ANEXOS & REDES SOCIALES
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1. CUENTAS SOCIALES
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2. ANEXOS:
A. ARGÔN ARAMORDT
- Quinto Libro, El nacimiento del caos; Epígrafe I:
"Princesa Abhir, diecisiete cumpleaños"
"Ella es nuestra querida princesa. La niña de nuestros ojos. La rosa más bella, perteneciente a la luz de nuestros mejores campos, de nuestros prados purificados. Ella es nuestra fructífera esperanza, la reina de todas las praderas. Abhir, nos haces sentir orgullosos. Tus ojos denotan la inmensidad de nuestros océanos. Tu gracia es infinita; tu corazón es el más puro de todos, y tu amor alivia nuestras almas heridas. Porque has sido un milagro desde tu nacimiento, y tu camino es el más brillante. No hay nadie como tú, hija mía, y estás destinada a convertirte en la eterna heredera de mi reino. Te amo, Abhir, este reino te ama, pues por el poder de tu fuerte visión, nos muestra a todos el honor, y el trayecto lúcido de nuestros últimos días de gloria."
- Sexto Libro, El ascenso de las sombras; Epígrafe IV:
“La Tradición de la Verdad”
“Abhir engendró en este mundo como la más hermosa de las rosas; pero como toda rosa, esta se fue marchitando hasta que, marchitó desde lo más profundo de su amor. Ella reemplazó este espacio con sentimientos oscuros, y esta se fue inunando en una sensiblería siniestra, llena de indiferencia e impasibilidad. Mi hija menor es una diacronía impredecible, un verso dulce que realizó un giro amargo, una personalidad desbordada en apatía por decisión propia. Mi hija emprendió un viaje sin retorno, cuyo destino final es la devastación, inspirada en la rivalidad. Es un curso irrevocable, una inminencia de la maldad."
B. AMARA N. ARAMORDT
- Quinto Libro, El Nacimiento del Caos; Epígrafe XV:
"El Portal del Fuego",
De ese modo, la fuerza llameante se hundió en los corazones de las piedras. Cuando la luz se hizo notar, y los latidos se cubrieron de fuego; confiando en la fuerza de los reinos gemelos. Luego el sol se alineó en el ojo del horizonte. Luego el mar se abrió bajo la sombra de la costa. Y el susurro del viento predijo el grito del océano, mientras empapaba el poder del portal, y se levantaba en tumulto y desequilibrio; de pronto, una energía rápida se derramó por toda la masa, entrelazándose sobre su propia electricidad. Una oportunidad entonces fue manifestada; una puerta hacia el más allá se abrió ante sus ojos. Y la entrada a un destino inquietante fue postrada para el final, de todos ellos."
- Séptimo Libro, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XXI:
"ITHILIĖN MAEL (Ven a mí, mi señor)"
“Elimina las dudas de mi corazón, sácalas todas de mi mente y levántame. Levántame, oh padre celestial, a las dimensiones de la divinidad. Lleva mi espíritu, hacia las dimensiones del amor. Hacia las dimensiones del honor, de la dignidad. Levántame a tu presencia y concédeme la visibilidad de presenciar tu rostro brillando poderoso como el sol. Déjame ver tu manto plantado con refulgencia y transfigurarme en tu gloria. Quiero ser la mejor madre, la mejor esposa, la mejor escritora, la mejor amiga, la mejor hija y la mejor mujer que estos reinos hayan visto jamás. Sobre estas tierras fieles y tranquilas; porque sé muy bien, Elgoneth, que me has traído aquí para ser la esperanza de estos seres. Y sabes, que este compromiso, ha sido aceptado en mi alma con amor, porque entiendo, que todos estamos llamados a ser parte de tu hogar eterno.”
C.EL ORÁCULO GNÓGTICO
- Libro Siete, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XIV:
"Una epifanía durmiente",
“Rita, hija de Argôn, has decidido emprender un camino desagradable y nubloso, pero es este tu destino. Es este tu camino final, y tu propósito, al fin y al cabo. Te has convertido en el ser más poderoso, impulsada a través de la naturaleza de la magia oscura, pero tus días no serán muchos. Después de cometido tan grave y maligno acto: tus días están contados Abhir, y serás derrocada por el ser más inesperado; irónico, ya que este despliegue de tu fuerza estuvo determinado desde el principio de los tiempos. Y el verdadero propósito de este ser en este reino físico, ha sido eliminarte. Es el único capaz de hacerlo, no te has podido deshacer de este ni podrás hacerlo ya que este camino tuyo está condenado a tu propio exterminio.”
