CAPITULO 75

Yo solo lo escuché, estaba preparada para todo lo que deseara hacerme así que solo me deje hacer, beso mi espalda sin moverse por unos momentos, después me sacó su polla de mi coño y sentí como su lengua entraba y salía de mi trasero, sentí un poco de escalofríos pues nunca me había poseído por allí, sin embargo yo estaba deseosa de sentirlo, su lengua pecaminosa rodeaba mi ano a veces sentía como si me besara por allí, de repente metió un dedo haciéndolo entrar y salir, después metió otro más, parecía como si buscara algo allí dentro

Sentía un dolorcillo con la invasión de sus dedos hasta que metió el tercero y me musitó

—Duele un poco al principio, pero después gozarás conmigo mi amor, quiero que me sientas como lo deseas tanto, como tu macho, como tu dueño

Me sacó los dedos y se posicionó atrás de mi, sentí la cabeza de su polla que la repasaba de arriba hacia abajo y de a poco la comenzó a meter, cuando comenzó a ingresar me dolió, me sobresalté, pero muy despacio la sacó un poco y después nuevamente la comenzó a meter y sacar hasta que logro introducirla completa y se quedó muy quieto allí, acariciandome las nalgas y a veces golpeando cada una con sus manos

Sacaba un poco su polla y me golpeaba con una mano una nalga, después me la metía muy despacio, al principio fue entrando y saliendo muy suave y despacio hasta que ya sentía un dolorcillo tenue y el placer estaba llenando ese espacio, mis gemidos debieron avisarle que ya no estaba sintiendo dolor sino placer, pues comenzó a embestirme con fuerza con ímpetu

Cada arremetida la sentía llena de deseo de lujuria, una sensación placentera, yo estaba gozando con el sexo anal, me estaba gustando que solté un gran gemido y exprese

—Tómame mi amor, soy toda tuya, eres mi dueño, mi señor

Ante esas palabras sentí que aceleró sus embestidas sus caderas choaban con las mías por la fuerza en que me penetraba y sus jadeos se escuchaban por toda la habitación y sus susurros

—Eres mía, toda mía, soy tu dueño y señor

Me agarro del cabello haciendo mi cabeza para atrás, se agachó un poco para besarme mientras me embestía, me sentía plena en ese momento, poseída por mi dueño, la forma en que su lengua deseosa recorria mi boca, solto mi cabello para seguir embistiéndome ya con más fuerza, sus manos me agarraban mi cadera para penetrarme más fuerte

Su mano acariciaba mi botoncito a la par de sus embestidas, llegué a mi orgasmo casi gritando de tanto placer y Alessandro no tuvo pudor alguno porque lanzó un grito escandaloso al estar llegando a su clímax y yo sentí su semilla caliente llenar mi cavidad anal

—Mierda, que rico culo apretado carajo y es mío todo mío

Hizo algunos movimientos más y se quedo quieto por unos momentos y sentí sus labios besando mi espalda, hasta que salió de mi cuerpo y se acostó a mi lado jalándome para ponerme encima de Él, caí boca arriba y sentí que sus fluidos salían por mi ano y lo mojaban también a Él, sin embargo no le importaba porque me susurro al oído a la vez que lamia el lóbulo de mi oreja

—Te amo mi amor, fue algo grandioso, gracias por darme tu primera vez sin oposición de tu parte, creo que se me pasó la mano en hacer el papel de macho semental, ¿te dolió mi amor?

Me viré para estar frente a frente acaricié sus cabellos, su rostro y le contesté mirándolo con picardía

—¿Y a quién le importa si me dolió o no? Eres mi macho, mi hombre, mi dueño y señor, dueño de todo mi cuerpo, te amo por eso quería sentirte de esa manera, no solo sentir que me amas sino que me deseas con tantas ganas que quieras hacerme tuya como si fuera tu esclava y tu mi dueño, te amo Alessandro y te amaré toda mi vida, sin embargo te advierto una cosa mi amor

Él me observaba y me escuchaba con mucha atención y preguntó muy curioso

—¿Qué cosa mi amor? solo dímelo y haré todo lo que tú quieras

Lo besé con ternura esta vez para pedir

—Quiero que en la luna de miel, usemos los juguetitos que usa mi papá y no solo conmigo, quiero usar algunos contigo también, porque yo también soy tu dueña ¿aceptas mi vida?

