LA LOBITA COMPLACE AL REY RUGRIL
Abrió la llave de la ducha y empezó a enjabonar al rey que al sentir las delicadas manos recorrer su cuerpo en seguida se le subio el libido, tenia ya la verga erecta y Dracula lo vio estando sentado en un sofá.
—Lobita, lámele los pezones y acaríciale el pecho, anda bajando y se la chupas como ya sabes
Luccer empezó a acariciarlo y empezó a lamerle los pezones, Rugril sentía tan rico que empezó a gemir a la vista divertida de Dracula, Luccer gozaba de placer sintiendo ese cuerpo fuerte fue bajando hasta que llego a la verga del rey y empezó a lamérselo, Rugril jadeaba del placer que sentía, entonces la lobita se metió la verga en la boca y empezó a chupársela que hizo que el rey se recueste en la pared para sostenerse de semejante mamada que le estaban haciendo.
Fue tan rico y placentero hasta que ya no aguanto mas y se corrió en la boca de Luccer que se trago el semen con gusto.
Se levanto sonriéndole al rey, este estaba jadeando de tremendo placer que sintió, termino de bañarlo y salieron Dracula los seco
—A ver mi lobita complace al Rey Rugril, ya sabes como si fuera yo.
Luccer lo acostó, se le monto encima y empezó a besarlo Rugril al principio sintió extraño pero ya al sentir como jugueteaba con la lengua su boca también lo abrazo y lo beso a vista del divertido Dracula.
Luccer tomo las manos del rey y las entrelazo para seguir besándolo, Rugril sentía rico ese beso, su verga estaba bien erecta, entonces Luccer se levanto y bajo directo a volver a chupársela un momento, Rugril sentía un placer que nunca había sentido y vio a la lobita sentarse encima de su verga y metérsela lo sintió apretado y gimió de gusto, cuando empezó a moverse jadeo tan fuerte que hizo sonreír a Dracula
—Hazlo bien mi lobita, hazlo gozar como lo haces conmigo
Luccer comenzó a moverse tan rico que no demoro en correrse el Rey, estaba jadeando de gusto, entonces Luccer salio de encima y se puso en 4 enseñando su nalga y Rugriel se levantó y se puso detrás de Él, pero no se aguanto las ganas de acariciarle la espalda haciendo arquearse de gusto a la lobita y gimió
Rugriel le puso su verga en la entrada y se la metio de una estocada y escucho gemir a la lobita y le gusto sentirlo tan apretado y empezó a embestirlo, sentía rico que empezó a gemir fuerte, tanto lo embistió que termino corriéndose y haciendo un enorme rugido.
Se salio de la lobita y se acostó cansado, Luccer fue a lamerle la verga hasta dejarlo sin nada, Rugriel le abrió los brazos y Luccer se hizo un ovillo en los brazos del Rey que lo empezó a acariciar los cabellos.
—Gracias, estuvo rico, gracias Rey Dracula, jamás había estado con un hombre
—Jajajaja, yo sabia que te iba a gustar, más que todo mi lobita es lujuriosa, ¿vas a descansar?
—Si, tengo sueño
—Entonces me llevo a mi lobita --conmino Dracula
—Eh, jejeje Rey Dracula, ¿podría quedármelo por hoy?
—jajaja, te gusto, jajaja, esta bien, te lo dejo, no me lo maltrates
—No ahora quiero dormir nada mas.
—Bien, te dejo dormir, voy a ordenar que no te molesten, adiós lobita pórtate bien .
Dracula salio de ahí sonriendo, fue directo a la cocina y se quedo parado mirando a sus esposos que estaban amasando entre los dos una masa para hacerle el pan que a Él le gustaba.
No dijo nada y se regreso al despacho, entro y busco algunos papeles entre esos el contrato prenupcial que tenia con Larissa iba a romperlo cuando entro Samira
—Oh majestad esta aquí
—Samira, este contrato es el prenupcial con Larissa lo iba a romper
—Ah, este majestad, cuando lo encontré, ya sospechaba algo de la señorita Larissa y fui llevándolo donde el Nigromante y lo cambiamos por otro, usted ve el contrato pero realmente era otra cosa, donde ella no pueda reinar si le pasaba algo a usted, disculpe mi atrevimiento, pero yo lo hice por...cuidarlo
Dracula la miro y la abrazo, le dio el papel
—Gracias Samira, siempre cuidándome, has lo que quieras con eso, además ella ya no existe
Samira lo rompió y se vio un humo negro salir de ahí, era la magia que tenia.
