Capítulo 25 Una nueva vida por delante

“Está bien, pero solo mientras encuentras otro lugar, no puedes quedarme más tiempo aquí”

“Entiendo, iré a recoger mis cosas, no sé qué cuarto esté disponible” dijo Emma y no pude evitar sentirme mal por ella.

“No espera, quédate en tu recámara, yo moveré mis cosas y las de Gina al área oeste de la casa “.

“Gracias Magnus, pero no quiero que tengas problemas por mi culpa”

“No te preocupes,” le dije y salí de mi recámara, tenía que hablar con Georgina.

Al bajar las escaleras hacia la estancia vi que estaba Trevor solo y no veía a Gina por ningún lado.

“Esto es una locura, iré a hablar con Gina, debe estar furiosa”.

“Ella no está en la casa , Magnus”. dijo Trevor y eso me sorprendió, le di una orden y esperaba que la siguieran sin dudarlo.

“No tengo tiempo Trevor,¿ en dónde está?”.

“Se fue,”

“¿Como que se fue?, te dije que la llevaras a una recámara en tu piso, !mierda!”

“Magnus eres un idiota, que esperabas, se aparece tu amante y en vez de darle su lugar a Gina, te vas a tuuuuu recámara con Emma, dejando a Georgina aquí sola, ni siquiera dijiste quien era ella, la hiciste a un lado, se sintió ofendida con justa razón y dijo que no pasaría un día más en esta casa bajo el mismo techo que tu amante”.

“Imagínate la sorpresa que se llevó, cuando entro a tu recámara y vio a otra mujer en tu cama, grito desesperada , diciendo que como te atreviste a insinuar que dormiría en la misma cama que tu amante”.

“Lo siento Magnus, pero esta vez cometiste un grave error y temo que no puedas recuperarla”

“!Mierda! Soy un imbécil!, pero tampoco permitiré que se vaya a otro lugar que no sea mi casa, necesito que des la orden y la busquen ahora mismo”.

Al llegar a un hotel, inmediatamente le dije a la recepcionista otro nombre, no quería que Magnus supiera donde estoy, me dieron una tarjeta y me fui directo a la habitación , quería descansar y estar tranquila.

Aún estaba furiosa, no podía olvidar el rostro de esa loca, por un momento pensé que quizá podría llevar una vida tranquila con Magnus, que quizá podría llegar a amarme, pero obviamente todo eso fue un sueño una estupidez.

Él jamás cambiará y yo no será la burla de todos y menos la de él, entre a la habitación y solo me lancé a la cama y cerré mis ojos, estaba demasiado cansada, solo quería dormir y olvidarme de todo.

Después de unas horas o por lo menos eso sentí, escuche como golpeaban la puerta con fuerza, eso me despertó de mí sueño profundo, me levante un poco de la cama y me senté, esperando si alguien seguía insistiendo.

Y fue así, no dejaban de tocar a la puerta y estaba segura de que llamarían a seguridad inmediatamente, no quería llamar la atención, me acerque lentamente y fue cuando abrí la puerta y ahí estaba él, intente cerrarla en su cara , pero interpuso de pierna y me fue imposible.

“¿ Qué quieres, Magnus?” le dije y le di la espalda , no tenía ganas de hablar con el mucho menos verlo a la cara, estaba furiosa.

“¿ Tenemos que hablar?”.

“No tengo nada de qué hablar contigo, fuiste bastante claro al dejarme parada como una idiota, mientras te ibas a consolar a tu amante, quizá no te quedo muy claro, lo que te dije, yo no soy plato de segunda mesa de nadie, como te atreviste a mandarme a tu recámara sabiendo que ella estaba ahí, !POR DIOS!”

“Que esperabas, dormir con ambas en tu cama”, le dije furiosa mientras me acercaba a él y le daba golpes en el pecho, furiosa , los celos me estaban comiendo viva.

“Como pudiste hacerme esto, te creí, fue tan tonta de pensar que quizá habías cambiado, que podría haber algo entre nosotros , pero eso no pasara, te odio eres un mujeriego, no quiero saber nada de ti”, le dije gritándole, pero todo esto parecía no importarle en lo más mínimo.

Magnus tomo mis manos con fuerza y me lanzo sobre la cama, quedando él entre mis piernas, intente levantarme y quitármelo de encima, pero era imposible, él es más fuerte que yo, su miraba estaba clavada en mí y no lo soportaba.

“Quieres callarte y dejarme explicarte que paso”.

“Que me vas a explicar, esto no tiene explicación, acaso crees que soy estúpida y te voy a creer tus mentiras”.

Él me miro y coloco mis manos sobre mi cabeza con fuerza, manteniéndome inmóvil y sin esperarlo sus labios tocaron los míos, me beso con fuerza sin darme oportunidad a resistirme.

