Capítulo 30 Viviendo la vida loca
“Estamos listas, ya podemos irnos ” dijo Aime mientras bajaba las escaleras acompañadas de Georgina.
“Wow cada día me sorprendo , de lo afortunado que soy de tenerte como mi mate” dijo Trevor besándola.
“Les dije que solo necesitábamos 15 minutos”, dijo Aime.
“Técnicamente, fueron 40, pero quien los está contando” dijo Enrique.
“Muy bien Gina, hoy es tu noche diviértete olvídate de todo relájate y disfruta la vida” dijo Gala en mi mente, Aime se veía guapísima en un vestido azul que , yo no sabía que ponerme y me decidí por un vestido rojo corto que acentuaba mis caderas y mi cintura, dejé mi cabello suelto.
Cuando vi el rostro de Enrique no pude evitar sonrojarme, tenía la boca abierta y me miraba con esa sonrisa tierna como cuando éramos unos adolescentes.
“Gina estas hermosa” dijo Enrique mientras me besaba en la frente con cariño.
“Gracias, estoy lista vámonos” dije sonriendo.
“Esperen es que nos falta alguien” dijo Trevor apenado.
“Falta alguien?, creo que estamos todos de que hablas amor” dijo Aime mirándole.
Cuando escuché una voz que me hizo que me temblaran las piernas y vi a alguien que no me espera, acercarse a mí , pude sentirlo cerca de mi espalda y mi corazón comenzó a palpitar rápidamente“.
“Estoy listo, ahora si podemos irnos”.
Todos miraron atrás de mí, fije mi mirada hacia Trevor y él llevó su mano hacia su cabello, me miro y dijo moviendo sus labios “Lo siento”.
Me di la vuelta despacio y mi boca hizo una “O”, cuando vi al hombre más guapo del mundo, Magnus estaba en una camisa negra que dejaba ver sus bíceps y su pecho musculoso, su pantalón de mezclilla lo hacía verse realmente como un dios griego y un rebelde sin causa.
Bueno con causa , la de hacerme perder la cabeza con ese cuerpo de impacto que tiene, como demonios voy a mantenerme tranquila teniéndole cerca de mí, vestido de esa manera, cuando al verlo solo quiero que me cargue y me habrá las piernas para hacerme suya, que me haga gritar de placer al sentirlo de nuevo dentro de mí.
Me quede parada sin poder decir una sola palabra, “Creo que estamos todos vámonos, cada uno en su carro verdad, Enrique puedes viajar con nosotros” dijo Trevor.
Y me giré rápidamente a ver a Aime y me le quedé viendo, “Nooo, por favor” le dije mirándola y ella solo levanto las manos en forma de “Lo siento, no es mi culpa”.
Todos comenzaron a caminar hacia la puerta, Magnus camino un poco hasta que estuvo frente a mí, me miro de pies a cabeza y pude ver como mordía su labios inferior al mirarme.
“Olvide lo hermosa que te veías en un vestido tan ajustado, te ves espectacular Gina, te prometo que tratare de controlarme, pero no te prometo nada, si querías que no te tocara debiste haber usado otro vestido” me dijo cerca de mi oído y mi piel se erizó al escucharlo, dio un paso hacia atrás y sin dejar de mirarme, extendió su mano para que yo pudiera tomarla y salir juntos.
Respire profundamente y lo mire a los ojos, me dio una sonrisa que me estremeció el cuerpo, esa sonrisa que había extrañado olvidado, por unos segundos sentí que había regresado en el tiempo a la primera noche que lo conocí y sabía que estaba en problemas , esta noche podría terminar en sus brazos y no creo poder resistirme.
Sin pensarlo más tome su mano y me correspondió con fuerza, sé que hoy será una noche será inolvidable.
Magnus abrió la puerta del auto para que yo pudiera entrar y me tomo de la mano, fue todo un caballero como solo él sabe hacerlo, tenía esa magia de convertirte en el centro del universo, de su universo sonreí al ver la manera en que me trababa con ternura con delicadeza como si fuera su más grande tesoro.
Le dio la vuelta al auto y se sentó en el lado del piloto, encendió el motor y nos fuimos todos hacia el bar, durante el camino ninguno de los dos dijo una sola palabra, peor se podía sentir la tensión sexual en el aire, Magnus no dejaba de mirar mis piernas y me maldije por haber escogido este vestido.
Llegamos al bar y entramos todos juntos, pero al ver que había demasiada gente, Magnus no dudo en tomar mi mano y sostenerla con fuerza, “No te alejes de mi lado” me dijo al oído estremeciendo mi cuerpo con la cercanía de su cuerpo…
Solamente moví un poco mi cabeza para que supiera que lo había escuchado, él se acercó al manager de bar , quien lo reconoció e inmediatamente nos dios acceso al área vip, “Braulio como estas” dijo Magnus acercándose a él.
“Magnus!, que gusto verte, no me esperaba tu visita, hace tiempo que no venía, pero nos alegra recibirlo” dijo Braulio.
Entonces Magnus no ha venido desde hace tiempo, no pude evitar sonreír por lo que había escuchado.
“No había tenido algún motivo especial para hacerlo, hasta hoy” dijo Magnus mientras volteaba a verme con una sonrisa.
Braulio se acercó y me vio, haciendo una pequeña reverencia “Luna, es un honor para mí conocerla, por favor diviértanse, le pediré al mesero que los lleve al área Vip” dijo Braulio.
“¿Braulio?” dije sorprendida mirándole.
“Porque esa cara, solo mis amigos más cercanos pueden llamarme así y Braulio lo es “dijo Magnus sonriéndome.
“Área Vip, ahora si estamos hablando” dijo Enrique.
Enrique, Trevor y Aime se sentaron en la mesa, junto a nosotros y el mesero se acercó para tomar nuestra orden.
“Buenas noches su Alteza, soy Mateo y seré su mesero hoy, ¿qué les traigo de tomar?” nos preguntó.
“Tráeme una cerveza y para ella un refresco” dijo Trevor.
“Haa Haaaaa, no para mí un vodka con jugo de arándano” dijo Aime mirándome con una sonrisa.
“¿hermosa quieres algo?” dijo Magnus preguntándome.
“Si lo mismo, pero con jugo de piña” dije sonriéndole.
“Gina no sabía que tomaras esa bebida también” me dijo Magnus mirándome.
“Señor Alfa, hay muchas cosas que aún no conoce de mí” le dije sonriendo de manera pícara y él me correspondió, se movió un poco acercándose a mí, “Y estoy ansioso por conocerlas” me dijo al oído.
¡Dios santo!, este alfame va a matar cada vez que se me acerca y me habla de esa manera.
Después de unas dos horas platicando y bromeando entre nosotros, Aime y yo decidimos ir a la pista de baile, nos levantamos de nuestros asientos y corrimos como locas al escuchar una de nuestras canciones favoritas.
Ambas estábamos bailando en la pista como locas, cantando y abrazándonos, con movimientos bastante sexy, no pude evitar el ver a Magnus como me miraba y se mojaba los labios con su lengua, se veía tan sexy.
Que estoy segura de que la única idea en este momento en su cabeza era que tuviéramos sexo y con las bebidas que ya me había tomado, no sería ningún problema llevarme a su cama o mejor dicho a nuestra cama y la verdad era algo que estaba esperando con ansias.