El Gran Cutulu vuele a soñar
Aradia año 646
Constelación del Caos, el pozo del abismo
Unos rugidos escalofriantes se escuchaban en el caos, los tres dioses/demonios despertaron sabiendo que se trataba de su hermano el Gran Cutulu que recuperó todo su poder después de la batalla con Lúthien. Él estaba lleno de furia y venganza por lo sucedido, quería enfrentarse nuevamente con ella y no descansaría hasta conseguirlo.
Los cimientos de todos los abismos resonaban fuertemente, nunca en la vida inmortal de Cutulu se lo había visto con tanta furia, los demonios y los soldados de las sombras una vez más temblaban de miedo y se escondían entre los agujeros de las montañas de la muerte.
Lord Nazgul y Mordor también lo escucharon, Therion que se hallaba con Phantom silenciaban al escuchar los rugidos del Titan, todo apuntaba que una nueva colosal batalla se daría entre la Luz y las Tinieblas.
El Emperador de las Tinieblas habló a sus hermanos Shub-Niggurath y Yog-Sothoth diciéndoles:
-Al fin nuestro hermano Cutulu ha recuperado sus fuerzas, su furia no tiene límites y está dispuesto a enfrentar a la diosa que lo hirió. Nadie podrá detenerlo ni siquiera yo el Gran Azatoth.
Azatoth sabía perfectamente que no podía detenerlo a no ser que recuperara su omnipotencia pero eso tardaría un ciclo entero para volver a estar en ese nivel.
Cutulu ascendió del pozo del abismo y en ese momento se transformó al tamaño de un Trolls, fue a conversar con Azatoth para que le traspasara algo de su poder y se hiciera más poderoso de lo que ya lo era.
-Azatoth he venido para vengarme de la diosa que me hirió, necesito que me des de tu poder para poder vencerla.
-Gran Cutulu se te concederá gran poder y no solo del mío sino también de Shub-Niggurath y Yog-Sothoth. Debes estar preparado porque la divinidad de la Luz a la que vas a enfrentar es demasiado poderosa. Nunca nadie le ha llegado a dar golpe a daño alguno.
Los tres dioses/demonios del Caos se colocaron al frente de Cutulu y abriendo sus fauces transmitieron parte sus poderes.
Azatoth le concedió el poder de la neblina negra para opacar la luz de la diosa.
Shub-Niggurath le concedió el poder de formar pequeñas criaturas desde sus entrañas.
Y Yog-Sothoth le concedió el poder de saber los movimientos del enemigo antes que estos se concretasen.
Cutulu luego de recibir el poder de las Criaturas de las Tinieblas, se transformó primero en un dragón negro, luego en un reptiliano después en un Vendor y por último en un gigante Scorp.
-Hemos hecho una gran obra en ti hermano, estas capacitado para derrotar al más poderoso de nuestros enemigos. Dijeron al unísono los tres dioses malignos.
-Deseo absorber el poder de la divinidad femenina y arrebatarle toda su Luz. Dijo Cutulu.
Los tres dioses del Caos seguían hablando al Titan:
-Tú, Cutulu, con el conocimiento de la jerarquía superior, recorre toda la galaxia y ve más allá de las estrellas relucientes y seas protegido con la neblina negra que se te concedió; Para que no te dañe luz alguna, y conozcas el ilimitado goce de la No-conciencia; Y que percibas parte de la grandeza de nosotros las Criaturas de las Tinieblas.
-Nosotros aguardaremos los eventos en espera de tu victoria, ¡Oh! Gran Cutulu. Las Tinieblas aguardan el manifiesto de tu gloria.
-Que tiemblen todas las criaturas ante ti incluso los grandes señores de la oscuridad, pues las Criaturas de las Tinieblas te han permitido obtener todos nuestros dones vislumbrado tu grandeza oscura.
-Y yo Azatoth el Emperador que fui nombrado por las Criaturas de las Tinieblas cuando nació la Oscuridad; pues en ella, su naturaleza es Muerte y Caos: Heredero y Emperador al mismo tiempo; en la más Oscura noche me despojo de mi furor y muestro toda mi melancolía. El destierro de nuestra antigua morada nos dejó despojados y humillados de nuestra grandeza.
-Es ahora el tiempo de obtener la victoria en esta creación y destruir toda luz, no permitir que fuésemos humillados nuevamente como los Dioses Primigenios lo hicieron.
-Cutulu ve y destruye todo a su paso que esperaremos en momento de ser nuevamente los amos y señores de Andrómeda nuestra nueva morada.
Así fueron las palabras de las Criaturas de las Tinieblas dirigidas a Cutulu antes de emprender el viaje.
Planeta de los Vendor
El profeta Ariel sintió en su corazón que una gran maldad estaba a punto de invadir nuevamente la galaxia, y cerrando sus ojos vio al Titan Cutulu siendo fortalecido con el poder de los dioses malignos y pronunciando blasfemias en contra de Lúthien y todas las criaturas de la Luz.
Uno de los ancianos Vendor preguntó a Ariel sobre la visión que había tenido, este le contestó:
-Hermano mío, he visto al Sumo Sacerdote de las Criaturas de las Tinieblas surgir con gran poder y furia, él busca venganza en contra de Lúthien por aquella vez que ella le venció.
-Azatoth y sus acompañantes lo han fortalecido con una fuerza jamás vista, temo que Lúthien aunque es inconmensurable su fuerza esta vez sea quebrada.
-Ariel, ¿Es tan brutal el poder del Cutulu que sería capaz de doblegar a Lúthien?
