NUEVO PLACER
El escritorio quedo sin nada sobre él luego de su arrebato. ¡No puede ser! – Exclama con furia al darse cuenta de que nuevamente sus planes de hacerse notar han fallado. No puede culpar a la torpe de Isabelle, puesto que ella no tuvo nada que ver en el asunto, sino a esos estúpidos mafiosos que no saben quedarse quietos cuando deben. Tuvo que ver al pomposo de su jefe dar declaraciones a la prensa sobre otro tema que no era el suyo y aceptar que había perdido otra vez.
Las imágenes que le entrego al Blogger de turno salieron en horas de la madrugada como estaba previsto, la idea, era que temprano en la mañana estuviera viralizado en todas las redes y fuera la noticia que estaría en boca de todos, sin embargo, la explosión en el centro con una cantidad considerable de muertos y heridos se cobró la atención de todos.
Ya un poco menos furioso, recuerda que esta en su lugar de trabajo y lo mejor es no dar de que hablar, por lo que reacomodo todo lo que lanzo al piso lo mejor que pudo y tomo asiento en el sofá de dos plazas que se encuentra en esa oficina. Es la de Reproducción, ubicada en el sótano del edificio, como cada día, hoy fue hasta allí y sacar las fotocopias que le encargo Travis, al que tuvo que mostrarle su mejor cara cuando fanfarrón, le pidió que “hiciera su trabajo”. ¡Soy un agente! No un officeboy, quiso decirle, en cuanto le hizo tal petición, sin embargo, agradece que haya sido de esa manera, porque al fin tuvo un segundo a solas para descargar su frustración.
Regresa al piso de las oficinas con la carpeta en sus manos, la cual deja sobre el escritorio de Roses. Decide que es buen momento para ir por un café, hace tiempo que no averigua la vida de su principal cabo suelto y considera que es hora de corregir ese error, no debe alejarse de ella por mucho tiempo, puesto que debe vigilar sus pasos y prevenir cualquier complicación a la que ella lo pueda llevar. Debió actuar al principio cuando la encontró, pero prefirió dejarlo para cuando supiera un poco mas sobre ella y la razón por la que no lo reconoció de ninguna forma, ahora se arrepiente, luego de que convertirse en la novia del teniente la ha hecho prácticamente intocable. Adicional a eso, pudo observar que la gente de Petrov también la vigila, así que lo mejor ha sido tomar distancia por ahora y proceder cuando se le haga más conveniente.
Sus manos tiemblan, indicando lo que necesitan, el escozor que experimenta es señal de que hoy debe salir a cazar, buscar una nueva víctima, calmar su espíritu, pero considera el hecho de que la policía esta en las calles mas presente que nunca, ellos y otras fuerzas de la ley buscando al responsable de los sucesos de la mañana, a pesar de que oficialmente se dijo que se trataba de un accidente, todos aquí sabemos que no fue así. Sin darse cuenta del rumbo que tomaron sus pasos, se da cuenta de que lo llevaron directo al café, esta concurrido el día de hoy, aunque es lógico, puesto que ya es mediodía y muchos de los que trabajan en el sector, prefieren acudir aquí a la hora del almuerzo.
En la pantalla del televisor que se ubica en una de las paredes del local, se puede apreciar la repetición del noticiero de la mañana, la mitad de los comensales tiene la vista puesta en las imágenes, los demás, solo se dedican a comentar los hechos. Siguiendo con lo suyo, se dirige a la barra para hacer su pedido, no solicito permiso para salir, tampoco le dio mucha importancia a eso, si necesitan algo de él tendrán que esperar a que coma algo y respire otro aire mientras piensa que hacer. Pregunta por Isabelle usando una conversación trivial que esconde el verdadero interés tras su curiosidad, le informan que se encuentra indispuesta y tuvo que irse a su casa, el chico al que le pregunto, que según su credencial se llama Erick, no quiso darle mas detalle desviando la conversación al tema de su pedido.