D. RITA ABHIR ARAMORDT:
- Quinto Libro, El nacimiento del caos; Epígrafe XI:
“Reina del cielo. Reina del infierno "
Danos la luz Elgoneth, para la claridad de nuestros días. Danos la luz, oh padre celestial, aquel que nos resguarda siempre en sus bellas manos de oro, pues la incertidumbre de estos días, nos quema a todos vivos. El ardor de nuestra sangre, se hace cada vez más presente. Y nadie dice nada. Nadie hace nada. Es mi deber, pedírtelo, pues alguien debe hacerlo. Alguien debe corregir esto, y levantar este imperio deshonesto y traidor. Necesitamos un nuevo rey. Y si es esa tu voluntad, manifiéstate a través de mí; permíteme ser instrumento del aire, y mensajera de la luz, para la necesaria prosperidad de nuestros tiempos. Y aquí, ante este amor mío, te prometo que erigiré el mejor reino jamás visto en estas tierras. Quiero convertirme en la reina de este infierno, para convertirlo en el cielo de todos los cielos. Quiero ser la hija de la victoria, la dueña de esta realidad. Promotora de tu esperanza; beatífica de tu gloria. Y si es esta tu voluntad, convierte mi camino en un camino real, pues te quiero alado mío. A la mano derecha de mi trono. Te quiero presente, te quiero a mi lado, cuando todas estas naciones y todos estos pueblos sean testigos, de la inminencia de la Nueva Reina del Norte.”
- Quinto Libro, El nacimiento del caos; Epígrafe XII:
"La Piedra del Dragón",
“Debajo de las raíces de la ladera de la montaña, donde los pasillos del bosque son crudos y fríos, una bestia dormida recluye en la reunión de todas las sombras. Escondida como un veredicto de las hojas ausentes, y las mazmorras malditas. Un hijo del fuego azul, cuyo espíritu brilla y resplandece en la inmensidad de este bosque; en las profundidades de esta tierra. Allí deberás ir, princesa del norte, donde el velo de la oscuridad toma formas en llamas y escamas, y despertarás a la bestia de su sueño incesante. Y más allá de la memoria y el deseo, deberás robar la perla de su mente, y traérmela a mí. Sólo entonces podrás desatar tu nuevo poder, y ejercer tu nueva vida.”
- Sexto Libro, El ascenso de las sombras, Epígrafe XXIV:
"El camino de Goriath",
“La esperanza es como bailar con tu amado, en los pasillos de un castillo abandonado. Velas y luces brotando en las esquinas, sobre la tierra, y a lo largo de las columnas partidas. Iluminando la habitación, suavemente, en el corazón y testigo de las sombras. En el nombre de los días olvidados, y aquellos que aún no están destinados a ser. La esperanza es como cantar junto al río, sobre la melodía de un cielo empañado; mientras que las gotas de lluvia y fatalidad advierten la llegada de una tormenta. Cubierta por el desvelo de la noche. Seduciendo los truenos del final. Porque la esperanza es como seguir una luz, en el vestido de la niebla; en la incertidumbre del bosque. Motivado por un sueño, entre la bruma del camino de una pesadilla. Mientras la miseria llega arrastrándose; mientras la oscuridad llama a la puerta. Por ello, no siempre necesitamos seguir la luz, Mihalis. No siempre necesitamos seguir la esperanza. A veces, solo necesitamos seguir lo que está por encima de aquello que es correcto. Aquello que está por encima de la verdad. Aquello que está por encima del destino.”
- Sexto Libro, El ascenso de las sombras; Epígrafe XVII:
"El Reino Oscuro",
“Los anillos chocan en la inmensidad del cielo, mientras mil finales pintan las crónicas de un destino inminente. El caos predijo la leyenda. La niebla cubrió el reino. Pesadillas disfrazadas de sátiras de sueños, arrinconando el poder dentro del miedo de la tierra. El rostro de las sombras, estaba cerca. Nadie escapará. Nadie resistirá. Nadie vivirá para decirlo o recordarlo, porque una vez que esta obra comience, será un espectáculo digno de ver. Un siniestro por ser escuchado. Un vestido para ser desvelado. Un misterio para ser revelado; un dolor para ser liberado. Pues las llamas oscuras se desatarán hasta que enjaulen cada chispa de salvación. Porque ninguna rosa quedó detrás de ninguno de estos campos, pues la propia línea de su afanoso pastor, se ha convertido en el amo de esta oscuridad incomparable."
