Chapter 28
Soy una mujer adulta, con una vida sexual muy activa y saludable, por lo que un encuentro sexual no debería ponerme para nada nerviosa, pero en este momento. En mi interior parezco una adolescente, mi cuerpo tiembla aunque trato de mantener la calma, ya tuve sexo con Ramdom, y Daniel también conoce mi cuerpo, y también sé lo que él puede hacer conmigo. Falta poco para llegar al departamento.
- las cosas de Daniel ya están en la casa - nos decía Ramdom - tu padre se encargó de que las trajeran.
- ¿cómo está tu herida? - con todo lo que está sucediendo no le había preguntado.
- está bien - respondió Ramdom, Daniel está inusualmente silencioso - no va a ser lo que me va a matar
- ¿el tipo no ha dicho nada aun? - negó
- ni una palabra, me parece muy extraño, quien sea que lo contrato debe ser alguien muy influyente y poderoso, de lo contrario ya habría hablado
- ¿entonces crees que le tiene miedo a esa gente?
- probablemente! - mire a Daniel que estaba a mi lado
- ¿te sucede algo? - negó, pero seguía sin emitir sonido - ¿entonces porque no dices nada - es extraño, porque cuando sé que cuando se menciona este tema se pone muy enérgico culpando a Hanae Drin.
- no sé que decir Charin, no tengo idea de quién me quiere muerto - está es la primera vez que escucho su voz desde que se subió en el auto.
- ¿tampoco Hana Drin? - me miró
- que yo crea que es ella, no quiere decir que en realidad lo sea, bien podrían ser cualquier otra persona - asentí, sé que tiene razón, lo que me asombra viniendo de él. Entramos en el estacionamiento de la casa, los tres bajamos del auto.
- ¿puedes quedarte ya, o debes regresar a la compañía? - le pregunté a Ramdom
- puedo quedarme, tu padre se enteró de su fiestecita de anoche, no quiere que te quedes sola con el de nuevo. No vaya a ser que se le ocurra salir de nuevo.
- me alegro de que no tengas que irte - fui sincera, pasar por los nervios de quedarme sola con Daniel mientras lo esperaba para tener sexo los tres. No sería el momento más agradable de mi vida.
Revise las alarmas y las cámaras de seguridad, para cerciorarme de que estamos seguros. Cumpliendo con mi deber, pase por la sala, Daniel y Ramdom están sentados uno frente al otro en silencio absoluto, el momento está demasiado tenso para lo que tenemos planeado hacer.
- ustedes están demasiado tensos - les dije desde el umbral de la puerta - si siguen así, en vez de sexo, moriremos todos de incomodidad. Voy a bañarme, espero que cuando salga no sigan en la misma posición, porque probablemente me arrepienta, y me vaya a dormir - esa última frase no le gustó a ninguno de los dos, porque me miraron al mismo tiempo, parecía que tenían resortes en su cuello
- no juegues con esas cosas charin - me dijo Ramdom con voz de niño pequeño
- no estoy bromeando, con esta tensión no podré tener sexo, ni lograremos compenetrados los tres.
- por mí no hay problema - dijo Daniel - te prometo que pondré de mi parte
- ¿pondrás de tu parte - se quejó Daniel - eres el que tiene creada está situación, no sé cuál es tu problema
- ninguno, y ya escuchaste a Charin. Compenetración. Así que pon de tu parte - Ramdom lo miro y me miró a mí, de que el culpable.de la situación no es él, así que le hice una seña para que se tranquilizara. Recibí algunas de mis pertenencias y me fui al baño, tome una ducha rápida para no dilatar más el asunto, solamente me puse algo de lencería, sería tonto vestirme si no me va a durar la ropa puesta. Cuando entro en la sala de nuevo, estaban hablando, no sé dé que porque se cayaron cuando me vieron.
- ¿estaban hablando de mí que se callan cuando llegó? - Ramdom se acercó a mí, y me tomo de la cintura, y tiro mi cuerpo contra el suyo
- eres el único tema que tenemos en común nosotros dos.
- lo que él dijo - lo secundo Daniel - en realidad eres de lo único que podemos hablar, no tenemos nada en común.
- pero no te preocupes, estábamos hablando bien de ti - me beso, en seguida se comenzó a calentar mi cuerpo. Entre la expectación, y lo bueno que están los dos, ya mi cuerpo estaba listo para este momento.
- ¿no creen que primero deberíamos hablar de hasta donde estás dispuesta a llegar Charin? - nos interrumpió Daniel, él es ingenuo o lo está haciendo a propósito, claro que si acepte hacer esto. Estoy dispuesta a probar hasta donde puedo llegar.
- él tiene razón - dijo Ramdom, pero no soltó mi cintura
- bien, ya que los dos quieren saber; les diré - se quedaron expectantes mirándome - estoy dispuesta a intentarlo todo. Si algo me molesta o no me gusta. Simplemente se los digo - me miraban extasiados - ¿les parece bien? - termine de decir para ver si obtenía respuesta de alguno de los dos
- no se para ti steven - dijo Ramdom que fue el primero en salir del trance - pero para mí es más que suficiente - me cargo en volandas y me llevo a una de las habitaciones, Daniel entró unos segundos después. Tenía la camisa del traje desabotonada, y me miraba intensamente. Estaba depositada sobre la cama, sabía que a partir de ahora me encontraba a merced de ellos dos. Pero eso no me asustas, al contrario. Me excita aún más, Ramdom beso mi estómago.
