CAPITULO 86

Alexander sin dejar de observarme a mis ojos repitió la pregunta en voz baja

—Danko, ¿me estás escuchando? Espera... ¿qué miras con tanta atención?

Se dio vuelta de improviso y creo que se chocó con la mirada de Annia que no tuvo tiempo de cerrar la boca que se sorprendió bajando la mirada y diciendo

—Per... miso, voy a recoger mis cosas

Un poco más y se va corriendo, Alexander volvió a mirarme ya en forma pícara me dio un golpecito en el pecho musitando

—¡Danko!, ¿acaso ibas a hacer algo sucio con esa beldad?

Yo solo le respondí sorprendido porque no tenia planes con ella

—N... no, yo estaba acá abajo es porque...

Recordé lo acontecido y le acoté

—Alexander, debo contarte algo, pasó algo terrible en mi oficina, vamos para contártelo

Subimos en el ascensor nosotros solos, Alexander me apegó contra la pared para besarme y yo le correspondí el beso, pues estaba muy seguro de que teníamos tiempo para hacerlo, cuando las puertas se abrieron apenas tuvimos tiempo de soltarnos pues Annia estaba parada allí frente a nosotros con los ojos muy abiertos, para mí que si nos vio besándonos

Solo musitó sin dejar de mirarme a los ojos y entrar al ascensor mientras nosotros salíamos

—Ya me voy se... ñor Danko, hasta ma... ñana

Le respondí de inmediato

—Hasta mañana Annia

Alexander el muy hijo de puta, me abrazó por detrás e hizo un gemido de satisfacción muy fuerte que hizo sonrojar a mi secretaria y sonreir burlona tapándose la boca para hacerlo, mientras las puertas se cerraban ante mí

Me soltó para carcajearse y yo me di vuelta para observarlo y reclamar

—¡Alexander!, eres el colmo, creo que nos vio besándonos

Él simplemente reía para después acotar

—¿Y qué si nos vio?, ella debe conocer de tus gustos y creo que debe pensar de que yo soy uno de tus amantes, déjala que piense lo que quiera, ahora debes contarme lo que sucedió

Caminamos hasta mi oficina, cerré la puerta ya todo estaba oscuro, menos mi oficina, nos sentamos y comencé a narrarle todo lo que sucedió con Nicolay y mi hijo, hasta la parte de cuando lo llamé para decirle lo que le pasó a su novio, entonces Alexander me indagó

—O sea que... ¿ese pelmazo quiere contigo?, ¿quiere que te lo folles?, pero... si tu hijo tiene tu misma contextura es igualito a ti en todo

Le respondí abrumado

—Eso es lo mismo que pienso yo, ese muchacho está loco de atar, pero esta vez no creyó encontrarse aquí justo con mi hijo, le quitó hasta el anillo de compromiso, sin embargo, lo del atropello puede que cambie algunas cosas entre ellos, porque mi hijo lo ama de verdad

Alexander inquirió

—Eso deben arreglarlo ellos dos, ahora mi querido Danko, yo vine para que cumplieras tu promesa, quiero ser el primero, quiero desvirgarte yo, tú fuiste el primero en hacerlo conmigo, ahora me toca a mí

Me levanté sin decir nada, solamente lo miré risueño a sus ojos azules y le tomé de la mano para llevarmelo a mi cuartito del placer, allí si cerré la puerta detrás de mí, como es automática se cierra sola con seguro, encendí las luces y vi su expresión de alegría al ver todas las cosas que tengo adentro, me miró sonriente para musitar

—Danko, esto es impresionante, esto está preparado para tener noches deliciosas

Sonreí al verlo tan emocionado, Alexander siempre me ha gustado, por eso hice ese plan de ponerle un señuelo para ver si caía y tener sexo con otro hombre, pero no, por ese motivo tuve que callar, tuve que contenerme y alejarme de Él cuando se enamoró de Alessa, sin embargo, me dijo que estando borracho me le declaré y siendo honesto, no lo recuerdo, porque si lo recordara estuviese en mi mente como si fuese el tesoro más preciado

Alexander tocaba todo lo que estaba a mano, las fustas, las cadenas, abrió algunos cajones y me enseñaba su contenido sonriendo, solo verlo tan feliz me estaba ya excitando, estaba dispuesto a darle mi virginidad, por eso en cuanto di el primer paso para entrar a este cuarto lo hice decidido a lo que pasará

De improviso de dio vuelta con un par de esposas de felpa  en sus manos y mirándome pícaro se acercó a mi para acotar en forma melosa

—Quiero usar estas esposas contigo Danko ¿puedo?

