EL DIA MAS ESPERADO
Desde esa noche juntos, Jack y yo no hemos vuelto a vernos, solo nos comunicamos vía telefónica con mensajes o llamadas. Ha sido un alivio para mi, puesto que prefiero no dormir juntos por ahora, cada día estoy recordando mas cosas y todas ellas me alejan de él. En resumen, tengo la certeza de estar casada, al parecer con el hermano de este hombre llamado Ilya con el que parece que también tuve una relación o estuve cerca de tenerla, la pregunta es ¿Dónde esta mi esposo y por que no me ha buscado?, también quiero saber el por que estos hombres no han venido directamente a mi, por que cuando estuvieron en el café no me dijeron nada mas, si yo estuviera en su lugar, tal vez habría hecho mas que hablar y pedir un café.
Por todo esto, he decidido llamar al doctor Weisman hoy, quiero confirmar mi cita con él y su colega, necesito que me ayude a escudriñar en mi memoria y encontrar las respuestas a todo esto que me ha estado sucediendo. Me dice que la persona que esperaba ya esta en el país y que podemos adelantar la cita. Me sentí complacida con eso, por lo que acepté inmediatamente. Convinimos en que mañana a las 3 nos veremos en su consultorio, nuevamente me sugirió que llevara a alguien, pero sigo en la misma disyuntiva de no saber a quien decirle mas que a Jack, sé que está ocupado, pero esto es de vital importancia y del resultado de esta terapia depende nuestra relación.
Deje un mensaje en su móvil informándole lo de mañana, aun no me ha respondido, pero se que lo hará y entonces acordaremos que hacer. Estoy ansiosa o mas bien expectante ante lo que pueda suceder en esa terapia, he leído un poco sobre ella y dicen que es riesgosa, pero, de ser bien llevada, puede reportar beneficios especialmente en mi caso. También leí un poco sobre la amnesia, las causas son múltiples, en mi caso, pienso que apareció luego de un trauma emocional que experimente y debió de ser terrible cuando mi cerebro decidió encerrarlo, quizás por eso nadie me ha hablado de él.
Hoy doblare el turno para compensar mi ausencia de mañana, la encargada se molesto por tantas ausencias últimamente, me pregunto si estaba enferma o algo parecido, que si ese era el caso, le llevara un informe por escrito de mi condición, pero le aclare que solo se trataba de arreglo de documentos y cosas de mi madre, no pareció muy convencida pero no tuvo mas remedio que aceptar.
Ya casi es la hora de salir y Jack aun no me responde, considerando que todavía queda tiempo, decido retirarme a mi casa a descansar, hoy fue bastante agotador y necesito mis fuerzas para enfrentar lo que venga al día siguiente.
He estado leyendo el diario, me ha ilustrado en muchas cosas pero me ha creado dudas en otras, lo leo y es como si fuera la historia de alguien mas pero entonces ¿Por qué lo tengo yo oculto aquí y hablo sobre cosas que he visto en esos sueños o imágenes que han venido a mi mente en estos días aun sin saber lo que estaba escrito aquí. La parte que mas me inquieto fue donde narro mi relación con un tal Alain, nombre escrito en la alianza que me dio aquel ruso de barba, pero también manifiesto mi creciente amor por su hermano, un amor completamente prohibido y del que decidí mantenerme lejos, sin embargo, use estas líneas para desahogar todo lo que siento por él, por Ilya, ese que estremeció mi cuerpo con solo oír su voz y aun sin saber quien era, desee desde lo mas profundo de mi interior.
Tengo muchas expectativas puestas en la consulta de mañana, espero poder unir mi pasado con mi presente y que haya una sola YO, no dos, como las hay ahorita.
