
¡Ok!, si traje unos bikinis y un traje de baño entero porque no pensé que nuestra situación cambiaria, tenía pensado ir a la playa sola sin él, entro a mi habitación y busco en el closet los bikinis, son muy reveladores, así que sin dudarlo escojo un traje de baño entero un trikini color azul rey con puntos rojos deja al descubierto el lado derecho de mi cintura y es de un solo hombro, así mismo escojo y vestido corto del mismo color.
Mis curvas se ven grandiosas con este traje de baño, pero no quiero que Miguel Ángel piense que quiero seducirlo, pero es mejor este que aquellos. Me aplico bloqueador solar y salgo de la habitación.
Me encuentro con Miguel en la recepción
- ¿Y el traje de baño? –Dice viéndome de arriba abajo-
- ¿Cuál es tu interés de verme en traje de baño? –Alzo una ceja-
- Volver a ver tus perfectas curvas –Sonríe-
- ¡Uhm!... No pretenderás que vaya en traje de baño hasta la playa o ¿sí?
- Tienes razón ¡Vamos entonces!
Caminamos hasta la playa y conversamos, nos sentamos en la arena y observo a un par de chicas comiéndose con la mirada a Miguel Ángel que se había quitado la camiseta.
- ¡Vaya! Ya tienes conquistas Miguel –Señalo con la mirada-
- -Se ríe- Muy jóvenes para mi
- ¡Ja! ¿No te gustan las jovencitas?
- -Niega con la cabeza- No, prefiero mujeres de mi edad, esas niñas –Señala con su pulgar en dirección a las chicas- buscan o solo una noche de sexo o buscan un millonario que les resuelva la vida y no pretendo prestarme para eso además no soy millonario –Sonríe de medio lado-.
- Ahora me haces sentir culpable, gastaste mucho dinero en Nueva York – Bajo la mirada hacia la arena y comienzo a jugar con mis dedos sobre ella-
- Es diferente Andrea, lo que hice en Nueva York lo hice con mucho gusto, me gustó mucho verte sonreír y ser yo el que provoco esa hermosa sonrisa me tiene satisfecho
- -Sonrío avergonzada- Sabes que estás haciendo que me gustes mas ¿cierto?
- Tú también me gustas mucho más Andrea y no creo poder evitar enamorarme de ti, tal vez deberíamos renunciar y quedarnos aquí o en España
- Sería una buena idea –Giro mi mirada hacia el mar- vivir nuestro romance alejados de todos
- Así es… Vamos a darnos un chapuzón –me toma de la mano-
- ¡Espera Miguel! Debo quitarme el vestido, adelántate yo te alcanzo
- - Entre cierra los ojos- ¿No te avergonzará quitarte el vestido delante de mí y que te vea en traje de baño?
- N- No, para nada, solo quiero que vayas y veas la temperatura del agua –Digo jugando con la arena-
- Bueno está bien me adelanto, te espero en el agua
Bueno Andrea en algún momento tendrás que desnudarte ante Miguel Ángel y debo dejar el pudor que no sé porque ahora lo tengo antes no era problema para mi mostrar mis curvas, cruzo mis brazos y procedo a quitarme el vestido y lo dejo en la arena y camino hasta el agua, observo que Miguel Ángel ya está nadando.
(***)
Este mes viajando con Andrea ha sido fantástico, verla disfrutando de una de las ciudades que mas le gusta y haber sido yo el que le dio esa alegría me hace feliz, puedo decir que me estoy enamorando de ella y la verdad no quisiera volver a Venezuela preferiría quedarnos aquí en Hawai que es un lugar hermoso o en cualquier parte del mundo me conformo solo con estar a su lado.
Hemos disfrutado de la compañía y he estado tentado de besarla y hacerle el amor pero no quiero que piense que quiero propasarme con ella o quererla solo para una noche.
- Si quieres nadas hasta la próxima isla Miguel
- -La escucho nadando detrás de mí- ¡Ja! Perdón pero el agua esta deliciosa –paso mi mano por mi cabello-
- Sí esta deliciosa, ¡Que rico es nadar!
Aún por debajo del agua logro ver sus curvas, ese traje de baño de un solo hombro se le ve tan bien y la observo fijamente.
- Miguel ¡yuju! ¿Qué te pasa?
- -Me saca de mis pensamientos- ¿Qué? –Digo pestañeando rápido-
- Te fuiste ¿Estas bien?
- Si, es solo que… Andrea muero de ganas por volver a besarte
Y sin más tome su rostro con mis manos y envolví sus labios con los míos, la apreté tan fuerte contra mí que ella no tenía oportunidad de alejarme, sentí sus suaves labios y su aliento fresco de hierba buena, quería comérmela a besos ahí bajo el atardecer tan hermoso.
- ¡Miguel, Miguel, espera!