Lo observé a sus azulados ojos para responder deseoso

—Esta noche soy todo tuyo Alexander, puedes hacerme lo que tú quieras

Su bella sonrisa fue mi respuesta, porque procedió a sacarme la corbata, después la camisa, quedé con la parte superior de mi cuerpo sin nada, sus manos comenzaron a acariciarme el pecho, sentía sus manos adorables, esa sensación tan caliente, ese jadeo lujurioso que hacía, más me estaba encendiendo

Se irguió, me dio la mano y nos paramos debajo de unos engranajes que tengo allí, me alzó las manos y me esposo a ellos que tenían unas cadenas guindadas, esos engranajes son electrónicos mientras no enciendas la máquina son estáticas no se mueven por nada del mundo, ahora estoy creyendo que Alexander conoce muy bien estos juguetes eróticos

En ese momento estaba en sus manos, estaba imposibilitado de mover mis manos, entonces volvió a acercarse y aflojó la hebilla de mi pantalón, sacó el cinturón, después mis pantalones, me dejo en bóxer, me tocó la pierna para que la alce un poco y me saco los zapatos y las medias

Estaba arrodillado allí cuando tomó uno de mis pies para comenzar a besarme cada dedo del pie, eso me encantó, después besó la pantorrilla de ese pie, después hizo lo mismo con el otro pie, mientras con sus manos me acariciaba mi pierna me la besaba, llegó hasta donde termina la pierna y bajo de nuevo para acariciarme la otra pierna y así mismo besármela, pero esta vez continuó de largo, antes de llegar al final, sus dos manos agarraron mi bóxer y me lo bajo de un solo tirón, mi polla que estaba al máximo saltó ante su cara que estaba a su nivel

La miró y se relamió sus labios,alzó su mirada hacia mi rostro y me musitó

—Ahora eres mío, hoy serás mío, ahora voy a hacerte lo mismo que me hiciste a mí, te voy a dar placer, quiero sentir que acabas en mi boca, quiero sentir tu sabor en mi boca

Comenzó a hacerme una mamada espectacular, carajo que la estaba gozando, quería zafarme para acariciarle los cabellos, quería yo mismo metérsela en la boca, empujársela para que se atragante, pero no podía, mierda que esto de verdad no me lo esperaba, comencé a sacar lo que sentía en palabras

—¡Qué rico Alexander!, Maldición que... que deliciosoooo, mierdaaa, creo que... que voy a... aghh, sácamela toda carajoooo, esoooo, asíiii, daleeee

Fue tanta la chupada que ya no me aguanté y solté todo lo que tenía, lancé un grito estridente por ese intenso orgasmo de mierda que me salió, jalé esas malditas cadenas con tanta fuerza que crujieron

—Síiiii, que ricoooooo

Las manos de Alexander me apretujaban mis nalgas mientras seguía chupando y después sentí su lengua pasando por todo alrededor y sus gemidos roncos que me gustaban escuchar, esas oleadas de placer se fueron apaciguando de a poco, se levantó relamiéndose los labios y una gran sonrisa al final para musitar

—¡Qué rico!, ¿te gustó como te lo hice?, quise darte esta sorpresa, fui a... jajajaja, no me lo vas a creer, fui donde un amigo gay para que me enseñe a mamar, ¿puedes creerlo? Jajaja, claro que... tuve que darle un buen dinero para que... no lo divulgue, pero por ti, lo que sea necesario

Lo observe que estaba tan complacido y le respondí jadeante

—Estuvo genial, no me esperaba esto, creí que... ibas a ir de una vez a hacérmelo

Me miró para volver a acariciarme el pecho, besaba cada palmo de piel, chupo mis pezones muy despacio, besó mi abdomen diciendo

—Siempre envidié tus cuadritos, ahora los estoy disfrutando, mmmmm

Caminó hasta mi espalda para comenzar a besarla, sentía su lengua cuando la usaba, esas sensaciones tan suaves, una leve electricidad me llegaba a ratos, sus gemidos de satisfacción, más me excitaban, fue bajando hasta que llegó a mis nalgas, las besaba, las lamía, esas caricias me hacían estremecer como nunca, su lengua caliente la sentí pasar entre mis nalgas, entonces caí en cuenta, Alexander me estaba preparando para lo que vino a hacer

Pero después de unos minutos de besuquearme toda la nalga y estar lamiéndome solo la entrada de mi agujerito, dejo de hacerlo, caminó hasta estar frente a mí, sonreír, tomar mi rostro y darme un beso tan profundo que casi me ahogaba, su lengua bailaba al son del deseo allí dentro, yo también use mi lengua para hacerle competencia allí dentro pues me adentré en su boca para hacer lo mismo, nuestros gemidos eran al unísono

