La Locura - Ex Agentes - Los agitadores - la Pymes-

La Locura

Me había encontrado con Luis mi amigo de aventuras, se había vuelto loco por la droga.

Igual, yo lo seguía queríendo como amigo, esperando a que se recuperara.

Me dijo que había ganado un concurso en Cuba de su libro “El Loco de la Azotea Park”

Pero el deliraba, lo lleve a mi casa y le curè los pies de tanto que había caminado para un pueblo que se llamaba Sarmiento.

Cuando estuve en el mercado para comprar unas medialunas y atenderlo con unos mates, me di cuenta que podía lastimar a mis hijos si los dejaba solos con el.

Que pensamiento tan malo, el de realizar una elección de un amigo por sobre un hijo.

Volvì rápidamente a la casa, pero estaba jugando tranquilo diciéndome con su mirada perdida

-Tengo un caballo Azabache, de Azabach, zabach,zabach, salvaj,salvaj, salvaje

Pensaba que Luis era egoísta por que había conocido un mundo de otra manera y no me había invitado a para conocerlo, y quizás nunca lo veriamos juntos.

El estaba en una especie de Shangri-La y yo en la Patagonia, ¿Cómo había podido entrar?, ¿Era feliz ahí en su locura?, tal vez seria mejor vivir en ese mundo, o tal vez nosotros eramos los locos y ellos los cuerdos y todo lo que nos habían enseñado estaba mal.

Los ex Agentes

La vida en la municipalidad era màs tranquila, mas familiar, pero se ganaba poco, comencé a participar en el sindicato jerarquico, lo bueno que tenìan es que cuidaban a sus empleados a la hora de jubilarse.

El secretario general del SOEMCO o de municipio era elejido por el frente para la victoria como diputado.

Me habían invitado los ex agentes de YPF a participar a una reunión en a realizarse en Buenos Aires, a Kirchner le interesaba los votos de los ex agente que eran mas de treinta mil, el insistía que nos debían pagar las acciones clase C de propiedad participada por la venta de la empresa.

Dos colectivos salieron de Caleta Olivia, llevando gente de Comodoro Rivadavia para llegar a la noche del dia siguiente a Capital Federal.

Nos alojamos en un hotel llamado Congreso, habitación compartida con tres ex compañeros de trabajo, a media mañana del otro dìa el presidente de la federación argentina de los ex agentes de YPF me dijo a la salida del hotel,

-Quiero que vayas a la reunión, están todos los representantes de la Argentina, vinieron de Salta, Mendoza, están los de Buenos Aires, la Patagonia, ahora llegan los de Tierra del Fuego, ellos vienen en avión.

-¿Donde es?- preguntè yo sin saber para que me querìan.

-Nosotros queremos ir también – respondieron mis compañeros.-

-Es en once, es el local de Kirchner, lo utiliza para hacer su campaña para presidente, - los mirò a los otros muchachos y les dijo- no podemos ir todos muchachos, están los de la comisión directiva y algunos que elegimos.

Ese dìa me fuì hasta ese lugar en taxi, el local parecía chico desde afuera, pero se desplegaba en su interior hacia el lado izquierdo oficinas abajo y arriba, y un gran salón de reuniones.

Empezaron a hablar todos, haciendo sus ponencias, la sala de reunión por sus paredes vidriadas permitìa ver a través de sus vidrios color humo, que desde las oficinas del primer piso nos observaban personas de pie por el contorno de sus siluetas sin decir nada.

Todos los saludos y los estados de situación de cada agrupación se fueron diluyendo en el tiempo hasta que un representante de San Lorenzo se paro haciendo la moción:

-Tenemos que tomar la corte Suprema de Justicia y echar a todos esos jueces hijos de mil puta, para que nos paguen de una vez por todas.

El silencio, era una pie gigante e invisible que nos aplastaba a todos para responder eso.

-Compañero- dije yo poniéndome de pie, y respondiendo al de la propuesta- yo estoy de acuerdo que nos juntemos en la Plaza de Mayo y nos manifestemos, pero no hacer lo que Usted dice, y no vaya a creer que somos tibios en el sur, pero no conocemos el terreno, y yo no voy a llevar a mi gente para que la caguen garroteando, al menos que nos identiquemos, por que yo no conozco a todas las agrupaciones y aquí es fácil que metan agitadores, después los muertos son nuestros.