Mama no sabe nada de esto, la he notado algo distante conmigo, después de haber estado unida a mi en estos meses. No he querido comentarle nada por ahora hasta haber avanzado algo, se que de hacerlo en este momento, hará todo para detenerme y no puedo permitir eso, sin embargo, he pensado en pedirle al doctor que en caso de presentarse alguna eventualidad conmigo, la llame a ella si Jack no esta disponible. Es increíble, pero confío mas en mi novio que en mi propia madre.
Por lo pronto, tomando en cuenta que ya es de noche, me dispongo a dormir, aunque me inquieta el no saber nada de Jack, así prefiera no verlo en persona por ahora, el recibir sus mensajes o llamadas y saber que esta al pendiente de mi como yo de él, me hace sentir importante en su vida y reconforta mi soledad. Cerca de irme a la cama, paso cerca de mi ventana y alcanzo a observar al vigilante nocturno, hace días que no advertía su presencia, la verdad es que lo olvide, me pregunto si se ha mantenido ahí cada noche como lo venía haciendo. Me quedo de pie allí y puedo apreciar que eleva su mirada, quizás viéndome, me gustaría saber quien es y que hace aquí, tal vez otro día baje y le pregunte, porque, aunque suene loco, no le tengo miedo.
Amanece y me despierto con el sonar de mi alarma, olvide suspenderla, hoy podía levantarme un poco mas tarde. Aprovecho entonces para hacer algo de ejercicio al aire libre, la mañana esta fresca y hace un buen clima, así que vestida con mi ropa deportiva salgo a dar unas vueltas. Llevo ya 20 minutos en eso, cuando siento una presencia tras de mi, es un hombre joven, algo mayor que yo, ojos miel y cabello castaño, de buena condición física, que me sonríe en cuanto volteo a verlo. Me detengo y él hace lo mismo, atrevida me dirijo a él y le hablo.
- ¿Estas siguiéndome? – le digo no muy convencida de eso.
- Buenos días señora – me responde con marcado acento extranjero que me hace voltear los ojos al escucharlo.
- ¡Por dios! Están en todas partes – resoplo - ¿Quién te envió? ¿Ilya? – lo interrogo enfrentándolo.
- No fue el señor Ilya, pero quien lo hizo me pidió que estuviera a su lado todo el día – me contesta con naturalidad, yo viro mis ojos de nuevo.
- Entonces corre conmigo – le pido resignada – Me hará bien algo de compañía.
Emprendemos de nuevo el trote el cual mantuvimos por una hora mas o menos, hasta que decidí detenerme a descansar.
- Esta usted en una condición excelente señora, algo me habían dicho sobre eso pero no lo creí cuando la vi – me comenta el chico sentándose a mi lado en una banca.
- ¿Quién te hablo de mi? – pregunto curiosa esperando conseguir algo.
- El señor Viktor – responde escuetamente – también menciono que usted es peligrosa y que no me acercara mucho – me dice naturalmente haciendo que entrecierre mis ojos por tal atrevimiento.
- ¿Peligrosa yo? No mato ni un mosquito – resoplo – Peligrosa… yo ¡por favor! – en eso, veo como el chico me lanza un golpe directo a la cara del cual no se cómo me defendí, solo se que mi cuerpo supo a donde moverse y como responder al ataque.
Sorprendida de mi misma, el hombre y yo continuamos con nuestro enfrentamiento hasta que ambos caímos en la grama, quedando empatados, ninguno salió herido, pero tampoco venció.
- ¿Ya lo ve? Peligrosa… – dice él con cierto tono burlón a lo que yo me río también, no conocía esa capacidad para la defensa personal, aunque de pronto me sentí viva y llena de energía, como si hubiera estado dormida y acabara de despertar.
- Debo irme – le digo contrariada y a la vez emocionada por el reciente descubrimiento – Tengo varias cosas que hacer – me levanto de la grama y emprendo el camino con el chico detrás de mi.
- Nikolai – oigo que me dice – Mi nombre es Nikolai.
- Isabelle – le respondo con una leve sonrisa – Saldré a eso de la 1:30 de la tarde, supongo que iras conmigo.