Alessandro me miró fijamente a mis ojos para responder sonriente y meloso

—Soy todo tuyo y puedes hacer conmigo lo que desees mi amor, sé que tendré que someterme aunque he visto esos juguetitos que usa tu papá cuando me los enseñaste en su alcoba, pero eres tú quien va a usarlos conmigo y porque te amo soporto lo que sea, aunque te pido una cosa mi amor, no abuses mucho jajajaja, no soy Giorgio jajaja, soy un novato en estas cosas

Nos reímos juntos de su ocurrencia sin embargo le comente

—Te amo, jamás te lastimaría, sé como usarlos correctamente, solo quiero que sintamos placer en el sexo, debemos estar unidos no solo en un papel, no solo en una ceremonia religiosa sino unidos en nuestros corazones, nuestro amor, nuestro cuerpo y nuestros orgasmos

Terminé mi plática con besos de amor, nos quedamos abrazados un rato más hasta que tuvimos que levantarnos para darnos un baño, entre los dos recogimos las sábanas y pusimos las sucias en el canasto entonces colocamos en la cama otras sábanas y otro edredón, la dejamos como si no hubiese pasado nada, nos dimos una ducha larga y reconfortante, nos vestimos y bajamos a desayunar, no se escuchaba ningún ruido, todo era silencioso, me pareció muy extraño, nos dimos las manos y recorrimos la mansión no había nadie solo dos guardias afuera y estaban lejos

Miré a Alessandro y no pude contener la risa diciendo

—Alessandro mi papá jajajaja, mi papá hizo esto jajajaja, nos dejo absolutamente solos, sabía lo que íbamos a hacer, por eso debió ordenar que nadie se quedara cerca y no nos escucharan jajajaj, mi papá esta en todas

Su reacción fue darme un fuerte abrazo y decir

—Te amo, tienes un padre que te ama, que te adora y siempre anda dos pasos adelante jajajaja, a pesar de sus errores siempre quiere estarte halagando, siempre te interpone ante los demás, puede amar a sus novios, pero por ti es capaz de dar su vida a cambio de verte feliz

Acaricié su bello rostro para decir con todo mi amor

—Tienes toda la razón mi amor, adoro a mi papá siempre quiero verlo feliz, sin embargo ahora debo pensar en nosotros, en nuestro hijo, en nuestra felicidad, quiero ser feliz y amarte siempre Alessandro, quiero ser feliz como lo era mi papá con mi mamá, eso quiero amar por siempre y para siempre

Él me contestó muy tierno

—Siempre estaré a tu lado tratando de cumplirte en hacerte muy feliz, te amo Kiara, te amo tanto que pondría mi vida como escudo para salvar la tuya, quiero verte siempre sonreír, quiero amarte y que me ames como si fuésemos los últimos habitantes en esta tierra

Nos abrazamos muy fuerte y le hablé divertida

—Mi amor… tengo hambre

Nos reímos y fuimos a la cocina, revisamos y todo estaba listo para servirnos, nos sentamos a degustar todo conversando, riéndonos e imaginándonos las sorpresas en nuestras despedidas de solteros, yo le decía que conociendo a los trillizos quizá hasta me hagan bailar con algún stripper y a Él ni se diga, nos prometimos que gozaríamos nuestras despedidas porque solo es una vez que sucede esto y que además toda nuestra familia se esforzó en hacerlas

Cuando terminamos nuestro desayuno le comente mi deseo de salir a cualquier parte para despejarnos y sentir la brisa del viento, me contestó dándome una idea pues me expresó

—Vamos a la universidad para retirar tus notas, tus amigos deben de haberte guardado las clases y ah cierto, los decanos deben de tenerte los exámenes listos, de una vez sales de esto, ya estas muy cerca de terminar tu ciclo de estudios, después de regresar de la luna de miel, vuelves a clases presenciales mi amor

Le di toda la razón del mundo, así que subimos a vestirnos para salir, optamos por un vestido largo de color azul oscuro con unos tacones medianos debido a mi embarazo, me puso un hermoso collar que tenía guardado en una cajita de terciopelo diciendo