Al otro dìa nos reunimos en la plaza de mayo, caminábamos por la calle, con algunos apoyo de un cura llamado Farinello, de Elisa Carrio y del canal Cronica, de allì nos dirijimos a la Corte Suprema donde recibieron a siete representantes nuestros con las peticiones y los canticos nuestros afuera.

Luego la marcha se dirigió a las oficinas de YPF en un edificio céntrico.

La presión se sentía, atrás estaban los redoblantes, en un momento el Secretario General me viene a buscar en la fila que estaba y me dice:

-Quiero que vayas al frente de la marcha- No entendía por que me buscaba tanto, si tenia gente de todos lados.

La marcha iba frenándose por la gran cantidad de policías frente a al edificio de la empresa.

-(-Viejo de mierda me metès a mi al frente para que me caguen a palo, y bueno de algo hay que morir-), mi mente solo sabia la forma de marchar militar que nos habían enseñado, los policías eran militares, los activistas habían hecho el servicio militar el ochenta por ciento, el encontronazo tendría que ser en ese estilo, el paso fue izquierdo, izquierdo derecho izquierdo, izquierdo, izquierdo, derecho izquierdo, dando sensación de avance, hasta que la columna tomo el ritmo a los docientos metros.

A los cien metros comenzó el pasó veloz, para seguir a la carrera, salga mierda o plata.

-¡No! Parà, parà, no tan rápido- dijo el Secretario General alcanzándome

-Al final, ¡que mierda queres!- dije yo enfocándome en el bulto de adelante

-No, no queremos hacer lios- dijo el

Aminoramos el paso y realizamos una conversión derecha para rodear a la policía y manifestarnos, en persianas que estaban cerradas.

Los agitadores

De vuelta en Caleta Olivia me había anotado en la Universidad como adulto mayor en la carrera de Ciencias de la educación.

La Universidad era un ex planta de tratamiento de agua, los tanques que había y los conductos le daban un aspecto futurista.

Algunas parte de las aulas estaban todas llenas de carteles pero se conservaba dentro de todo limpia, años anteriores, en mi juventud habíamos ido a visitar la Universidad San Juan Bosco de Comodoro Rivadavia, todo era nuevo y sus puertas corredizas.

En igualdad de condiciones, la de Comodoro Rivadavia la habían destruido, estaba mas sucia, rota y llena de carteles que la de Caleta Olivia, simplemente pensaba ¿como pueden destruir algo que les da sabiduría?, ¿es necesario ser sucio para manifestarse?, ¿es necesario destruir algo tan hermoso en vez de cuidarlo?

Los carteles de desaparecidos, madres de Plaza de mayo estaban en toda la Universidad, los chicos recién habían salido del secundario, yo me sentía sin derecho de hablar por ser mayor.-

Un alumno de barba que estaba hacia años, y no quería recibirse, pidió permiso para hablar con los chicos.

-Mañana vamos a manifestarnos por nuestros derechos y necesitamos de Uds. Para lograr una victoria con el paro docente que estamos llevando a cabo.- me mirò a mi, que lo estaba observando, tal vez le estaba diciendo (-no uses a los chicos, para tu política, ellos recién salen del cascaron, no le digas media verdad para tu provecho, deciles la verdad completa-)

Todos se manifestaban en el patio de afuera, hablaban con megáfono, yo los observaba desde el interior del edificio, desde la ventana que iba entre la planta baja y el primer piso .

Tal vez alguien me haya visto observarlos.

Al otro dìa se produjo la manifestación, una chica un poco obesa, que tenia su madre como profesora, lideraba parte de la marcha.

Vi en sus ojos, que desconfiaba de mi, por historias que solo en su mente enferma cabian, pero yo no estaba de acuerdo en la forma que usaba a los chicos y no me importaba lo que pensaran de mi.

Ella se acercò a mi en la marcha, y en sus dientes que mordían el aire cuando hablaba para imponer su verdad dijo algo del proceso militar:

Yo la mirè como diciendo (- ¿donde estabas vos pendeja de mierda, cuando no había gente que peleara por nuestros derechos?, vos sos de esas que agitan y después mandas a todos al frente, fijate lo que estas haciendo, dejà que los chicos piensen y razonen por si mismo, ¿por que le metes ideas podridas? para tu beneficio, y el de tu vieja), puse cara de loco, la cara de Luis, para jugar con su imaginación y su mente.-

-¡ven, ven tenemos gente infiltrada!- gritaba ella desaforada.-

Mi satisfacción momentánea de jugar con su mente y el de su madre, fue la única alegría por no poder inmiscuirme, en algo que los chicos debían darse cuenta solos.

