ERES MÍA DIANNE
—¿Puedo acercarme a ti Dianne?
—¡No quiero!, no me toques—dijo Dianne
—Pero Dianne, quisiera que, sintieras mi aroma de alma gemela
Dianne lo miro y frunció el ceño enojada
—No quiero oler nada de ti, no quiero, ¡me encanta el aroma de Dominik!, es mi esposo y lo amo, ¡aléjate de mí!
Lucius escucho eso y se sintió triste del rechazo, se hizo para atrás y se sentó en la cama agachada la cabeza mientras Dianne se recostó encima de la mesa y sentada en la silla mirándolo enojada y llorosa
—Dominik, ¡sálvame!—dijo bajito Dianne y sollozo.
En Transilvania Dominik estaba intranquilo, caminaba de aquí hacia allá
—No quiero que la toque, es mia, mi esposa, mi mundo ,maldito Lucius
Tocaron en la puerta, la abrió, era su hermana Laila,lo abrazo diciendo
—Me enteré de lo que paso, y estoy segura de que Lucius no tocara a Dianne, mientras ella no quiera
—¿Por qué estás segura?, Laila
—Los Lycans jamás fuerzan a su pareja de vida, esperan con paciencia de que su amor nazca, y eso debe estar haciendo Lucius.
—Pero ¿cómo puede ser su pareja su alma?, si los medallones brillaron y además nos amamos, ¡no es solo pasión es amor!.
—Lo sé hermano, pero creo saber donde están—dijo Laila
—Y ¿cómo puedes saber es Laila?
—¿Te acuerdas del hombre que bailo conmigo en la fiesta y me fui con Él?
—Sí, me pareció conocido
—Eeeeh... ¡era Lucius!
—Lucius, Él estaba aquí y como no lo sentí
—Dominik, estabas con tus esposas, y el aroma embriagante de ellas no te dejaban percibir nada.
—Cuando fuimos a comer le dije que lo reconocí, y se rio,dijo que venía a ver la boda porque el hecho de que te casabas con dos esposas, era algo raro.
—¡Nos estaba vigilando! ,maldito Lucius, pero ¿por qué dices que sabes donde pueden estar?
—Porque me dijo que estaba con su manada aquí, al otro lado de las montañas, que tienen un gran campamento y creo que por eso los Nigromantes no lo sienten, existe un aquelarre junto al campamento y debe haberles pedido ayuda a las brujas—dijo Laila.
Dominik se puso con los ojos rojos y estaba jadeando de rabia y dolor, entonces Laila lo jaloneo
—¡Cálmate Dominik, cálmate! ,debemos pensar en una estrategia, para llegar a Él y a Dianne
Entro Alexander y vio a sus hijos frente a frente y a Dominik con los ojos rojos
—¡¿Qué pasa aquí?!
—Papá, Lucius estuvo en mi boda, ¡el muy maldito!—dijo Dominik
—¿Y como sabes eso hijo?
—Papá el hombre que se fue conmigo, era Lucius
—Con razón me parecía conocido, pero ¿a qué vino a tu boda?
—¡A verla papá a verla!, y reconocer su aroma para después llevársela papá, mi Dianne, ¡mi amor!
Y otra vez se puso a sollozar Dominik, golpeando la mesa con fuerza que la rompió
—La amo, las amo a las dos, las dos son mis esposas, Dianne es mía, mía y Lucius no puede tocarla porque si lo hace lo mato, ¡lo matoooo!
—¡Cálmate hijo! ,¿no sabemos en donde esta?, ¿dónde la tiene?
—No papá, ya le dije a Dominik, donde puede estar, allá atrás de las montañas y creo que pidió ayuda al aquelarre de brujas,s abes que están enojadas contigo papá y que más placer para ellas que hace sufrir a tu hijo—dijo Laila
Alexander al escuchar a su hija, se transformó de la rabia en un ser demoniaco y grito
—¡Esas malditas brujas! ,me las van a pagar, nadie hace llorar a mis hijos, ¡nadieeee!—grito Alexander
Y lanzo un tremendo rugido que Adrien asomo diciendo
—¿Qué pasa? Alexander porque estás así
Alexander regreso a ser el mismo
—Adrien, ¿te acuerdas e la pelea entre las brujas y yo?, ellas están metidas en esto saben que me duele ver sufrir a mis hijos y esto es cosa de ellas y estoy sospechando que hicieron algo para hacer creer a Lucius que Dianne es su alma gemela y a lo mejor causar la guerra.