Durante los minutos que duro en la caja, observo un poco mas al chico que repentinamente despertó su interés, el joven es de buen ver y parece un candidato excelente para una noche de acción como la que busca, pero esta vez tendría que cambiar de escenario, ya que ir a los suburbios a lo que acostumbra no se perfila como buena idea, podría ser captado por algún efectivo policial o cualquier ciudadano que luego lo pueda identificar. Mientras come, observa al tal Erick, todavía no ha logrado deducir que tipo de preferencias tenga, podría pasar al siguiente paso directamente sin tener algo intimo con él, pero eso le quitaría la diversión. Lo suyo es poder liberarse de sus ataduras morales, aunque sea por un rato y luego lavar sus culpas limpiando a la tierra de la escoria social que, según su criterio, representan los de su clase, incluido el mismo, sin embargo, piensa que haciendo lo que hace, realiza una labor social que muchos le agradecerán. Por eso desea que su obra sea conocida, para recibir la aceptación y el reconocimiento por parte de la sociedad.
No lamenta ni por un momento lo que ha hecho, sabe que quitar una vida va contra la ley, pero las personas a las que ha acabado no merecían vivir, la excepción fue su ángel ruso, el único que quiso enmendar su vida al casarse con una mujer a la que defendió con su vida hasta su ultimo aliento, esa tonta que no se merecía el amor de un hombre tan especial como Alain, al que siempre llevara en su corazón como un tesoro. Limpia esa lagrima que descuidadamente se ha escurrido por su mejilla, pensar en él siempre le remueve los sentimientos de culpa que lleva en su inconsciente, duele, solo pensar duele, aprisiona, enferma. Dejó de prestarle atención al tal Erick, ya no tiene los mismos ánimos con los que llego al café, hasta la comida que en un principio le supo deliciosa, ya le sabe tan amarga que decidido dejarla a un lado.
Sale del café de regreso al edificio, sin ánimos de compartir con nadie ni de soportar el trato que recibe de sus superiores, decide volver a las oficinas del sótano donde a esta hora regularmente no hay personal. Creyendo que podría estar solo por un rato, le resulta decepcionante recibir una llamada que según la pantalla de su móvil es Davis.
Responde con desgano y algo de disgusto que trata de disimular todo lo que puede, se le ordena subir a las oficinas principales en la brevedad, cortando así sus minutos de soledad. Se pregunta que querrán de él esta vez, quizás mas copias o tal vez un café, pero se sorprende cuando lo invitan a salir con ellos esta noche a tomarse unos tragos. La iniciativa fue de sus jefes, al parecer, uno de ellos esta de cumpleaños y van a celebrar, al ver su cara de sorpresa se mofan de él diciéndole que no le pedirán que lleve las cervezas. ¡Animo! Es en serio, queremos que vayas con nosotros y pasemos juntos un buen rato. Pensó en negarse, pero al sentir esa electricidad que le provoco el toque de Davis en su hombro, percibió como el temblor y cosquilleo en sus manos volvió indicándole lo que tenía que hacer.
No veía la hora de salir del recinto, ya son las 6 de la tarde y aun faltan unas dos horas para que el grupo se libere del yugo del teniente y del capitán. Con los recientes acontecimientos, la agencia se ha visto envuelta en un aura negra de locura y ansiedad, todos queriendo dar con el responsable e ideando las distintas estrategias posibles para lograrlo. Hoy ha tenido que caminar mas que nunca de un piso a otro, tanto que sus pies laten dentro de sus zapatos, pero el agotamiento no solo se refleja en él, sino también en los demás que con sus ojeras demuestran que sus energías están por acabarse. Quizás la invitación quede para otro día, pero se sorprende gratamente casi una hora después, cuando Roses le indica que ya se van y que se encontraran en el club Strasti, sitio al que no ha vuelto desde hace meses, ese donde vivió la peor noche de su vida.
No muy conforme con la decisión de ir a ese lugar, cuestiona a Roses sobre el tema, ella le comenta que habían pensado en no salir, pero vieron la oportunidad de acercarse a ese sitio con fines investigativos ya que es propiedad de la misma empresa administradora de la fabrica que exploto. Piensan que pueden captar algo de importancia y se escudaran tras la fachada de celebrar el cumpleaños del compañero, además de que van con el patrocinio del dueño quien les indico que su consumo va por la casa.