La Pymes

Yo había presentado un ante-proyecto, el Secretario de la Produccion de la provincia, recorría las ciudades de la provincia, buscando proyectos para luego acompañarlos con el nombre de su gestión política, dependiendo de la viabilidad, me secundaba en la presentación Domingo Cocha un viejo amigo que había conocido en la industria del petróleo y que por esos tiempos, trabajaba en en la municipalidad al igual que yo.

El era un hombre derecho, con mucha paz interior, su felicidad era ir a la iglesia los domingos, el club Boca Juniors del que formaba parte como adherente en la ciudad y el folcklore, al ser de la provincia de La Rioja de un pueblito llamado los sauces, el se explayaba con lujos de detalles lo vivido en su juventud y adolecencia, que hacia que yo viajara con sus relatos sin conocer el lugar, simplemente imaginando los lugares que me describìa, las siestas, el calor, los arboles, los animales, el agua, las mujeres, sus costumbres, era una reminicencia de “Platero y Yo”, Yo era Domingo andando en burro.

Tenìa un grupo folcklorico llamado Los Huelleros, dos guitarras criollas, bombo y bandoneón, el me enseñaba algunas jergas del norte argentino, y se permitìa alguna burla a sus paisanos, que causaba mas gracia cuando el mismo se incluìa, sabiendo nosotros que era un hombre muy instruido.

Su humildad, lo hacia una persona muy querida por el entorno en general.

Al enterarse Intendencia nos llama para hacer el gerenciamiento y tercerizar los servicios municipales.

-Permiso, Buen Dìa- dije al entrar al sector Comercio, mientras buscaba a mi compañero con la vista, hasta encontrarlo en su escritorio-¡Domingo!, nos llaman de intendencia-

-Y… ¿para que sabrà ser?- respondió el agrandando los ojos.

-No sè, Domingo, ja,ja – ya me había robado una sonrisa.-

-Digale a Manuel por favor, que voy hasta intendencia- Le solicito a su compañera con un aire de importancia, refiriéndose a su jefe que no estaba, a la vez que tomaba la campera del perchero.

-Vaya tranquilo nomàs, Domingo, yo me encargo- respondió la señora con una sonrisa complice, al conocer su conducta.

-Mi-ralo al bam-baco ese, siempre tirando varillazos para que le den un puesto en vez de trabajar- dijo con acento riojano, refiriéndose a un hombre grande de andar pesado.

-¿Qué es bambaco y varillazos Domingo?-preguntè por entender que era una palabra de su tierra y agregue un disgregación del lenguaje, que definìa a la persona del norte en el sur, ya que se fucionaba en la ciudad la mezcla de cultura, respondiéndole con el mismo acento que el había dicho-¡Miralo!, ¡velo!, ¡sentilo!, al rubito, seguro que anda comiendo muy mucho de uvita.-

Domingo se largo a reir y me explicó, ya en su tono natural de voz.

-Bambaco es la persona que camina y se bambolea, viste esos grandotes tontones- y me señaló al que me había indicado antes.

-Ja, ja ja- fue mi carcajada que el festejaba- ¡que boludo que sos Domingo!- pero había acertado en la descripción, estaba mal reírnos del hombre, pero quería saber que cosa era lo que lo molestaba.

- Y varillazos es cuando tiran palos, vistes cuando dicen cosas para que vos saltes, o para hacerse ver con el jefe.-

-Ah! – respondì yo, mientras le abrìa la puerta de la municipalidad que daba a la oficina de Intendencia.

El reloj del tarjetero del personal de la municipalidad marcaba las once y media.

-Usted no será de los que se hace marcar la tarjeta con un compañero y se queda en la casa hasta tarde, ¿no?- le preguntè a Domingo conociendo la modalidad que nos habían comentado.

-Pobre de Usted- respondió Domingo sacando pecho.- Soy de los primeros que llegan y unos de los últimos que se retira, ¡jamàs voy a hacer eso!, ¡No lo puedo hacer!, prefiero sacar una boleta.

Abrimos la puerta que daba a un pasillo interno, habia varias recurrentes, peticionando al Intendente, unos por vivienda, otros por trabajo, otros por pensiones, el que estaba atrás de la ventanilla atendiendo, estaba inmunizado con el dolor ajeno de tantos reclamos diarios, dejó pasar a un proveedor sin numero, ni respeto a la cola, festejando sus chistes en el interior.Al mirarme, me preguntò con la mirada.

-¡Nos llamaron de Intendecia!- le respondì secamente, el ya no tenía el poder de decisión, tendría que consultar màs arriba.

