Capítulo 23 Amante vs. Luna
Finalmente, pude ver a lo lejos , la entrada hacia la manada real, el camino estaba rodeado de árboles de hojas de color rojo, mientras Magnus conducía entre ellos, la vista era hermosa, el viento era fuerte y hacía que las hojas cayeran de los árboles, no pude evitar que en mi rostro se dibujara una sonrisa.
Esta era mi primera vez en la manada real, solo mi padre y mi hermano Ulises, habían estado aquí, yo era muy pequeña cuando eso sucedió, solo recuerdo que mi madre me decía que ellos regresarían muy pronto.
Magnus me veía con una sonrisa, “Me gusta verte sonreír, es tu primera vez cierto”.
“Si, nunca imagine que fuera tan hermoso”, al ir avanzando podías ver las colinas y un lago rodeado de árboles y flores, era un verdadero sueño este paisaje no había imaginado lo hermoso que eran estas tierras.
“Te prometo llevarte a conocer cada rincón, pronto todo esto también será tuyo, he pedido que te instalen en nuestra habitación, todo debe estar listo, quizá quieras descansar un poco antes de la cena”.
“¿ Nuestra habitación?, si crees que dormiré contigo , estas muy equivocado”.
“Gina, eres mi futura Luna y si piensas que dejare que duermas en otro lugar que no sea mi cama, estas muy equivocada hermosa, ahora estas en mi castillo y aquí , se hace lo que yo digo, y si yo ordeno que duermas en mi cama junto a mí, así será”.
“Todavía , no estamos juntos oficialmente y ya me estas dando órdenes, se ve que no aprendiste nada, el tiempo que estuviste en Galandria y cuando yo digo que !NO!, es que no lo haré”.
“Te ves tan sexy , cuando estas en tu modo de mandona, pero eso déjalo para cuando estemos en la cama y tú estés bajo mi cuerpo, mientras te hago mía de nuevo”. Dijo mirándome y pude sentir como mi cuerpo, vibro con el simple hecho de imaginar estar en sus brazos de nuevo.
Pero sé lo que está pensando, cree que porque no estoy en mi zona de confort, me dejare vencer, pero está muy equivocado, pobre Magnus no sabe en lo que se metió, cuando acepto tenerme como su pareja.
Magnus detuvo el jeep, justo frente a la entrada de la casa de la manada, abrí la puerta y me quedé impresionada al ver la mansión, porque esto no era una casa como las que conocía de un alfa regular, esto era una mansión y bastante enorme, como su ego.
“Iré a estacionar el jeep y regreso, Trevor te llevará a la recámara, te alcance en un momento”.
“Está bien, tomate tu tiempo querido” le dije mostrándole una sonrisa sarcástica.”
“Eso quisieras, que me tardara una eternidad”.
“Mmmmmm, no tengo tanta suerte”.
“!Luna!, por aquí” dijo Trevor y Aime tomo de mi mano, encaminándome hacia la entrada.
Cuando la puerta se abrió, no esperaba lo que veía frente a mí, cada lugar era inmenso, con grandes ventanales, los muebles eran modernos y minimalistas, se ve que Magnus había puesto un gran empeño en que este lugar estuviera impecable.
“Gina, el segundo piso es del Beta Real, estaremos muy cerca, porque su habitación está en el tercer piso, cierto Trevor” dijo Aime mirando a su mate.
“Aime tiene razón, la habitación del alfa está en el área este, subiendo las escaleras en el tercer piso , solo esta su habitación y la de su aman…….” dijo Trevor y se quedó callado, Aime y yo, lo miramos esperando a que terminara de hablar, pero parece que alguien le hubiera arrancado la lengua porque no dijo nada y sus ojos se veían como si hubiera visto a un fantasma.
“Trevor, ¿Que tienes, te pasa algo ?” le dije mirándole, pero solamente me veía sin decir una palabra.
“Creo que será mejor , que esperemos a Magnus, no les gustaría ver el área del jardín es muy bonita a esta hora, casi podemos ver las estrellas”, dijo sonriendo de una manera bastante nerviosa para mi gusto.