Dejamos de besarnos y alzó sus manos para sacarme las esposas, baje mis manos y sentí un leve dolor, al mirarlas noté que estaban rojas y un poco lastimadas, creo que fue cuando me hizo la mamada, Alexander al verlas comento

—Oh, Danko, perdóname, no quise lastimarte

Le brinde una sonrisa para acotar

—No te preocupes, es un simple rozón por... lo rico que estaba sintiendo

En ese momento noté que Él seguía vestido, entonces me inquirió

—Acuéstate, ya voy para allá

Solamente fui a acostarme en la cama, mientras me estaba acomodando Alexander se desvestía muy despacio sin dejar de observarme, esa mirada libidinosa llena de lujuria me estaba alocando ya, no lo había visto así creo que nunca, sin embargo, eso me halagaba, porque era yo quién hacía florecer esas ganas que tiene de follar, en cuanto quedó completamente desnudo vi que tenía su polla erecta, comenzó a caminar hacia la cama, venía sobándosela con su mano y relamiéndose los labios

Carajo que cuando hace eso me excita sobremanera, toqué mi polla y la bandida estaba dura ya, pero hoy no iba a usarla, solo esperé su llegada, se sentó a mi lado para expresar jadeando

—Danko, ¿estás seguro?, solo quisiera que... bueno si te duele y no quieres que siga, solo me avisas y yo dejaré de hacerlo

Lo jalé para que se recuesten mi cuerpo para decir

—Alexander, te lo prometí y te lo voy a dar, tú solo toma lo que es tuyo, solo házmelo, esto lo hemos hecho con mujeres los dos, es lo mismo, ya sabes como se hace, solo que es conmigo, siempre quise estar contigo, ya me lo diste a mí, ahora me toca dártela

Sonrió y se subió encima de mi cuerpo para acercarse a mi rostro y besarme con locura y yo a Él, mierda que siempre me ha gustado Alexander, siempre lo he deseado y ahora ya es hora de demostrárselo, dejamos de besarnos y otra vez fue besarme mi cuerpo, en cuanto llegó a mi polla, le pasó la lengua unos momentos y se quedó arrodillado allí en medio de mis piernas, esa señal la entendí muy bien, entonces me alcé un poco para darme vuelta

Me quedé acostado de espaldas y Alexander se me montó para besarme la nuca, acariciar mis cabellos con sus manos, unos ligeros mordiscos en mi espalda, su lengua subiendo y bajando se sentía fenomenal, sus manos recorrían por donde más podían

Llegó de nuevo hasta mis nalgas, las besaba, las lamía, hasta que metió su lengua en medio de ellas, su lengua hurgaba muy despacio mi entrada, sentía unos hormigueos deliciosos, puso un poco de su saliva allí dentro y metió con cuidado un dedo y me preguntó

—¿Te duele?

Yo estaba deseando ya que me poseyera y le respondí jadeante

—Solo hazlo Alexander, te deseo tanto que no me importa nada

Solo sentí que saco su dedo para después meter dos, los removio muy despacio y yo movia mi trasero porque se sentía bien, después metió un tercero y yo seguía igual, al principio si me dolió un poco, pero después debido a que estaba liubricado ya sus dedos resbalaban

Me los sacó y solo escuché un

—Mmmm, ¡delicioso!

Metió su mano para agarrarme la polla, me la apretó un poco y yo por instinto me alcé para ponerme en cuatro, sobaba mi polla y yo estaba en la gloria con esas sensaciones, entonces me soltó mi polla y creo que agarró la suya porque después sentí su glande sobándome de arriba hacia abajo en medio de mis nalgas

Estaba preparado para lo que se venia, muy preparado, porque la verdad si quería que me poseyera, lo quise siempre desde que fuimos jóvenes, ya cumplí mi primer deseo poseerlo a Él y ahora estoy a punto de cumplir mi otro deseo, ser suyo, que Alexander me posea, que me desvirgue como yo lo hice con Él y llego la hora

Su voz fuerte la escuché diciendo

—Ya voy a entrar Danko, ya voy a hacerte mío

Puso su glande en mi entrada, lo metió un poco, lo sentí muy grande, un dolorcillo apareció de inmediato, pero yo solo pensaba en que me lo metiera todo, apenas me quejé un poco y la sacó, sin embargo, volvió a penetrarme muy despacio, lo sacaba y lo metía muy despacio hasta que dio un empujón fuerte y lo sentí que estaba todo ya adentro, me dolía, claro que me dolía era mi primera vez, traté de no quejarme, pero ya no pude más y musité