—Esto iba a darte al regresar de nuestras despedidas de solteros, pero ya que vamos a salir de una vez te lo doy, te amo mi princesa, eres tan hermosa que todo lo que te pones te queda como anillo al dedo, como si los ángeles te hubiesen esculpido tu bello rostro y tu bello cuerpo mi amor

Le agradecí pues era un hermoso collar, me acicalé mi cabello cuando lo vi ya listo, se lo veía muy atractivo hasta sentí celos de que alguna quiera arrebatármelo por lo guapo que está con ese traje azul marino que resata su rostro bello, su hermoso y fornido cuerpo

Me aferré de su brazo y salimos de la habitación para bajar las escaleras e irnos hacia el estacionamiento para subirnos en su auto, como siempre me trata como una bella dama, me abrió la puerta para que yo ingresara, la cerró con delicadeza, después abrió la puerta del lado del conductor y entro para manejar

Antes de encender el motor se me acercó para brindarme un cálido y húmedo beso, nos fuimos rumbo a la universidad, yo iba ensimismada a veces cerraba mis ojos para disfrutar estos bellos momentos, mi vida era la mejor del mundo, estaba con el hombre que amo a mi lado, un hombre que me ama y soy lo primordial en su vida, porque su amor es incondicional, soy la mujer más feliz de todas

Llegamos a la universidad,salimos del auto caminamos hasta entrar por la puerta principal y algunos de mis compañeros estaban por allí, al verme se abalanzaron corriendo hacia nosotros, saludaron a Alessandro a mí y las preguntas llovieron

—Buenos días profesor, ¡que guapo está!, Hola Kiara bella

—Buenas profe, mi Kiara hermosa te llevaste a este hombre guapote

—Buenas profesor, le ha sentado el amor

—Buenos días señor Alessandro, Kiara hola, te ves tan hermosa

—Buenos días profesor, se nos llevó a la reina de la universidad

—¿Es varón o mujercita? Dínoslo mujer, no te lo guardes solo para ti

—Kiara ¿Cuántos son? Porque aquí el profesor debe ser mmmmm, caliente

—Maura cálmate atrevida jajajaja, en serio ¿Cuántos son?

—Oiga profesor ¿si deja dormir a esta bella mujer verdad?

—Carlos, ¡no seas imprudente!, perdónelo profesor ya conoce a este imbécil

—Hoy es la fiesta, yo no me la pierdo, si hay esos hombresotes semidesnudos yo si les meto mano

—Diana por favor, calma tus hormonas jajajaja

Las risas eran tremendas más que todo por lo que hablaban mis compañeros de clase, Alessandro ni podía responder porque lo avasallaban interrogándolo que si me hace esto o lo otro y que si yo lo dejo dormir también o no, hasta que llegaron nuestros ángeles de la guarda a salvarnos de estos impertinentes, eran los otros profesores que nos habían visto llegar

—Hola Alessandro, hola Kiara

—Hola, hola, futuros esposos ¿cómo están? Por lo visto, bien deben de estar se los ven a ambos radiantes y felices

—A ver ustedes, a clases ya dejenlos tranquilos

—Hola futuro esposo, guau se te ve muy atractivo, bueno más que antes jajajaja

—Sandra, aquí está Kiara su futura esposa, no coquetees con Alessandro

—Yo no estoy coqueteando con Él mi amor, además te tengo a ti, solo estoy diciendo la verdad, esta belleza se llevó al mejor hombre de la universidad

—Oh ya veo, o sea que yo no soy el más guapo de la universidad, solo porque sigo solterito

—Erick, deja de estar diciendo tonterías, sabes que te amo solo a ti, solo dije que los dos hacen una hermosa pareja, ambos son atractivos

—Así que hoy es la despedida, yo me voy a embriagar para celebrar, estoy tan feliz por ustedes dos

Todos nos reíamos de sus ocurrencias, nos quedamos unos minutos conversando hasta que me zafé de Alessandro para ir a mi aula y pedir mis notas que me prometieron guardármelas para ponerme al día, en cuanto llegué me atosigaron las muy cachondas de porra, una se quedo en la puerta vigilando para que nadie más nos escuche

—Kiara ¿te hace el amor rico? ¿demora mucho?

