SARIUS EL NUEVO REY LYCAN

Al escuchar eso todos se arrodillaron a rendirle pleitesía a Dracula como su Rey, incluidos los dos hermanos.

Dracula dijo en tono fuerte

—Deseo ver al padre de Lucca, el Rey Laykel

Asomo un hombre de edad, llego hasta donde estaba Dracula y se arrodillo delante del Rey Vampiro.

—Levantate Laykel, ven

Y Dracula le dio la mano a Sarius y se acercaron a Laykel que venia cabizbajo

—Laykel, ¡aquí esta tu hijo Sarius!

Laykel miro a Sarius y sus ojos se llenaron de lagrimas que pronto recorrían sus mejillas y fue a abrazarlo llorando, Sarius abrazo a su padre

—¡Perdóname hijo, perdóname!

—No hay nada que perdonar padre, ¡te obligaron!

Dracula empezó a hablar

—Bien, ya que ahora saben la verdad, aquí Sarius es el verdadero Rey del Clan y las ordenes serán dadas por ÉL.

Marcus y su hermana se inclinaron ante Sarius, igual Laykel. Entonces toda la manada se inclino ante Él.

Dracula lo miro y entonces Sarius se transformo en el Gigantesco Lycan Blanco de ojos Blancos y rugió de una manera estruendosa, los miembros del consejo temblaban al verlo.

Sarius entonces cogió a su padre y lo cargo caminando despacio hacia el trono de los Lycan, al llegar bajo a su padre en forma delicada y se sentó en su trono.

Su padre le puso la corona real en las sienes de su hijo Sarius y éste lo abrazo.

Dracula se acerco a Sarius diciendo

—He aquí a su verdadero rey, que ejercerá justicia contra los que lo desterraron

Sarius se levanto diciendo

—Guardias arresten a todos los miembros del consejo y llévenlos al calabozo, más tarde ire de visita

Los guardias se llevaron a todos los miembros del consejo que iban asustados. Sarius volvió a abrazar a su padre, se transformo en su forma humana

—¡Te amo papá!, quiero recuperar todo el tiempo que estuvimos separados

—Yo también hijo, no sabes como te extrañe, ¡todos estos años!.—dijo y se solto a llorar

—¡Papá, ¡no llores por favor!

—Es que tantos años solo, sin tenerte sin poder decir nada

—¡Ya estoy aquí! y es gracias a Dracula papá,  Él me trajo y descubrió quien era yo.

—Sarius, ya estas en casa y en tu reino, así que me voy y…

Sarius no dejo que termine de hablar, frente a todos lo beso muy largo y profundo, todos estaban con la boca abierta, así como el padre de Sarius, termino el beso sonriéndo

—¡Te amo Dracula!, no me importa nada de lo que piensen de mi, ¡te voy a amar siempre!, ¡aunque encuentre a mi mate!

Dracula sonrió de ese gesto de Sarius, lo abrazo, lo volvió a besar

—Tengo que irme Sarius, ojala encuentres a tu mate y seas más feliz de lo que ya eres, tienes a tu padre que te ama y ahora puedes hacer justicia con los que te negaron el reino y tu felicidad, ya has visto como me desquito yo, jeje

—Claro que si, seré un buen alumno para mi maestro

—Ah Sarius, mi Reino esta abierto para ti, pueden entrar a cazar solamente no dañen a los humanos o vampiros y elige a unos cuantos Lycans para enseñarles a criar ganado y tengan para su consumo.

—Esta bien Dracula, ¡lo haré!, entonces despidámonos

—Esta bien, ¡nos vemos Sarius!

—Nos vemos Dracula

Lo agarro a abrazarlo y volvió a besarlo con ese tremendo amor que le tiene Sarius a Dracula,y éste saco sus enormes alas y se lo llevo a las nubes y allá se besaron con locura.

Despues de un buen rato bajaron y se separaron y Dracula se fue a su reino en una inmensa bruma escarlata

Sarius vio a su padre sonriéndo y eso le gusto, lo abrazo, lo cargo haciéndolo reir y camino hacia la que es su morada, iba feliz, regreso a su casa, a su reino y recupero a su padre que lo amaba mucho

—Tíoooo, esperaaa,Tíooo Sariuuus, ¡esperaaaaa!,  jajajaja, espera, ¡no corras!, jajaja

Se escuchaba las risotadas de tío, abuelo y sobrinos, algo que ya hace mucho tiempo no se escuchaba en ese reino de Lycans.