—Puede ser, te odian y que mejor que verte sufrir, debemos parar esto, hay que matarlas a todas
—Dijiste... ¿debemos Adrien?
—¡Claro que si Alexander!, sabes de mi poder,jejeje ni cuenta se darán que estas entre ellas
—Oh, es cierto jajaja, ¡me las van a pagar!.
Mientras Dianne estaba sentada y apoyaba sus brazos en la mesa, ya le habían servido sus alimentos, pero no quería comer nada, estaba triste y asustada.
—Amor come algo, te vas a enfermar—dijo Lucius
—¡Yo no soy tu amor! Dominik es mi esposo y lo amo—dijo sollozando Dianne
Lucius salió de la tienda triste, no podía escucharla decir eso,lo lastimaba, una de sus súbditos le dijo que iba a convencerla de que se alimente, y Lucius le dio permiso de verla
Entro se llamaba Laiky llego hasta Dianne que al verla salto de la silla asustada
—Hola niña no te asustes, nadie te hará daño aquí, todos queremos mucho a nuestro Rey, solo venía a pedirte que comas, te puedes enfermar, además vas a ser su esposa, y Él sufre tu rechazo, jamás lo hemos visto llorar, y eso está haciendo ahora
—Pero yo no lo amo, ¡amo a mi esposo Dominik! ,mi medallón brillo con Él, mi amor es para Dominik nada más.
Laiky la miro, se la veía muy frágil, estaba asustada y trato de que coma
—Come linda niña, si regresas con tu esposo no va a gustarle verte mal.
Dianne se dio cuenta de que era cierto eso, empezó a comer, no dejo nada
—Gracias, tienes razón, si regreso algún día, no quiero verme mal.
Laiky se sentó a su lado mirándola, sonriéndole y Dianne se sintió más tranquila
—¿Te llamas Dianne, verdad?, eso escuché a su majestad
—Si así me llamo, extraño a mi esposo, tengo miedo, no quiero que ese hombre me toque
—No, su majestad no te tocará mientras tú no quieras, es una ley entre los Lycans
—Pero nunca lo voy a querer, ¡amo a Dominik!
—Pero las tiradas de las runas de los nigromantes no mienten nunca, y salió que tú eres la pareja de vida de su majestad.
—No, no, el medallón de nuestra familia brillo desde que éramos unas niñas, con Dominik
—¿Niñas?, ¿hay otra esposa?, ¿se caso con 2 esposas?
—Si los dos medallones brillaron por igual
—Oh eso es algo increíble, pero entonces porque salió en las runas, ¿por qué?—dijo Laiky
Se abrió la tela de la entrada de la tienda,era Lucius
—Hola, ¿interrumpo algo?
Dianne lo vio y le dio miedo enseguida
—Laiky, ¡ya es hora de dormir!
—Hasta mañana majestad
—¡Hasta mañana!
—¡No te vayas! ,no me dejes sola con Él—dijo Dianne
Laiky la miro, y miro a Lucius bajo su cabeza, y se fue, Lucius miro a Dianne
—Ya debes dormir Dianne, ¡ven a la cama!
—No,no quiero que me toques,no—dijo llorando
—¡No voy a tocarte! , tú duermes en la cama y yooo... duermo en el suelo
Dianne lo escucho sin creerlo un Rey durmiendo en el suelo, lo miro y se levantó de la silla camino hacia la cama temblando, y vio que Él dió algunas vueltas y se acostó al pie de la cama, Dianne se subió con miedo a la cama se cubrió con el edredón, estuvo sollozando acordándose de Dominik, extrañaba sus besos, sus caricias, su cuerpo, su voz
—Dominik, ¡sácame de aquí! , ¡te extraño, te amo!—lo dijo con voz baja
Pero Lucius si la escucho, y se entristeció, sus lágrimas surcaron sus mejillas cayeron encima de la alfombra donde estaba echado, y se humedeció, Dianne se durmió rápido por el cansancio, pero Lucius no, en eso la mano de Dianne cayo a un lado de la cama, Lucius la vio, la tomo y la lleno de besos muy despacio para no despertarla.
—Ojalá me llegues a amar, como te amo yo a ti—decía Lucius susurrando.
Cerro sus ojos y se durmió