- ¿estás esperando una invitación? - le preguntó a Daniel, porque si quieres, me encargo por mi mismo. Estoy seguro de que soy muy capaz de complacerla - no le respondió a él, me miró a mí.
- ¿qué les da de comer tu padre que les infla tanto el ego? - me dio un poco de gracia que hablara de Ramdom como si fuera un perro, así que reí, Daniel aprovechó mi descuido y se deshizo de mis bragas.
Él no tiene intenciones de ir despacio como Ramdom, pero es comprensible, lleva varios días intentando estar conmigo y está es la única forma en que va a conseguirlo
- ¿no te parece que vas muy rápido? - pregunto Ramdom
- no, sé que esta lista para esto - respondió él - ¿o me equivoco - me preguntó directamente a mí, negué, en realidad si estoy lista y quiero que esto se ponga aún mejor de lo que ha estado porque de lo contrario me voy a lo dé a dar gritos, mi cuerpo está muy ansioso.
- ves - se vanaglorió ante Ramdom, también se deshizo de su ropa, por completo. Ramdom le siguió los pasos. Sus cuerpos son calientes, lo que toda mujer quieres, y yo lo tengo de a par.
-¿comienzas tú, o lo hago yo? - les está costando trabajo ponerse de acuerdo, así que mejor los ayudó. Pensamiento más que racional, me arrodillé en la cama. Como única pieza de ropa tenía mi sostén, lo quite de mi cuerpo y los atraje hacia mí, uno con cada mano, de modo que quedó uno a cada lado de mi cuerpo. Los bese alternativamente, lleve una mano de cada uno encima de mis pechos, Ramdom en mi izquierda, Daniel en la derecha. Ambos me acariciaban de maneras diferentes. Lo que hace que mi cuerpo cobre vida propia. Sentir dos toques diferentes; pero igual de excitante y delicioso.
Daniel fue el primero en quitar su mano de mi seno y sustituirla con su boca, pero Ramdom no perdió tiempo y lo siguió. Ya estoy temblando, ambos se esmeran en hacerme sentir bien, el vapor dentro de mí va en aumento. La mano de Daniel resbala hasta mi vagina. Abrí mis pies para darle mejor acceso, introdujo un dedo, solo un poco. Al parecer está comprobando mi humedad. Me empujo sobre la cama, dejando a Ramdom con la boca vacía sin avisar.
- podías haber avisado - le recriminó
- podía - Daniel se está comportando como un imbécil, pero todos sabemos que es su naturaleza. Ramdom no le dijo nada más, bajo su cuerpo a mi altura y me beso. Siguió acariciando mis senos.
- necesito estar dentro de ti - soltó Daniel haciendo que Ramdom y yo nos volteáramos a verle - no aguanto más - Ramdom suspiro, yo abrí mis piernas dándole vía libre a entrar en mi cuerpo, saco una tira de condones de su bolsillo, arranco uno se lo coloco y entró en mí sin más miramientos, deje de prestarle atención a Ramdom por un instante porque la sensación de sentirlo dentro de mí, me sobrecogió. Me sorprendí mirándolo fijo a los ojos.
- no me mires así - dijo él notando la intensidad de mi mirada
- ¿de qué modo? - se quedó en silencio, y se movió dentro de mí. Dejándome sin aire. Ramdom me beso y acepté su beso. Baje mi mano y acaricie su pene, estaba muy listo para jugar, subí y baje mi mano por toda su longitud.
- ¿quieres ponerlo en mi boca? - le pregunté con mi entrecortada voz, gozando como una demente de las embestidas de Daniel, Ramdom se movió hacia arriba, se arrodilló con un pie a cada lado de mi cuerpo y guío su erección hasta mi boca.
- así está incómoda - le dijo Daniel - muévete de encima de ella para acomodarla - se está comportando como si le molestara que Ramdom me toque. Ramdom se movió, él salió de dentro de mí y me volteó bocabajo, eso me recordó lo que hizo con Dina, me gustó mucho la idea, le señalé con la mirada a Ramdom lo que quería que hiciera, él se sentó frente a mí, arrecostadao al cabecero de la cama. Daniel regresó dentro de mí y yo me introduje el otro pene en la boca, nada más que Daniel comenzó a entrar y a salir de mí, la sensación fue genial, tenía ganas de gritar y no podía porque mi boca está ocupada, nos mantuvimos en esa posición un buen rato, hasta que Daniel paro, acarició mi espalda y me habló
- ¿quieres probar la doble penetración? - lo pensé, pero solamente necesite un segundo para saber qué la respuesta es afirmativa, él salió de mí, Ramdom se resbaló por la cama, debajo de mi cuerpo hasta que quedamos alineados para que me penetrara, se puso un condón y entró en mi vagina, Daniel escupió en la entrada de mi trasero, y poco a poco se fue introduciendo hasta quedar por completo dentro de mí, la sensación es tan fuerte, que no pude evitar que una lágrima corriera por mi rostro.