- No solo eso, la llevare a donde vaya – me responde – Estaré en su puerta a esa hora.
- Está bien – respondo – Nos vemos – me despido al notar que ya estamos en la entrada de mi edificio.
Ya cerca de la 1:30, estoy lista para salir. En mis manos llevo algo de comer y agua para mi conductor, no se si le guste, pero me pareció un buen detalle. Efectivamente, al salir a la calle, esta esperándome como prometió, abre la puerta trasera, como si de alguien importante se tratara y me invita a entrar al vehículo. Le entrego lo que le traje, recibiéndolo gratamente sorprendido y jurando que lo comería mientras espere por mi, claro esta, que tuve que jurarle que no estaba envenenado o tendría algo para dormir.
En la sala de espera del consultorio se encuentra Úrsula quien me recibe con los brazos abiertos y extrañamente muy risueña, yo también estoy muy contenta de verla. Hoy nuevamente guardo para mi pastel de miel, insistió en que lo probara antes de entrar acotando que el doctor aun tardaría un poco mas en llegar. Conversamos sobre muchas cosas, me sentí tan en confianza, que me atreví a mencionarle que había recordado varias cosas, entre esas, la preparación del café ruso que hice para Ilya y sus acompañantes durante su visita a mi trabajo, en ese momento, vi como ella tenía un brillo especial en sus ojos que luego se cristalizaron dejando escapar una lagrima a la que prefirió restarle importancia.
En eso, vemos como el medico llega acompañado de una elegante mujer, mas o menos de su edad, conversando amenamente en lo que reconocí como alemán. Inmediatamente supuse que se trata de su colega y que entre ambos llevaran mi sesión de hoy. Pido permiso un momento para hacer una llamada y marco el numero de Jack que directamente me envía a buzón de voz. Insisto dos veces mas teniendo el mismo resultado, a la tercera decidí dejarle un mensaje recordándole mi cita y dejando la dirección en caso de que pueda venir por mi. Desilusionada por no poder hablarle, paso a la sala donde seré atendida. Le recuerdo a Ursula, que en caso de ser necesario, también puede llamar a mi madre, pero me tranquiliza diciendo que todo estará bien y que ella me cuidara.
Me ayuda a ubicarme en el sillón donde estaré recostada mientras se lleva a cabo la terapia, me invita a ponerme cómoda y me acaricia la mejilla antes de retirarse. A solas con el par de médicos, escucho las instrucciones que ambos me dan.
- Primero déjame presentarte a la Dra. Agna Fischer, estudiamos juntos en Alemania en la Escuela de Medicina y en el Posgrado de Psiquiatría, ella se especializo en Terapias cognitivas y tiene 20 años de experiencia con Hipnosis y terapias similares – me detalla brindándome confianza – Ella llevara el ritmo de la sesión de hoy y de las demás en caso de hacer falta, yo la he puesto al tanto de tu caso y la asistiré ¿Confías en mi? – cuestiona.
- Si doctor – le respondo firme.
- Si tienes alguna pregunta, este es el momento de hacerla – me dice la doctora con amabilidad.
- Tengo varias ¿Cuántas sesiones harán falta para resolver mi problema? ¿Habrá alguna consecuencia negativa en mi? ¿Qué riesgo de quedar igual o peor que antes hay? – pregunté hablando tan rápido que hice las tres preguntas una seguida de la otra.
- Sobre tu primera pregunta, el resolver tu condición solo depende de ti y de que tu parte consciente como inconsciente deseen liberarse, eso de alguna consecuencia negativa en realidad no se específicamente a que te refieres pero en muy contados casos, el paciente responde de manera negativa a la terapia, solo ha ocurrido en casos mucho mas severos que el tuyo, donde supe que de manera espontanea has tenido recuerdos, así que las probabilidades de éxito son altas – me explica la doctora pausadamente logrando que comprenda y sobre todo, confíe – Y sobre eso de quedar peor que antes, te aseguro que te llevare al ritmo que vea que puedes soportar, no forzare tu memoria a actuar a una velocidad que te haga colapsar, iremos poco a poco – finaliza.