E. LEYRA ARAMORDT:
- Sexto Libro, El ascenso de las sombras; Epígrafe V:
"El ascenso de todas las sombras",
“Entonces el reino de las tinieblas se alzó con agravio, aullando sobre el mar más oscuro; manchado de clamor y venganza, manchado de tiranía y desespero. Inmerso de la llama de angustia, de donde el odio se abolló y fue notado, elevándose entre las corrientes malignas. Moldeándose en el poder del viento, como el anfitrión de un espiral tembloroso, rompiendo las nubes más negras. Cantando el nombre de la bestia enfurecida. Un monstruo indomable, emergiendo como el susto de los infiernos más profundos; maldito de las cuevas del inframundo, y el océano pecaminoso; tomando las riendas del siniestro ante el terror de la hechicera más poderosa. Surgiendo al comando de estas manos enardecidas; el ser más malévolo de esta tierra, de esta luna, de esta noche.”
- Séptimo Libro, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XVI:
"Una alegoría de la esperanza",
“Entre la suavidad de los campos de un otoño perdido, la reina del norte dirigía sus pasos. Una luz del reino zafiro, sostenida en un báculo gigante, revelaba lo sagrado entre el asfixio de la neblina, pues aquello era el único faro que guiaba su alma en la tierra desesperada; propagando el último resplandor del camino. La última llama, brotando de su espíritu agotado. Pero cuando la mirada de la hija de los cielos ubicó el norte en el firmamento, una visión se reflejó entre los narradores de los vientos más antiguos. Espíritus de Dioses Ancestrales, postrados como alces de los sueños más profundos; del deseo más beatifíco. Allí la luz del báculo iluminó el horizonte, cuando los ojos de la más sagrada existencia cruzaron a través del corazón de la reina, y se revelaron como una promesa de vida. Una alegoría de la esperanza.
-Séptimo Libro, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XVII:
"Consejo en los cielos",
“Días más brillantes llegarán, pues debajo de las sombras reposan los ojos de la luz, el resplandor del arco iris, el corazón de los cielos; y dado que nuestros espíritus están obligados a una misión de esperanza, vendrá con ella una promesa de victoria. Un juramento que atravesará la niebla y las llamas, y cruzará a través de la incertidumbre y el trabajo; incluso si nuestros caminos están fatigados por el llanto y la tristeza. Y ya sea por la espada o por la lenta caída de la noche y el día, nuestro tiempo para surgir está establecido para convertirse. Y allí, dentro del fin de todas las cosas, hablaremos la voz de la unión; llevaremos el rugido de los espíritus libres. Llamando a los trabajadores de la luz que deambulan por la tierra, pues recuperarán su honor abandonado, y esta guerra entonces conocerá su fin, amigos míos. La oscuridad también debe cesar; debe pasar. Y todos viviremos entonces para ver estos días caídos pulidos y renovados; brillando a lo largo de las fuentes de oro, y el sonido del hogar de las trompetas."
- Séptimo Libro, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XXII:
"Espíritus de Leyra",
"Porque hay cuentos que aún no se han contado. Fábulas que no están listas para ser expresadas. Tan suaves como susurros del sol; un abismo bailando por pequeños ríos, cruzando entre las oraciones y los bosques de la tierra oculta. De donde el otoño se reduce en un milagro, y se muestra como una obra previa de las baladas provenientes del más bello de los cielos. Pues la redención te seguirá hasta la tierra más labrada; hasta los caminos de las hojas más doradas, y las estrellas más queridas. Aquellos cuyo único propósito es narrar la venida de un espíritu escogido. Una mujer que sueña, y vaga como un ángel elegido; una visión elegida. Tenga la seguridad, entonces, tan seguro como la faz del sol saliente en cada una de nuestras mañanas interminables, que este portador de luz perdurará, y pasará de la vida, a la eternidad
- Séptimo Libro, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XXIII:
"Espíritus de Leyra, Parte II"
“Anhelada desde el camino donde todo empezó, acariciando los verdes y la ribera del río. Las costas occidentales saludan a la mano blanca, ya que incluso el trueno le ofrece una tierna escalera. Pues ella es la luz misma; brillo debajo de lo incrédulo y del rumor de las raíces. Mientras su espíritu resplandece en la oscuridad, y se perpetua por encima de todo problema, de toda agitación. Fragmentos de bendiciones; rebosantes de las montañas. Puesto que nadie sabe dónde está, ya que se eleva aquí y allá. Impidiendo que sus ojos sean vistos, y solo se halle el sentir de su corazón. Allí la encontrarás en los caminos del más allá, dirigiendo el timón del poder inapagable. Y allí ella puede mostrarte su gracia, o llevarte a la mirada del viento; aquel vislumbre del cielo