Entendiendo la situación, no le quedo mas que resignarse y seguir al grupo. Como lleva su vehículo propio, les dijo que se encontrarían allá, vio la oportunidad de quizás desviarse y no ir, pero sus planes fueron interrumpidos cuando Davis se subió a su auto sin avisarle con la excusa de que necesitaba transporte. Le respondió con una sonrisa leve, sintiendo el hormigueo en sus manos que iba en aumento presagiando lo inevitable. Gotas de sudor frio corren por su cuello y espalda, en señal de ansiedad, sus manos también están húmedas, sus nervios son tales, que no alcanza a escuchar la conversación que ha iniciado el compañero a su lado, por lo que este tuvo que alzar la voz para lograr su atención.
- ¿Tienes novia Myers? – pregunta por tercera vez al pasante.
- No – se limita a decir, sin saber que más responder.
- ¿Casado? ¿Comprometido? ¿Sales con alguien? – tres preguntas soltadas una tras otra casi sin respirar.
- Ninguna – contesta escueto.
- ¿Novio? – inquiere atrevido mostrando una sonrisa burlona que le gana una mirada de asombro por parte del conductor – Vamos Myers, no seas tímido, en estos tiempos ya nadie cuestiona eso de ser gay o bi o cualquier otra preferencia que tengan las personas – le dice demostrando confianza.
- ¿Eres gay? – interroga Myers directamente mirándolo de soslayo.
- Yo pregunte primero – señala recomponiéndose en su asiento – No lo demuestro abiertamente, pero si, lo soy y no me avergüenza – confiesa. Sus palabras hacen clic en el cerebro de Jeff, revolviendo todos sus pensamientos sobre el tema y viendo que definitivamente la providencia esta de su lado. Lo mira dejando ver una sonrisa pícara y responde.
- Yo también lo soy, Davis –
Llevan unas dos horas en el club, esta muy entretenida la noche, solo han consumido entre dos o tres tragos cada uno por aquello de que se encuentran de servicio. Hasta los momentos, no han observado nada sospechoso entre la conversación y las risas que están mostrando para el publico mientras atienden el movimiento que se gesta en el local. El propietario no se encuentra allí o por lo menos no se ve, el acostumbraba a sentarse en su apartado hasta cercana la medianoche donde se retiraba junto con su escolta. Alain se movía de la misma manera, solo que cuando estaba acompañado por su “esposa”, salían de allí cuando ella se lo pedía. Los recuerdos no han parado de llegar, especialmente de la noche en la que lo conoció, vino aquí por curiosidad, ya que varios le habían recomendado el sitio. Le pareció agradable por lo que siguió viniendo, hasta que una noche, lo ve resolviendo un inconveniente en la puerta.
Le pareció hermoso, rubio, de facciones delicadas y a la vez muy masculinas, su actitud y porte indicaban que era un hombre importante, pero tras esa fachada dura, Myers logro identificar sus tendencias, esas mismas que poseía él. Decidió abordarlo un rato después, cuando lo vio solo en la barra y busco entablar una conversación trivial, ese acento extranjero que no pudo identificar al principio, le añadió atributos al joven con quien horas más tarde termino en un cubículo del sanitario. Siguieron viéndose ocasionalmente, siempre previo convenio, habían acordado no ir más allá de algo casual, Alain fue muy firme con eso, nunca lo cuestiono, pero si se pregunto para si cual podría ser la razón para no profundizar la relación hasta que una noche, sin avisar, apareció en el club y lo vio acompañado por una hermosa mujer de cabello oscuro y muy bien vestida que llevaba del brazo.
Molesto, permaneció en la oscuridad, hasta que la susodicha lo dejo solo y aprovecho para acercarse. Tal fue la sorpresa del otro, que casi estalla en furia al ver que violo el acuerdo que tenían y dio por terminada la relación. Su decepción fue tal, que se retiro del lugar para ir a encerrarse a su departamento durante días hasta que se sintió mejor.
En ese tiempo, se dio cuenta de lo enamorado que estaba y eligió no resignarse y luchar por quien el consideraba un gran amor. Ese mismo día se arreglo como siempre y se planto de nuevo en el club para exigirle una explicación y definir que sucedería en adelante con el amorío que tenían.
- Tengo una esposa a la cual amo y no pienso dejar jamás – fue su respuesta.
- Si tanto la amas ¿Por qué la engañas? – le cuestiona triunfal por la observación que acaba de hacerle.