Dracula regreso a su reino, llego al castillo y le comunicaron que sus dos amores salieron, entonces se le ocurrió ir a visitar a su lobita.

En el camino se cruzo con Samira y le pregunto

—Samira, mi lobita se a alimentado

—Si su majestad, pero solo pasa llorando y acurrucado en la cama

—Esta bien Samira, por si acaso no he regresado todavía

—Si majestad

Se hizo una bruma escarlata y asomo dentro de la mazmorra y vio a su lobita adormitado en la cama

—Lobita, ¿estas despierta?

No recibió contestación, se acerco y escucho la respiración tranquila de que estaba dormido, vio la almohada húmeda de que a estado llorando, le dio un poco de pena, pero se acordó que Él era el culpable del sufrimiento y muerte de sus padres y de Él mismo,  respiro profundo,  su faz se torno malévola como si volviera ser el mas cruel de la tierra.

Lo zarandeo fuerte y vio que empezó a despertarse

—Mi lobita complaciente  ¡despierta ya o te castigo!

A la voz de castigo, abrió los ojos asustado y se cayo de la cama, pero se paro rápido y agacho la cabeza callado

—Jajajaja, vaya, así me gusta, obediente y callado, a ver métete al baño, ¡rápido!

Luccer corrió a meterse al baño sin abrir la llave de la ducha. Dracula hizo un ademan y lo dejo desnudo

—Abre la llave y bañate

Luccer abrió la llave temblando y comenzó a bañarse despacio, mientras con el rabillo del ojo miraba a Dracula que se desvestia muy despacio

—¿Te gusta lo que ves?

Cuando Dracula dijo eso, salto del susto que lo haya pillado mirándolo.

—Si amo

Siguio bañándose y cuando se estaba enjuagando sintió que un cuerpo enorme se le apego por detrás y lo abrazo, enseguida empezó a temblar y Dracula divertido de sentirlo temblar, lo volteo y le agarro, las manos hacia arriba de la cabeza y de espaldas en la pared y mirándolo a los ojos ya llorosos de Luccer.

—Por que tiemblas mi lobita, ah

—¡Tengo miedo que me torture amo!

—¿Y sabes porque lo hago mi lobita?

—Si, por…que…cometi lo más aberrante con sus padres…¡lo siento!

—Mmm, sabes decir lo siento no te redime,  ¡están muertos gracias a ti!

—Lo sé…haga lo que desee conmigo amo

—Si, eso voy a hacer

Y despacio bajo la lluvia de la ducha empezó a besarlo sintiéndolo temblar, eso le gustaba que le tema, que le tenga terror, eso quería, lo alzo para poder lamerle los pezones y después empezó a chupárselos con furia jalándoselos haciéndole doler horrible que Luccer gemia de dolor, se los mordio y se veía igual que con el agua caía una sustancia que pintaba de rojo el agua

Luccer lloraba del dolor y Dracula se sentía extasiado de ver la sangre fluir por la herida de los mordiscos, se los lamio para cerrarle las heridas.

Con magia lo dejo ahí y se agacho un poco a lamerle la verga, con la mano le sobaba los testículos, Luccer gemia de placer, Dracula se dio cuenta que se le ponía ya dura era porque casi se le venia un orgasmo se irguió y le dijo

—¡Te prohíbo que te corras!

Luccer se asusto cuando escucho esa orden, estaba a punto de correrse, era duro aguantarse, más que todo cuando Dracula le sobaba con su mano sus testículos era una tortura.

Cerro los ojos concentrándose en aguantarse, las sensaciones era enormes, empezó a llorar de desesperacion, entonces Dracula dejo de sobarselos, eso tranquilizo un poco a Luccer y el Rey vampiro sonreía mirándolo llorar de susto.

Lo volvió a abrazar, pero esta vez lo puso de espaldas a Él, pero le acariciaba el pecho, besándole la nuca causándole choques eléctricos de placer esas hermosas oleadas y tenía que aguantarse las ganas de correrse, le lamía la nuca, sentía tal gusto que contenerse era una tortura, gemía del gusto que sentía.

—Amo, por favor, ¡no aguanto más!, amo,  ¡déjeme correrme amo!, ¡se lo suplico amooo!.

—No, no quiero y si te corres sin mi permiso, ¡ya verás mi castigo!

Eso si es tortura, aguantarse, reprimir un orgasmo a punto de salir, así es Drácula, un maldito sádico, disfrutando el sufrimiento de otro, pero el pobre de Luccer todavía debía pagar su pecado