—Samira, quisiera preguntarte, ¿te has enamorado de alguien?
Ella lo miro sonriente contestándole
—No su majestad, nunca me ha llamado la atención nadie todavía.
Se escucho un estruendo enorme afuera de Palacio, Samira y Dracula se miraron se dieron la mano y desaparecieron, asomaron afuera de las puertas del castillo.
Se veía una inmensa bruma de color blanco y se veía a alguien emerger de ahí, Dracula se adelanto y se paro enfrente a esperar para ver quien era.
Al disiparse la bruma se vieron unas enormes alas blancas y el que las portaba era un hombre enorme con una armadura brillante, al darse vuelta se le vio una faz hermosa, era blanco y sus ojos azul cielo, miro a Dracula, le sonrió y éste a Él
—Gabriel, oh mi amigo Gabriel el bendito de Dios
—Dracula amigo, te extrañaba, por eso vine, eh podrias ponerme tu protección para que ¿el Omnipotente no sepa que estoy aquí?
—Oh si esta bien
Hizo unos ademanes mágicos, entonces se le vio brillar con una luz negra
—Ya esta amigo y como así vienes a visitarme siglos que no te veía
Gabriel se hizo ya del porte de Dracula y dijo
—Bueno, es que me sentía un poco solo y me acorde de ti y quise venir a verte
—Vamos adentro amigo para que comas vamos
Samira lo miro, era hermoso, guapo, le cautivo apenas lo vio y Gabriel cuando se dio cuenta la miro y quedo prendado de ella Samira era hermosa, Dracula se dio cuenta de ello, pero se hizo que no se dio cuenta y abrazo a su amigo para entrar al castillo.
Llegaron al despacho igual Samira y cerro la puerta se sento en un sofá a Gabriel lo hizo sentase en otro sofá y Dracula en su silla
—Gabriel, te presento ella es Samira mi mano derecha
—Hola Samira
—Buenos días
—Y Gabriel, como asi has venido a visitarme
—Ah, amigo me dio vacaciones y le dije que vendría a la tierra a pasear, pero no le dije donde
—Oh si después se enoja contigo, jejeje.
Gabriel al disimulo miraba a Samira y ella a Él
Samira pensaba «que hermoso arcángel es Gabriel, pero que se va a fijar en mi»
—¿Gabriel?, ¿me escuchaste?
Se levanto y se acerco sonriente a Gabriel y le grito
—Gabriel
—Ah que, ¿que pasa Dracula?, dijiste algo, jejeje
—Gabriel te pasa algo ah, estas mirando a Samira, ¿acaso te gusta ella?
Le hizo la pregunta de sopetón y Gabriel se puso colorado.
—Eh yoooo, jejeje, no se, yoooo—decía mirando a Samira que también estaba colorada
—Samira, ven acá
Ella se levanto y fue junto a Dracula
—Samira, te gusta Gabriel
Samira lo miro nerviosa y dijo
—Majestad, yooo, jejeje, me da vergüenza
—No sean tímidos, ¿sienten algo el uno por el otro?
Gabriel se levanto y dijo
—Si, me gustas Samira, me gustas
Samira lo escucho asombrada pero gustosa de escuchar eso
—Yooo, esteee, jejeje, Gabriel, también me gusta
Dracula solto tremenda carcajada y dijo
—No deben abstenerse de decirse la verdad, me di cuenta enseguida lo que sienten el uno por el otro, jajaja
Los dos se miraban sonrientes
—Samira, hoy tienes libre para pasear con Gabriel o lo que quieras
—Gracias majestad
—Gracias Dracula, eh, más tarde converso contigo, jeje
Le dio la mano a la vampira y salieron del despacho sonriéndose.
Dracula se quedó sonriente pensando en la cara que pondría el Omnipotente si lo viera a Gabriel enamorado de una vampira