Podía sentir como su miembro se endurecía tocando mi centro con fuerza, sin pensarlo mis piernas rodearon su cintura y lo atraje más a mi cuerpo, él soltó un gemido y comenzó a trazar besos húmedos en mi cuello, empeorando la situación entre mis piernas que ya de por sí era insoportable.

Mi cuerpo reaccione a sus caricias y me encontraba desesperada queriendo más de él, Magnus regreso a mis labios y me dio un beso con tal fuerza, que casi pierdo el conocimiento, el aire me faltaba y de un solo golpe intente alejarlo , para poder respirar.

“Magnus, detente tienes que detenerte” le decía gimiendo con mis ojos cerrado.

“No quiero detenerme, eres mía, quizá te resistas y no lo quieras creer, pero me perteneces en cuerpo y alma y no te dejare ir”.

“No puedo, no quiero ser otra más en tu lista, quiero ser la única, no te voy a compartir con nadie”.

“Y no lo harás, te lo prometo, tú eres mía , como yo soy tuyo”.

Él seguía besando mi cuello, sus manos recorrían mi cuerpo, presionando los pezones de mis pechos, que ya estaban bastante excitados, su mano comenzó a trazar una línea en la banda de mi panti y sus dedos entraron deslizándose hasta mi entrada y acariciándola sin parar.

“No Magnus, no seré tu juguete, me resisto a ser quien caliente tu cama por las noches, mientras tienes a otra esperándote”.

“Y no lo serás,” dijo y de pronto se detuvo, sus manos estaban a los lados de mi rostro y su mirada fija en mí.

“Mírame bien Gina, tú eres la única mujer que quiero en mi vida, con la que deseo compartir mi cama, quiero hacerte mía día y noche, quiero vivir entre tus piernas disfrutando del elixir de tu cuerpo, hasta que ya no pueda más, eres tú la única mujer que quiero a mi lado”.

“Mientes”.

“No, esa es la verdad”.

“Y esa mujer”.

Magnus acaricio mi rostro y movió un mechón de cabello hacia atrás de mi oreja, “No te voy a mentir, Emma fue mi amante fija por mucho tiempo, ella comenzó a vivir en la casa para mi comodidad y estar disponible cuando yo quisiera, lo cual fue muy conveniente para ella, de pronto un día se instaló en la recámara frente a la mía y no me importo, porque era conveniente para mis necesidades.

“Eres un idiota”.

“No te voy a mentir, soy un hombre muy lujurioso y me encanta tener sexo, ella fue algo alcanzable nada más, en una borrachera le dije que sería mi luna, pero eso jamás será posible y el fondo ella lo sabía”.

“El día que hable con tu padre y acepte que fueras mi esposa, tome la decisión correcta y sigo pensando lo mismo, antes de partir hacia Galandria, le ordene a Emma que se fuera, di órdenes de que se le asignara una casa lejos de la nuestra y que le dieran dinero, por los inconvenientes”.

“Nunca me paso por la cabeza, que ella se rehusaba y se quedaría aquí, evadiendo mis órdenes y nadie me informo de esto, te lo juro”.

“Entonces , porque cuando ella estuvo frente a mí, no le aclaraste quien era yo, me dejaste como una estúpida y te fuiste con ella”.

”No merecía ese trato y menos de tu parte, si eso haces con una de tus amantes, que se puede esperar de ti’.

“Cometí un error y te pido perdón, no reaccionar de esa manera, fui un imbécil, no volverá a pasar, ya habla con Emma y le dije quién eres tú y que debe respetarte”.

“Por eso quiero que vuelvas, tu lugar es a mi lado, junto a mí”, me lo dijo con una mirada que no pude resistirme, mis labios tocaron los suyos y él me abrazo con fuerza, era un beso apasionado , de necesidad necesitaba tenerlo cerca, quizá lo mejor era regresar con él y olvidarme de todo.

“Está bien, creo que puedo darte una última oportunidad, peor ni creas que dormiré en esa recámara y mucho menos en la misma cama donde …… hicieron…… ni siquiera puedo decir las palabras, sin que me sienta asqueada de imaginármelo”.

“No te preocupes, ya pedí que cambiaran todo, pero ordene que arreglaran el área oeste esa será nuestra nueva recámara, todo completamente nuevo”.

“¿Aceptas regresar conmigo?, por favor di que si”

Dijo mirándome y me sentía entre la espada en la pared, quería decirle que si irme a su lado y entregar, me , tenía tantas ganas de ser suya de nuevo, pero tenía miedo, Magnus tenía una facilidad de decepcionarme y no quería sufrir de nuevo.