- Muy bien, comencemos entonces – les digo tras un sonoro suspiro.
- El procedimiento consta de tres partes, una donde te relajaras y entraras en un sueño inducido por mis palabras, la segunda, es donde te llevare poco a poco a tu pasado y la tercera, será donde despiertes de ese sueño inducido en el que estarás – narra de forma sencilla – Escucharas mis palabras que te irán conduciendo por ese camino que recorrerás hoy ¿Entendido?
- Si – respondo – comencemos – le digo ansiosa
- Bien, primero relájate y toma una postura que te resulte cómoda, te recomiendo que te quites los zapatos, te sentirás mas libre, si te da frío podemos prestarte una manta o ajustar la temperatura del consultorio – me dice el doctor, yo obedezco a su sugerencia y me retiro los zapatos y también la chaqueta, quedando aún más cómoda – Bien, recuéstate hacia atrás y cierra tus ojos y relaja tu cuerpo.
- Vas a seguir las instrucciones que voy a darte – coloca música instrumental muy hermosa y con efecto tranquilizador – Oye la música, si sientes sueño, no temas dormirte – comienza a darme instrucciones sobre relajar mis pies, luego mis piernas, seguido de los músculos de la pelvis y así sucesivamente hasta llegar a los de la cabeza – respira profundamente hasta llenar los pulmones de aire, sostenla unos segundos y exhala, concéntrate en cada respiración que haces, hazlo lento y lo mas profundo que puedas – sigo las indicaciones que me da y voy sintiendo mi cuerpo cada vez mas pesado y con mas sueño – Contare desde el 10 hasta el 1, con cada número sentirás mas sueño y al llegar al 1, te dormirás y solo escucharas mi voz 10, 9, 8 – escucho su conteo y cada vez siento que la oscuridad del sueño me vence.
- ¿Cómo te llamas? – me pregunta
- Isabelle Marie Jones – respondo espontáneamente.
- ¿Sabes donde estas? – interroga
- En el consultorio del Dr. Weisman
- Muy bien, ahorita quiero que salgas de aquí y vayas a un lugar cualquiera que recuerdes donde estabas hace 4 meses atrás ¿Dónde estás en este momento Isabelle? – pregunta
- En un lugar con varias personas mas – le digo
- Descríbelo – ordena
- Es un salón de paredes blancas, hay un televisor que solo ven tres personas y otros mas sentados en unas mesas –
- ¿Tu que haces? – interroga
- Leo un libro, estoy en un sofá lejos de los demás
- ¿Estas bien? ¿Te han maltratado? Fíjate si tienes heridas o lesiones en tu cuerpo
- Estoy bien, solo cansada, no tengo dolor en mi cuerpo ni me veo heridas – le digo detallando mi cuerpo dentro del sueño.
- Muy bien, ¿Recuerdas por que estas allí? ¿Qué lugar es ese?
- Es un hospital, mama me dijo que estoy enferma y me llevo allí por mi bien, que pronto volveré a casa, pero no me dice que me paso
- ¿Recuerdas a alguien de allí? Dime sus nombres –
- Si, recuerdo a Tessa una enfermera que me regalaba chocolates, a Marcus que quiso besarme, pero lo golpee y me acuso de haberlo atacado y también al Dr. Kein, que me obligaba a tomarme las pastillas, aunque le decía que me daban mucho sueño y me mantenían cansada – le digo sintiendo miedo y muchas ganas de llorar.
- Tranquila Isabelle, ya no tendrás que volver allí jamás ni tomaras ninguna pastilla, nadie mas te hará daño – indica - ¿Te han dicho por que estas allí? – pregunta nuevamente.
- No – respondo escuetamente – Nadie me dice nada sobre eso.