-Cómo le gusta, que le lloren a estos del Frente para la Victoria, mirà como tratan a la gente- dije indignado a Domingo – Quien sabe de que hora están aquí parados.

-Tranquilo socio- resondiò Domingo- algunos piden por que necesitan y otros están acostumbrados a pedir, - en ese momento abrió la puerta un enano, con una camiseta de Boca Juniors, un jeans, zapatillas y un gorro de arlequin.-

-Hola Navarrito- fue el saludo de Domingo- me tenes que comprar un numero de la rifa de Boca, el que gana se va a ver el partido a la bombonera contra River Plate, avión y estadìa en Buenos Aires.

-Si, si Domingo, cuando quieras – respondió el hombrecillo que estirò su brazo hasta el picaporte de la ventanilla- traeme los números nomàs- había desaparecido en su interior

-Miralo al intendente, tiene hasta su bufòn en la corte – dijo Domingo, lo que me causò gracia y a dos personas que estaban escuchando- Ese si que tiene la vaca atada, le dieron el modulo màs alto del escalafón municipal y lo único que hace es hacer boludeces para que el intendente se rìa.

-Ja j aja, basta Domingo, dejà de romper las bolas, j aja me vas a hacer cagar de risa cuando lo vea ahí adentro.

-¡Pasen!,!Pasen!- indicó el secretario abriendo la puerta, - Los va a atender Maria Esther, el intendente està con unos tramites.

-Hola muchachos- dijo Maria Esther la secretaria del intendente, con unos papeles en la mano, antendienos sin llegar a entrar al recinto- Nos enteramos que le presentaron un ante-proyecto al ministro de Produccion de la provincia.

-Si, para coordinar un trabajo off-shore- dijo Domingo

-¿Off-Shore?, pero eso todavía es imposible aquí- expreso ella.

-Està llegando el trabajo para las plataformas, y debemos estar en la jugada- respondió Domingo.-

-¿Quieren trabajar con nosotros?-

- No, con el municipio no- respondì yo.-

-Y…¿haciendo un gerenciamiento?.-

-Ah, bueno, eso es otra cosa- dije yo interesándome, al igual que Domingo por su actitud.

-Ok, El secretario de las pymes se va a encargar de darle forma a la ordenanza, esto va a salir por Ordenanza del Ejecutivo, vamos a tercerizar varios sectores de la Municipalidad por que tenemos mucha gente, la figura social va a ser de Pymes, pequeña y mediana empresa, se va a aprobar en el legislativo,

Le vamos a dar treinta y tres personas para empezar.Ustedes van a tener capacitación gerencial por los contadores de la universidad.

A los tres días el proyecto había sido aprobado tal cual lo había dicho, dos meses mas tarde la capacitación había sido dada, pero el contrato no había sido entregado a ninguna de las tres que se habían formado. Asì pasamos a conocer el otro lado del mostrador o el gerenciamiento.-

Ese año sale Kirchner como presidente.

Vuelvo a trabajar en la industria petrólera como empleado y como pequeño empresario ya que había pedido autorización para ofrecer el servicio en el sector privado, las otras dos pymes habían cerrado.

Esta dualidad me hacia ver las cosas de diferentes ópticas.

El intendente de Las Heras el Dr. Martinelli había parado la producción con los obreros petroleros.

Los piquetes en la administración con quema de cubiertas eran por días enteros, en ocasiones, se armaban las oficinas en otros sectores, bases, almacenes, o casas de contingencia. Los que tenìan notebook no tenìan problemas, pero los que teníamos Desktop se nos hacia engorroso, buscar el material y conectarnos a la red. El temor estaba en ser desalojados por los gremialistas del sindicato petrolero, que aun sin ser del mismo sindicato, ya que se dividían en convencionales y jerarquicos, estos podían producir destrozos por no respetar sus reglas.

Un dìa al retirarme del trabajo para salir franco y viajar a Caleta Olivia, escucho a mi amigo y jefe Mario Marquez sentado en el escritorio del geólogo.

El se quejaba, era un sonido como si le estuvieran aplastando el pecho, el sonido salía de su paladar hacia su nariz, lo trataba de controlar pero era màs fuerte que el, eso era raro por que era una persona muy fuerte.

-¿Qué te pasa Marito?- le preguntè al pasar.

-No, se, Mmmhh –dijo quejándose- tengo unos dolores en el pecho.-

-¡Andà al medico!, dejà de robar plata che- dije en tono de broma- Con la salud no se juega.-

Despues saludè a todos y me fuì antes que se fuera el colectivo.