-Tengo mis dudas hermano mío y como te he dicho, el poder de este antiguo dios es descomunal.
Ariel sabiendo de lo que estaba a punto de ocurrir, habló telepáticamente a la mente de la gran diosa.
-Lúthien mi dama de Luz, por primera vez en la historia de tu Reino el Abgal se encuentra en peligro.
-Ariel, ¡me sorprende que me digas esta noticia desagradable!, el Abgal jamás ha sido amenazado por fuerza alguna.
-Lo sé Lúthien pero el Sumo Sacerdote de las Criaturas de las Tinieblas el Gran Cutulu se ha decido cobrar venganza y piensa quebrarte.
-Es imposible que él pueda vencerme Ariel, podrá ser demasiado poderoso Cutulu pero no será suficiente para doblegarme.
-Él se ha recuperado de la última batalla que tuvo contigo y además el Emperador de las Tinieblas Azatoth junto con Shub-Niggurath y Yog-Sothoth, le concedieron muchos poderes como nunca lo han hecho.
-Si esto no me preocupara no te lo diría Lúthien pero esta vez las Criaturas de las Tinieblas se han decidido por acabarte, ellos te han visto como la piedra de tropiezo para la conquista de la galaxia y sea la oscuridad quien prevalezca para siempre.
Lúthien por primera vez sintió temor ya que comprometería a todo el Abgal en una guerra que nada tenían que ver, las tres grandes diosas al enterarse de esta mala noticia impugnarían toda la culpa a ella.
Constelación del Caos
El momento había llegado y Cutulu saldría del abismo para dirigirse más allá de las estrellas y hacer frente a Lúthien, poco a poco avanzaba rumbo al Abgal. Sabiendo los movimientos del Titan la diosa decidió adelantarse y esperarlo al borde del vacío total donde no existe nada. Ella lo aguardaba y de lejos una neblina negra se hizo presente en el lugar, una sombra con alas de dragón se acercó, era Cutulu en su máximo esplendor. El Titan se sorprendió al verle a Lúthien al frente suyo.
La diosa cerrando los ojos y poniendo sus manos en su frente, empezó a crecer hasta llegar a la altura descomunal de Cutulu. Dos Titanes de más de 4.000 metros de altura se enfrentaban, sus miradas eran desafiantes nunca a Lúthien se le había visto con un rostro imponente, quizá ella optó en ponerse así debido al rival que tenía al frente.
Cutulu pronunció unas pocas palabras rugiendo como un dragón:
-“Ha llegado la hora de tu muerte criatura de la Luz”, mi venganza al fin se consumirá.
Lúthien no pronunció palabra alguna y abriendo una capa azabache que colgaba a sus espaldas, lanzó cientos de estrellas al cuerpo de Cutulu y este gritando de dolor retrocedió más no tardó mucho tiempo en recuperarse y con el poder concedido por Shub-Niggurath, formó pequeñas criaturas que derretían con ácido las estrellas lanzadas por Lúthien.
Cutulu utilizó su segundo gran poder, una neblina muy espesa se dispersó por todo el sector envolviendo en completas tinieblas, la Luz de Lúthien quedó opacada por unos instantes del cual Cutulu aprovechó y con su ala derecha dio un golpe a la diosa. Fue la primera vez que fue agredida y ni bien se iba a recuperar recibió un segundo golpe con los dos brazos del Titan.
Ella quedó flotando en el espacio gravemente herida, Cutulu acercándose para darle el mortal golpe ella con su poder mental atrajo un gran asteroide arrogándolo a las espaldas. Cutulu nuevamente retrocedió retorciéndose de dolor por el fuerte impacto del cuerpo celeste.
Por unos instantes los dos quedaron estáticos hasta que Lúthien se levantó y desprendió un rayo de luz a los ojos de Cutulu, más este adivinando sus movimientos lo esquivó, Cutulu hizo uso del poder que le concedió Yog-Sothoth y todos los intentos de la diosa eran en vano.
Ahora el Titan dejando sin oportunidad alguna a la diosa para que lo venciera, aventó sus alas de dragón a toda velocidad formando un mega-huracán haciendo que Lúthien quedara atrapada en él.
Cutulu una vez que la atrapó en el mega-huracán, le iba a arrojar al vacío total donde no existe nada ya que cualquier ser, cuerpo celeste o luz que entrara allí quedaría pulverizado.
Lúthien veía que su destrucción era inevitable y en su mente pasó todos los grandes momentos que vivió con Gondor, unas lágrimas caían de sus ojos al saber que no volvería a verlo.
Ya en el borde del vació total una inmensa Luz chocó el cuerpo de Cutulu y esté quedó herido gravemente, eran las tres grandes diosas del Abgal que vinieron en rescate de Lúthien.
El poder de ellas al unirse se volvía omnipotente e incrementando su Luz sobre Cutulu, lo arrojaron al vacío total, sorprendentemente el Titan fue pulverizado hasta quedar desintegrado. Luego de unos instantes él se reconstruiría automáticamente pero cuando volvió a su forma completa se hallaba dormido.
“El Gran Cutulu volvería a soñar y esta vez sería por el resto de las eternidades”.
Un grito desgarrador se escuchó en el Caos, era Azatoth que sintió la muerte de su hermano. Nazgul, Therion y Mordor festejaban en silencio la derrota de Cutulu, ahora tenían todo a su merced. El momento del derrocamiento del Emperador de las Tinieblas estaba cerca.
El Reino de las sombras seguía perdiendo fuerzas. Al mal le quedaba poco tiempo para su descenso final.