—A... lexander, me... me está doliendo mucho

Solo escuché que habló

—Oh, espera... ya la saco, espera

Sentí como sacaba su polla muy despacio, el dolor se calmó un poco, pero me sentía vacío, necesitaba su polla allí dentro de nuevo, así que le pedí

—¡Anda Alexander! Hazlo de nuevo, quiero sentirte otra vez, no importa si me duele, ya pasará, házmelo ya

Otra vez me penetró, de una sola vez la metió toda, algo sentí de dolor, pero esta vez estaba lleno de deseo, de lujuria, quería que me follara y se lo grité

—Mierda Alexander, ¿qué esperas? Házmelo maldita sea, házmelo que te deseo, carajo

Terminé de pedírselo y comenzó a embestirme con fuerza, sentía sus pelotas golpetearme mi trasero y escuchaba el choque de nuestros cuerpos, lo escuchaba gemir de placer y yo no me quedé atrás, carajo que estaba sintiendo rico, si esto es lo que sienten mis amantes yo también quiero hacerlo, se siente rico esta mierda

Allí adentro se escuchaban nuestros jadeos, nuestros gemidos, nuestros

—¡Qué rico, mierda!, ¡Estás delicioso!, ¡Qué apretado culo tienes!

—Dame más duro que esta rico esto, carajo, si hubiese sabido desde hace tiempo lo hubiera hecho, maldición que me tienes a punto de... de

Y que Alexander me embiste mucho más duro mientras su maldita mano me masturba y creo que juntos acabamos teniendo un orgasmo, sentí lo caliente de su semen dentro de mi trasero, me ardió un poco y yo en cambio, mojé la sábana con mi semen, me empujaba su polla dentro de mí ya muy despacio ahora, debe de estar sacando lo último de sus pelotas

Ambos jadeábamos del cansancio, Alexander se salió de mi trasero y se echó a mi lado, yo también me acosté y me dolió un poquitín mi trasero, pero igual sonreía, pues estaba satisfecho, apenas me levante un poco para mirar su polla ya flácida y vi que estaba mojada de su semen y manchada con un poco de sangre

Volví a acostarme y musité

—Hasta que lo hicimos, jajajaja, mierda, ¿puedes creerlo? Me desvirgaste jajaja, me follaste por el culo, carajo Alexander, estuvo rico esto, muy rico

Él se rió un poco también para acotar

—Sabes Danko, creo que nosotros debimos hacerlo de jóvenes, creo que lo que sentíamos no era solo amistad, solo que no lo advertimos nunca, debido a nuestra inexperiencia en esos tiempos

Yo lo escuchaba y le dí la razón, porque nunca lo olvidé, siempre lo mantenía en mis recuerdos aunque tuviese muchos amantes, hasta aún después de enamorarme de Robert y de Serena, siempre tenia tallado en mi mente su nombre y me corroboró lo que estaba pensando cuando me expresó

—Danko, creo que... te amo

Se irguió para mirarme a los ojos y repetir con mucha más seguridad

—Creo que te amé desde siempre y ahora me doy cuenta

Mierda, ahora si la cagué completita, Alexander se me declaró sin tapujo alguno y yo no quiero quedarme atrás, es lo mismo que siento por Él y se lo dije de inmediato

—Alexander, siempre te he amado, quise quitarte de mis pensamientos, pero... nunca pude hacerlo, tu nombre esta grabado con fuego en mi mente, por eso me alejé de ti cuando me dijiste que te enamoraste de Alessa, preferí... alejarme de ti y...

Me interrumpio para decir mientras tomo con su mano mi mentón y mirarme directamente a mis ojos

—Eso se hace cuando uno de verdad ama, prefieres que sea feliz a quien tú amas, aunque sea... con otra persona

Y yo ¿Qué es lo que hice?, pues comencé a sollozar y Alexander me besó con ansias y sentí que sus lágrimas también mojaban mis mejillas, nos abrazamos y nos quedamos en silencio por mucho tiempo

Danko se decidió por cumplir un deseo que tenía guardado desde su juventud, un deseo que nadie más lo sabía, hasta que supo de la boca de Alexander que Él también sentía lo mismo, ambos guardaron ese secreto por mucho, mucho tiempo, ¿ahora qué harán?, ¿seguirán con su secreto o lo divulgarán a los demás?, eso lo veremos en el siguiente capítulo