- Muy bien, ahora saldrás de allí y regresaras a un lugar cualquiera donde estabas hace 6 meses atrás, uno donde te sientas feliz – me dice - ¿Dónde estas?
- En casa – digo sonriente.
- Descríbela por favor y dime con quien estas – ordena
- Es enorme, luminosa, las paredes son claras y los ventanales grandes, entra el aire fresco y se puede ver el jardín – narro como si de verdad estuviera allí – En la cocina veo a una mujer mayor que prepara algo para mi, lo se porque me agrada el olor de lo que hace
- Dime su nombre –
- Svetlana, se llama Svetlana – digo mientras detallo la escena - Svetlana prepara pastel de miel por el cumpleaños de Ilya, tengo preparada una reunión sorpresa para él, no acostumbra a celebrar ese día pero cambie eso desde hace unos años, invite a sus primos pero no se si vendrán – le cuento
- ¿Quién es Ilya? Dime los nombres de sus primos – me pide
- Ilya es el hermano de Alain, mi esposo, es el dueño de la casa y el jefe de todo, sus primos son Mihail que está en Moscú y Yakov en Nueva York – respondo.
- Háblame de Alain ¿Como sabes que es tu esposo?
- Tengo mi anillo de bodas en mi mano derecha, el también usa el suyo
- ¿Cuándo se casaron?
- Hace tres años, cuando cumplí los 19 me llevo a las Vegas y allí nos casamos – le cuento recordando ese momento
- Recuerda como fue tu boda y lo que sentiste en ese momento, dime lo que sentiste
- Emoción, lo amo, aunque nunca imagine que quisiera casarse conmigo
- ¿Por qué?
- Porque es gay y a pesar de que dormimos juntos, jamás me ha tocado como lo haría un hombre y me confeso el secreto de que le agradan los hombres
- Entonces ¿Por qué se casaron?
- Porque él me lo pidió, en su familia jamás aceptaran que viva como gay y su primo Mihail lo acosa cada vez que nos visita
- ¿Y como se llevan? ¿Qué tal va su relación?
- Muy bien, dice que me ama y que soy la única mujer a la que ha deseado, me besa y me hace el amor con frecuencia, bueno, ya no tanto.
- ¿Qué ha pasado que ya no lo hace tanto? ¿Desde cuándo no lo hace?
- Desde hace varios meses, me confeso hace poco que conoció a alguien y están saliendo
- ¿Cómo lo tomaste?
- Me duele, lo quiero, pero también tengo secretos con él – diciendo eso experimente una gran tristeza, pero también alivio.
- ¿Cuáles?
- Me gusta su hermano, Ilya, creo que me enamore de él – al decir eso mis lagrimas comenzaron a salir sin control
- ¿Por qué lloras? – me pregunta oyéndose preocupada
- Porque él no siente lo mismo y si Alain y yo nos separamos me quedare sola – respondo sin detener mi llanto.
- ¿A dónde iras si eso ocurre?
- A mi casa con mama, pero no quiero irme
- ¿Por qué no quieres volver con tu madre?
- Porque no la recuerdo, solo se que es mi madre porque Alain me lo dijo, no recuerdo nada sobre mi vida antes de conocer a los Petrov – respondo entre lágrimas, el dolor que siento es intenso al igual que mis sollozos
- Tranquila, respira, nada de eso esta ocurriendo ahorita, estas en un espacio donde nada puede hacerte daño, respira y ve ahora a un lugar donde te sientas feliz, percibe la calma que ese sitio te trae – indica a lo que yo obedezco – Dime donde estas ahora
- En un club, es el club de los Petrov – le digo ya calmada
- ¿Qué haces allí?
- Me preparo para bailar – le respondo con una sonrisa maliciosa
- ¿Bailas allí?
- No, solo es una broma para Alain, por su cumpleaños
- ¿Como estas vestida?