- Andrea no aguanto más, te deseo mucho quiero besarte a cada momento y muero de ganas por hacerte el amor, cada día tenerte cerca y oler esa fragancia que me encanta me enloquece es una tortura no poder tocarte
- ¡Ok! Pero… aquí en el agua no podemos… vamos a la habitación
Me sorprendió que sugiriera ir a la habitación, le sonrío porque vi en sus ojos que también desea estar conmigo tanto o más que ella, salimos del agua, tomamos su vestido y las toallas y corrimos hasta llegar a mi habitación puesto que era la primera
Entramos a la habitación y la tome de la cintura y la pegue de la pared, acerque mi cuerpo al de ella y comencé a llenarla de besos, mis manos recorrían su cuerpo, sus piernas, su culo que me volvía loco desde el principio, baje mis manos y las coloque sobre sus muslos y los puse encima de mi cintura, sentía sus caricias por mis brazos y mi pecho, nos estábamos devorando con nuestros labios.
La lleve hasta la cama y me tumbe sobre ella comencé a dejar una cadena de besos sobre su cuello y llegue al nudo del traje de baño que deshice con mis dientes, moría por arrancarle ese bañador, estaba tan desesperado que logre quitárselo con una mano y pude observar su bellísima figura, que pechos, de inmediato sentí mi moño ponerse duro de inmediato tome posesión de él y bajes mis labios hasta sus pechos y empecé a saborearlos, pasando mis lengua por sus pezones que ya estaban duros, su piel es tan suave. Puse mi frente sobre la de ella e introduje mi dedo medio por su zona íntima, sonreí al ver que ya estaba mojada y jugué dentro de ella con mi dedo seguí jugando con su clítoris, frotándolo de arriba abajo y ver como ella lo disfrutaba, como gemía me excitaba cada vez más
- ¿Te gusta? –Le pregunté jadeando
- ¡Sí! Me encanta sigue por favor
Me detuve y seguí dejando un camino de besos hasta llegar a su vientre, envolví con mi boca los labios de su parte íntima y vi como arqueaba su espalda y apretaba con sus manos la sabana que estaba debajo de nosotros, sin darle más oportunidad metí su lengua y comencé a jugar con ella, pase mi lengua por su clítoris y pude sentir como se contraía por el placer logrando que llegara a un delicioso orgasmo.
No deje que tomara respiro, me aleje y me quite el short y la deje ver mi moño completamente erecto sin más la tome por las caderas y la penetre con fuerza logrando un gemido y comencé a envestirla, me pose sobre ella besándola y llenándola de placer con mis movimientos.
- ¡Andrea me vuelves loco! ¡Me encantas!
- Soy tuya Miguel Ángel, me encantas
Nos dejamos envolver por la pasión, esta mujer es puro fuego, cada parte de su cuerpo me fascina, sentir su piel, sus caricias, sus besos, hacer el amor con Andrea fue tan abrumador y a la vez tan exquisito, me sentí tan feliz de ser el nuevo dueño de su cuerpo, oírla decir que era completamente mía y sí Andrea es mía, mi mujer.
(***)
Estaba recostada sobre su pecho, recordando lo que hicimos hace un momento, la manera en cómo me hizo suya, cada beso, cada caricia me llevo al más alto placer, quien diría que él y yo estaríamos en la misma cama y hacer el amor de la manera en como lo acabamos de hacer.
No sé cómo la imbécil de Rowena pudo engañar a este dios griego, este hombre es excelente en la cama, me hizo sentir cosas que no sentí con ningún otro, pasé mi mano por su pecho y sus pectorales.
- Pensé que estarías dormida
- Lo estaba, pero me sentí extraña al tenerte a mi lado –sigo acariciando su pecho con mis dedos-
- ¿Te sientes bien? –Mueve su cabeza para mirarme fijamente-
- -Sonrío- Sí, muy bien, solo pensaba hace unos meses nos odiábamos y ahora míranos
- -Él sonríe- Bueno, debo confesar que cuando te vi aquella vez en la recepción de ICONIKA con ese vestido encendiste algo en mí, fue difícil olvidar tus curvas
- -Suelto una pequeña carcajada- ¡Tonto!
- ¿Te puedo preguntar algo?
- Sí, claro ¿Qué cosa?
- ¿Te gustó?, ¿Te sientes bien con lo que acabamos de hacer?
- -Levanto mi cabeza para quedar frente a frente- respuesta número uno, si, no solo me gusto me encanto y respuesta numero dos sí, me siento bien, no soy una niña Miguel Ángel si después de esto decides seguir teniendo tu tiempo como soltero no te causaré problemas
- No, quiero estar más soltero Andrea, tu eres mi mujer, eres mía y te quiero a mi lado debo preguntarte –Toma mis manos y las acaricia suavemente- ¿Quieres ser mi novia?
- -Suelto una carcajada- La pregunta debí haber sido antes de tener sexo ¿No crees?
- Bueno tu y yo no tenemos una relación convencional, pero no me has respondido
- Sí, quiero ser tu novia Lombardi
- Bueno entonces podemos formalizar nuestra relación –Quedo debajo de él-
Sin más comenzamos a hacer el amor nuevamente.