Capítulo 13 El placer, siempre saca a relucir tus más bajos instintos.
“Jamás te forzaría hacer algo que tú no quisieras,” miro hacia sus miembro y dijo “ mis testículos y mi pene, dolerán como la chingada, pero me detendría si tú no quieres continuar”.
Y solamente eso, basto para que mi mano tomara la parte de atrás de su cabeza y lo acercara a mi rostro para besarlo, “No quiero que te detengas, quiero que me hagas sentir mujer entre tus brazos , quiero sentirte, quizá esto es una locura, pero te necesito, necesito todo de ti”
“Y todo te daré”.
Sus labios recorrieron mi cuello, bajando por en medio de mis pechos, succionando mi piel dejando marcas en mi cuerpo, hasta que sus manso separaron mis piernas, mis ojos saltaron ante lo que él estaba haciendo, jamás imagine que alguien estaría entre mis piernas.
Había leído sobre eso el sexo oral, pero para mí era un tabú, que no había experimentado, pero cuando soplo sobre mi clítoris, maldije el no haber visto videos sobre esto, mi cuerpo temblor, maldita sea estaba temblando, como era eso posible.
Intentaba cerrar mis piernas, pero sus manos me lo impedían y sé que al día siguiente vería las huellas de sus dedos en mis muslos, su lengua comenzó a lamer era parte tan íntima que me estaba haciendo girar mis ojos y morderme los labios.
“Té vez tan sexy, disfrútalo, ¿Quieres más?” me pregunto y claro que quería más.
“Si “ dije casi como un suspiro sin aliento, mientras miraba su cuerpo de dios griego entre mis piernas, mientras su lengua hacía maravillas en mí, parecía que me estuviera devorando como si fuera su última cena , como su comida favorita.
“Quiero probarte Gina, quiero que me des todo tu dulce néctar en mi boca”.
Esas palabras, no sé cómo podía hacer eso, pero cada vez que me demandaba algo, era tan sexy y no pude resistirme, cerré mis ojos y me deje llevar, ignore mi inocencia , mi virtud y deje salir mis más bajos instintos de placer, como nunca en mi vida.
Este hombre haría que mis estándares, estuvieran tan altos que dudo que alguna vez alguien pueda compararse con él o hacerme sentir lo que él me ha hecho sentir en este momento.
Una explosión en mi interior me hizo gritar de placer y fue cuando me corrí en sus labios, Black me succionaba tomando cada gota de mí, saboreándome era inevitable que mis piernas temblaran, maldita debilidad femenina, podía lanzar flechas entre hombres sin dudarlo, segura de mí misma y orgullosa, pero ante este hombre y con sus labios en mí me derretía y temblaba como una tonta.
“Sabes cómo imagine, dulce , deliciosa no poder detenerme, ahora que te he probado no dejare de hacerlo, eres mía” dijo Black y eso me hacía sentirme segura, había algo en su voz que me daba seguridad no sé qué era, pero lo disfrutaba demasiado.
Black mordía mi clítoris con fuerza, ocasionando que de mis labios salieran unos ruidos, que ni siquiera sabía que era yo la que los estaba haciendo, sus labios comenzaron a subir atravez de mi vientre y volvió a introducir en su boca uno de mis pechos, mientras que con la otra mano, apretaba mi pezón izquierdo.
Ambos sudamos sin parar, esto no fueron minutos para mí fueron horas y no quería que se terminara.
“Si el probarte con mis labios, me tiene completamente erecto y duro por ti, me imagino que se sentirá estar dentro de ti y ya no quiero esperar más
Black acerco su rodilla y separo mis piernas, posicionándose entre ellas, “Al principio te dolerá un poco, tratare de que sea lo menos doloroso posible y si necesitas que me detenga, solo dímelo” me dijo y beso mi frente.
Black tomo su pene en su mano y comenzó a contraerlo de arriba hacia abajo y pude ver como crecía un poco más como si eso fuera posible todavía, de que estaba hecho este hombre, ! Maldita sea!, en mi mente ya me estaba arrepintiendo, estoy segura de que me partiría en dos.
Su miembro erecto y duro estaba acariciando mi entrada y mis gemidos se escucharon, eran sensaciones que no podía describir, mi cuerpo ardía y el suyo también, su respiración era agitada, sentía como su pecho se levantaba con rapidez.
Él besaba mi cuello lentamente, tratando de que mi respiración fuera más despacio estaba muy nerviosa y no podía ocultarlo, “Tranquila hermosa, respira necesitas relajarte, para poder entrar en ti que no sea tan doloroso, confía en mí lo disfrutaras tanto como yo hermosa”
Black presiono sus caderas y su pene entro en mí, solté un pequeño grito que él apagó con sus labio, al pegarlos a los míos, siguió abriéndose camino dentro de mí y mis manos se aferraban a su espalda con fuerza.
“Se siente delicioso, estas tan apretada, trata de relajarte o no durare mucho”.
“Haaaaaa, dios “, dije sin poder detener mis gemidos.
“Lo siento hermosa,” dijo el cuándo sentí como de un solo golpe, entro en mí por completo.
“Respira relájate, ya estoy adentro, nada más esperare a que tu cuerpo se acople a mi tamaño”.
Mi respiración comenzó a ser más lenta y él lo tomo como una señal de que mi cuerpo estaba listo, “Me voy a mover, no puedo contenerme más”.
Nuestros cuerpos comenzaron un baile de pasión interminable, él presionaba sus caderas con fuerza , su miembro entrando y saliendo de mí , haciéndome volar en mi mente del placer que jamás había experimentado.
“Dios no puedo más,…” dije desesperada por explotar.
“Dame tu primer orgasmo Gina, es mío dámelo” al escuchar esas palabras de su boca demandando que mi cuerpo le respondiera fue suficiente, explote como jamás lo había hecho, una sensación de ardor , de placer que me estremeció por completo.
“Eso es delicioso, quiero más de ti “, dijo Black y sus movimientos fueron más rápidos, me estaba volviendo loca de placer, dos, tres no sé cuántos orgasmos más tuve que hasta perdí la cuenta.
“Gina, quiero venirme dentro de mí, quiero reclamarte como mía, estoy limpio no tienes nada de qué preocuparte, pero si no te lleno de mi esencia me volveré loco”.
Black embistió mi cuerpo dos veces con una fuerza brutal y sentí como un líquido caliente me recorría por dentro, un gemido que salió de sus labios, que parecía más el ruido de un animal en celo, era la señal de que había legado a su clímax dentro de mí.
Esto fue una locura , ni siquiera sé nada de él, peor lo extraño es que no me importa, así lo acepto sea quien sea, lo quiero en mi vida para siempre.
“Jamás busque esto en mi vida , me reusaba a tener a una mujer en ella, pero contigo es diferente no sé ni me importa nada solo tú, te juro que serás mía y de nadie más”.
Fue la promesa con la que termine en sus brazos, me sentía segura , feliz como nunca, pero como todo en mi vida, nada era eterno y nada era para siempre.
Y detrás de una verdad siempre había una mentira que lo destrozaba todo a su paso. ,