- Como las chicas que bailan aquí, ropa negra, brillante y sensual, llevo también un antifaz que cubre la mitad de mi cara, todas lo llevaremos, luego me lo quitare para sorprenderlo – me rio de mi atrevimiento.
Mi mente me llevo al escenario del club, éramos 9 bailarinas, yo estaré camuflada dentro del grupo, llevamos mascaras y abrigos cortos negros que nos quitaremos a mitad del espectáculo, luego nos distribuiremos por las mesas y es allí donde bailare para Al. No acostumbro a hacer esto, ni siquiera sabia bailar antes de esto, pero fue una idea que tuve de hacer algo en lo que jamás habría pensado, ha sido todo un reto. Todo salió como lo planeado, Alain incluso tomo fotografías para el recuerdo y luego nos fuimos a casa para celebrar, quien diría que ese sería su ultimo cumpleaños. Siento ganas de llorar nuevamente por lo que la doctora me cuestiona.
- ¿Por qué lloras?
- Ese fue su último cumpleaños – le digo entre lagrimas
- ¿Dónde esta Alain ahora? –
- No lo se – respondo sintiendo como mi pecho se llena de desesperación y dolor, veo sangre y un cuerpo que ya no se mueve a pesar de que lo llamo y lo muevo queriendo que despierte, su rostro hermoso, pero sin expresión, me devuelve una mirada opacada por la muerte.
Mi cuerpo comienza a sacudirse, a temblar, quiero gritar, correr, golpear algo, dejar salir esta ira que me consume, siento que no puedo respirar y que solo deseo que esto sea un sueño y que Alain despierte y me diga que todo esta bien.
- Isabelle ¿Qué ocurre? ¿Dónde esta Alain? – repite su pregunta a lo que respondo en un grito ahogado.
- ¡Muerto! ¡Esta muerto! Muerto, muerto – repito intentando convencerme de la realidad.
- Debes volver al presente Isabelle, respira y ve ahora a un lugar que te traiga calma, dime ¿Te gusta el mar?
- Si me gusta
- Muy bien, ve a la orilla del mar y respira ese aire fresco que se percibe, cierra tus ojos y siente que todo esta bien, que estas segura y que volverás al presente donde nada te hará daño - me indica – Contare del 10 al 1 y poco a poco iras despertando, recordaras todos los eventos de los que hablamos, 10, 9, 8…. – Y así fue contando en regresiva hasta llegar al 1 – Ahora Isabelle, recordaras todo lo que has visto y me has contado hoy sin temor alguno, despertaras ahora mismo – atendiendo a su indicación, abro mis ojos, aun húmedos, lentamente.
- ¿Cómo te sientes? – me pregunta el Dr. Weisman
- Muy triste doctor – alcanzo a decir.
- Es lógico después de lo vivido, todavía falta mucho camino por recorrer, pero hoy estuviste muy bien – me anima la Dra. Fischer – En los siguientes días quizás recuerdes otras cosas, no lo fuerces, pero tampoco lo evites, toma estos eventos con naturalidad y veras como todo fluye. Tomate tu tiempo para calmarte, no hay prisa.
- Gracias, a ambos – les digo con una sonrisa leve.
Veo a Úrsula entrar, con un café en sus manos, me gustaría reclamarle, pero estoy tan feliz de verla que dejare eso para después.
- Svetlana – le digo ya reconociéndola.
- Mi niña, por fin me recuerdas – me dice emocionada casi al punto de las lágrimas.
- ¿Por qué no dijiste algo? – le pregunto.
- Tengo mucho que contarte, pero dale a esa cabecita un respiro, que debes tener mucha confusión – parece que leyó mis pensamientos, porque la verdad es que la reconozco, sin embargo, aun hay cosas que no puedo manejar.
- Es lo mejor – le digo dándole un sorbo al te que acaba de ofrecerme, su olor me lleva de nuevo a la casa Petrov y todas las veces que me ofreció ese te durante el tiempo que viví allí.
- Iré junto con Nikolai a llevarte a casa, no te dejare sola – me dice casi como una orden.