Al regreso del franco salude a todos, le preguntè a un geólogo entrado en años, que se acercaba demasiado al monitor de la notebook por que era chicato, en su época había sido jefe de peso en distintas empresas, pero estando jubilado, solo querìa cumplir y realizar su trabajo lo màs rápido posible e irse a Neuquen.-

-¿y Marito, Guille?- echando de menos su prescencia.

-Sacò boleta ayer , a la tarde dijo que venìa- respondió mirándome un instante, tal vez enfocando mi imagen, con los dedos en el teclado, luego girò hacia su monitor y acercò la cabeza para ver mejor.

- Y vos Guille, ¿Cómo andàs?.-

-¿Yo?, de diez para once, dos días màs viene Troncoso y me voy de franco- se referìa a su relevo.-del estomago igual, pero yo de chico, siempre me tomo un vaso de agua a la mañana y uno de leche fría y ando bien del estomago. Te cuento que la base de datos con que trabajas vos no funciona, quise sacar unas estadísticas en producción y no funciono, Outlook anda bien, y el resto de la red funciona normal.

-Aver- dije yo sentándome en mi escritorio, encendido, usuario, contraseña enter, - tenès razón Guille, voy a llamar a la mesa de ayuda en Comodoro Rivadavia- El hombre ni siquiera girò la cabeza para no perder el enfoque de lo que estaba escribiendo

-Bueno, vos sabès de esas cosas, arreglate como puedas – dijo y largò una carcajada- ja ja ja yo sigo con mi viejo sistema de legajos que ese no falla nunca, ja ja ja el dìa que se les corte la corriente no van a saber que hacer j aja ja, después me van a venir a decir Guillermo ayudame y el viejo Guillote los va a tener que salvar a todos j aja ja.-

-Hola Gus- dije llamando a Comodoro Rivadavia- dos cositas.-

-Si contame- dijo el con alegría- pero primero decime si me estas comiendo la milanga j aja -se referìa

a una empleada que había tenido interés por el.-

-No Gus, ¡esa chichì està con vos!, yo no agarro ni gallinas peladas j aja, che carnero, necesito un Query para filtrar una información de los ocho mil pozos que tenemos cargados en la base de datos, ¿Cuántos se hicieron con la plataforma General Mosconi?, me lo pidieron para presentarse en una licitación.-

-Si eso es carga histórica, en esos tiempos no había computación.

-Yo sè que hay, por que vi uno, aparte me interesa ver los legajos.

-Olvidate, eso està guardado bajo siete llaves, pero algo debe haber, déjamelo a mi.

-Otra cosa, se colgó el sistema, no sè que le pasa.-

-A ver andà netmeeting,

-Si

-permitir acceso

-Si

-¡Te tengo!, ¡te tengo bajo mis dominios! Ja j aja – el cursor se movia sin que yo lo tocara.

-Hola Sergio- dijo al rato el teléfono que yo había dejado en manos libres para que termine su trabajo.

-Si Gus, era una boludez, la llave de seguridad de ese programa se había vencido, ahora le hice una trampa le cambie la fecha a la computadora, pero te envio otra por el bolsín.

-y ¿esta que tengo aquí?

-Esa guardala por que sale como tres mil dólares, saludos a esa mamuchi- dijo para despedirse

A la tarde apareció Mario, con la alegría de todos, que lo estábamos esperando y con la alegría de verlo bien de nuevo, saludò a todos con una sonrisa igual que siempre.

-Hacete unos mates Guillote, antes que te cague a golpes.- le ordenò al hombre y nos largamos a reir todos- quiero tomar unos mates hechos por un geólogo.

Luego de tomar unos mates con medialunas alguien le preguntò:

-¿Que te dijo el medico Mario?-

El respirò profundo y nos dijo a todos

-Dice que tengo cáncer- y nos quedó mirando.-

Algunos se fueron a sentar a su escritorio, se había producido un silencio, nadie hablaba.-

-Pero, ¿tenès alguna posibilidad?- le preguntè directamente, el era un hombre grande y entendido.-

- Mirà… no se, pero la voy a seguir peleando- respondió el.-

Los meses habían comenzado a pasar y el deterioro físico de su persona se estaba notando, el trabajar frente a el, y conociendo el caso, maxime que lo conocía de antes, hizo que no quisiera verlo sufrir màs a mi amigo, sin poder hacer nada.

Su mente seguía intacta y no asumìa el final.