“Amor mío, estamos cansadísimas , lo mejor sería que Gina suba a su habitación y descanse un poco, yo también necesito hacerlo”.
Trevor, intentaba persuadirnos, pero era imposible, lo ignoramos y Aime y yo comenzamos a subir las escaleras, cuando finalmente llegamos al tercer piso, había dos puertas una enfrente de la otra.
“¿Cuál será ?” dijo Aime.
“Escoge cualquiera, no es como si alguien más viviera en este piso, es únicamente para el alfa y su luna” le dije.
“Entremos en esta” le dije y abrí la puerta de la derecha, al entrar pude percibir un aroma a perfume barato, era bastante fuerte que incluso me estaba mareando.
Aime camino hacia el tocador y vio sobre este algunos objetos de maquillaje, rubor, algunos prendedores y un labial de un color rojo, bastante llamativo y corriente.
“¿Qué es esto ?, mira este color ewwwww, jamás usaría algo así, es super corriente, no entiendo que hacen estas cosas aquí, quizá pensaron que está seria tu habitación y decidieron cómprate algunas cosas, pero definitivamente la persona que lo hizo tiene un gusto bastante callejero por no decir prostituible”.
Seguí recorriendo esta habitación y al entrar al closet pude ver vestidos, blusas bastante escotadas y en algunos cajones lencería, también algunas cosas de higiene personal y lo que más me sorprendió fue ver un peine con cabellos rubios, lo mire pensé lo peor, pero no era posible, esto sería el colmo.
Salí de ese closet y miré a Aime, quien tenía en su mano una pluma de la cual colgaba una tanga roja bastante perfumada , porque la pobre tenía la nariz tapada con sus dedos.
“Qué demonios es esto, quien duerme aquí” dijo y sus ojos saltaron y me miro sorprendida, “No estarás pensando, que Magnus tiene a una amante viviendo aquí ¿ verdad?, no se atrevería si acepto estar contigo, obviamente todas sus aventuras se terminaron”.
“No lo sé Aime, pero no quiero estar ni un segundo más en este cuarto” dije y salí inmediatamente, abrí la puerta de la izquierda, que estaba frente a la recamara en la que estábamos.
Evidentemente, este si era el cuarto de Magnus, se respiraba su aroma a madera , que me fascinaba, en el tocador se veía su loción y algunos objetos personales, pero la cama estaba desordenada, como si alguien hubiera dormido en ella.
Mi mirada se tornó en rojo, celos es lo único que pensaba en mi mente, otra mujer y apreté mis manos con fuerza.
“!MALDITO INFELIZ, MUJERIEGO Y PROSTITUTO” dije en voz alta casi gritando y Aime me miro sorprendida, pero al verla me di cuenta de que no era a mí, a quien estaba mirando y gire mi cabeza hacia el lugar que ella veía y la sorpresa que me lleve fue tan grande, que jamás pensé que esto me pasaría.
Mi sangre hervía, tenía ganas de matar a alguien, jamás en mi vida sentí estos celos enfermizos.
No solo estaba un cuarto de este mismo piso ocupado por alguien, que por las cosas que vimos era evidente que tenía mucho tiempo viviendo aquí, porque ese mismo aroma de perfume barato y corriente.
También estaba en la recámara de Magnus, lo que me dio a entender que la persona que dormía en esa habitación también dormía en esta junto al alfa, junto a mi prometido compartiendo la misma cama y las mimosas sabanas, la misma almohada.
!Por Dios!, no me iba a quedar en este lugar que este imbécil estaba compartiendo con alguien más, como se atrevió a traerme cuando sabía perfectamente que no estaba solo, que pretendía humillarme, tenerme de su amante a !Mi!.
Mire a esa mujer que estaba frente a mí, envuelta con una toalla que no le cubría nada, porque dejaba al descubierto su trasero, venía de lo que parecía era el baño y su cabello aún estaba húmedo, había usado el baño privado de Magnus, otra maldita mujer estaba en su recámara usando su regadera.
“¿ QUIEN MIERDA ERES Tú Y QUE HACES EN Mi RECÁMARA?, me grito esa mujer reclamándome.