- No cambias generala – se ríe ante mi comentario, recuerdo que la llamaba así por su tendencia a ordenarnos a todos.
- Vamos – me dice invitándome a salir de la habitación. Me despido de los doctores, conviniendo en una próxima sesión dentro de unos días, según ellos, no es prudente abusar de la terapia aun cuando reaccione bien a ella.
Nos subimos en el vehículo donde nos ha esperado Nikolai, quien me agradece por la comida que le lleve y que dice haber estado deliciosa. Svetlana y yo, en el asiento de atrás, aprovechamos el tiempo de conversar un poco mas.
- Mi niña ¿Recuerdas tu nombre? – me cuestiona de pronto.
- Isabelle, ese es mi nombre o por lo menos el que recuerdo – le contesto extrañada por su pregunta.
- Cuando llegaste hace años a la casa, bueno, cuando el niño Alain te llevo junto con Oleg, no recordabas tu nombre, entonces él decidió darte otro mientras averiguabas quien eras – me cuenta haciéndome pensar.
- ¿Sonia? ¿Es Sonia? – le pregunto casi en un susurro.
- Si, es Sonia – me responde.
- No lo recuerdo, pero si se de un tatuaje que Alain tenía con ese nombre, decía que se lo hizo por la mujer que mas ha amado en su vida – le dije recordando una de mis tantas memorias dispersas.
- Lo hizo por ti, como tu regalo de Navidad – señala – Ya estas en tu casa, mejor dicho, en la casa de tu madre, porque tu casa es la mansión Petrov a donde pronto volverás – me dice muy segura de ello.
- Si Alain no esta ¿Por quien voy a volver? – le cuestiono tristemente.
- Por Oleg, por Viktor, Yakov, por mi y… por Ilya – me dice firme – Especialmente por Ilya, quien no es el mismo desde que ustedes no están, ya perdió a su hermano, pero aún le quedas tu – me dice nombrando a Ilya con amor.
- Ya veremos Sve – le respondo – Nos veremos pronto “Úrsula” – le digo sarcástica – Y espero mas pastel de miel, aunque quizás me antoje de un Napoleón – inquiero.
- El que tu desees mi niña – me dice tomándome en un abrazo cálido que definitivamente extrañe.
Nos despedimos con la promesa de vernos pronto y conversar todos los días por teléfono. Subo hasta mi apartamento sintiéndome ya de mejor ánimo, veo que son casi las 6 de la tarde y mama llegara pronto, hare algo de comer para las dos y tratare de tener una mejor cara que la de ahora, no quiero que sospeche lo que esta pasando en mi vida.
Reviso también mi móvil, esperando a tener noticias de Jack, pero mi desilusión aumenta cuando veo que no hay respuesta de su parte, ¿Qué tan ocupado puede estar para haberse olvidado de mi de esta manera? Bueno, no debo olvidar de que fue una de las primeras cosas que me advirtió cuando comenzamos la relación, que su trabajo absorbe mucho de su tiempo, en especial ahora, que esta llevando dos casos importantes.
Mi alerta se enciende cuando pienso en cómo le diré sobre mi matrimonio o mas bien mi viudez y como tomara la noticia de que estoy relacionada con los Petrov, gente que, por su actividad, no es del agrado de mi novio y que pasará con nosotros, ahora que una nueva confusión se ha instalado entre nosotros, que pasara con mis sentimientos hacia Jack y los que ahora se que tengo por Ilya, razón tenía Gill cuando hablamos sobre que haría con mi presente cuando trajera de vuelta mi pasado. Creo que las cosas suceden por algo y debo agradecer que Jack no esté aquí, no sabría como mirarlo ni como tratarlo sabiendo ahora lo que se.
Ya es suficiente por hoy, una cosa a la vez o me volveré loca definitivamente. Hare todo a un lado por esta noche y compartiré con mama.
¡Feliz noche!