- Séptimo Libro, Alegoría de la Esperanza; Epígrafe XXIV:
"Espíritus de Leyra, Parte III"
“Pronunciada en medio del bosque; infiltrada entre los caminos atroces. Un vívido adagio que contenía la incitación de los espíritus, escondida debajo de los árboles más profundos; debajo de la totalidad de las tierras boscosas. Las corrientes despertaron al río; las raíces animaban su fuerza, mientras sus palabras alegraron la fe de la arboleda, y preceptuaba el aforismo perdido de la vida. Pues su presencia encendía la ascensión de la semilla angelical, y su paso iluminaba la maravilla del reino mágico. Las flores bailaron a su alrededor; la ilusión se presentaba a través de los verdes, como un instrumento de luz para mostrarle el camino; para mostrarle la ruta. Porque la vitalidad y el encanto de lo divino estaba allí, y por ende, purificó todas las cosas debajo de las colinas castañas; las capas de las tierras altas, tejidas bajo lo más maravilloso de todos estos prado
F. SIMON ARAMORDT:
-Quinto Libro, Nacimiento del Caos, Epígrafe II:
"Visiones en la oscuridad",
“Más allá de su vista, una oscuridad perdurará. De donde la fuerte lluvia sostuvo el velo grisáceo de este mundo, y dejó migajas de la oscuridad detrás del reino silencioso. El príncipe sintió esto, pues un timón de poder estaba sin luz entre la tierra caída. Y mientras su mente seguía su cuerpo, su mirada encontró un libro; justo antes de que su malicia atrapara la llama de su alma. Sin embargo, páginas en blanco, con sentidos no escritos, eran la única muestra de su morbosa postura. Aquella que se mantuvo firme en el fondo, esperando ser encontrada; esperando ser vista. El príncipe entonces acerco su mano, mientras el sonido del miedo revelaba el paso de la verdad. Un presagio que desgarró el campo de batalla victorioso, en la perdición; bailando como fuegos del reino sombrío, susurrando el destino del imperio. Un tiempo de caminos horrendos, para el dominio real."
- Sexto Libro, El ascenso de las sombras; Epígrafe XX:
"La caída del legado",
“Y allí los susurros de la noche mataron los murmullos de los cielos. Allí, la sombra invadió a los espíritus del reino de la luz. Allí la bengala falló, la catedral en llamas estalló, mientras la rápida iluminación y las ráfagas púrpuras apagaron toda víspera de bendición; todos nacidos de las manos embrujadas de los infieles y los malditos. Pues el poder del conquistador de las sombras crecía a cada instante; a cada momento, deleitándose con el látigo y las espadas de su propia gente, mientras el último legado se arruinaba veloz y vilmente. Y, así, la morada desafió incluso a la propia línea de reyes. Mientras la hija del mal lanzó el ataque hacia el heredero del trono etéreo. Vislumbrando la resistencia a su propia familia; a su propio hermano."
-Sexto Libro, El ascenso de las sombras; Epígrafe III
"Príncipe Mihalis"
“Más allá de los días en que los hombres caminaban hacia la puesta del sol, y nunca regresaban. Más allá de los nombres manchados pero hermosos, que cesaron en el polvo del pasado, y se velaron en la profecía del futuro. Uno celebrado hoy en la incertidumbre. Uno celebrado hoy en desdén. El miedo está siendo levantado; la agonía se estropea con oscuras palabras de demencia. Y sólo los más combatientes de los guerreros resistirán en vísperas de esta batalla. Solo los elegidos del ojo de la luz realzarán nuestras vidas, sobre los señores que reinan estos campos corruptos. El trono lo espera. Su corazón está listo para estar ahí. Pero su mente está perturbada por un fuego oscuro; nublado en la oscuridad de este bosque. Probado en la malicia de los verdes y la tierra del miedo. Una que se verá obligado a cruzar. Una que deberá superar, si de hecho está en su espíritu ser el rey del norte. Si de hecho está en su destino ser el hombre, el escudo y la espada."
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EL JURAMENTO SECRETO
“Nunca olvides lo que tus ojos han visto. Nunca olvide lo que ha escuchado Nunca olvide lo que ha leído. En estas palabras escritas se encuentra la verdad de todos nuestros tiempos legendarios. Por lo tanto, nunca lo olvides, Emma. Este es tu juramento ".
–Abhir Aramordt
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