—Ay mi Dios, ese hombre parece hijo de Zeus, que golosina tan deliciosa y tú te lo comes suertuda

—Anda dímelo, ¿es bueno en la cama?

—Kiara, te llevaste al más codiciado de la universidad

Las miré a todas ellas las muy desgraciadas estaban atentas a mi respuesta, ver sus rostros llenos de ansiedad por escucharme hablar de mi vida sexual con Alessandro, yo sabía muy bien que muchas mujeres estaban enamoradas de mi novio, así que para saciar su lujuriosa curiosidad les comente

—Alessandro es un semental en la cama, me hace el amor tan rico que me hace gritar su nombre a cada embestida

El griterío de esas locas fascinadas con mis palabras y no se aguantaron para seguir preguntando ansiosas por enterarse

—¿Y que tal su cuerpazo? Y ¿de que porte la tiene? ¿es grande?

—Kiara que suerte tienes, debe ser una bestia en la cama

Yo quería alimentar sus ganas de saberlo todo así que les respondí

—Es muy grande, a veces no puedo tragármelo todo

Algunas gritaron de la sorpresa

—Kiara, mídete por favor, me estas matando de las ganas

—Mierda, soy capaz de probarlo ¿Dónde está?

—Laura jajajaja, esta prohibido, aquí está la dueña de ese guapote

Me resulataba entretenido verlas tan curiosas por saberlo todo, por eso les comente risueña

—Alessandro me hace el amor como si fuera una bestia salvaje, un potro en celo, a veces no puedo ni levantarme de lo adolorida que quedo, sin embargo me ama tanto que Él mismo me levanta en sus brazos para llevarme a la ducha y allí dentro en cambio me hace el amor con ternura y delicadeza, Él es todo en uno yo lo amo con locura y estoy tan feliz

Todas lanzaron unos suspiros diciendo

—Ay Dios, uno así quiero para mí

—Yo adoraría a un hombre qiue me trate de esa manera

—Kiara, Él te mira todo enamorado, te ama sin duda alguna

Quería terminar ya la preguntadera así que les comuniqué

—Aquí dentro tengo al fruto de nuestro amor, un amor puro de los dos, todavía no es tiempo de saber si es varoncito o mujercita, además vine por mis notas y a recordarles que no falten a mi despedida de soltera

Sus respuestas fueron

—Yo no me la pierdo por nada

—Ese niño debe de salir hermoso como sus padres

—Yo voy decidida a todo, a manosear a todos esos papasotes que se pongan enfrente, lo juro

—Kiara un hijo de ustedes dos debe de salir bello

—Yo sí voy, quiero bailar y si me levanto a algún stripper me lo follo o no me llamo Liana

Las risas eran intensas allí dentro del aula, hasta que me entregaron mis notas y me aseguraron que nadie va a faltar a la fiesta, me despedí de ellas pues debía ir a buscar a Alessandro para ir con los decanos, salí del aula, abrazada, besada en las mejillas y con buenas nuevas

Salí sonriente pues había conversado con mis compañeras y amigas de mi aula, mis manos las tenia ocupadas con las notas de las clases impartidas allí, vi a Alessandro que estaba cerca del rectorado conversando con el rector sentados en unas sillas que están afuera

Cuando a medio camino una mujer muy blanca, muy hermosa con un dejo de ser mujer de mundo, se interpuso en mi camino y me obserbvó en una forma que no me gusto nada, sentí su aura como si fuera Nicolay, sentía lo mismo que sentí con ese pedante, esta mujer destilaba arrogancia, pedantería y me miraba como si yo fuera una basura, pues sus ojos me recorrían de arriba hacia abajo con una mueca de desagrado y vi a Alessandro levantarse rápidamente y con una cara de preocupación quizá también con enojo, caminaba a toda prisa por llegar a donde estaba yo

Esa actitud de mi novio encendió mis alarmas, entonces esta mujer no es nada bueno, debo ser precavida y estar atenta a cualquier movimiento, pues sus intenciones no deben ser nada buenas a saber por la actitud de mi novio, pues al ver sus ojos de susto no me gusto nada, por mi mente cruzaron las palabras “debo proteger a mi hijo”