- Ella lo sabe, le confese todo hace un tiempo y aun así decidimos permanecer juntos – le responde con calma. Asombrado ante tal confesión le cuestiona de nuevo.
- ¿Cómo puede ser eso posible? – pregunta incrédulo.
- Eso es entre ella y yo – se limita a decir.
- ¿Qué va a pasar con nosotros? – inquiere.
- Solo puedo ofrecerte lo que ya te di, mi matrimonio esta por encima de ti y de cualquiera – le dice con suficiencia – Puedes tomar lo que te he dado o dejarlo hasta aquí, es tu decisión – finaliza.
Sigue sorprendido ante su franqueza, la sinceridad es un valor que se agradece, pero eso no quita lo dolorosa que a veces pueda ser.
- Esta bien… Lo tomo – dice convencido de que las cosas pueden cambiar en un futuro. Solo ve a Alain encogerse de hombros y dar la media vuelta para irse.
- Te llamare – habla escasamente y se retira.
Fue un momento de tantos donde se sintió insignificante, no podía entender como una mujer podría estar por encima de él, aunque reconsiderando esa postura no estaba sobre él sino en su camino y haría lo posible por quitarla de allí.
Amargos recuerdos conserva sobre su amor por el ruso, que son superados por las memorias de todos los momentos de pasión que compartieron en los siguientes 4 meses, hasta que noto un extraño distanciamiento por su parte que ocasiono varias discusiones hasta que todo termino trágicamente.
Ahorita aquí, viéndose rodeado de otras personas que no tienen que ver con su pasado y teniendo ante sí la oportunidad de una nueva vida, debe elegir entre tomarla y dejar todo atrás o seguir viviendo en los recuerdos que tanto dolor le producen. A su lado esta Davis, quien no ha dejado de llamar su atención en toda la noche, pensando está en cómo sacarlo de allí sin que sospechen, quizás hoy no es buen día para lo que tiene pensado, pero quizás si pueda aprovechar el tener un poco de compañía.
Ya pasada la 1 de la madrugada, Miller, que es el de mayor rango de los presentes, se apiada de todos y les permite irse a sus casas. El pasante aprovecha la oportunidad para ofrecerle transporte a Davis, el cual acepta con dobles intenciones, parece que el alcohol ha desinhibido su resistencia y tomara lo que Myers le dé. Ambos terminan en la cama de un hotel de mediana calidad que se ubica de camino al domicilio de Davis, convinieron en que no era adecuado ir a la casa de alguno de ellos para evitar ser avistados por alguien que los pueda reconocer. Se dejan llevar por el placer del momento mientras el uno toma al otro con fuerza y lo hace llegar a su orgasmo.
Al recuperarse, el tomado cambia de rol y toma al otro como este antes lo hizo, es increíble que estuvieran tan cerca y se hayan perdido de vivir esto antes, solo por no atreverse a hablar, bueno, cabe decir que Jeff jamás imagino que Miller, Travis o Davis, tuvieran preferencias como las suyas, sin embargo, se confiesa a si mismo que le habría encantado experimentar esto con el teniente, no es que Davis este mal, al contrario, es un tipo de buen parecer y además bien dotado, sino que la masculinidad y el aire de superioridad que rodea a Ferro le resulta tan atractivo que lo convierte para él en una especie de Dios.
- Debemos irnos – le dice al hombre a su lado.
- Estoy cansado, quiero dormir – responde el otro casi inentendible.
- Me iré entonces y te dejare aquí – le dice el pasante.
- Cierra bien cuando salgas – contesta sin siquiera moverse. Jeff se encoge de hombros y se levanta de la cama para darse una ducha rápida y salir.
A pesar de no haber conseguido lo que quería, no puede quejarse del día que tuvo, si bien al inicio vio que sus planes no tuvieron éxito, al final de este pudo tener algo de placer que hace tiempo no sentía, ese que no terminaba en ansiedad como en otros casos. ¿Qué querrá decir esto? Se pregunto, reconociendo que hasta los momentos, solo había experimentado algo así con Alain, pues la vida le ha mostrado que no es así, que existe alguien mas con quien puede vivir la satisfacción de amar sin tener que destruir todo al final.